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viernes, 2 de septiembre de 2016

The walking dead, una siniestra sexta temporada

Extrañamente, he acabado una temporada de una serie al ritmo de emisión, más que nada porque me puse al día durante el parón y luego la veía con mi primo que es mucho más fan que yo, que ya es decir, de todo el fenómeno alrededor de los zombis en general y de esta serie en particular.
La deriva de "The walking dead" hacia tramas donde los caminantes son cada vez menos importantes y lo que sucede entre nuestros queridos protagonistas, Rick, Glenn, Michonne, Daryl, etc. y con otros grupos que van apareciendo es lo que sirve de motor a los guiones cada vez más.
Es esta una serie que, desde su primera temporada, siempre ha generado los mismos debates, que si no pasa nada, que si es irregular y bueno no voy a negar que dichas críticas tienen fundamento pero, si somos sinceros, me parece que poco más puede dar un universo donde los escasos humanos supervivientes tratan de seguir con vida enfrentándose a millones de cadáveres andantes que ni sienten ni padecen.
Si los que continuamos viendo temporada tras temporada lo hacemos, creo que no es porque esperemos que pasen cosas que sorprendan sobremanera o que haya giros de tuerca de esos que te dejan sin saber ni qué pensar, sino por el carisma de los personajes, ya sean los buenos, los malos o quienes no se sabe nunca del todo si son de los unos o de los otros.
No voy a negar que hay algunos, como Morgan, el cual me aburre casi siempre soberanamente cuando le dedican un episodio a él solo o casi —para mi el capítulo flashback que le hacen aquí es el peor con diferencia de la temporada—, podrían estar mejor desarrollados o incluidos en las subtramas pero aun con todo a mi me es suficiente con lo que aportan quienes de verdad importan. En ese sentido para mi esta sexta entrega de la serie ha cumplido con creces y me deja plenamente satisfecho, incluso diría que han pasado muchas más cosas que en las anteriores aunque sea imposible no pensar que todo evoluciona en plan pantalla/nivel de videojuego.
Por lo que veo muchas veces en twitter no solo con "The walking dead" sino con muchas series, parece que a la gente solo le vale una serie si está pasando algo constantemente. Como ya he dicho, hay veces que es de traca como ese episodio de Morgan, que no te duermes de milagro. No obstante, es que una historia que se va alargando en sucesivas temporadas tiene que tener de todo, subidas, bajadas, acelerones, frenazos, pausas, frenetismo. A día de hoy seguir quejándose por eso y aun así seguir viendo esta serie o cualquier otra me parece que roza el masoquismo.
Sé que no coincido con la corriente de odio que suele haber hacia casi todo lo que se hace en esta producción pero yo he de ser sincero y sigo disfrutando; tanto que diría que de las tres últimas la sexta es la que más me ha convencido. El desarrollo de la historia en esta sexta temporada me ha gustado y su final me parece que trae un futuro prometedor a poco que los guionistas tengan ganas de explorar a fondo las posibilidades de un Némesis como Negan.

lunes, 7 de diciembre de 2015

Fear the walking dead, que si no la hacen tampoco hubiera pasado nada

Vivimos en la era de los spin-off y las precuelas, vamos, que si un personaje destaca sobre el resto en una serie o película parece que hay que darle la suya propia o que es necesario que nos expliquen qué pasó antes. Lógicamente eso no es algo malo per se pero acaba llenando el panorama audiovisual de productos en su mayoría totalmente prescindibles.
Si me habéis leído alguna vez hablar sobre The Walking Dead sabréis que soy de los que aun la defienden y disfrutan con ella, sin parecerme una maravilla, y además siempre me ha atraído sobremanera la temática zombi, así que no quise dejar pasar la oportunidad de juzgar por mi mismo esta historia que nos han querido contar de cómo empezó todo antes de que Rick se encontrara con aquella niña en la primera e impactante escena de la serie madre.
Lo primero que quiero decir, y en lo cual pensé después de haber visto los dos capítulos iniciales de los seis de que consta esta primera temporada, es que me resulta llamativo las buenas sensaciones que generaba a mucha gente en las redes sociales cuando tiene el mismo problema, para algunos no para mi, de ser lenta y de que no pase prácticamente nada. En mi modesta opinión es como con los libros de S. King, ese detenerse en los personajes y en sus vivencias y en su entorno es lo que le hace grande, siempre y cuando conectes con esa manera de hacer las cosas. Porque claro, hablamos de una serie donde algo más ha de pasar además de matar muertos vivientes a diestra y siniestra que para baños de sangre así ya tenemos la industria del videojuego que además nos permite hacerlo a nosotros mismos.
El problema de esta precuela es que los personajes, salvo el interpretado por Rubén Blades, carecen de carisma casi por completo porque, os podrá gustar o no como adaptación de los cómics, pero en The Walking Dead muchos de los protagonistas ya traían la fuerza de ahí, ya existían y eso hacía mucho más fácil para los actores, también para muchos de nosotros, identificarlos e identificarnos con ellos. Aquí la mayoría no son más que carnaza para los zombis y son arquetípicos hasta decir basta; incluso lo que vamos viendo del peluquero hispano de Blades no puede ser más tópico, aun siendo lo mejor.
Con el resto pasa tres cuartas partes de lo mismo, no vemos una visión del inicio del apocalipsis que trate de ser original al menos en la forma de contarnos lo que va sucediendo. ¿Un ejército que no son tan trigo limpio como parecen? ¿Acaso alguien dudaba de que eso hubiera sido así? Si es que es lo que nos cuentan prácticamente en cada película, novela o serie donde vemos cómo empieza todo cuando el mundo se empieza a ir a la mierda por la vuelta a la vida de los muertos.
No voy a decir que no tenga sus momentos, porque los tiene, pero si diré que, una vez vista, no aporta absolutamente nada al universo de The Walking Dead, más allá de rellenar las semanas estivales previas al estreno de la nueva temporada de la serie madre y ese ansia de no muertos que parecen tener los fans. Todo es demasiado visto, tópico y previsible y para eso ya tenemos a Rick, Glen y compañía. Prescindible.

domingo, 20 de septiembre de 2015

No profanar el sueño de los muertos, Romerini a la boloñesa

Hacía mucho que no veía una de nuestros amigos los podridos y aprovechando que en la dos ponían esta producción italo-española me dije, vamos allá. Lo primero fue un pequeño coloquio entre la presentadora habitual del programa "Historia de nuestro cine" y un historiador del celuloide patrio en el que hablaban del origen de esta cinta, que al parecer fue un intento de hacer "La noche de los muertos vivientes" a la europea.
Si en algo se parece a la grandiosa película de Romero es el ritmo tremendamente pausado que tiene y en la importancia que se da a la interacción entre los personajes, recreándose en la idea de que por mucho que los muertos salgan de sus tumbas lo peor es el ser humano en sí mismo.
Ese punto, el de su lentitud, es el que deben sopesar quienes gusten de films donde los zombis empiecen a devorar y despedazar desde los primeros compases porque sí, habrá casquería, pero será con cuentagotas y tardaremos mucho en ver una verdadera orgía de sangre y vísceras.
La idea de base, el detonante de que los que han abandonado este mundo vuelvan a ponerse en pie, debió ser original en su momento, teniendo en cuenta que hablamos de una peli del año 1974. En ese sentido creo que la labor de los guionistas es de alabar, al igual que lo es la acertada dirección de Jorge Grau que demostró que el cine español de género estaba muy vivo a pesar de que, seguramente, habría sido imposible hacer algo así sin salir allende nuestras fronteras pese a ser los años finales de la dictadura y de la consiguiente censura. La música, a cargo de Giuliano Sorgini, está muy en la línea de los films de terror de la época y también cumple su cometido de manera notable.
En lo que al reparto se refiere, destacan por méritos propios los dos protagonistas, Arthur Kennedy y Cristina Galbó —increíble escucharla en VO, se rodó en inglés, y ver cómo no se le nota acento alguno, a diferencia de muchos actores y actrices patrios actuales— que consiguen que sus personajes, a pesar de los desencuentros iniciales de los mismos, tengan una química envidiable si lo comparamos con lo que vemos muchas veces en nuestras pantallas.
Es posible que haya visto y leído ya tantas historias de muertos vivientes, que necesite algo más para quedar totalmente impresionado que esta obra inquietante y digna de reconocimiento, que trasladó de manera muy acertada el espíritu del cine de zombis "Romeriano", donde la violencia y lo morboso son un vehículo para hablarnos de las bajezas del ser humano, al campo cinematográfico del viejo continente con una calidad envidiable en todos sus aspectos técnicos, recordando siempre que hablamos de los setenta, y humanos.
A mi no me ha maravillado tanto como parece haber hecho con otros pero entiendo que se considere de culto por lo que debió suponer en su momento y por las cualidades que la cinta posee. Si os gusta el rollo infectados/zombis que no paran de correr detrás de unos supervivientes que tampoco dejan de ir de un refugio a otro, seguramente os aburriréis bastante con esta profanación pero si sois pacientes y os va más el desarrollo de los personajes y la trama deberíais verla.
Nota: 6

domingo, 6 de septiembre de 2015

Extinction y pese a todo se queda en una más de tantas

Aun recuerdo los tiempos en los foros de "Meristation" y aquel hilo sobre zombis en el que los expertos sobre el tema recomendaban películas, series o novelas, en aquella época en la que las editoriales usaban el "copiar y pegar" para pillar cualquier blog con cierta calidad que describiera las desventuras de seres humanos tratando de sobrevivir a los podridos. Algunos de esos hoy en día son escritores o creen que lo son. Entre ellos, en nuestro país al menos, destacó Juan de Dios Garduño con una novela corta que sin ser esa maravilla que me dijeron, evidentemente estaba muy por encima de la media de lo que se publicaba. Creo necesaria esta introducción porque el que el libro se haya adaptado al cine y con actores de cierto renombre es un logro que ha abierto y abrirá muchas puertas a un futuro prometedor para nuestros autores de género. Sin duda "Juande", al que tengo el placer de haber conocido en persona, es de los que más merecía un éxito como este; quienes se hayan acercado al mundillo en los últimos años seguramente me entenderán.
Inicialmente pensé que no podría ver esta cinta en la gran pantalla pero finalmente mi cine de barrio estuvo al quite y la trajo con un par de semanas de retraso así que allí que me fui con mi tío, fueron mis tíos quienes me engancharon al cine de terror, con muchas ganas de ver lo que se había conseguido.
Los minutos iniciales están genialmente rodados, transmitiendo una gran tensión que puede recordar al principio de "28 semanas después" y donde conoceremos a las criaturas que luego brillarán por su ausencia a partir de ese momento y a los tres personajes principales. Por desgracia todo es un espejismo porque al avanzar todo se vuelve bastante tedioso, no porque no haya bichos por doquier todo el rato, sino porque el drama subyacente está muy desaprovechado y se nos cuenta el por qué las cosas son como son con flashbacks que de vez en cuando desconciertan más que aclaran la trama. Que conste que es un recurso que suelo disfrutar pero aquí he echado de menos mucha más interacción entre los dos hombres y no esa lentitud y vidas tan separadas para después de repente meternos acción a cascoporro y gracias a determinadas decisiones de uno de los protagonistas que son muy poco creíbles.
En cuanto al reparto, Matthew Fox da una de cal y una de arena aunque está bastante por encima de Jeffrey Donovan que no convence en casi ningún momento como padre amantísimo y cuya química con la niña, muy bien interpretada por Quinn McColgan, igual está ahí que tratas de encontrarla y no la ves por ningún lado. Luego está el tema de Clara Lago, que ya sabéis que como actriz no le veo la calidad por ningún lado, con la "genial" decisión de que se doble ella a sí misma causando ese efecto de "estoy leyendo mis frases sin inflexión alguna" que tan bien conocemos por Antonio Banderas en su día y por Eduardo Noriega que sigue haciéndolo. Ellos mismos deberían darse cuenta de que es mejor que no sea su voz pero suene creíble y profesional que hacer esa basura de doblaje que estropea el conjunto de una manera bestial. Mejor en VO pero si ha de ser doblado que lo hagan los profesionales del gremio.
La dirección de Miguel Ángel Vivas recuerda en algunos momentos a su gran ópera prima "Secuestrados" pero el resto del tiempo navega con tanta inseguridad como lo hace el guión. Hay un par de imágenes con una capacidad de impacto visual tremenda como ese atardecer pero luego tenemos por ejemplo el final, donde todo se ve tan desdibujado en pantalla que no sabes ni a dónde miran los protagonistas. Unos efectos digitales que unas veces funcionan muy bien y otras regular y una partitura a la altura completan un producto que es esperanzador, por lo que al cine y la literatura de género patria se refiere, pero que sin ser una mala película no deja de ser una más entre tantas en lo que zombis/infectados y terror se refiere.
Nota: 5

martes, 19 de mayo de 2015

The walking dead suma y sigue en su quinta temporada.

Más tarde que la mayoría, como suele ser habitual, he terminado con el visionado de una de esas series que sigo a pesar de que sea evidente que su trama nunca va a tener una evolución real más allá de lo que ya se ha visto pero, y sé que ya estáis cogiendo las piedras, salvo que a partir del tomo once o doce haya cambiado mucho la cosa, no es que el cómic en que se basa fuera muy diferente en lo que a profundidad y originalidad de la trama se trata.
Cualquier apocalipsis zombi que vaya más allá de una película no deja de ser más de lo mismo: encuentran refugio, se sienten seguros y dejan de estarlo cuando ellos mismos, otros vivos o los muertos vivientes revientan esa felicidad cual bomba puesta en el sitio adecuado del edificio que va a ser derribado. Yo es algo que he tenido claro desde que empecé a ver esta serie y es lo que me hizo dejar de leer libros sobre esta temática porque al final, la única diferencia era si se ambientaba en Galicia, Málaga o en Maine —escojo esos sitios a sabiendas porque son escritores que me gustan y que de algún modo han tratado esta temática—, pero no dejaba de ser esa misma sucesión de hechos, esto es, buscar un refugio donde defenderse de las criaturas o en realidad, del resto de supervivientes.
¿Por qué sigo viendo "The walking dead"?
Es simple, me entretiene. Los episodios de relleno para muchos, donde casi no encuentran ni un podrido y la trama se centra en los personajes, que a muchos os aburren, a mi me gustan, siempre y cuando se centre en alguien de esos que me hacen seguir con ganas de ver la serie, como por ejemplo Daryl, Glen, Rick, Michone, aunque esta última se ha ido desdibujando bastante según transcurrían los capítulos, y uno de los nuevos, Abraham, del cual me entusiasma su evolución aunque fue un tanto curioso ver como del final de la temporada cuatro al principio de la cinco, perdía tripa y ganaba definición cuando se supone que no transcurre tiempo entre una y otra. Son chorraditas pero yo soy así y me fijo en ellas.
Al no hacer aquí análisis pormenorizados de las series no hay mucho de donde rascar sin entrar en detalles que puedan destripar la temporada para aquellos que hayan llegado tarde a este fenómeno televisivo o para quienes se estén planteando retomar la serie pese a su, subjetivo como todo, cacareado bajón de calidad. No sé si decir que hay más casquería aunque si que la hay más explícita en algunos momentos, cosa que seguramente agradecerán los fans de lo "romeriano", y como es marca de la casa, veremos perecer a personajes sin importar cuánto tiempo lleven con nosotros o su peso en el reparto, cosa que no se puede echar en cara a esta serie. Vamos, que si hay que morir se muere, aunque morir para nada sea tontería.
Está claro que si habéis seguido la serie hasta aquí porque os gusta, esta temporada os habrá gustado y, si la tenéis aparcada porque hay demasiado que ver, puede ser una buena idea para el verano. Ya, si la seguís para luego decir en twitter que es una mierda y que cada vez es peor, casi que os diría que, con todo lo que hay para ver, veáis otras cosas, que no solo podréis descubrir series o cine que os gusten más, sino que además echaréis menos bilis que siempre es saludable. Por lo tanto, recomendada para fans y para "haters" que les sobre el tiempo también.
Nota: 6,5

miércoles, 29 de octubre de 2014

[•REC]² Van un un inglés, un argentino y un español...

Tras el impacto que supuso [•REC], en 2009, nos llegaba [•REC]², con una historia paralela a la que conocíamos en la primera y protagonizada por un equipo de los GEOS, acompañados por un enviado del Ministerio de Sanidad que resulta no ser lo que parece.
Aquí ni siquiera se toman mucho tiempo para presentarnos al elenco y todo transcurre a más velocidad. Desde el principio se nos deja claro lo que se intuía en la primera parte, ni son zombis ni son infectados, o al menos no en el sentido más habitual.
He de decir que la forma de rodar la acción va un paso más allá e introduce una atractiva y más estable visión en primera persona, la de las cámaras que los GEOS llevan en sus cascos, que por momentos nos recordará a los videojuegos FPS.
Pese a contar otra vez con un reparto coral, destaca sobre el resto Jonathan Mellor como el Dr. Owen y en Manuela Velasco se nota una cierta mejoría interpretativa aunque estará mucho menos presente en el metraje de esta continuación.
 En cuanto al resto del casting, los policías bastante creíbles aunque algo americanizados y, lo siento, pero me sigue chirriando tras varios visionados la presencia de un argentino con ese acentazo en un cuerpo especial como ese, y eso que podría decirse que de los GEOS Larra es el personaje más interesante.
Me sobran casi por completo los niñatos pues, lo de su entrada en el edificio me parece muy cogido con pinzas aunque tendrán sus momentos, sobre todo una vez se juntan con el padre de la niña enferma y el bombero que le ayuda a colarse. Si he de ser sincero casi toda esa parte del guión me sobra bastante. Los chavales son insoportables casi todo el tiempo que aparecen en pantalla, en eso si que bordan su papel de ese tipo de adolescentes que, por desgracia, vemos cada vez más por nuestras calles.
Botet y su "Niña Medeiros" vuelven a ser lo más aterrador e inquietante, haciendo que de nuevo, el final sea lo mejor de la película, con ese mundo que se esconde a la luz y que surge en toda su plenitud entre las sombras. que la visión nocturna de las cámaras nos permiten vislumbrar. De esa parte final no tengo nada que decir, chapeau.
Mucha acción, muy bien filmada y que solo nos da pequeños respiros para profundizar, que no demasiado, en la historia de la "infección" hacen de [•REC]² una secuela digna pero que no aporta demasiado realmente. Como me gustan mucho las "cacerías de bichos" y esto se asemeja, en ese sentido la disfruto mucho. En ese aspecto y salvando las distancias se asemeja a Aliens, y repito, salvando las distancias.
Nota: 5,5

martes, 28 de octubre de 2014

[•REC] Pablo lo graba todo, todo y todo.

Me he decidido a dedicar la semana de Halloween al universo [•REC] en cine ya que me parece un antes y un después en el cine de terror patrio, al menos su primera parte que es de la que os hablo ahora.
En el año 2007 llegaba a los cines españoles la primera entrega de la saga más exitosa, en lo que a terror se refiere, que ha dado el cine patrio. [•REC] sorprendía a propios y extraños no tanto por su trama, como por la manera de presentarnos la historia, en forma de falsa telerrealidad.
Todo empieza de una manera lenta, incluso anodina, cuando nos están presentando a Ángela/Manuela Velasco, presentadora del reality "Mientras usted duerme", a su cámara Pablo, al que no veremos en ningún momento, y a los bomberos que les acompañarán durante la grabación del programa.
Es a partir de la llamada a la que responden estos héroes urbanos cuando la cosa va cogiendo ritmo y poniéndose interesante. Desde la llegada al edificio algo empieza a oler mal. Cuando el equipo de grabación sube, con los policías y los bomberos, y descubren que la señora Conchita sufre de algo mucho más extraño que la simple caída de una anciana que vive sola, todo empieza a torcerse de verdad.
Sonidos guturales, gritos, sangre y una imagen mareante, cámara en mano, empiezan a inundar la pantalla y ya no dejarán de hacerlo hasta el final de la cinta. En ocasiones es un tanto difícil saber qué está pasando y lo intuimos más que lo vemos, pero eso también genera una tensión que nos mantiene pegados a la butaca o al sofá durante toda la estancia en el "acogedor" edificio.
Tras ser conscientes de su encierro en el edificio tras la cuarentena impuesta por la sospecha de que sea un virus lo que puede estar afectando a los inquilinos, los vecinos del portal sacan a relucir un una variopinta muestra de caracteres que ya se intuían en sus primeras conversaciones con los agentes de la autoridad. Esto queda genialmente plasmado en las entrevistas que Ángela va haciendo a los habitantes del edificio tras los primeros ataques.
Al tratarse de una película tan coral y donde el protagonismo recae casi por completo en Manuela Velasco, solo cabe decir que están en general correctos y que transmiten bastante bien la sensación de estar viendo un documental con personas reales y no una película. Velasco fue criticada pero pienso que su actuación, para ser su debut, cumple con lo que exige el guión. Fue premiada con el Goya a Actriz Revelación, aunque eso no sea un indicativo fiable de su calidad como actriz; no porque sean los Goya, sino porque los premios, a fin de cuentas, no siempre coinciden con la realidad.
Veo algunas lagunas en el guión un tanto sangrantes en lo referente a la actuación de algunos personajes respecto a los infectados. Cuando ya tienen suficiente información, todo el tema de la niña y su madre y lo que hacen el policía y otros de los allí encerrados son totalmente ilógicas.
La mejor parte y la que más mal rollito te mete en el cuerpo son los minutos finales, ahí el guión y la dirección me parecen geniales aunque la explicación que se intuye para lo que pasa no es muy de mi gusto, pero ello no desmerece el trabajo realizado.
Jaume Balagueró y Paco Plaza realizaron un trabajo digno de mención y tremendamente disfrutable si eres amante del cine de terror y de, infectados, zombis o como quieras llamarlo. Por desgracia, pese a haber sido premiada esta colaboración de ambos directores, la academia les ha ido dando de lado por no entrar por el aro por el que se debe entrar para caer en gracia.
En definitiva, una película notable pese a sus fallos y que todo aquel que aun cree que en el cine español siempre se hace lo mismo debería ver si aun no lo ha hecho.

martes, 22 de julio de 2014

Oh Pontypool, my Pontypool!

Creo que sin ninguna duda, Pontypool es la película de zombis más original que he visto, lo cual la hace a la par agradable de ver, pero la lastra también en determinados momentos. Pasemos al análisis.
La voz de Grant Mazzy/Stephen McHattie te atrapa desde los primeros compases en los créditos de inicio. Alucinante la manera en que transmite este hombre solo hablando, su presencia física se hace casi superflua.
Y este es el gran valor de esta película, porque en las conexiones de la radio con los enviados especiales y con los oyentes que se encuentran en medio del, tan manido en los últimos años, apocalipsis zombi del que nada veremos, se nos transmite una tensión incluso superior a la que podríamos sentir si estuviéramos viendo cuerpos desgarrados y vísceras por doquier.
Una pequeña localización como es el estudio de radio donde conviven tres personajes, además de Mazzy veremos a la productora y a la técnico de sonido, se basta y se sobra para ponernos la carne de gallina una y otra vez y para darnos a conocer qué sucede fuera. Esto tiene mucho mérito puesto que, pese a la ausencia casi total de más localizaciones, no tendremos sensación de que necesitamos más variedad. 
Para mi la trama es ideal hasta que empiezan a aparecer los primeros zombis/infectados por el estudio y con ellos un científico, el actor más flojo de los que desfilan por la pantalla, porque a partir de ahí el nivel va cayendo poco a poco. Es aquí donde el intento de ser originales en el guión tiene su punto flaco desde mi punto de vista.
La explicación de todo es novedosa pero también hasta risible en mi modesta opinión, y eso me fue sacando de situación irremisiblemente y dejándome un regusto amargo en un tramo final que es mejorable sin lugar a dudas.
Pese a lo que para este que os habla son fallos de guión en aras de lograr una originalidad pocas veces buscada en este subgénero, Pontypool es una buena película de bajo presupuesto y que disfrutarán sobre todo aquellos que busquen más el terror psicológico que la casquería típica de muchas pelis de muertos vivientes. El poder de la voz queda de manifiesto en este film que solo encontraréis en VOSE y que en realidad es así como deberíais ver, puesto que doblada le veo poco sentido.

viernes, 18 de abril de 2014

Hakuna Matata, muere y se zombi.

Como me gustan mucho los zombis, y en su día me recomendaron esta película, hace un par de semanas vi "The Dead", una modesta cinta inglesa que nos llegó de manos de los hermanos Ford.
Tiene unos primeros minutos muy intensos donde la tensión es la protagonista pero a partir de ahí el ritmo pasará a ser muy irregular.
Esto sucede porque, tratando de transmitir aislamiento y soledad, el protagonista, un militar norteamericano de nombre Brian Murphy, pasará gran parte de la proyección, sobre todo al principio, vagando solo, sin más líneas de diálogo que sus suspiros, que también usará en momentos en que interactúe con otros personajes. Yo le bauticé como "Señor suspiritos" porque telita con ese "tic" interpretativo.
 
Por fortuna para todos, con el devenir de los minutos, acabará formando tándem con Daniel Dembele, otro militar que, como también es habitual en estas historias, busca a una persona muy importante para él, su hijo, y vivirá numerosas peripecias con su homólogo yanqui.
 
Vais a encontrar las situaciones típicas en el género y ciertas incongruencias de guión en la trama, como por ejemplo que en un continente como África, con esas planicies, puedan aparecer zombis así como quien no quiere la cosa, pero claro, si no, los insoportables momentos en los que el ritmo de la peli es casi nulo podrían ser ya de siesta post comilona.
Todo en esta producción tira por el camino de lo sencillo, que no simple, y es efectivo si la vemos sabiendo que no es una de las grandes. Los zombis dan muy mal rollito pese a su andar más similar al de las geishas que al de algo que antes era un ser humano... no hacía falta que caminaran así para que nos quedara claro que son lentos pero incansables y que al final no hay escapatoria posible... ellos nos ganarán por agotamiento.
"The dead" no es una mala película de este subgénero protagonizado por nuestros putrefactos amigos; no se ríe de si misma con situaciones esperpénticas ni del espectador pues da lo que se puede esperar de un producto como este. Con unas actuaciones un poco más cuidadas, sobre todo del prota, y sin tantos silencios y tanta introspección de Murphy habría ganado enteros. Si ya has visto mucho cine de zombis y buscas algo que no de vergüenza ajena, esta modesta cinta es muy disfrutable.
Nota: 5

domingo, 30 de marzo de 2014

Juan de los muertos. Zombis a la cubana.

Tras mucho tiempo grabada en mi decodificador, el viernes me decidí a ver "Juan de los muertos", una película de zombis rodada en La Habana.
Aquí no se pierde el tiempo en explicar de dónde ha venido la infección, aunque en el film, las autoridades achacan los primeros brotes a ataques de disidentes manejados por el imperialismo yanqui.
El mayor pero que le pongo al inicio de esta cinta es que entre el acento cubano y la música de la banda sonora, que estaba más alta de lo debido, me costaba entender todo lo que decían.
Una vez superado ese escollo, nos encontramos con una comedia en la línea de Zombies Party, con una buena sucesión de gags y unos efectos especiales de Serie B que no desmerecen para nada a otras producciones del estilo.
La diferencia con el argumento de otras películas de zombis es que Juan, el protagonista, y un grupo de amigos/vecinos con poco escrúpulos crean una "empresa", que es la que da nombre a la película y a la que si llamas, te contestarán con esta frase: "Juan de los muertos, matamos a sus seres queridos".
Tanto Juan como la panda de freaks que le acompañan (su fiel amigo del alma enfundado en un traje de buceo varias tallas más pequeñas y los hijos de ambos, un cachas más grande que The Rock pero que se desmaya al ver la sangre y un travesti) son un auténtico desastre y la resolución de la mayoría de trabajos que les encargan terminarán de manera hilarante.

 
Una vez acabada esa fase nos encontramos ante la típica historia de supervivencia y escape del género, con los típicos momentos de tensión ocasionados por las hordas de muertos vivientes.
En la parte final nos encontraremos con algunas sorpresas (mención especial al vehículo que usan para escapar de la isla) y descubriremos ciertas cosas de algunos personajes que nos dejarán con cara de WTF, al menos unos segundos.
Si os queréis reír y os gustan los zombis, debéis ver esta película. Parafraseando la letra de Orishas en "A lo cubano":
A lo cubano
Botella´e ron tabaco habano
Zombis por doquier
 
Nota: 7