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lunes, 31 de octubre de 2022

You're gonna die tonight y Gotas en un 2x1 de cortometrajes

Hoy escribo solo desde hace mucho para traerles mi opinión sobre dos cortometrajes de un director que me tiene ganado desde que vi "Tus gritos me dan risa", otro de sus cortos. Me parece que no puedo hacer menos que darle un lugar a ese arte tan difícil de condensar en pocos minutos una historia sea del género que sea y como adoro el terror y hoy, cuando se publique esto es Halloween pues, dos pajáros de un tiro. Vamos al grano pues.

You're gonna die tonight

Sergio es sin duda genial haciendo homenajes al género y aquí tenemos slasher a lo Scream con el agobiante home invasion tan de moda en los últimos años. El guión de Álvaro Fuentes (gracias al cual tenemos la Línea Z de Dolmen) denota unos conocimientos brutales sobre lo que es el cine de terror y lo que queremos los fans que nos sentamos a ver una historia sencilla pero que nos mantenga en tensión en la butaca o, en mi caso, en el sofá de mi casa. 
Los mencionados factores son: una scream queen a la altura, sorprendentemente en este caso una maravillosa Mónica Aragón (lo soprendente no es que lo haga bien sino verla en un rol como este) y unos psicokillers inquietantes, con unas máscaras más malrolleras que la cara con la que te levantas después de una noche de farra chunga. Un diez en ese aspecto.


A ello hay que unirle el amor por el detalle que siempre tiene Morcillo para redondear un corto que, podemos decir que no tiene nada nuevo pero que hace agradable visitar los lugares comunes y clichés del género sin un segundo de suspiro.
Si han visto anteriormente "Tus gritos me dan risa" también encontraran un guiño de Sergio a su propia obra. Todo queda en casa. Genial.



Gotas

El cortometraje más personal y original de Sergio es sin duda Gotas, del que, como nos adelantaba en esta entrevista Si las paredes hablasen: Sergio Morcillo, está en camino de convertirse en un largometraje.
Si he de ser sincero, no me extraña que le haya llegado esa merecida oportunidad de hacer su primer largo con Gotas porque el guión de Santiago Taboada le permite a Morcillo hacer algo que por fin es totalmente suyo y no uno de sus maravillosos homenajes al slasher, en lo cual es un maestro para mi gusto. Unas actuaciones aceptables de Patricia Arizmendi, en lo poco que la podemos ver, y de Marina Romero, a la que he visto criticar bastante en otros análisis de este corto. A mí me convence mientras que me falla más la voz que escuchamos al teléfono que veo al actor más planito.


La tensión que logra transmitirnos Sergio durante todo el metraje, que se me hizo demasiado corto aun siendo un corto, me parece lo mejor si hablamos de terror. El trasfondo de la historia da para hablar largo y tendido en mi opinión.


Para hacerles pensar un poco antes de que se vayan a ver los cortos en los links que les facilito, les dejo esta frase de King que es aplicable a ambos cortos en diferente medida:

Los monstruos son reales, igual que los fantasmas. Ellos viven dentro de nosotros y, a veces, ganan.



sábado, 26 de diciembre de 2015

La mujer pantera, juegos de felinos en las sombras

Animados por nuestro querido bloguero y seguidor @RavenHeartWeb nos dispusimos a visionar esta película dentro del género de terror. Y efectivamente transmite una cierta inquietud el no saber a ciencia exacta la situación en la que nuestra protagonista se halla, si lo que sospecha que la ocurre es verídico o es producto de su imaginación. Sus actores son completamente desconocidos, Simone Simon que ciertamente por una parte desprende una cierta dulzura pero por otra parte genera un cierto desasosiego con su historia, al menos yo lo percibí así, y Kent Smith en el papel de esposo enamoradísimo. Al ver la cinta no pude evitar encontrar ciertas similitudes con la Catwoman del director francés Pitof (que nada tiene que ver con la Catwoman de Batman). En ambos casos las dos tienen una cierta seguridad de que algo las ocurre aunque no saben con seguridad qué es.
Nuestra protagonista sospecha que dentro de sus ancestros serbios había ciertas personas que se convertían en gatos, de ahí el nombre original de la cinta Cat People, y ella misma sospecha que es una de esas personas. En la cinta de Pitof, Halle Berry tiene ese poder aunque tampoco es capaz de saber cómo es posible y buscando información se da cuenta de que algunas mujeres tienen ese don procedente del antiguo Egipto. Me asaltaron una innumerable cantidad de dudas mientras veía el film, (lo siento pero quizás esto sea spoiler), ¿cómo es posible que un hombre accediera a casarse con esta mujer, cuando ella misma está segura de que en el momento que tenga cierta intimidad con su esposo su fiereza felina podría incluso matarle? Ella le comunica este hecho y sin haberse besado ni abrazado se casan porque él considera que todo eso es producto de su imaginación o quizás un trauma infantil. Para ser una cinta de bajo presupuesto no es nada desdeñable y desde luego muy recomendable. A ver qué os dice mi gatito particular. "Estoy loca con mi tigre, loca, loca, loca".
Yo con una pantera como tú no dudaría tampoco en casarme por mucha maldición que pudiera haber detrás pero eso es otro tema y ahora toca hablar de esta película que es destacable ante todo por su magnífica atmósfera y por un detalle que me sorprende mucho en el cine clásico, esto es, el mimo que se ponía a la realización de la banda sonora en casi todas las ocasiones por pequeña que fuera la producción.
La trama, también algo muy típico en el cine de antaño, recorre los senderos del terror psicológico pero con el drama y el romance como auténticos gérmenes de todo lo que va aconteciendo ante nuestros ojos, con esas maravillosas escenas en mitad de la noche donde se consigue el efecto deseado de infundir miedo al espectador e incuso otro momento que me parece el mejor, con un juego de luces y sombras sobresaliente que tendréis que descubrir viendo la cinta.
Como tantas otras veces, ese detalle que menciona mi amada gatuna, no le quita valor al film. Me refiero a que el reparto sea desconocido, algo que muchas veces sucede con el cine clásico para quienes no hemos buceado en él con intensidad y más aun en este tipo de producciones. Quizá es que en aquellos tiempos la gente se tomaba su trabajo mucho más en serio, o que el trabajo de los directores de casting solía funcionar mejor; lo cierto es que todos cumplen a la perfección y consiguen que veas al personaje y no a la persona.
Quizá el mayor defecto que podamos achacarle sea que, debido a su corta duración, todo va como muy acelerado en el tramo final y que se acaba perdiendo algo del misterio por el camino restando algo de fuerza al conjunto.
Recomendable si sois de los que preferís el terror con algo de clase y tirando más por lo psicológico que por lo explícito. Yo ahora me vuelvo a mi cubil al abrigo del calorcito de mi pantera pelirroja.

lunes, 14 de diciembre de 2015

Session 9, recorriendo los pasillos de la mente

Antes de dirigir la que con seguridad es su película más recordada, "El maquinista", Brad Anderson nos trajo esta historia que a mi siempre me ha gustado, desde que la vi en el cine en el momento de su estreno, aunque sé que soy de los pocos. Es un film que recibió y recibe por todos lados aunque demuestra que este realizador, al igual que yo, siente cierta debilidad por el tema de la mente humana, pues no en vano ambas cintas se basan en eso.
Tomar las decisiones que toma uno de nuestros protagonistas, bajo la presión de la necesidad de dinero y de otros temas personales, que no voy a mencionar por no dar pistas de ninguna clase de cara a quienes no hayan visto y quieran ver este thriller con toques de terror, es el caldo de cultivo ideal para que todo salga mal en cuanto se cometa el más mínimo error.
El entorno en que tendrán que realizar su labor esta cuadrilla de obreros tampoco es el más idóneo, un psiquiátrico abandonado que irá atrapando a alguno de ellos en sus oscuros secretos, dando lugar a las mejores y más inquietantes escenas, que te hacen pensar si es un tema sobrenatural lo que acaba dominando sus mentes o es la más pura y simple locura.
Con esa ambivalencia es con la que juega Anderson a lo largo de prácticamente todo el metraje, sobre todo a partir de la aparición de unas antiguas grabaciones que son las que dan su nombre a la película, pues se dividen en sesiones, siendo la última la nueve. Recomiendo en este sentido disfrutarla en VO porque verdaderamente algunas de las voces ponen la carne de gallina.
Con un reparto prácticamente desconocido por aquel entonces para el gran público, salvo quizá David Caruso, y un Paul Guilfoyle que, curiosamente comparten el haber sido parte de CSI Miami y Las Vegas respectivamente, pero que cumple a la perfección para una producción que sin lugar a dudas no debió gozar de un presupuesto de esos que te permiten tener una cara en cartel que atraiga a las masas.
He de reconocer que yo lo pasé bastante mal con ella la primera vez que la vi allá por el 2002, como me pasó hace no mucho con Sinister, porque a pesar de que puedan tener un trasfondo que haga pensar, de manera más o menos evidente, en que hay poderes que mueven los hilos, lo que de verdad inquieta es la parte más real y que, al menos para mi, es muy malrollera. Session 9 además cuenta con algunas imágenes de esas que se te quedan grabadas sin importar si la cinta te ha parecido mejor o peor, como la que ilustra su cartel por ejemplo.
Esta no es de las que os recomiendo porque sé que en lo que a ella se refiere soy un bicho raro y estoy bastante solo en valorarla tan bien, cuando la mayoría echa pestes de ella. Incluso me he llevado una enorme sorpresa al ver que en Sitges se llevó el premio al mejor director. Si le dais la oportunidad espero que no me piten mucho los oídos cuando os acordéis de mi.

sábado, 19 de septiembre de 2015

Sinister, esas pelis con las que necesitas tener el aseo cerca

La noche que vi esta película y dije en twitter que lo había pasado muy mal con ella, fueron varios los que entraron al trapo para decir más o menos lo mismo y la conversación derivó hacia una confesión personal mía: soy un cagueta. Si amigos, soy muy miedoso en lo que al mundo del celuloide se refiere, con los libros ya no consigo tener esa desazón, ese come-come al subir las escaleras del portal solo después de haber ido al cine a ver "Sesión 9" por ejemplo o cuando has de ir a una zona de la casa que no tiene luz.
Pues bien, hacía muchísimo que no pasaba tan mal/buen rato como con esta pequeña historia de Scott Derrickson, director y co-guionista, que me aceleraba las pulsaciones, me hacía tener ganas de apartar la mirada y me ponía un mal cuerpo que "pa" qué.
Es ese mal rollo que se va apoderando de ti poco a poco, según van pasando los minutos y eso no es algo que se consiga gracias a los golpes de sonido típicos o los pantallazos, que los hay; tampoco es la parte sobrenatural o inexplicable del tema, que también lo hay; no, no es eso. Lo que hace que "Sinister" funcione tan ben, al menos conmigo lo consiguió, es esa forma un tanto sucia de mostrarnos las imágenes que nuestro protagonista, al igual que nosotros, observa con asco y fascinación en la misma medida, acompañada por un apartado sonoro, tanto efectos como la partitura de Christopher Young, que nos recordarán a los mejores trabajos llegados de Japón y otros países asiáticos, quienes sin duda son los maestros en lo que a ambientación visual y sonora se refiere en el género, incluso en los videojuegos. En serio, si en ningún momento del visionado lo pasasteis mal a causa de la música me quito el sombrero ante vosotros.
Luego tenemos el otro pilar fundamental del que carecen generalmente estas producciones, es decir, un actor que no solo da renombre al proyecto sino que se lo toma en serio de vedad y da lo mejor de si mismo dentro de las posibilidades de su personaje. Ethan Hawke es una de mis muchas debilidades cinéfilas y, si me pongo a pensar, no recuerdo ninguna cinta que haya visto en la que aparezca él y que pueda decir que su trabajo me haya decepcionado. Evidentemente esta vez no ha sido la excepción y no me cabe duda de que sin su presencia el film habría perdido gran parte de su fuerza. Del resto del reparto, que está correcto en términos generales, destacar el cameo de Vincent D'Onofrio en un papelito que le va como anillo al dedo.
No os voy a vender "Sinister" como el no va más del cine de terror, ni como algo novedoso porque casi todo está ya muy visto; no así la forma de contarnos determinadas cosas que utiliza Derrickson, que huye de lo efectista para que todo se vea muy real hasta que no queda más remedio que tomar el camino de lo fantástico. De lo que he visto en los últimos años me ha parecido de lo mejorcito aunque más que miedo en sí, lo que vais a sentir es agobio, constante y apabullante, sobre todo si la veis solos y con las luces apagadas.

viernes, 31 de julio de 2015

La sombra de los otros y la de cientos de películas del género.

Con muchas cintas de terror sucede que empiezan de una manera prometedora y, si encima tiene encabezando el reparto a la maravillosa Julianne Moore, aun abrigas más esperanzas de que la cosa pueda acabar siendo cuando menos decente. Ese es un error habitual que cometemos los aficionados a pasar miedo viendo una película.
El que haya psiquiatras de por medio, los personajes de Moore y su padre lo son, y el juego que da eso entre si todo es un producto de la mente o algo más oscuro, si es que hay algo más oscuro que las enfermedades mentales, es especialmente atractivo para mi. Lo sobrenatural puede ser aterrador pero lo real aun puede serlo más.
Durante un rato la trama consigue mantener ese interés y Moore, sin alardes, y Jonathan Rhys Meyers, con una muy buena interpretación que seguramente será solo apreciable en VO, porque su gestualidad es magnífica pero las diferentes entonaciones de su voz lo son más si cabe.
Una ambientación lograda y esa dualidad que nos quieren vender no consiguen ser suficientes para impedirnos ver que, según avanzan los minutos, los clichés son cada vez más y más, en una espiral que nos lleva de más a menos hacia un desenlace demasiado visto y recurriendo, como es habitual ya desde hace años, a continuos flashbacks que pueden ser necesarios pero que cansan y que nos hacen darnos cuenta de que estamos ante otro "más de lo mismo", que por desgracia es lo habitual en el cine de terror, donde la mayoría de proyectos se quedan en buenas intenciones que no llegan nunca a alcanzar la capacidad de sorprender, algo muy difícil, lo sé, ni las cotas de calidad mínimas exigibles para cualquier aficionado al cine en general o a este género en particular.
La verdad es que al final la mayoría de las críticas sobre casi todo este tipo de películas son muy similares entre si pero creo que es porque en el cine de terror ya no se arriesga casi nada y no se sale del sota, caballo, rey que hace que sintamos que estamos una y otra vez ante lo mismo, salvo honrosas excepciones como "La huérfana", que cuando menos tienen aunque sea un giro de esos que de verdad te deja boquiabierto.
Como ya he dicho, si os gusta Moore y no sois muy exigentes ya puede ser suficiente para ver esta película, aunque para mi lo mejor es el primer tercio de la misma y un Jonathan Rhys Meyers que consigue poner los pelos de punta en varias ocasiones a lo largo del film, siempre y cuando lo disfrutéis en VO. En esta ocasión si puedo decir que una traducción más literal del título original sería contraproducente pues sería un destripe directo para cualquiera que esté un poco atento desde los primeros minutos de la cinta.

sábado, 11 de julio de 2015

Goodnight Mommy, que sueñes con los angelitos.

Gracias a la participación en el reciente Atlántida Film Fest de Filmin como blog jurado de los Blogos de Oro pude disfrutar de esta película que por lo que vi, estuvo presente en Sitges. Reconozco que a mi el terror me encanta y sobre todo cada vez más este más realista, que tira poco o nada de lo sobrenatural o de cosas cogidas por los pelos de un calvo, y que resulta mucho más inquietante porque, quién sabe si algo así puede estar pasando en algún lugar del mundo en ese mismo momento.
Esta pequeña cinta austriaca nos mete el mal rollo en el cuerpo desde el principio gracias sobre todo a la música que acompaña a los primeros devaneos de los chavales por nuestra pantalla.
No esperéis que esa sea la tónica porque los próximos minutos serán como de preparación para lo que luego está por venir. Si hay alguna película que podamos definir como un crescendo sin duda esta lo es. Primero veremos cosas que nos incomodarán, que nos harán dudar acerca de si nos ponemos de un lado o de otro, pero poco a poco, todo se volverá tremendamente duro y enfermizo, llegando a ser un film muy poco recomendable, por lo que se ve, que es muy duro,  aunque queda muy lejos del gore más habitual. O sea, aquí hay sangre, si pero en realidad no es que se deleiten en el detalle de enseñarnos cada corte o cada ensañamiento que se produzca, esta es de las que se ensaña con la mente del espectador. Porque todo lo que se ve es muy realista, muy creíble. 
No es que haya ningún personaje del que se pueda decir que te puedas realmente identificar con él, aunque realmente solo la madre y sus dos hijos tienen peso en pantalla, pero si que puedes empatizar con algunas reacciones y situaciones. Los niños para mi de lo mejorcito que he visto en películas del género en mucho tiempo y consiguen inquietarte de tal manera que en ocasiones no sabes qué esperar cuando inician algo.
Entramos un poco en la percepción del mundo que pueden tener esos pequeños seres que, al fin y al cabo, no dejan de ser personas, algo que olvidamos en muchas ocasiones. Lo que para nosotros parece una realidad cierta e indudable, para ellos puede ser más difícil o incluso imposible de asimilar, de procesar.
Espero haber sido capaz de no destriparos nada y de dejaros claro lo que he sentido con esta película porque al mismo tiempo me dejó mal cuerpo y buen sabor de boca, esto último porque creo que se demuestra una vez más que, con pocos medios, y cuidado del detalle, se puede conseguir que una historia poco original en el fondo nos mantenga pegados a la pantalla. También os diré que tiene para mi uno de los mejores giros de los últimos tiempos aunque ya sé que habrá quien diga que ya se lo olía en cuanto salió el título de la película. Abstenerse de verla personas especialmente sensibles.

viernes, 5 de junio de 2015

Desde el infierno, el low cost se nota demasiado.

Estamos en una época en la que quienes quieren publicar un libro, rodar una película o embarcarse en un proyecto de este tipo están abocados en su mayor parte, salvo que se tengan los contactos o amigos necesarios en el mundillo, a recurrir al "crowdfunding", esto es, al mecenazgo de desconocidos que aportan en la medida de sus posibilidades para financiarse en parte o por completo. Es el supuesto de esta película de @Luis_Endera, basada en la novela de @enriquelaso.
Está claro que en un caso como este te acercas al producto sabiendo que los medios de que ha dispuesto el equipo que lo ha realizado son escasos y, aunque sin perder el ánimo crítico y de sinceridad que siempre encontraréis en el Motel, sabes que no puedes ser tan duro como podrías serlo con una cinta que tenga detrás una productora que de la oportunidad de tener un reparto a la altura de la historia o un equipo de guionistas que intente que las cosas cuadren lo mejor posible.
Como no he leído la novela, no sé si algunas de las cosas que más me han chirriado salen directamente de ella o ha sido Luis el que lo ha plasmado de esa manera. Desde mi punto de vista hay diálogos que suenan demasiado forzados y poco creíbles, como muchos de los que se dan entre el padre y la psicóloga —en cuanto a la actriz que la interpreta discrepo con lo que he leído en otros blogs y me parece la menos creíble de todas— y Xavier Deltell sorprende en un registro que creo que le es tan desconocido como nos es a nosotros verlo en él y nos da, al igual que Fran Martinez, una de cal y otra de arena en algunas escenas en esas charlas padre/hijo. La niña, Leire Panizo, consigue meter el mal rollo en el cuerpo hasta que habla porque su vocecita, al menos a mi, me sacó mucho de una de las escenas que me estaba resultando más inquietante. Otro tema es del "Padre Salas"; según él mismo, hizo exorcismos y lo que vivió con ellos le hizo dejar el sacerdocio pero se da a entender que es el párroco de la localidad... o hay un fallo en el guión o yo no lo comprendí bien, porque dudo mucho que ambas cosas, colgar los hábitos y seguir ejerciendo como cura sea posible.
Cabe en lo posible que algunos fallos de los que yo encuentro sean porque la historia está contada tan a saltos, a vuelapluma, que se da por hecho que sabemos determinadas cosas que no sabemos o que al pasar la obra del papel al celuloide se hayan quedado por el camino, centrándose más en la ambientación  y en la búsqueda del dramatismo.
Con lo que de verdad me quedo y me ha gustado y convencido es con la dirección de Luis y con el montaje y la forma de rodar determinadas partes que consiguieron un desasosiego en mi que adoro cuando visiono cine de terror y ello acompañado por un apartado musical, sobre todo, y sonoro —la distorsión de la voz de la niña en la radio bien pero cuando es en "directo" me sonó un tanto ridícula— de la mano de Paloma Ramón y Rafa Giménez, que es el que definitivamente consigue brindarnos los mejores momentos de la película.
Una historia poco novedosa a la que se le pueden personar determinadas carencias estéticas y estilísticas por la escasa financiación pero a la que lastra bastante el irregular reparto, en el cual Nacho Vigalondo demuestra de nuevo que mejor tras las cámaras que ante ellas, y de la que lo más positivo que podemos sacar es que es muy probable que Luis Endera, manejando presupuestos adecuados y con algo más de atención al guión sabe crear la atmósfera adecuada en un género, el de terror, que llama cada vez con más fuerza a la puerta del, poco dado al cambio, cine español.
Aquí podéis ver la película desde Vimeo:
https://vimeo.com/ondemand/desdeelinfierno
Nota: 4

miércoles, 8 de abril de 2015

Insensibles. Una ópera prima a tener en cuenta.

A lo largo de los años se nos escapan muchas películas de las que se estrenan en nuestras salas, sobre todo las de género y más si son españolas porque, salvo que haya detrás un gran director o una gran productora o televisión, su estancia en cartelera es casi ridícula.
En mi caso, ni siquiera sabía de la existencia de "Insensibles" hasta que un día, mirando qué emitían en los diferentes canales esa noche, me encontré con que en la dos proyectaban esta pequeña producción española a caballo entre el terror y lo fantástico que nos cuenta que no solo los "Nazis" hicieron experimentos en aquella época, sino que en España también tuvimos lo nuestro.
La película empieza muy fuerte, quizá demasiado para determinado público, sin cortarse un pelo a la hora de enseñarnos las consecuencias de la extraña enfermedad de la que se ven aquejados varios niños. Lo cierto es que luego todo eso se va relegando a un lado, sin recrearse demasiado en ello aunque seguirá habiendo escenas en las que, aun sin que nos muestren en detalle lo que está pasando, es difícil mantener la mirada fija en la pantalla por lo desagradable de las mismas. En todo caso, no os esperéis un festival de gore y violencia porque la trama más dramática se entremezcla con la más escabrosa, dejando tanto de lado a esta última a veces que la película sufre unos cambios de ritmo que, en mi opinión, le perjudican bastante.
Hay otra cosa que hace que el disfrute de la cinta se vea afectada y es que, creo que ya lo dije con otra película, parece no estar rodada en castellano, no sé si es catalán, y supongo que son los propios actores quienes se doblan. No sé si este tipo de decisiones es por cuestiones de presupuesto, pero deberían aprender de una vez que nunca sale bien que un actor se doble a si mismo, queda fatal y se nota muchísimo.
El único actor al que de verdad reconocí fue a Juan Diego que está solvente en los contados momentos en que le toca estar en pantalla demostrando además que está bastante por encima del resto y es el que salva la parte de la trama que se desarrolla en la actualidad, mucho menos interesante que la que transcurre en la época de la "Guerra Civil". En el reparto hay muchos niños, los cuales en su mayoría cumplen sobradamente en sus roles y, por qué no decirlo, nos pondrán los pelos como escarpias en más de una ocasión y en más de dos.
Por lo que veo, Juan Carlos Medina, director y guionista a pachas con Luiso Berdejo, inició su carrera en Francia con cortometrajes y dio el salto al largo con esta inquietante y desasosegante historia que, sin ser el súmmum de la originalidad, cosa muy complicada en este género, consigue meternos el mal rollo en el cuerpo e incluso sorprendernos en algún momento. No deja de ser curioso la cantidad de directores que entran por la "puerta de atrás" de un género que no te asegura grandes taquillas pero si el irte dando a conocer para después abandonarlo en lugar de seguir ayudándolo a crecer, sobre todo en un país como el nuestro. Espero que Medina no deje el terror totalmente de lado, porque maneras tiene.
No estamos ante una película de esas que serán referencia en un futuro ni cambiarán gran cosa en el panorama patrio, pero, aun con sus defectos, en muchos momentos consigue ser mejor que muchas de las que nos meten hasta en la sopa cada año con spots publicitarios y en las redes sociales así que, si no sois demasiado sensibles y superáis el principio quizá os deje con un buen/mal sabor de boca y con ganas de ver qué es capaz de hacer este director con más medios. Los efectos digitales, léase fuego sobre todo, cantan demasiado y las voces de algunos personajes ya digo que tienen poca o ninguna inflexión pero, es lo que es, una película de bajo presupuesto y la primera de su director así que no podemos pedir peras al olmo.

viernes, 13 de marzo de 2015

La mujer de negro. Negra y apagada va la novia.

Es muy difícil quitarse el "Sambenito" de haber sido "Harry Potter" durante tantos años y, aunque quizá ya hubiera hecho más películas aparte de esta, yo es la primera que veo de Radcliffe fuera de Hogwarts y he de decir que solo lo consigue en parte y más aun si la ves doblada, porque, seamos sinceros, o se cambia la entonación un poco, o esa voz es muy poco creíble para un padre de familia viudo en una cinta ambientada a finales del siglo XIX o más bien principios del XX, no lo recuerdo y no he sido capaz de encontrar ninguna referencia al tema.
Es un intento más que evidente, este film, de rescatar ese cine de terror de antaño, basado mucho más en la ambientación y en asustar en base a eso, la música, los efectos de sonido y las sombras que con sangre, que la haya en algún momento aunque muy poca, o escenas enfermizas que dan ganas de echar la pota, porque asustar, lo que se dice asustar, asustan poco.
Quizá "La mujer de negro" no nos asuste demasiado a los que ya estamos curtidos en este género, pero tiene sus momentos y mi madre, con quien la vi en el salón de casa, y mi señora, que estaba al otro lado del "guasap", si que pasaron canguelo, Aurora incluso tuvo que cambiar de canal y no fue capaz de seguir viéndola. A lo que voy con esto es que la película consigue meterte el mal rollito en el cuerpo al menos en determinados momentos y eso a día de hoy es mucho decir.
Personalmente, la historia tiene premisas demasiado vistas ya, pero me encantó la manera en que la casa se queda aislada del resto del pueblo. Lo cierto es que tener un mar entre ti y el núcleo urbano más cercano es inquietante aun sin haber pasado nada en esa mansión, cuanto más si encima está habitada por... bueno, eso ya lo descubriréis si os animáis a verla.
Quizá lo que más falla es su protagonista, porque Radcliffe vive en una constante montaña rusa de interpretación, en la que intercala ratos en que nos recuerda al actor desganado y limitado de "Harry Potter" con otros en los que casi te crees de verdad su papel. El resto del reparto cumple con su función aunque he de decirlo... a ver si en la próxima se buscan un cánido un poco menos vago, porque como avisador de sucesos paranormales, ladrando acostado en el sillón la primera vez que siente algo, como que no da el pego. Hay que mejorar esa interpretación amigo.
Tenemos los giros típicos y tópicos con lo cual es como visitar a un viejo amigo de esos a los que por años que pasen, siempre disfrutas de su compañía cuando te reúnes con él de nuevo, como si lo hubieras visto ayer. Así me sentí yo con "La mujer de negro".
No voy a decir que sea una maravilla y seguro que con otro protagonista habría ganado mucho pero es indudable que la ambientación es sobresaliente en todos los sentidos y que consigue hacerte pasar un mal rato sin excesivos artificios y sin usar el gore gratuito que es cada vez más habitual en las típicas películas que cada año llegan con esa frase de "Lo más terrorífico desde..." o "De los productores de..." y que más que miedo dan asco, en el peor de los casos, o risa, en el mejor de ellos. Recomendada si sabes perdonar su falta de originalidad pero disfrutas con una película de terror bien realizada.

martes, 20 de enero de 2015

Babadook, Dook, Doook, abre la muralla.

Ayer pude ver la que es la nueva película más terrorífica de la historia del mundo mundial, que lo dice hasta el director de "El exorcista" y encima es multipremiada en festivales y demás, por no hablar de que la mayoría de aficionados al género de terror están con ella que hay que ir detrás con una fregona.
Tuve la gran suerte de verla en compañía de una de las personas que me metió el gusanillo del cine en el cuerpo y además el gusto por este género tan denostado muchas veces, además no había nadie más en la sala, con lo cual la experiencia no se vio afectada por niñatos, como me pasó en su día con Insidious 2. Ninguno de los dos salió decepcionado con "Babadook", pero tampoco maravillados ni mucho menos.
Se habla de lo metafórica que es, y lo es en parte, pero ante todo juega con esa dualidad de tenernos siempre en ascuas sobre qué es real y qué no. Nos facilitan datos que te ayudan a ir desenmarañando la madeja pero más bien después del visionado que durante el mismo, aunque hay cosas que al final quedan demasiado claras para habernos tenido con ese "ahora me ves, ahora no me ves" que casa además tan bien con la afición por la magia del niño protagonista.
"Babadook" es un viaje hacia las puertas de la locura, con muchas escenas y muchas situaciones, que solo quienes tienen hijos serían capaces de comprender en toda su magnitud pero también está impregnada de un sentimiento arrollador de culpabilidad y del aun más desgarrador de una pérdida insuperable.
Es en esto último que acabo de hablar donde me parece que tanto la dirección como el guión de Jennifer Kent destacan muy por encima de la parte de terror más al uso, donde me parece que es una más de muchas. Ayuda además en este sentido que hablamos, y que me parece el más destacable de la cinta, la magistral actuación de Essie Davis, con la que sufriremos y viviremos cada una de las etapas por las que va pasando a lo largo del metraje. El crío por contra, no solo se me hizo insoportable durante casi todo el metraje, lo cual es lógico pues es su papel, sino que me pareció de los menos creíbles en mucho tiempo en esto del cine de terror.
Pese a que abusa muchísimo de las subidas de sonido para meternos en situación, aunque no tanto para hacernos dar el típico bote en el asiento, lo cual se hace cansino a la larga, la banda sonora de Jed Kurzel me parece una de las mejores en el género en los últimos tiempos.
"Babadook" consigue ser opresiva y mantenernos en tensión pero para mi falla en tratar de vendernos una historia mil veces vista disfrazándola de metáforas y haciéndonos dudar, con determinados objetos o guiños, para luego resolver todo por la vía más fácil de lo sobrenatural. No es, ni muchísimo menos, una mala película de terror, pero no me parece que traiga tanto aire fresco como algunos parecen ver. Lo que creo es que, el cine de "miedo" está ya tan prostituido en las mismas formas y en los mismos medios, que cualquier cosa que tenga algo que lo diferencie un poco del resto triunfa, más por eso que por un conjunto sobresaliente, que para mi no lo hay en "Babadook".
Nota: 6
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