jueves, 3 de diciembre de 2015

Spectre, ¿en qué parte del camino se desvió Mendes y se perdió?

Si algo me decidió a ver las películas de Bond protagonizadas por Graig fue ver el tráiler de esta última que analizamos hoy, por eso de que me gusta haber visto lo anterior aunque no sea imprescindible en un caso como este. De nuevo había buenos mimbres, al igual que en Skyfall, para que saliera algo grande y con la intención de ver algo así acudimos al cine.
Mendes continua en ese intento de traer al frente al 007 más clásico y ahora hasta tenemos un prototipo de coche que parece que pueda hacer de todo para acabar con los enemigos de Bond, sin abandonar, claro está, la acción y el frenetismo que transmite este nuevo agente con licencia para matar.
Además de eso, tenemos a una Monica Bellucci físicamente espectacular, aunque tuve la sensación de que la cara se le veía rara y no por la edad, que no alcanza la importancia que Eva Green tuvo en Casino Royale pero que al menos trae el aroma de mujer Bond, que no todo han de ser jovencitas, que ha faltado hasta esta entrega. Luego está Christoph Waltz, con la difícil misión de superar lo realizado por Bardem en Skyfall pero que a priori, sabiendo de lo que es capaz, también daba esperanzas.
Quizá que Craig anduviera antes del estreno renegando de 007, curioso viendo su filmografía, nos debió poner sobre aviso de que las cosas podían salir tan mal como salieron. Spectre es como la desgana hecha película, quiero decir, que después de un guión más que decente, a pesar del plan de Bardem, volvamos a la simpleza de Quantum of Solace es para hacérselo mirar. En el tema reparto, no es que estén rematadamente mal, pero que Waltz fuera capaz de levantar un truñete como "Agua para elefantes" por sí solo sin ser el protagonista y verlo pasar por aquí sin pena ni gloria es otro signo más de que algo aquí no funciona.
He de reconocer que me llevé una pequeña decepción con este film porque esperaba un cierre mucho más digno con Mendes a los mandos tras la gran, al menos para mi, Skyfall e incluso, diría que es de esperar más profesionalidad también. Porque, para qué negarlo, si el propio protagonista parece haber hecho este último trabajo solo por contrato/dinero, si casi nadie en el proyecto tenía la motivación suficiente, quizá sea el momento de ir pensando en no seguir exprimiendo al personaje si no se va a buscar un mínimo de calidad.
Si habéis visto las tres anteriores está bien verla por cerrar el ciclo pero es muy complicado que os satisfaga si vuestras favoritas son Casino Royale y Skyfall, porque, aunque mejor que Quantum of solace, Spectre deja más malas sensaciones que buenas.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

La Tribuna de Ricky: La loca historia de las Galaxias

Aprovechando que esta semana el gran anfitrión de este blog se está dedicando a analizar la saga Star Wars, he querido poner mi granito de arena con la que posiblemente haya sido la mejor parodia de esa mítica saga recordando una película magnífica: La loca historia de las Galaxias (Spaceballs).
Para situarnos correctamente, hay que decir que esta película se estrenó el año 1987, pasada ya la cresta de la ola de las pelis originales, cuya tercera parte se estrenó 4 años antes. También hay que recordar que el mundo del cine de comedia estaba inmerso en una serie de cintas de humor absurdo (como Aterriza como puedas, Top Secret y muchas otras más) en las que Spaceballs destaca por su originalidad. Aunque también es cierto que personalmente no me parece de las mejores.
El filme nos cuenta la historia de la princesa Vespa, que huye de su planeta, el planeta Druidia, junto a su fiel androide Dot justo antes de casarse con el Príncipe Valium. Lo que no sabe es que justo en ese momento, Casco Oscuro tiene el encargo del Presidente del planeta Spaceball de secuestrarla para conseguir aire limpio, sin el que su planeta morirá. El padre de la princesa contrata al joven y descarriado Lone Starr y a su compañero mitad hombre mitad perro Vomito Barf para protegerla a cambio del dinero necesario para pagar la deuda de Pizza el Hut. No sin antes aprender a manejar el inmenso poder de la “Suerte” que le enseñará el maestro Yogurt. Genial de principio a fin, sin un momento de descanso entre gag y gag, unos mejores y otros peores, pero casi todos brillantes como no podía ser menos de una peli escrita y dirigida por el mítico Mel Brooks, uno de los mejores directores de cine humorístico de la historia de finales del S.XX con títulos como El jovencito Frankenstein, Superagente 86 o Los productores.
El reparto está encabezado por Bill Pullman, Daphne Zunhiga, Rick Moranis y el propio Brooks (que hace dos papeles: el de presidente del planeta Spaceball y el de maestro Yogurt), pero también cuenta con actores como John Candy, George Wyner, John Hurt o Joan Rivers. También es verdad que cualquier atisbo de centrarse en los actores queda en un segundo plano en este tipo de películas, puesto que lo importante es el guion y las situaciones que se van sucediendo. Escenas que han pasado a la historia del cine como la de los peines en el desierto, la velocidad absurda o el megacasco de Moranis no tienen precio las haga quien las haga. Si a esto le sumas la constante aparición de merchandising de la propia peli, las constantes referencias a otras pelis como Star Trek, Rambo, Alien o Transformers hacen que sea muy difícil que no te vaya a sacar alguna carcajada, aunque sea un poco.
Sólo destacar un par de detalles más. La banda sonora está compuesta por Brooks, pero con la inestimable colaboración de un jovencito Jon Bon Jovi, y los dos hicieron un trabajo genial que va acompañando a la película brillantemente, aunque no sea la más trascendental de la historia, como es evidente. El segundo es que después de que en 2008 se estrenara la serie de animación Star Wars: The Clone Wars, a Mel Brooks se le ocurrió sacar una serie animada de esta película en la que volvieron a aparecer actores como Zunhiga, Moranis o el propio Brooks interpretando los mismos papeles, pero tambén haciendo parodias de cintas actuales de éxito como Harry Potter o Terminator.
Ya para acabar, decir que echo mucho de menos este tipo de películas que conjugaban la sencillez más absurda con el buen humor. Personalmente creo que a veces se intentan hacer comedias demasiado elaboradas y como tipo absurdo que soy no necesito mucho para que me hagan reír. Y creo que como yo mucha gente, por eso creo que cintas como Ocho apellidos vascos/catalanes en las que el humor es sencillo y lleno de tópicos tienen tanto éxito. Como siempre os digo, si ya la habéis visto (si tienes más de 30 años es difícil que no te suene aunque sea un poco) creo que podría ser una opción revisionarla, pondrás una sonrisa en tu vida. Y si no la habéis visto…ya estáis tardando. Hasta otra!!!

martes, 1 de diciembre de 2015

Skyfall, Craig con Mendes, Adele y Bardem, agitados pero no revueltos

Llegamos a la penúltima entrega de las aventuras de Craig en la piel de Bond y para mí estamos ante la mejor, cosa en la que sé que no coincido con casi nadie viendo que Casino Royale parece la favorita de la mayoría pero qué le vamos a hacer, así es esto de las opiniones y los gustos.
Ya en los títulos iniciales de crédito notamos la diferencia de calidad en el cuidado estético, muy por encima esta entradilla de las que vimos en las dos  anteriores, y en lo musical, con una Adele que sí supo, ella o los compositores si no fue cosa de la chica, transmitir lo que estábamos acostumbrados a recibir en los temas principales de esta saga casi eterna de películas, es decir, estilo. Sí, damas y caballeros, 007 puede repartir todo lo fuerte que quiera para adecuarnos a los tiempos actuales pero no ha de perder la clase que siempre ha tenido.
Es obvio que Sam Mendes quiso recuperar ese espíritu, con un cuidado exquisito en la puesta en escena, no olvidemos cierta pelea nocturna, y trayendo de nuevo a la primera línea a un "Q" renovado, que es más un departamento que la persona en sí que lo representa, y que dentro de lo que cabe se adapta también a las nuevas tecnologías, con una coña incluso en referencia a si Bond esperaba un bolígrafo capaz de disparar por ejemplo, además de servir para representar el choque entre la vieja guardia, en la figura del personaje de Craig y la savia nueva que parece imprescindible en ese mundo de espías anclado un tanto en el pasado.
La trama está mucho mejor desarrollada que en Quantum of solace a pesar de que los planes del némesis de Bond puedan llegar a hacer aguas aunque yo estoy esperando ver aun a un villano megalómano cuyo intento de dominar el mundo o destruir a personas que odia por su pasado no tenga fisuras. Así que en eso podemos decir que el guión es mejorable, pero ni mucho menos es peor que la mayoría o incluso que Casino Royale, donde simplemente se trataba de dinero al fin y al cabo.
Es en relación con el malo del film donde a mi me ganó completamente Skyfall. Desde el preciso instante en que Bardem entra en escena, contando esa especie de fábula a James, escena en la que ya intuimos la bipolaridad, esquizofrenia o ambas características del personaje de nuestro actor más internacional de los últimos años, quedé absolutamente hipnotizado y atrapado por casi todo lo que se desarrolla después.
En resumidas cuentas, Mendes consigue hacer un mix más que decente del 007 más clásico con esa necesidad de cubrir las cotas de acción a lo bestia que jamás fueron seña realmente de las películas inspiradas en este agente secreto creado por Fleming. Incluso tenemos momentos de humor en la parte final pero no en plan ridículo a lo Brosnan sino con cierto buen gusto al no pasarse de rosca. Para mí la mejor con diferencia del nuevo James Bond y la única que realmente repetiría visionado en un futuro. En unos días, el cierre con Spectre.