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domingo, 22 de marzo de 2015

Chappie o la insoportable levedad del "plagio".

Aunque fui a verla el miércoles en familia con ciertas esperanzas puestas en ella pese a los palos que estaba recibiendo, no hemos publicado crítica de "Chappie" hasta hoy porque decidí hacer un "especial" aprovechando que Neill Blomkamp solo ha rodado hasta ahora tres largos y encajaba perfectamente para el fin de semana. Cuando eso sucede y dejas reposar las pelis puede suceder que al final seas más benévolo de lo que habrías sido escribiendo la crítica con la cinta demasiado fresca o que, como me ha sucedido a mí, acabe pasando de un cinco muy raspado a un suspenso que considero merecido.
Si he entrecomillado la palabra plagio en el título es porque considero que hoy día ya es tan difícil ser original que también lo es hablar de plagio, pero lo que si existe es cierto "autoplagio" del propio Blomkamp que parece obsesionado con historias donde las diferencias, sociales, raciales, etc. han de estar constantemente presentes. En este caso vamos más bien a un tema ya tratado en "I.A." de Spielberg o incluso "Pinocho", esto es, ¿Qué sucedería si una creación nuestra pudiera llegar a ser consciente de si misma? Jugar a ser Dios o "Creador" es peligroso y es muy difícil no acabar cayendo en la soberbia de "endiosarse" —hoy me ha dado por las comillas eh— y en ese aspecto la película no funciona del todo mal.
El problema de "Chappie", de su guión más bien, es que trata de ser una mezcla de "Cortocircuito" y "Robocop" que no casa nada bien y da más vergüenza ajena que risa, cuando intenta eso, y te desconcierta cuando de repente los personajes se ponen a filosofar. Ya no sabes si te van a salir con alguna de las adorables frases de Chappie, el protagonista, a lo "Johnny 5" o te van a soltar el "Vivo o muerto vendrás conmigo" de Murphy. Seguro que quien haya visto más ciencia ficción verá aun más similitudes con otros films pero creo que ya con esta fallida combinación es más que suficiente para explicar el por qué Blomkamp consigue decepcionar de nuevo y aun más que con "Elysium".
Si lo mejor del reparto es el tierno y divertido robot protagonista creo que algo falla y que va siendo hora de que reconozcan trabajos basados en captura de movimiento porque el Chappie que crea Sharlto Copley —por algo os decía lo de actor fetiche— es una delicia y lo único realmente salvable de la película además de los efectos especiales. En cuanto a los demás, de tan caricaturescos que son algunos personajes son totalmente inverosímiles, como el interpretado por Jackman, más vergüenza ajena aquí, o la "familia" del robot que... bueno es para echarles de comer aparte. Anda por ahí Sigourney Weaver, lo cual ya no es novedad en casi cualquier película de ciencia ficción o similar que se ruede en los últimos años, y el chaval Dev Patel, tampoco acaba de convencer del todo.
Personalmente no recomendaría una película en la que Zimmer, a cargo de la banda sonora, parece ser el que más en serio se ha tomado su tarea y cuyas armas a lo pack de skins de "Gears of War" son una más de las muchas ridiculeces que sufriremos a lo largo del metraje. Disfrutable en cine si no eres nada exigente porque de los que fuimos, cuatro, nadie salió contento con ella. Ah, se me olvidaba, después de peleas para todos los públicos durante toda la cinta, Blomkamp se acuerda de que le gusta salpicarnos con sangre y mete una escena gore sin ningún sentido teniendo en cuenta el tono de la película hasta el momento. Miedo me da lo que pueda hacer con Alien si van a estar él o su equipo actual tras el guión; roguemos porque no sea así.

sábado, 21 de marzo de 2015

Elysium. "No mames wey".

Segundo día con nuestro amigo Neill y empezamos a notar ese síndrome de "Tengo más presupuesto y puedo hacer mejores efectos y contratar a mejores actores" que sufren muchos cuando entran en la industria hollywoodiense. El problema de dicha enfermedad es que suele llegar acompañada de guiones que arriesgan mucho menos y que se centran en una acción espectacular en la que importa más el continente que el contenido.
"Elysium" cumple con lo que la máquina de hacer billetes que es Hollywood exige, esto es, caras conocidas, una historia simple —esta es similar por la guerra de clases y porque la "Tierra" es como el campo de concentración que veíamos en "Distrito 9" para los aliens pero en esta ocasión lo es para los humanos más desfavorecidos— y un producto que entre por los ojos del espectador de manera directa e impactante. Esto último se consigue ya de inicio con la presentación de la estación espacial que da nombre a la cinta y que Pablo Iglesias diría que es cosa de "la casta".
El problema llega cuando ves que estamos ante más de lo mismo del propio director y de la ciencia-ficción más rancia y claro, después del debut de Blomkamp y teniendo más medios a su alcance creo que todos esperábamos algo más. No es que pidiéramos una "Blade Runner" de nuestra época —aun no he visto esta película y he de ponerle remedio ya— si vamos a algo más profundo o un "El quinto elemento" si vamos a algo totalmente lúdico pero de calidad notable aunque algo más arriesgado.
Una vez dicho lo anterior, nos encontramos con una de las pocas cosas que salvan a la película de ser una más que es parte del reparto, que se lleva la mejor parte... perdonad el chiste malo. Matt Damon es como Neeson, en este tipo de films un tanto vacíos da un plus al encarnar al protagonista porque además de un gran actor de acción es un gran actor a secas y aquí no es una excepción. Sharlto Copley, regresa como actor fetiche de Blomkamp y lo hace en un registro diametralmente opuesto al de "District 9", construyendo un "Némesis" secundario que resulta ser mucho mejor como enemigo que los poco creíbles y muy lejos de su nivel William Fichtner y Jodie Foster; lo de esta última es de traca la verdad porque siendo su personaje tan importante te deja con la sensación de que ni ella se lo cree ni consigue que nosotros lo hagamos tampoco. Ah, también tenemos por ahí a Diego Luna para hacer creíble el tono "hispano" que quiere darse al film y que queda tan desdibujado salvo por algunas frases tan típicas y que suenan tan mal dobladas que te sacan de la peli en algunas escenas.
Estamos ante una cinta que demuestra una mejoría notable en todo lo referente a aspectos técnicos, impresionantes en muchos momentos, pero nos empieza a enseñar las carencias de su director como guionista y parece que su idea es repetir una y otra vez lo mismo pero con ciertos retoques haciendo blockbusters de medio pelo donde actores que antes admirábamos hacen papeles sobre los que, bueno, ya hablaremos mañana cuando analicemos "Chappie" y la genial actuación de Hugh Jackman. Para pasar un rato entretenido "Elysium" cumple su cometido pero si buscáis ciencia ficción de cierto nivel tendréis que recurrir a lo ya conocido o al mercado "indie" del que vino Blomkamp, donde parece que echan el resto muchos para poder llegar a ser directores de películas que olvidas al poco rato de verlas pero que atraen mucho público a las salas.

viernes, 20 de marzo de 2015

District 9. Del apartheid al "alienheid".

No sé muy bien por qué pero parece que los cineastas que empiezan en la ciencia-ficción parecen alcanzar su tope, en la mayoría de los casos, con sus primeros largometrajes en los últimos años y de eso vamos a hablar este fin de semana, antes de que empiece la semana en que el Motel cumple su primer añito de vida. Por lo tanto y aprovechando el reciente estreno de "Chappie" me dispongo a analizar las tres películas de Neill Blomkamp, el "Shyamalan" —aunque he de decir que a mi ese director me convenció hasta "La joven del agua", incluida la misma— de este género porque parece que va en una cierta caída libre. Dicho esto empecemos con la primera de las entradas dedicadas a este cineasta sudafricano.
En 2009 y bajo el ala protectora de la producción de Peter Jackson, Blomkamp sorprendió a propios y extraños con una película de muy bajo presupuesto pero muy cuidada, contándonos la historia en su primera mitad como si de un documental real se tratase, con declaraciones de los familiares y amigos de nuestro protagonista, una especie de funcionario tan incompetente y desagradable como lo son muchos de ventanilla en nuestro país. Para muestra los botones en los minutos del metraje donde se desarrollan las comunicaciones a los "bichos" sobre su "realojo".
No podemos decir que el guión sea especialmente original salvo quizá en la parte inicial de la cinta y sobre todo porque al ambientar la historia en Johannesburgo vemos unas situaciones y una fauna de personajes que, seguramente, habrían sido muy diferentes de haberse desarrollado la trama en una gran ciudad estadounidense.
Después de eso llegará la parte más al uso, con una deriva hacia la acción trepidante, muy bien rodada también, que pierde algo de personalidad pero hace que el espectador goce de un subidón de adrenalina que se va haciendo necesario, porque hasta ese momento todo ha sido muy pausado y considero un acierto ese giro, una conjunción perfecta de contarnos algo con mensaje y de interés para luego darnos mucho más movimiento. Blomkamp no escatima en el tramo final en una violencia que salpicará nuestras pantallas casi literalmente pero que no se recrea demasiado en los detalles siendo cuasi "tarantinesca" la manera de mostrarnos la sangre.
En cuanto al reparto es difícil destacar a alguien más allá de Sharlto Copley, protagonista del film, porque son todos poco o nada conocidos y en realidad poco se les pide más que cumplan su función en las contadas ocasiones que aparecen en pantalla. Los verdaderos protagonistas son los aliens, los cuales en determinados momentos es demasiado obvio que son realizados por ordenador pero que en muchas fases de la película dejan en ridículo a producciones con presupuestos mareantes.
"District 9" fue el debut en la dirección de un Blomkamp que prometía mucho para todos esos que amamos la ciencia-ficción y que nos da un entretenimiento cuasi palomitero pero que deja un poso de realidad, tratando de recordar una vez más que pese a nuestras diferencias, en el fondo no somos tan distintos, sea cual sea nuestra procedencia o el color de nuestra piel. Genial la crítica al sistema y a ese crimen contra todos los derechos humanos que fue el apartheid.