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viernes, 14 de octubre de 2016

El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares y Burton recuperando su peculiaridad

No voy a negaros que siempre es difícil ir a una sala de cine  a ver el nuevo trabajo de un director que, en sus últimas obras, te ha dejado más bien indiferente pero yo soy de los que no abandona el barco fácilmente y ahí que me fui a visionar lo nuevo de Burton.
A simple vista pudiera parecer que la cosa no ha mejorado demasiado pero si nos fijamos en los pequeños detalles en pantalla, podremos descubrir al Burton más gamberro e incluso oscuro, a pesar de estar orientado más bien al público juvenil, que tanto echábamos de menos. No es el grande que disfrutábamos antes pero aun nos queda esperanza.
La trama no es especialmente profunda, no sé si en el libro en que se basa lo será más, pero está claro que lo que se busca es un producto de consumo fácil que no se detiene más de lo necesario para explicarnos el por qué pasan las cosas que pasan ante nuestros ojos. Seguramente eso no convenza a la mayoría pero bueno, el cine palomitero no está mal, sobre todo si está bien hecho.
Luego está el reparto, donde tenemos a Eva Green, que aparece menos de lo que muchos seguramente desearan y que, pena, penita, pena, aquí no enseña nada de sus atributos que según muchos era lo que valía la pena de la secuela de 300; para mi una mujer enseñando los pechos, por muy bien puestos que puedan estar, no me compensó por la falta de épica que tenía con respecto a la original. En resumen, que me voy por las ramas, Eva está bien pero el protagonismo real está más en la parte infantil del casting que en ella, incluso me atrevería a decir que Samuel L. Jackson acaba teniendo más protagonismo que el propio personaje de Miss Peregrine. Con respecto a este último he leído muchas malas críticas pero es que yo pienso que precisamente es lo que se busca, que el malo sea esperpéntico y Jackson lo consigue a las mil maravillas.
Una buena banda sonora, un ritmo que no decae y una batalla final digna de verse en pantalla grande, de nuevo por la infinidad de detalles y guiños al universo Burtoniano, completan un conjunto que, si bien no os va a reconciliar al cien por cien con el director, hará que cuando menos no salgáis del cine pensando que está acabado.

martes, 22 de diciembre de 2015

En tiempo de brujas llama a Nicolas Cage

Desde que empieza este film del realizador Dominic Sena, que ojo, tiene en su haber "Operación swordfish" y "60 segundos", esta última con Cage también, nos damos cuenta de que estamos ante un producto de Serie B y que lo es a sabiendas. No es que yo crea que esos son peliculones pero es curioso que uno haga cintas de acción como esas para acabar desapareciendo años y retomar tu carrera con proyectos que no son mucho mejores que este.
El problema de hacer algo así como lo que hoy analizamos, es que si te lo tomas en serio, me refiero a quienes participan en ello y no a los espectadores, lo mejor es que te olvides de hacer escenas grandiosas con efectos digitales cutres como las que vemos después del primer juicio a supuestas brujas que da inicio a la película. O sea, entre que se ven esos templarios y el lugar donde se encuentran para combatir más falsos que las promesas de los partidos en campaña electoral y que, digámoslo claro, a Cage parece que le han puesto una escupidera por yelmo te corta el rollo considerablemente.
Por fortuna para nosotros, Sena se acuerda de que mejor hacer las cosas de manera más artesanal cuando no tienes medios y de contarnos una historia muy oscura, donde puedes esconder muchos defectos técnicos y que el vestuario parezca menos cutre e incluso transmitir cierto desasosiego en algunas escenas. En eso hay que reconocerle al equipo que consiguen ambientar bastante bien el camino que recorren nuestros protagonistas por bosques perdidos en medio de la Europa medieval, con algunas batallas que resultan hasta potables y todo.
Es en esa parte donde más destacan Cage y Pearlman, qué cosas tener que ir haciendo caja para pagar las facturas con esto, más que nada porque el primero tiene que actuar poco aunque nos deleitará en más de una ocasión con su conocida "carita culpable" y el segundo impone lo suyo con esas vestimentas y esa envergadura que tiene, resultando espectacular verle en plena acción.
Por desgracia para todos y a pesar de algún giro de tuerca final, de repente alguien decide que lo mejor es recurrir de nuevo al ordenador creando unos efectos que desmerecen mucho el resto del trabajo técnico realizado hasta ese momento y que te dejan con la sensación de que casi que te quedas con lo que veíamos en los ochenta, en cuanto a efectos especiales, con animatrónica que quizá se movía menos por la pantalla y no podía hacer mil cabriolas pero quedaba mucho mejor.
Voy a deciros que me la esperaba aun más mala, porque ingredientes tenía, y que pasaría engrosar la lista de films con un uno de nota pero he de reconocer que durante una media hora, la que transcurre en el viaje, me entretuvo mucho y me gustó su ambientación. Por lo demás, bueno y por todo, lo que os recomendaría es que pasarais de ella pero mucho.

domingo, 8 de noviembre de 2015

El último cazador de brujas, han de morir a hierro y fuego

Cuando vives en un sitio donde la cartelera no es muy variada y vas al cine siempre que puedes, hay semanas en que no tienes muchas opciones de calidad, o al menos de esas que todo el mundo se muere por ver. No obstante, a mi me encanta todo lo que huele a espada y hechicería, como en la fantasía heroica de Conan, y además Vin Diesel como actor de acción es uno de mis preferidos de los últimos años, aunque más en sus incursiones en la ciencia ficción o lo fantástico que cuando va en plan rápido y furioso.
En todo caso que nadie se equivoque porque no voy a decir que esta película sea buena en términos objetivos o generales. Para empezar, habría funcionado mucho mejor si el guión se hubiera desarrollado por completo en el pasado, donde nuestro protagonista adquiere la inmortalidad, y no a caballo con el presente, donde hay algunas escenas interesantes, como en el apartamento del compañero de Colder/Diesel, encarnado por un Michael Caine que parece que no se cansa de hacer de mayordomo/conciencia de héroes oscuros. Luego esta Elijah Wood que es otro que se ve que debe tener muchas facturas pendientes.
Es en esa imaginería oscura donde está la gran fuerza de la cinta que, a pesar de tener algún chascarrillo que otro es en realidad una historia seria. Los brujos y brujas que pululan por el metraje son realmente malvados y poco o nada caricaturescos. Una pena que el tema del árbol de la peste y el mundo de las brujas, por decirlo de algún modo, no se explotara más.
La historia no es nada novedosa y es evidente que necesita de más desarrollo, algo que puede que ocurra si recauda lo suficiente porque el final está totalmente dirigido a eso. En mi opinión, es una idea que habría dado, con un presupuesto decente y un canal que arriesgue con contenido adulto, que no sexual, para una serie más que decente.
En aspectos técnicos cumple de sobra teniendo en cuenta que no es una gran producción aunque hay algunos efectos que podrían estar más logrados. Cuando menos no canta por soleares como sucede en otras ocasiones en productos con mejores presupuestos.
Si vivís en una ciudad donde tengáis acceso a una cartelera más variada seguramente sería una de las prescindibles, pero si os gustan las fantasías oscuras, Vin Diesel o las dos cosas y ya tenéis visto todo lo que queríais ver os puede dejar satisfechos si no sois muy exigentes.

jueves, 8 de octubre de 2015

Los inmortales, solo puede quedar uno

Este domingo noche confirmé lo arriesgado y difícil que es acercarse de nuevo a esas películas que marcaron tu infancia y de las que tienes un buen recuerdo porque puedes encontrarte con que han envejecido tan mal que pasas de apreciarlas a darte cuenta de que te has vuelto demasiado exigente. En el caso de la que nos ocupa hoy ha habido una de cal y otra de arena.
La cinta sigue entreteniendo, la música de Queen es un plus que le da una fuerza en determinados momentos que te hace olvidarte de casi cualquier otra cosa y además tenemos a un Sean Connery que lo hace muy bien a pesar de su ridículo vestuario y a un villano de esos que solían abundar en los ochenta, que realmente te da mal rollito solo con verlo.
 Además de eso, es imperioso mencionar que estamos ante la, casi sin dudarlo, mejor interpretación de Christopher Lambert, un actor al que ves en la mayoría de su filmografía y no acabas de entender cómo consiguió protagonizar uno de los films con más solera de la década de los ochenta. Aquí está pasable pero es que, en serio, entre lo mal actor que es y los truñacos en los que ha participado no se entiende que con la cantidad de actores de acción que había en aquellos tiempos fuera este el escogido.
El problema es que tenemos esas cosas buenas, que no son pocas, y tenemos también el efecto nostalgia pero que es combatido por tu mente un poco más crítica a razón de la edad y de haber visto tantos bodrios. Entonces ves el montaje y el guión, nefastos a la hora de contarnos muchas partes de la historia, sobre todo del pasado de MacLeod, y con tantos pequeños agujeros que al final la película se convierte en una sucesión de paseos de un combate a otro que te acaba sabiendo a poco. Qué decir también de los efectos de sonido, esas espadas que al chocar suenan casi como diapasones o yo que sé y que demuestra, a mi entender, cierta dejadez a la hora de realizar ese trabajo porque recuerdo cintas de temática similar que eran mucho más realistas en ese sentido.
La trama es original para su época dentro de lo que cabe y eso es un punto a favor aunque, como ya he dicho, los fallos del guión te dejen en muchas ocasiones pensando si quien lo escribió es consciente de que el espectador no sabe qué es lo que ha sucedido demasiado bien. Posiblemente él lo tuviera en su cabeza y ahí todo encajara muy bien pero a mi me dejó varias veces con cara de "pero qué coño".
Si hay algo indudable, y en eso mantiene el espíritu ochentero de aquellas películas con las que crecimos, es que difícilmente te vas a aburrir viéndola, es entretenimiento puro y duro, lo cual ayuda a que tras ver los títulos de crédito del final te sientas satisfecho.
Tremendamente cutre en algunos aspectos, maravillosa en lo que a la selección de temas musicales se refiere y, siendo una de las que marcó a una generación, es obligatorio volver a verla si no lo has hecho en demasiado tiempo, aunque pases de recordarla como una de las grandes a meterla en el saco de las buenas películas sin más, guiado más por la nostalgia que por la objetividad. Espero que el próximo acercamiento que haga a mi infancia me deje mejor sabor de boca.
Nota: 6

jueves, 20 de agosto de 2015

Sharknado 3, si haces basura hazla bien

Muchos no comprendéis que algunos esperemos este tipo de esperpentos como agua de mayo y entendéis menos aun las notas que les damos pero es que las cosas hay que valorarlas en su justa medida y disfrutarlas por lo que son. Hay muchos de estos truñacos a los que no me acercaría ni tocándolos con un palo pero con Sharknado siento una atracción irremediable.
En esta ocasión ya vemos como Fin Sheppard es quien corta el bacalao, o los tiburones, desde el minuto uno y es admirado como un héroe nacional al que condecoran en los compases iniciales del film, en cuya ceremonia ya disfrutaremos de grandes momentos, sobre todo cuando el presidente se pone en plan "Bad Boys" con Fin.
Esta cinta es un despropósito constante desde que empieza hasta que acaba pero es que así debe ser. Acercarse a ella esperando encontrar otra cosa y criticarla por ser lo que es no es lógico. Es como si te vas a ver "Mar adentro" de Amenábar, que sabes que es un giro en su cine hacia el drama, y la pones a parir porque no es como "Abre los ojos". En ese cúmulo de ridiculeces es donde reside la fuerza de esta trilogía y seguramente futura saga, es decir, tú te sientas a verla esperando que por la pantalla desfile cutrerío, caspa, un sinsentido total y eso es lo que vas a encontrar.
Hay muchísimas escenas que recuperan la épica de la primera entrega que pareció perderse un tanto con la segunda y encima tenemos más caras conocidas además de Ian Ziering y Tara Reid. Nos encontraremos con una Bo Derek un tanto irreconocible, yo supe de quién hacía al ver el vídeo de @criticodebasura, un Frankie Muniz, Malcolm de "Malcolm in the middle", que no ha cambiado nada y un David Hasselhoff que por lo que se ve se apunta a un bombardeo últimamente.
Los tiburones llegarán de las maneras más inesperadas, la sangre brotará por doquier aunque no tenga sentido, hay incluso escenas que podemos considerar homenajes a gente tan grande como los "Monty Python" y hay tías buenas y tíos marcando musculito. No digo que esto último le de un plus de calidad pero en toda película casposa que se precie es imprescindible que el héroe tenga brazacos como jamones y que, salvo Tara Reid, que puede ir como le de la gana, las tías enseñen cacha porque los actores y actrices de aquí sirven para poco más que eso.
Me reí más que con la segunda y me pareció mejor pese a que en esta la historia, que en la anterior era un poco más elaborada, vamos como la que podría inventar un niño de cinco años y la de esta uno de tres, brilla por su ausencia totalmente, funciona mejor como sucesión de gags. Para mi la primera sigue siendo insuperable porque creo que el efecto sorpresa ayudó pero si os gustaron las anteriores, aquí tenéis un "mierdiculón" de los buenos.
Nota: 5

domingo, 17 de mayo de 2015

El curioso caso de Benjamin Button y los amores para toda la vida.

No había visto esta película, que ya goza de unos años, a pesar de sus muchas nominaciones a los Oscar, nada menos que trece, sin embargo había algo en ella que me causaba rechazo y nunca había sentido el menor deseo ni curiosidad por visionarla. Pero mi esposo, que cada día me informa sobre la película que se emite esa noche, me sugirió que la viéramos juntos, y yo no puedo negarme a sus deseos; quería que la crítica la hiciéramos conjunta y la verdad, adoro no solo estar con él sino escribir con él, eso nos une más. Me advirtió que la película quizás me conmoviera así de esa manera que me conmueven a mí las cosas tiernas, y sí efectivamente la película me conmovió porque me pareció una historia de amor preciosa, sí, me gustó y mucho.
Aunque la película es larga no me resultó para nada lenta. Ciertamente es una cinta peculiar pero tengo entendido que este director acomete proyectos un tanto diferentes. Brad Pitt además de ser guapísimo es un gran actor, creo que nadie lo cuestiona ¿verdad cariño? Por otra parte Cate Blanchett está magnífica y la cinta está repleta de momentos de una ternura indescriptible mostrándonos que el amor de verdad no entiende de edades ni de aspectos físicos.
Un bebé que nace como un nonagenario, abandonado por sus padres es acogido por una pareja negra y criado como si fuera un hijo. Contra todo pronóstico él va creciendo y rejuveneciendo y se cruza con una joven en la que la vida sigue su curso natural. Sus vidas van en direcciones opuestas y convergen en un punto en el que surge el amor, un amor fuerte, poderoso, pero de ningún modo podrán caminar juntos. ¡Qué cabrona es la vida!
Un momento sublime de la película, que nos lo pareció al Sr. Purgatorio y a mí, es cuando ella ya con cierta edad, que ya se refleja en su cara y en su cuerpo, y él con una edad similar pero de aspecto joven y lozano sigue viéndola hermosa, sigue amándola, porque ella es la mujer de su vida. "Soy una señora mayor" y él la abraza porque eso carece de importancia. Me emocionó cuando lo vi y me emociona ahora al escribirlo, quizás eso me recuerde ciertos momentos cuando te dicen "no me importan tus arrugas, no me importa tu edad, yo te amo como eres y te amaré por muchos años que pasen".
Bueno cielo a mi nunca me ha importado lo que sea normal o usual ni he pedido nunca el DNI cuando me he enamorado de alguien y me siento enormemente afortunado de estar contigo y si, te he dicho esas cosas y muchas más y hoy, como siempre, y como cada mañana al despertar estás preciosa. Yo sabía que si le dabas la oportunidad, esta película te gustaría y así ha sido.
Si somos sinceros estamos ante uno de los mejores directores de los últimos tiempos, Fincher, del que no puedo decir que lo haya visto todo, ni que todo lo que he visto me haya maravillado tanto como la historia del señor Button, la cual, aunque pueda parecer otra cosa, es la historia de un romance que dura toda una vida aunque solo puedan encontrarse de verdad durante un espacio de tiempo que, sin duda se nos antoja injustamente corto. Aunque lo verdaderamente importante es cómo se aprovecha ese tiempo.
La gran fuerza de esta película está, eminentemente, en la ternura que transmite de principio a fin y es sin duda de esas cintas que te tienen que llegar, tienes que empatizar con todo lo que sucede de algún modo porque si no puedes llegar a considerarla incluso una ñoñería, destacable solo por el maravilloso trabajo de caracterización al que son sometidos sus dos protagonistas —lo de Brad Pitt cuando se le ve joven es que es ya de Oscar— y por las notables interpretaciones de la mayoría del reparto. Vamos, que si la historia de amor no te toca, mal lo llevas con este film.
Es obvio mi amor, que Pitt es mucho más que una cara bonita y quien aun siga dudando de su calidad como actor me parece que debe tener algo personal contra él porque no se entiende de otro modo. Y qué puedo decir de Blanchett que me parece no solo una actriz maravillosa sino una de las bellezas con más clase que se pueden disfrutar en la gran pantalla; imposible no enamorarse de ella aquí igual que me fue imposible no enamorarme de ti cielo.
Un apartado técnico sobresaliente, con una mezcla de aventuras, humor y amor que, pese a rondar las tres horas, no se hace larga si conectas con ella y en la que Fincher arriesga no solo porque nos habla de un amor que hoy día para muchos está caduco y es increíble, ese que supera todas las barreras, sino que incluso nos muestra a un hombre joven, al menos en apariencia, total y absolutamente enamorado de una mujer a la que la sociedad y los cánones le han hecho creer que lo único que le queda por hacer es sentarse a ver pasar el tiempo.
Si sois unos románticos empedernidos, os gusta Fincher y su manera de hacer cine y queréis disfrutar de una película diferente, está claro que esta es una opción inmejorable.

domingo, 29 de marzo de 2015

Cabeza borradora, Dora, Dora la exploradora.

Después de la votación en la que os pedía que escogierais qué película debía ser la protagonista el domingo en que se termina la semana en que el Motel celebra su primer cumpleaños ganó, como me imaginaba "Cabeza borradora" o "Eraserhead". Que por qué me lo imaginaba os preguntáis, porque entiendo que esta es la más bizarra de los dos primeros largometrajes del controvertido y para muchos ininteligible David Lynch.
Mis contactos anteriores con Lynch tuvieron un resultado muy dispar, "Carretera perdida" me pareció un coñazo y luego flipé con la serie de "Twin Peaks" y "Fuego camina conmigo" película ambientada en el universo de la misma serie me gustó bastante.
Cuando he empezado a ver "Eraserhead" alguna especie de alarma ha saltado en mi cerebro y me he puesto en guardia, porque el inico ya ha sido, como decirlo, mucho más extraño que la media de las películas que veo habitualmente. No soy solo de esas de "encefalograma plano" pero tampoco me tira demasiado el cine introspectivo, de autor o que me haga pensar demasiado, salvo casos como "Enemy" o "Donnie Darko", esas que has de digerir después de verlas, "Memento´" sería otro ejemplo.
La gran diferencia con las mencionadas, es que en esta de David Lynch cuando te pones a pensar en ellas tras su visionado, las interpretaciones son mucho más numerosas. ¿Es todo un sueño de Resines... digo, es todo onírico? ¿Es todo real pero una realidad tan surrealista, valga la redundancia o lo que sea, que como realidad no tiene sentido?
Pero la cosa no se queda en lo que acabo de deciros en el párrafo anterior, dentro de esa realidad, o de ese onirismo o de la mezcla de ambos, yo estoy más por esto último, hay también numerosas escenas e imágenes que son metafóricas y que, por lo que he leído en algunos foros antes de hacer esta crítica, tienen numerosas explicaciones. Personalmente yo me quedo con las más obvias, que eran las que yo había deducido y que, lo siento mucho, no voy a desvelar aquí porque sería peor aun que destriparos la película. Creo que, si se tiene la presencia de ánimo suficiente, hay que ver una obra como esta totalmente virgen y teorizar cada uno antes de contrastar opiniones.
Dicho todo lo anterior, quiero dejar claro que considero que "Eraserhead" no es una cinta apta para cualquier tipo de espectador y no lo digo por cuestiones de inteligencia ni chorradas similares, sino porque hay muchos momentos que son bastante incómodos de ver y las criaturas que pueblan ese extraño lugar rozan lo repugnante en muchas ocasiones, por no hablar de la banda sonora, o quizá debería decir sonidos molestos y chirriantes en la mayoría de las ocasiones que puede incluso desquiciarnos un poco, sobre todo si la vemos con cascos como yo lo hice.
Si como un servidor, os quedáis con las interpretaciones más sencillas de la mayoría de las metáforas que encontraremos en el film —sé que seguramente muchas más me hayan pasado desapercibidas— comprenderéis que se nos habla de temas que todos de un modo u otro hemos vivido y con los que nos podemos identificar... lo que es mucho más complicado es identificarse con la manera de contarnos las cosas que tiene Lynch.

sábado, 14 de febrero de 2015

Crepúsculo: Amanecer. A quien madruga, Meyer le ayuda.

Sábado sabadete y encima "San Valentín". Me se de muchos que hoy triunfan. Yo de momento me pongo con la última crítica de la saga de los vampiros que brillan y los hombres lobo que van más calientes que el palo de un churrero.
Son dos películas si, pero yo, al igual que hiciera con "Harry Potter", haré solo una crítica, porque yo no soy de sacaros visitas de más y porque creo que cuatro entradas sobre "Crepúsculo" ya pone a prueba de manera más que suficiente vuestra fidelidad como lectores constantes.
La primera cinta es algo así como una historia de mediodía después de comer un sábado o un domingo en "Antena 3", donde lo más sorprendente no es que dos chavales, nosotros sabemos que Edward no lo es pero el resto están ahí convencidos de que es un adolescente, se casen por todo lo alto sino que los padres se lo tomen tan bien. No sé, a mi me dice alguno de mis críos dentro de doce o trece años que se van a casar y creo que mi reacción no sería la del padre, resignado y mucho menos la de la madre, que está feliz como una perdiz.
Nos alargan todo en demasía, me refiero a la boda y la luna de miel, de donde lo único interesante que sacamos es que aparece una nueva vampira así por las buenas que está súper rebotada con Bella, aunque eso se entiende, porque es que es verle la cara y darte ganas de... bueno ya me entendéis. La chavala hace el camino hacia el altar como si fuera la mayor agonía de su vida después de pasarse tres películas dando por saco con que quiere que la conviertan y sabiendo que la única manera es casándose. ¿Qué pasa, que de repente se da cuenta de que no está preparada para recibir a Edward? Que cuidado, también es normal que la muchacha esté un poco así como asustada sabiendo como sabe de la potencia sexual vampírica.
Después de explayarse en los temas mencionados Meyer debió pensar, pues ahora un embarazo exprés que tampoco voy a aburrir al personal. Probablemente uno de los mejores trabajos de caracterización que recuerdo en mucho tiempo sea el de Stewart mientras lleva en su interior a esa criatura que cuando sale, tras una cesárea un tanto exagerada, da más miedito que si hubiera salido un ser demoniaco, echando al traste los dignos efectos especiales y de maquillaje de la saga hasta el momento con una niña hecha digitalmente y que canta más que mi sobaco después de un día de curro a cuarenta grados. Tras esto, Bella se convierte y, fundido en negro.
Seguimos con la segunda entrega de "Amanecer" y con esa familia disfuncional en pleno apogeo para enterarnos de que resulta que a los "Vulturis", los que manejan el cotarro vampiril, eso que les chivan de que los Cullen han creado una niña vampira —al padre de Bella le dicen que han adoptado a una sobrinita o a una prima o qué sé yo— les gusta menos que los modelitos que luce Agatha Ruiz de la Prada. Todo lo que sucede a partir de entonces es un preparativo de cara a la batalla que librarán los Cullen, acompañados por los lobos y por otros vampiros que hacen las veces de testigos para justificar que la niña es medio humana, vamos, que corre sangre por sus venas. Luego pensando te das cuenta de que eso sería obvio para cualquiera ¿no?
El final de la saga mezcla un de las mejores batallas y más épicas que he visto últimamente con unas últimas escenas más empalagosas que una manzana de caramelo bañada en algodón de azúcar y luego bañada de nuevo en caramelo y así hasta la eternidad pero, y no os voy a destripar nada, Meyer nos pone el caramelo a la altura de la campanilla para luego quitárnoslo de un tirón con el único fragmento en que podía habernos sorprendido gratamente.
Me he acercado a esta saga sabiendo lo que ofrecía y la he visto en compañía de alguien que la disfruta en igual medida que se ríe de ella, lo cual seguramente ayuda a no ir demasiado a la yugular. Al igual que me pasa con la estrenada ayer "50 sombras de Grey", a veces no entiendo el éxito de determinadas historias, pero si que respeto a quienes disfrutan con ellas. Yo acepté el desafío de Aurora y visioné con ella la saga. He sentido mucha mayor sensación de pérdida de tiempo cuando he visto otras películas que con estas y sé que no volveré a verlas, pero ya tienen su hueco aquí y espero que hayáis disfrutado de la lectura tanto como yo de la escritura.
  

viernes, 13 de febrero de 2015

El reino prohibido. De dirigir "El Rey León" a dirigir "El Rey Mono".

Bueno, vamos a ver qué tal sale esto hoy. Hay días en los que es más difícil escribir que en otros así que en parte por eso escojo entre las varias que me quedaban por analizar, esta película protagonizada por Jackie Chan. Imagino que a muchos os pasaría como a mi, que ni la conocíais antes de pillarla en la TV alguna vez o quizá hasta que me estáis leyendo a mi.
Al igual que en "Bola de Dragón", se adapta aquí de manera libre la leyenda china de el "Rey Mono", aunque, por lo visto aquí con una mayor fidelidad en algunos puntos, como los cabellos del susodicho "mono", que poseen cualidades especiales. No es que yo sea un entendido de esto, pero he curioseado un poco la Wikipedia, "Sun Wukong". De entrada podemos decir que sin ser una adaptación de la serie que menciono, es ya más digna seguro que la película que sí lo hizo y que aun no he tenido ánimos para ver.
Siendo sincero, historia no tiene mucha que digamos; chaval norteamericano que es un pringao, con amigo anciano, asiático para más señas y cosas que salen muy mal y que, curiosamente, acaban con el chaval teniendo que salvar la situación en una China feudal donde la trama pasa a convertirse en una sucesión de peleas de artes marciales con cierta gracia pero alargadas en exceso, llegando a cansar en determinados momentos. Quizá puede haber más maneras de demostrarnos que los contendientes son unos ases del kung fu además de que las peleas se eternicen. Las coreografías están muy bien pero lo mucho cansa.
Para terminar de rematar el asunto de que la cinta pierda gran parte de su entretenimiento tenemos al protagonista adolescente, un Michael Angarano más soso que unas palomitas sin sal, con el que resulta casi imposible empatizar. Cierto es que en términos generales no es esta una película en la que destaque ninguno de los actores a nivel interpretativo, ni lo pretende seguramente, pero yo que sé, al menos poder identificarnos un poco ¿no?
Yo he de reconocer que es este un cine que no termino de cogerle el punto, con esos movimientos inverosímiles que se nota a la legua que tiran de "cuerdas y poleas" casi para cualquier movimiento que nuestros héroes o sus enemigos realicen durante las batallas. Me entretienen si, pero llega un momento en que desconecto por completo y lo peor del asunto es que no tengo la sensación, cuando eso me sucede, de haberme perdido absolutamente nada.
Si os pilla el sábado noche en casa, como fue mi caso cuando emitieron este film, sois amantes de la manera de mezclar humor y artes marciales de Jackie Chan y no sois nada exigentes, si solo buscáis entretenimiento, esta película, sorprendentemente dirigida por uno de los directores de "El Rey León", os puede proporcionar un par de horas entretenidas pero que si estáis hablando con el de al lado del sofá o chateando tampoco os vais a perder gran cosa en los ratos que vuestros ojos se alejen de la pantalla.

sábado, 7 de febrero de 2015

Crepúsculo: Luna Nueva. Carglass cambia, carglass repara.

Sé que más de uno y más de dos debieron pensar, cuando están ahí en plan "Qué guay sería ser como Romeo y Julieta", en si estábamos viendo una conversación entre dos enamorados o entre un suicida en potencia e inductor a la vez, hasta que son interrumpidos por el profesor que, como todos nosotros, está hasta las narices de los dos chavales hablando en la última fila pero se acaba llevando un "zas en toda la boca" porque el Cullen ha tenido tiempo más que de sobra para aprenderse de memoria la sobras completas de "William Shakespeare". Bueno vale, os he destripado unos dos minutos de peli más o menos, pero tampoco es que os desvele mucho y dudo que casi nadie que lea esta crítica la haya visto o piense verla. Es que no sé, me resultó tremendamente curioso este tema.
En todo caso, si aquí hay luna nueva es porque entran en acción los licántropos, si, esos tíos que se convierten en lobos tamaño huargo que se ha pinchado esteroides de los malos. El pelo y como se mueven y todo eso queda muy bien pero claro, el rollito ese raro que se deben traer como conejillos de indias de los nuevos pantalones cortos vaqueros de "Levi's" me desconcertó bastante. A ver me explico; resulta que cuando te conviertes en hombre lobo, que debe ser en la alta pubertad, vas por ahí sin camiseta, con unos pantalones cortos vaqueros y unas deportivas. Por lo visto es como que van muy calientes los chavales o algo así, pero bueno volvamos al tema pantalones. Cuando se convierten ves, literalmente, como la susodicha prenda explota en mil pedazos de tela que no dan ni para hacerle un traje a una pulga, pero ey, que cuando vuelven a ser humanos, tienen de nuevo todo el equipamiento. De ello deduzco que los fabricantes de vaqueros nos ocultan algo.
Esta vez la historia, envidiablemente ejecutada por una Kristen Stewart que ha llevado a un nuevo nivel de perfección ese gesto entre "He olido una mierda" y "Respirando por la boca lo notaré menos", gira en torno a algo que todos hemos vivido, o casi todos, del tan manido "Te quiero como amigo pero arréglame la moto", o lo que es lo mismo, el amor no correspondido y fin... a la trama digo, que no a la crítica que seguro que algo se me ocurre aun.
Otra cosa que nos queda clara viendo esta segunda entrega es que hasta ahora, nosotros no tenemos ni pajolera idea de lo que es tener una pesadilla de verdad. Las de Bella/Stewart dejan en bragas a las de "Freddy Krueger", vamos, que gritaban menos los chavales que eran desmembrados o triturados en aquella famosa saga que la muchacha esta. Se nota que es actriz de método, solo que debió confundir la academia de artes escénicas con el manicomio que había al lado porque telita.
Todo lo demás es conviérteme, no te convierto, me voy porque no te quiero hacer daño pero al final te he provocado una depresión que ríete tú de la que nos provocan nuestros políticos, etc. etc. Vamos, un drama adolescente como podíamos disfrutar en "Al salir de clase" pero con hombres que se convierten en lobos, que no hombres lobo, y vampiros, en lugar de el "Flipe", de Felipe, repartiendo batazos.
Que sepáis que habéis hecho mucho mal todos estos años poniéndome esta saga como una basura infecta porque al final si, me río de ella más que me implico en la historia, pero sé que he visto y veré cosas mucho peores. Lo que pasa es que vamos a ver una adaptación de una saga de novelas de dudosa calidad literaria, como el 99% de los best sellers que todos leemos, enfocada a un determinado tipo de público y nos esperamos a Bram Stoker y Mar Shelley y así nos va luego. Sé, porque mi acompañante me ha dicho que el nivel va decayendo en las siguientes, que seguramente vendrán malas notas para "Eclipse" y "Amanecer", pero de momento, esta vuelve a aprobar raspadita porque tiene sus cosas que no funcionan nada mal, pese a que una crítica para una película como esta no pueda hacerse ni ser tomada en serio.
 
Nota: 5