jueves, 3 de septiembre de 2015

Pacific Rim, así debería haber sido Transformers a partir de la segunda entrega

En su día, después de una primera entrega esperanzadora, todos esperábamos que Michale Bay fuera capaz de hacer una franquicia digna con la licencia de aquellos robots que se escondían entre nosotros en forma de vehículos y con los que muchos crecimos; no obstante, fue Guillermo del Toro quien, con una historia de Mechas dio la auténtica medida de lo que podía ser un espectáculo visual que no diera vergüenza ajena como si la causaban las continuaciones de Transformers.
Acertadamente, no se pierde mucho tiempo en explicarnos cómo la humanidad creó estas máquinas gigantescas para poder defenderse de unas criaturas llegadas de otra dimensión, aunque si que veremos cómo se inició todo y se nos contará algo que va a ser de la máxima importancia: los "Jaeger", que así se llaman los robots de marras, deben ser tripulados por dos personas con una conexión emocional que hace muy complicado que cualquiera pueda llegar a ser piloto.
Si aun no habéis visto esta orgía de acción y destrucción, yo la vi en cine y hace poco he vuelto a visionarla en casa, tenedlo claro antes de sentaros frente a la pantalla, el guión es más básico que el mecanismo de un chupete porque de lo que se trata aquí es de ver en acción a esos seres mecánicos, enfrentándose a los "Kaijus", así se llaman las criaturas, para salvar al mundo.
Es ahí, en las batallas, donde está el mayor acierto del director mejicano y su equipo, porque pese a no darnos respiro, es mucho más sencillo seguir el desarrollo de las mismas que en la mayoría de cintas de acción de la última década, donde el tembleque de la cámara en unos casos o el movimiento demasiado rápido de la misma, marea más que otra cosa. Es destacable cómo se nos presentan las diferentes capacidades en combate de los diversos robots que pasarán por pantalla y que en algunos casos, como cuando van a dar un puñetazo con la máxima potencia, son mucho más realistas de lo que podríamos esperar. Capítulo aparte para algo que siempre pedimos los aficionados de los videojuegos, que el entorno sea totalmente interactivo y aquí lo es; los "Jaeger" usan todos los medios disponibles a su alcance independientemente de su tamaño.
En cuanto a los monstruos, la mezcla de animales que presentan y sus poderes dejan a mi entender en bragas al nuevo Godzilla que llegó a nuestras salas en 2014. También en este aspecto me quito el sombrero ante Guillermo y su cuadrilla.
Algo que no podemos negar es que las actuaciones no os van a dejar marca especialmente aunque todos cumplen a la perfección con los personajes que interpretan. Destacaría a Idris Elba y los cameos de Ron Perlman y Santiago Segura, siendo este último un destripe andante en las producciones de su colega mejicano al nivel de Sean Bean. Todo es muy épico, testosterónico e incluso patriótico y es en esa grandiosidad en lo que se centra la historia y la destacable banda sonora de Ramin Djawadi, compositor de la tan conocida melodía de "Juego de Tronos".
Estamos ante una cinta tremendamente recomendable para quienes disfrutan del anime de "mechas" y para esa gente que de vez en cuando le gusta sentarse frente a la pantalla con la única aspiración de pasarlo bien. Si sois muy exigentes o de cine independiente y a pequeña escala es mejor que volváis a cerrar la puerta de esta habitación y sigáis buscando.

miércoles, 2 de septiembre de 2015

El diario de Noa, el amor no lo regalan

Dejadme que os cuente una historia, una de esas que seguramente os suena, que incluso puede que os recuerde a la que estáis viviendo o a alguna que hayáis vivido. No es una historia sencilla porque, ¿cuándo ha sido fácil amar si el sentimiento es verdadero y hay muchos baches en el camino?
Cuando el amor te golpea como un mazo no puedes evitar hacer lo que Noa/Ryan Gosling e ir a por el objeto de deseo poniendo todas las cartas sobre la mesa, esperando que la otra persona, en este caso Allie/Rachel McAdams, se de cuenta que no vas de farol.
Partiendo de esa base y en similar forma a lo que viéramos en su momento con "La princesa prometida" asistiremos a sesiones donde un anciano lee, en este caso a una señora y no a su nieto, pasajes de un libro que nos transportará a flashbacks donde iremos conociendo cómo se desarrolló el romance entre los dos jóvenes.
La novedad no es la mayor virtud de este drama pues sin miedo a equivocarme sé que todos hemos visto antes y veremos después cosas similares, pero la química entre Gosling y McAdams, unido al buen hacer de los secundarios consiguen que nos identifiquemos con la situación y que disfrutemos y suframos con los protagonistas a cada paso que estos dan, tanto los que les acercan como los que les separan.
Teniendo en cuenta que hace ya once años del estreno de la película es remarcable el gran trabajo de los cabezas de cartel que además han ido confirmando con el paso de los años que no fueron flor de un día. Gosling tiene en general un registro más variado pero nadie puede negar que la fuerza del film está en ellos, lo cual no deja de ser curioso porque, según he leído, él no la tragaba a ella en el rodaje.
Es indudable que Nicholas Sparks es uno de los mejores escritores de novela romántica y es por eso que ha sido adaptado ya en varias ocasiones a la gran pantalla, unas veces con mejor fortuna que otras pero con tramas que se basan en ese sentimiento tan en desuso hoy en día, el amor verdadero. Ese es un amor que no entiende de tiempo ni de diferencias entre las personas y es el que te hace estar al lado del otro incluso cuando nadie lo entiende ni apoya tu decisión. Todo eso y más vimos hace unos días en televisión y ya tenía ganas de disfrutarla con Aurora, que aun no la había visto. Ventajas de las nuevas tecnologías que te permiten disfrutar de cosas con la persona adecuada aun a largas distancias.
Como tantas otras veces, con esta cinta lo que vamos a aprender es que amar no es gratuito, que duele y que conlleva sacrificios, que a veces es uno el que tiene que tirar solo pero que el carro se acaba atascando en el barro si no se trabaja en equipo. Si sois románticos, independientemente de vuestro sexo, es un film ideal para disfrutar principalmente en pareja, siempre y cuando aun creáis que lo que vais a ver es realmente posible en esta época tan fría y vacía de emociones extremas.

martes, 1 de septiembre de 2015

The Flash, "Corre, Barry, corre"

Soy el bloguero vivo más lento en lo que se refiere a series, o al menos uno de los menos rápidos. Quienes hayan visto la intro de la serie ya sabéis a qué viene esto.
Al abrigo del éxito de las adaptaciones de cómics, primero en la gran pantalla y luego en televisión, DC Comics decidió arriesgar con "Flash" después de que "Arrow" se hubiera asentado entre el público y, no os voy a mentir, el riesgo ha valido la pena.
Pese a que "Antena 3" ha traído la serie este verano, yo empecé a verla en VOSE y así es como la he terminado y no voy a entrar ahora en el eterno debate y me alegro de que series como esta lleguen a canales españoles pero que cuiden algo más el doblaje, porque hay muchos personajes que pierden y mucho con el cambio.
Las aventuras de Barry Allen/The Flash/Grant Gustin son inicialmente como cualquier otra procedimental que nos podamos echar a la cara, esto es, capítulos autoconclusivos, un enemigo cada vez y presentación de caracteres y relaciones entre ellos. Pero en seguida, la trama empezará a coger cuerpo y, a pesar de mi preferencia por los justicieros con arco, pienso que ya se ha demostrado en esta primera temporada que "The Flash" no solo puede igualar, sino incluso superar a su hermana mayor, televisivamente hablando.
Uno de los mayores aciertos, aunque viéndolo en su momento en "Arrow" tenía mis dudas, es Gustin como el veloz protagonista de la serie. Sin alardes pero sin demasiadas sombras en su actuación y mejorando progresivamente según iba ganando en confianza, cosa que también notaremos en la mayoría del reparto, nos brinda un Barry tierno, valiente, enamorado, asustado, en definitiva, muy humano. Olvidaros de la frialdad de Oliver Queen.
No obstante, sería injusto decir que no ha tenido buenos escuderos o incluso alguno que le haya superado, como es el caso de Tom Cavanagh/Harrison Wells, con la mejor interpretación en una serie de cómic que he visto fuera de Daredevil. Ahí están también Cisco/Carlos Valdes y Caitlin/Danielle Panabaker que pasarán de ser simples compañeros a amigos inseparables de nuestro protagonista y cuyas subtramas, incluidos los crossovers con "Arrow", ayudan a dar frescura en ocasiones o tintes dramáticos que son de agradecer. No voy a analizar el casting uno por uno pero todos tienen su importancia.
Si que no quiero dejar pasar sin mencionar al que para mi ha sido el mejor villano, con permiso de "Reverse Flash", y que ha demostrado que Wentworth Miller tiene vida más allá de "Prison Break". Me muero de ganas por ver qué tramas nos proporciona su "Captain Cold" en la segunda temporada.
Como curiosidad, hay un guiño o reconocimiento a la miniserie que este velocista protagonizó, dándole el rol de padre de nuestro héroe a John Wesley Shipp, que fue "Flash" hace ya unos veinticinco años. De chaval vi dicha adaptación y desde el principio estaba convencido de que debía ser el mismo actor, pero no ha sido hasta que me he puesto a escribir esta crítica que lo he confirmado.
No me duelen prendas en decir que he disfrutado mucho más con este inicio de franquicia que con la tercera temporada de "Arrow" pero las explicaciones a ese respecto ya tendréis que buscarlas en la entrada sobre esta. La televisión ha de ser divertimento y si puede ser con algo de sustancia mejor y en mi opinión, Barry Allen y compañía lo consiguen y mejoran capítulo a capítulo hasta llegar a un clímax final, últimos tres o cuatro episodios, que ya quisieran muchas series con más renombre y con un pedazo de "cliffhanger" que te deja con tantas ganas de ver la siguiente temporada como de acordarte de la familia de los guionistas.
Nota: 7,5