Mostrando entradas con la etiqueta Terminator. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Terminator. Mostrar todas las entradas

viernes, 24 de julio de 2015

Terminator Salvation, "Aliens", "Transformers" , "Inteligencia Artificial" y la "Biblia", mierdecillaaaaa (cántese como el anuncio de Nocilla)

De eso que piensas que todo el mundo, o casi todo, te ha dicho que "Salvation" es mala pero está Bale, que mola, y te dices que tampoco puede ser para tanto, pero si.
El primer puñetazo en toda la boca, del cual no tiene culpa nadie del equipo original, es la mierda, con todas las letras, de doblaje que le han hecho a Sam Worthington. No me cabe en la cabeza que en una producción de este calibre, por la saga a la que representa se haga algo tan poco profesional como eso. Hasta mi Laurita leyendo el guión conseguiría más inflexiones para un personaje que temes cada vez que sale en pantalla y sale mucho.
Pero don't worry be happy porque "McG" is in da house baby. Que claro, con ese nombre, es el director, poco más se puede esperar que una sucesión de escenas videocliperas a más no poder en las que además el guión se pasa más o menos por el forro muchas cosas. Oye, que yo sé que con esto de las paradojas temporales pues, como que se creen que tienen carta blanca para reinterpretar la historia como quieran, pero no. Es que hay unas cuantas cosas muy heavys y a veces no sabes si ves una de Terminator o una nueva versión de la "Inteligencia Artificial" de Spielberg.
En lo referente a Connor/Bale, parece que se hubieran fijado en una o varias parábolas o pasajes de la Biblia para escribir el guión. Todo es muy mesiánico y Connor parece casi una versión futurista de Jesús, con unos que lo siguen a pies juntillas y otros que lo tildan de falso profeta, por todo eso de que él sabe por su madre cómo será el futuro y tal.
Que tenga cosas de "Aliens" no es algo muy a tenerle en cuenta pero hay dos o tres escenas que me dije, "Pero si esto ya lo he visto en Transformers" y por si eso fuera poco, luego también tiene momentos en que su inspiración en "La guerra de los mundos" de Spielberg es más que evidente también. Igual el bueno de Steven debió pensar en "McG" para dirigir "Jurassic World" porque parece que lo de copiar el trabajo de otros se le da bastante bien.
No tiene nada de la fuerza que le da el carisma de Arnold incluso cuando la saga bajó mucho el nivel y eso que tiene un reparto que ya querrían muchos blockbusters. Por desgracia da la sensación de que todos estaban más para cubrir el expediente que otra cosa y prácticamente no te importa nada de lo que les pase a los personajes. La acción, bien rodada en algunas ocasiones, no oculta unos efectos especiales un tanto penosos para ser de 2009 y una historia sin pies ni cabeza, menos aun que la de "Terminator Genesis". Prescindible se queda corto con esta cinta, menos mal que no es la que quedará en la memoria como la última.
Nota: 3

miércoles, 22 de julio de 2015

Terminator 3: La rebelión de las máquinas, mala, pero no tanto

Cuando me acerco a sagas conocidas a la hora de poner el Motel al día con ellas cuando llega una nueva entrega, normalmente ya he visionado todas las películas al menos una vez y suelo tener claro con qué me voy a encontrar. Viendo esta tercera entrega de Terminator fui consciente de que si la vi fue a trozos en su momento porque recordaba muy pocas cosas.
Al igual que pasa con la franquicia de "Alien", los cyborgs representados siempre por la figura de Arnold iniciaron la cuesta abajo con la tercera entrega y eso es algo indudable. A pesar de ello, a mi me parece que, aun estando a mucha distancia de las dos primeras partes, es mucho más entretenida que la mayoría de productos que mezclan acción y ciencia ficción que han ido llegando a la gran pantalla en años posteriores al 2003, año de estreno de esta fallida continuación.
Uno de los problemas con los que se encuentra la saga es que volvemos una y otra vez sobre la misma idea, la protección de John Connor y sus allegados, pero en diferentes momentos de la vida de dicho personaje. La gran novedad aquí es que el rival de "Chuache" es un robot con aspecto femenino y que posee la capacidad, no solo de transformarse en otros seres humanos, sino incluso de convertir sus brazos en armas mucho más sofisticadas que el némesis que nos encontramos en la segunda película. Vamos, una navaja suiza andante.
Pese a contar con unos efectos especiales muy cañeros para su época y con un reparto a priori más que solvente, con una Claire Danes que vivía sus años dorados, al menos en lo que a cantidad de trabajo se refiere, Jonathan Mostow, director del proyecto, tira mucho más por el lado del humor desde casi el primer momento. Esto último lo notaremos sobre todo en cada escena de acción y en las peleas cuerpo a cuerpo entre los dos androides siendo un problema por el extraño contraste con los momentos más dramáticos protagonizados por Connor/Nick Stahl y Danes. Sobre Kristanna Loken, la "Terminatrix", poco que decir hay pues se limita a poner cara seria a lo largo de todo el metraje, tanto da si está matando a alguien o recibiendo mil leches del otro robot.
La trama está tan encorsetada por los sucesos pasados y futuros, aderezados con la omnipresente salsa de paradoja, que tendremos la sensación de estar viendo por tercera vez casi lo mismo, solo que con unas persecuciones sobre ruedas que poco o nada tienen que envidiar a su predecesora y que consiguen que la intensidad no decaiga en una orgía de acción sin descanso.
No es digna de sus antepasadas pero pienso que no es tan mala como muchos la quieren pintar. Otro de tantos entretenimientos vacíos que nos llegan con asiduidad con más carisma que la mayoría aunque con el gigantesco lastre que supone que esperen de ti que consigas ser de nuevo la evolución en el cine de ciencia ficción que fueron las anteriores Terminator.
Nota: 5

martes, 21 de julio de 2015

Terminator 2: El juicio final, también debió ser el punto y final

Cameron experimentó en los ochenta y en 1991 trajo a la máquina definitiva, encarnada de nuevo por Arnold aunque esta vez, con el austriaco en la cresta de la ola, se convertiría en el bueno de la historia. Algo lógico por un lado y que además brindó la oportunidad de que Robert Patrick pasara a la historia del cine como ese imparable T-1000 que supuso además un paso enorme hacia adelante en lo que a efectos especiales se refiere.
No obstante, esta continuación de Terminator cuenta con un elenco que es lo que hace grande a la película más allá de unos "FX" que te dejaban con la boca abierta. Linda Hamilton y su Sarah Connor evolucionaron de la damisela en apuros que se vio obligada a atarse los machos, y a darles caña también, a una mujer que va más allá incluso de lo que el propio Cameron había conseguido con las heroínas femeninas en Aliens. Carismática y fuerte pero también sensible, Sarah consigue dejar claro que en ocasiones puede necesitar ayuda pero que es muy capaz de valerse por sí misma en cualquier situación aunque sigue siendo humana, no una asesina fría como si lo son los Terminators.
Lo cierto es que el film se sustenta sobre la relación entre John Connor/Edward Furlong, que debutaba de la mano de Cameron, y el T-800 interpretado por "Chuache", que es la que nos permite descansar de tanta acción y ver una humanización del ser al que todos acabamos temiendo a mediados de los ochenta, o cuando fuera que vimos la película.
La acción está fantásticamente rodada y Arnold demuestra que estaba en plena forma y que era el ideal para dar vida a un robot que no entiende de sentimientos y que va con "cara de palo" allí por donde pasa. Todo el metraje que se inicia con la pelea entre ambos robots y que se traslada a la frenética persecución con ese monstruoso camión que trata de llevarse por delante a nuestros protagonistas es pura adrenalina y jamás me canso de ver al otrora "Mister Universo" recargando su escopeta de aquella manera que seguro que todos quisimos poder imitar.
Al no tener aun en mi poder mis pertenencias, entre las que se cuentan las dos primeras entregas de la saga, me toco tirar de torrent y la versión que cayó en mis manos fue la extendida, en la que Cameron muestra muchos detallitos, relacionados sobre todo con el T-1000, que quizá no aporten mucho o nada a la trama, pero que hacen que el conjunto funcione mucho mejor. Para mi ha sido una gozada.
Esta cinta está para mi ahí, ahí con "Predator", en lo que se refiere a mi favorita de la filmografía de este gigante del cine de acción al que muchas veces no se le reconoce como se debería y sin duda es una de las imprescindibles en mi colección. Nunca me canso de verla y creo que la conjunción de música, dirección, intérpretes en estado de gracia y un guión que entretiene sin marearnos tanto como alguna de sus secuelas con la cuestión de las paradojas nos proporciona dos horas y pico de entretenimiento que ya quisieran hoy muchos de los "blockbusters" que llegan a nuestro país cada año.
Una película sobresaliente para mi y que con esos pequeños añadidos le doy el diez porque si ya me parecía una maravilla, ahora ya me enamoré definitivamente.

lunes, 20 de julio de 2015

Terminator, el asesino de la guía telefónica.

Pocas veces se tiene la oportunidad de ver en pantalla grande una película que se estrenó cuando uno tenía cuatro añitos y menos aun si vives en un sitio como Fuerteventura. Si, el clima es muy guay, la playa está muy cerquita pero para los que somos más de ir a nadar que a tostarnos horas y horas al sol y que además tenemos ciertas inquietudes intelectuales, la oferta de ocio es insuficiente e incluso inexistente a veces. Por fortuna los Yelmo de aquí decidieron traer esta película con motivo de la llegada a la cartelera de "Terminator Génesis" y allí que me fui.
Al principio me llevé una pequeña desilusión porque la calidad de imagen de la copia que emitieron me pareció bastante baja para lo que a día de hoy se puede ofrecer con las remasterizaciones pero se trataba de disfrutar así que pasamos eso por alto y llegó la tan conocida música de la saga, de la mano aquí de Brad Fiedel, mucho más cercana a la música electrónica que a las versiones algo más épicas posteriores pero que ya te pone el vello de punta.
Una de las ventajas con las que cuenta esta cinta es que no nos quisieron vender en su día un futuro cercano sino que se ambientó en los años ochenta y ello consigue que todo lo que ves tenga sentido aunque a día de hoy lo veamos y pensemos, "Vaya pelos y vaya modelitos". La otra cosa que va en favor del film es que te sientes en la butaca con la nostalgia de haberla disfrutado hace mucho, porque con los ojos de hoy, para muchos puede verse hasta ridícula.
Cameron trabajó con un presupuesto muy ajustado y eso se nota, en una animatrónica que en su día debió ser una maravilla pero que canta por soleares en casi todos los momentos en que el Arnold de mentira sale en pantalla o en algunas escenas del final. Pero eso es lo que había en aquella época y no podemos pedirle a una película de hace treintaiun años más de lo que pasará ante nuestros ojos.
Los agujeros de guión, que no son pocos, en las persecuciones y en la trama, son rellenados magistralmente con el cemento de la acción rodada de manera notable, que te mantiene pegado a tu butaca y casi aguantando la respiración.
Veremos a unos jovencitos Arnold Schwarzenegger, Linda Hamilton y Michael Biehn que estaban empezando a destacar, unos más que otros, en el mundo del celuloide ochentero. Sus actuaciones están al nivel necesario para una producción de estas características, destacando sobre el resto Linda. Como curosidad tenemos por ahí a Bill Paxton, con un look peculiar, y a Lance Henriksen que al igual que Arnie y Michael volverían a trabajar con Cameron en posteriores películas.
En mi cruzada en favor de que la mujer de acción al estilo "Imperator Furiosa" ya estaba más que creada, en la Sarah Connor de aquí tenemos el germen de lo que fue la Ripley de Aliens. Vamos, que Miller no ha hecho nada que no se haya hecho ya. Me pregunto cómo se tomarían los hombres de aquella época ese protagonismo de la mujer que dejaba cada vez más de ser una acompañante desvalida para pasar a ser la que tomaba las riendas de todo si aun hubo quien se escandalizó por considerar a la protagonista de Mad Max: Furia en la carretera demasiado feminista.
En fin, que ha sido una experiencia muy agradable, a pesar de que ha envejecido muy mal en algunos aspectos y aunque sigo prefiriendo la segunda, no dejo de reconocer la calidad y sobre todo lo que supuso esta pequeña joya del cine de "Serie B". Y como decía el bueno de "Chuache" volverá al Motel en próximas críticas de la saga.