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martes, 24 de febrero de 2015

The Imitation Game. Descifrar el enigma se va haciendo tedioso.

Por lo que se ve, y no solo este año, los biopics gustan y mucho a la academia, como demuestra que no solo esta cinta sobre Alan Turing, sino también "La teoría del todo", sobre los inicios de Stephen Hawking sean dos de las películas más nominadas en categorías importantes, con ocho y cinco candidaturas respectivamente.
Tras visionar esta historia sobre cómo los matemáticos y lingüistas británicos consiguieron descifrar el misterio tras la máquina "Enigma" de los Nazis, he de decir que me parecen tremendamente merecidas las nominaciones a mejor actor principal y a mejor banda sonora, que son cosas que más o menos puedo valorar desde mi ignorancia, lo demás lo veo un tanto cogido por los pelos pero, al fin y al cabo, tiene que haber nominados y ya sabemos que muchos suelen estar de relleno, como una especie de reconocimiento.
"The Imitation Game" no es ni mucho menos una mala película, pero es indudable que se sostiene de una manera casi absoluta sobre los hombros de un enorme Benedict Cumberbatch que plasma en pantalla un personaje mucho menos agradecido, aunque con ciertas similitudes gestuales, que el "John Nash" de Russell Crowe del que hablábamos hace poco en el Motel. Seguramente la figura de Turing está mucho menos edulcorada que la del ganador del "Nobel" y es mucho más cercana a la realidad de lo que lo fue la película dirigida por Ron Howard.
Del resto del reparto he de decir que no pasan de correctos en su gran mayoría, y que algunos como Mark Strong son tan secundarios que casi ni llegas a quedarte bien con quién es en ese juego de guerra y espionaje en el que se ven envueltos nuestros protagonistas. Ahora voy a decir algo con lo que seguramente muchos no estaréis de acuerdo, pero me ha decepcionado bastante la actuación aquí de Keira Knightley, que me gustó muchísimo más en "Begin Again", quizá porque el registro se adaptaba más a ella, pero lo cierto es que Emma Stone, otra de las nominadas a mejor actriz de reparto se come con patatas a Keira solo con la escena en la que discute con Keaton.
Este film tiene un principio interesante y una parte central que invita, aunque de manera muy pausada, a ir conociendo las motivaciones de Turing y cómo resuelven los entresijos de la máquina "Enigma" a la vez que se convierte en el padre de lo que hoy uso en este mismo instante para escribir la crítica, los ordenadores. Por desgracia, la película va perdiendo fuerza con el paso de los minutos haciéndose tediosa poco a poco y la narración deja bastante que desear en muchos momentos, metiendo con calzador imágenes reales de la época y realizando saltos temporales que nos dejan como a la del anuncio de "Aquarius", ni chicha ni limoná. Quieren contarnos algo de la vida personal de Turing, pero como lo hacen de manera tan sucinta, tan por encima, acaba por no aportar nada y sientes que te han hecho perder el tiempo, un tiempo que se podía haber utilizado para profundizar más en la vida como científico del matemático británico.
Nos encontramos, en definitiva, ante una buena película de Morten Tyldum que destaca principalmente por la actuación de Cumberbatch, con una flojita, en mi opinión, Keira Knightley y un Alexandre Desplat que sigue demostrando que es si no el mejor, uno de los mejores compositores de bandas sonoras de la nueva hornada de talentos que van tomando el relevo a los grandes.
The Iimitation Game en Raven Heart
The Imitaion Game en Cine de Patio
The Imitation Game en Colección de instantes cinéfilos
The Imitation Game en Los Guiltys de Pinguirina
The Imitation Game en Aleucine
The Imitation Game en Calle Baker
The Imitation Game en ConstantCine
The Imitation Game en Ocio en pocas palabras
Nota: 6

viernes, 14 de noviembre de 2014

El Topo. De sastres, soldados y espías.

Hoy vengo a hablaros de "El topo" una película más fácil de entender de lo que parece pero excesivamente lenta si eres más de Bond o de Bourne.
Hablamos de espionaje de ese que huye de tiroteos, aunque algún disparo hay, y de escenas de acción inverosímil, como mucho alguna carrerita se darán nuestros protagonistas, y apuesta por un ritmo tan pausado que por momentos es contemplativo. Seguro que este aspecto es acorde con el espíritu de la obra literaria de John le Carré en la que se basa y que no he tenido el placer de leer, así que no puedo valorar la adaptación.
En realidad el tema no es el espionaje en sí mismo, sino la sospecha de que, entre los más altos cargos de los servicios de inteligencia de Reino Unido en los setenta hay alguien que juega a dos bandas, un agente doble que pone en peligro las vidas de todos los agentes en el campo, por no hablar de la seguridad del propio país.
Además de la dirección de Tomas Alfredson que aquí me ha convenido más que en "Déjame entrar" se une uno de los repartos, y por tanto trabajo de casting, más acertado que he visto en mucho tiempo. Si hablamos de minutos en pantalla, y casi diría que de interpretaciones, los más destacados son Gary Oldman, encargado principal de la investigación en busca del topo, y Tom Hardy. Me gustó también Cumberbatch, solvente y creíble como siempre y con una de las pocas escenas con auténtica intensidad. Colin Firth me encanta, así que difícilmente me deja insatisfecho y aquí no ha sido el caso.
Quizá sea de los pocos que diga esto pero me encantó la subtrama de Mark Strong y el desarrollo de su personaje, que en determinados momentos nos aleja un poco del oscuro mundo de espías para mostrarnos una cara más amable.
Como es evidente, tratan de hacer que todos y cada uno de los investigados aparezcan como posibles culpables y, aunque pueda parecerlo, no es tan fácil perderse en esta historia, aunque si es difícil imaginar quién es finalmente el traidor. Al menos a mi me sorprendió.
Esta es una manera de hacer cine que no es para cualquier tipo de amante del séptimo arte. Por momentos puede parece incluso que asistimos más a una representación teatral que a una película propiamente dicha y la tensión aquí no tiene nada de adrenalínica, no te pone nervioso si el héroe alcanzará al malo de turno corriendo tras él, sino la posibilidad de que pillen o no a ese personaje que de repente se ve obligado a obtener información de maneras poco ortodoxas. 
Si quieres buen cine de espías al estilo de lo que puedes ver actualmente en "The americans", serie que también me gusta mucho, con un reparto de lujo y no le tienes miedo a una cinta que te haga pensar un poco, tampoco demasiado, solo hay que estar atento, "El topo" es una gran opción. Amantes del cine de pulso tembloroso abstenerse.

lunes, 7 de julio de 2014

"War Horse" pierde por varias cabezas y queda a la cola de la filmografía de Spielberg.

Recuerdo que fui con gran ilusión al cine, aprovechando aquellos reestrenos que Cinesa puso de moda con "Te la perdiste", a ver "War Horse" una de las últimas superproducciones de Spielberg.
Spielberg es un gran director sin duda, pero como todos tiene sus luces y sus sombras. La película que emitieron ayer por televisión, con un caballo como protagonista, se adentra peligrosamente en la zona oscura de su filmografía.
He de reconocer que el film empieza muy bien, con la hermosa pero complicada relación de Albert Narracott/Jeremy Irvine y Joey, el caballo, más apto para carreras que para trabajar en una granja. Las escenas de amistad, drama, superación y comedia se entremezclan en estos treinta minutos o poco más de una manera más que aceptable.
El fallo para mi está en el giro que se produce cuando el padre de Albert se deshace del equino para no perder la granja, vendiéndoselo al ejército. En mi modesta opinión, a partir de ahí comienza una sucesión de historias, enlazadas por la presencia de Joey, que nunca terminan de permitirte empatizar lo suficiente con casi ningún personaje para que te importe de verdad qué les pasa. Eso si, no faltarán las escenas de lágrima fácil, omnipresentes durante todo el metraje, pero que a mi entender no salvan a un guión deslavazado y que por momentos te hace perder el rumbo y resulta incluso aburrido.
Del reparto coral salvo al mencionado Jeremy Irvine —su historia con Joey es la única que de verdad tiene un interés más allá del propio caballo— y a dos actores que me gustan mucho y consiguen transmitir mucho en los pocos minutos de que disfrutan, Tom Hiddleston y Benedict Cumbebatch. Sentí una pena tremenda por lo desaprovechada que está Emily Watson, como madre de Albert.
He de decir que la película si que destaca en los aspectos técnicos, desde una fotografía sublime hasta la genial ambientación, plasmada en el vestuario y en la genial recreación de la guerra y sus penurias en las trincheras. 
En el aspecto sonoro, los efectos como siempre rayan al nivel mínimo exigible con Spielberg, mientras que la banda sonora no es de las que se quedará en tu memoria.
Como soy de pensar que las cosas se han de valorar en su justa medida, considero que War Horse tiene un bonito envoltorio pero muy poco contenido. No la suspendo porque los aspectos en los que sobresale consiguen paliar en cierta medida el irregular ritmo narrativo y una dirección y un guión que quieren tirar de lo fácil para emocionarnos en lugar de conseguirlo de la manera en que si lo hacía por ejemplo "Hidalgo", película con caballo y protagonizada por Viggo Mortenssen, que con un "mesteño" consigue sacar varias cabezas al "pura sangre" de Spielberg. Además está alargada innecesariamente, de nuevo para añadir más escenas de lágrima fácil.