viernes, 16 de septiembre de 2016

No respires, o si, porque total...

Cada año hay unas cuantas decenas de películas que son la más terrorífica del siglo, de todos los tiempos, del año en curso, etcétera y casi siempre me quedo con la misma sensación después de verlas; sean mejores o peores siempre siguen siendo una más y repeticiones de lo ya visto con algún detallito que intenta diferenciarlas.
A este nuevo intento de conseguirlo en forma de "home invasion", lo que aquí llamaríamos allanamiento de morada, que nos trae el director uruguayo Fede Álvarez, cuyo remake de Posesión infernal me convenció y mucho, le ha vuelto a pasar lo que a la mayoría. 
Es de agradecer que no se recreen en alargar el principio de la trama, contándonos un montón de chorradas de los chavales que luego hacen que muchas cosas vayan atropelladas el resto del tiempo que dura la cinta, en un subgénero que suele contar con metrajes más bien cortos. También es destacable la tensión que ayuda a crear el gran Roque Baños con su banda sonora y la actuación de un Stephen Lang que, en su rol de invidente con sorpresas por enseñar, consigue ponernos la piel de gallina en unas cuantas ocasiones.
Entonces, ¿estamos ante una de las sorpresas del año? ¿Es esta película digna de ser destacada dentro del género de terror en general y en su subgénero en particular?
La respuesta, mi respuesta, contundente es no. Para empezar porque todo el tema de la ceguera y la respiración están mucho menos aprovechadas de lo que cabría esperar; hay momentos en que los jóvenes se mueven por la casa como si nada y otros en que el personaje de Lang parece Daredevil. Algunas de estas cosas podría dejarlas pasar pero es que el guión va teniendo una caída libre bestial que le hace, no solo caer en clichés miles de veces repetidos sino que incluso tiene un par de  sucesos, momento ventana especialmente, con fallos ridículos de guión para una obra de este calibre, en los que parecen creer que como espectadores somos tan tontos o nos tienen tan inmersos en la historia que no nos vamos a dar cuenta.
Las motivaciones del dueño de la casa y algunas de las cosas sin sentido y sin lógica alguna que lleva a cabo dentro de ella y un final que se alarga en exceso, muy pero que muy en exceso para no quedarse en una historia de poco más de sesenta minutos, con finales dentro de otros finales, lastran esta producción desde mi punto de vista hasta el extremo de resultarme muy normalita o totalmente olvidable. Igual he visto ya tanto cine de este tipo que soy aun más crítico a la hora de buscar los errores y no me vale con que me creen un poco de tensión cada tantos minutos para quedar satisfecho.
Lo que si os digo es que yo de mayor quiero tener un cuerpo como el de Stephen Lang con esa edad, vaya trabajazo de gimnasio se ha debido pegar el hombre.

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Con Faldas y a lo Loco, perfecta para la entrada 600

"Cariño, ve pensando una peli, un clásico para la entrada 600 del blog." Con estas "instrucciones " de mi querido motelero se dispuso mi cabeza a trabajar para que la película elegida fuera especial, como especial es haber llegado a 600 entradas. Tenía claro que tenía que ser una comedia y no podía ser otra que Con Faldas y a lo Loco. Estoy segura de que no hay amante del género que no "idolatre" esta cinta. El maravilloso trío protagonista creo que no tiene parangón dentro de la época dorada de Hollywood. Jack Lemmon y Tony Curtis están magníficos en su papel de músicos que huyendo de una redada en un tugurio en el que el "café" fluye de manera descontrolada en un país en el que impera la ley seca, son testigos de un tiroteo por parte de una banda mafiosa. Al ser descubiertos huyen disfrazados de mujer como músicos en una banda femenina. Esa imagen de Josephine/Curtis y Daphe/Lemmon no tiene precio. Y eso sin hablar de la bellísima y exhuberante Marilyn Monroe, que deja a más de uno sin aliento con una figura llena de curvas que quita el hipo. (Sí, ya sé que te encantan sus curvas querido, pero ¡respira!). Eso es una mujer y no muchas de las escuálidas que esta sociedad absurda nos quiere imponer como cánones de belleza.
Billy Wilder el director, nos trae una de las comedias más divertidas llena de diálogos ingeniosos y situaciones tan cómicas que no os la podéis perder, nuestros protagonistas caminando en tacones, la fiesta en el tren, y los hombres que pretenden a nuestras "protagonistas" son incomparables dentro del cine de humor blanco y sin zafiedades. Ganadora de un Oscar al Mejor Vestuario, es una cinta merecedora de más de un visionado.
Espero querido que mi elección haya sido de tu agrado, y que no solo te hayas reído sino que hayas disfrutado de ese regalo para la vista que es Marilyn.
Como siempre cielo, tu elección fue inmejorable y siempre es agradable ver a Marilyn con todas esas curvas, aunque más agradable aun es la realidad que yo puedo ver de vez en cuando. Hay que decir que hoy es casi imposible ver a una actriz comerse así la pantalla con vestidos así de ajustados y que al ponerse de perfil se le note que incluso tiene esa curvita en la tripa que hoy molesta tanto pero que a mi, personalmente me gusta más que esos vientres exageradamente planos que tan de moda están.
La historia puede no sorprender a muchos en estos tiempos, pero travestir a dos de los mejores y más conocidos actores del momento como eran Lemmon y Curtis y tener incluso un par de escenas donde de manera más o menos explícita se trata el tema "LGTB" ya la hacen muy arriesgada tanto en guión como en ejecución.
La cuestión es que, a diferencia de muchas comedias actuales, no estamos ante la típica sucesión de gags que en el fondo no nos cuentan nada, sino que aquí todo tiene sentido para llevarnos de la mano por una trama de enredos en la que la química del trío protagonista y la mano de Wilder en la dirección la encumbran a la categoría de obra cumbre del género, del cine y en una de esas cintas imprescindibles en la lista de "vistas" de cualquier cinéfilo que se precie.
Como dicen en la última y conocidísima escena, nadie es perfecto. Lo que si puedes encontrar es a esa persona que es perfecta para ti y con ello basta. Esperamos seguir con vosotros al menos cien entradas más.

viernes, 2 de septiembre de 2016

The walking dead, una siniestra sexta temporada

Extrañamente, he acabado una temporada de una serie al ritmo de emisión, más que nada porque me puse al día durante el parón y luego la veía con mi primo que es mucho más fan que yo, que ya es decir, de todo el fenómeno alrededor de los zombis en general y de esta serie en particular.
La deriva de "The walking dead" hacia tramas donde los caminantes son cada vez menos importantes y lo que sucede entre nuestros queridos protagonistas, Rick, Glenn, Michonne, Daryl, etc. y con otros grupos que van apareciendo es lo que sirve de motor a los guiones cada vez más.
Es esta una serie que, desde su primera temporada, siempre ha generado los mismos debates, que si no pasa nada, que si es irregular y bueno no voy a negar que dichas críticas tienen fundamento pero, si somos sinceros, me parece que poco más puede dar un universo donde los escasos humanos supervivientes tratan de seguir con vida enfrentándose a millones de cadáveres andantes que ni sienten ni padecen.
Si los que continuamos viendo temporada tras temporada lo hacemos, creo que no es porque esperemos que pasen cosas que sorprendan sobremanera o que haya giros de tuerca de esos que te dejan sin saber ni qué pensar, sino por el carisma de los personajes, ya sean los buenos, los malos o quienes no se sabe nunca del todo si son de los unos o de los otros.
No voy a negar que hay algunos, como Morgan, el cual me aburre casi siempre soberanamente cuando le dedican un episodio a él solo o casi —para mi el capítulo flashback que le hacen aquí es el peor con diferencia de la temporada—, podrían estar mejor desarrollados o incluidos en las subtramas pero aun con todo a mi me es suficiente con lo que aportan quienes de verdad importan. En ese sentido para mi esta sexta entrega de la serie ha cumplido con creces y me deja plenamente satisfecho, incluso diría que han pasado muchas más cosas que en las anteriores aunque sea imposible no pensar que todo evoluciona en plan pantalla/nivel de videojuego.
Por lo que veo muchas veces en twitter no solo con "The walking dead" sino con muchas series, parece que a la gente solo le vale una serie si está pasando algo constantemente. Como ya he dicho, hay veces que es de traca como ese episodio de Morgan, que no te duermes de milagro. No obstante, es que una historia que se va alargando en sucesivas temporadas tiene que tener de todo, subidas, bajadas, acelerones, frenazos, pausas, frenetismo. A día de hoy seguir quejándose por eso y aun así seguir viendo esta serie o cualquier otra me parece que roza el masoquismo.
Sé que no coincido con la corriente de odio que suele haber hacia casi todo lo que se hace en esta producción pero yo he de ser sincero y sigo disfrutando; tanto que diría que de las tres últimas la sexta es la que más me ha convencido. El desarrollo de la historia en esta sexta temporada me ha gustado y su final me parece que trae un futuro prometedor a poco que los guionistas tengan ganas de explorar a fondo las posibilidades de un Némesis como Negan.