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jueves, 22 de octubre de 2015

Pan, Nunca Jamás viajaré a este país si puedo evitarlo

Muchas veces un autor es suficiente reclamo para que nos movamos de casa  a la butaca del cine, incluso aunque la película en cuestión no termine de convencernos. No ha sido mi caso, este último, porque la verdad es que poco o nada sabía de esta revisión de Peter Pan o, siendo más exactos, precuela que nos cuenta cómo Peter acabó convirtiéndose en Pan. Ya os adelanto que el tiempo de horneado se les quedó muy corto.
Que se quiera dar un nuevo enfoque a una historia varias veces llevada al cine, de las que todos tenemos en la memoria la de Disney y el "Hook" de Hoffman y Williams, denota una vez más la falta de ideas que se ha convertido en un mal endémico de la industria cinematográfica pero, al mismo tiempo, es una oportunidad para traer un soplo de aire fresco al cuento.
El gran fallo lo encontramos en un guión que se atropella, que no explica casi nunca por qué llegamos de un lugar a otro y que deja de lado la historia en favor de un ritmo tan frenético, aderezado con ridículos momentos musicales —no sé si en VO sonará mejor pero con el doblaje hay al menos dos escenas que hacen daño a los oídos e incluso a nuestra inteligencia—, que de tanto correr no consigue transmitirnos nada que nos haga empatizar de verdad con ese Garfio que muy bien podría ser un Indiana Jones venido a menos o con ningún otro personaje y lo que les acontece. Tampoco es que ayude mucho el chaval protagonista que, no sé muy bien decir por qué, no terminó de convencerme en ningún momento.
Si algo, más bien alguien, salva a esta cinta de estar entre las peores del blog, esto es, las que se quedan con notas de un tres hacia abajo, ese es Hugh Jackman, que consigue que su "Barba Negra" de auténtico miedo pese a lo ridículas que se ven en algunos momentos sus vestimentas. Una pena que no disfrute de más minutos de los que lo hace porque seguro que el conjunto habría subido muchos enteros.
Es entretenida a ratos y disfrutable si se es muy poco exigente, con una parte final donde da un salto de calidad que va asociado a un toque mucho más aventurero y a la presencia de Jackman pero que ni por esas se salva de la quema del suspenso. Puedo entender que es un film pensado para los más jóvenes y que solo busca entretenimiento vacío pero se nota que el guión necesitaba más trabajo o menos tijeretazos, porque esa es la sensación que queda al terminarla, que faltan trozos.

martes, 13 de octubre de 2015

Prisioneros, la gran olvidada en los Oscar en 2013

Cada año hay alguna película que pasa de puntillas por las salas y sobre todo por las galas de premios y, en los últimos años, en ese sentido, en el de los galardones, la cinta de la que hablamos hoy se lleva la palma en los últimos años como una de las grandes olvidadas ya que solo obtuvo una nominación en los Oscar, a mejor fotografía. No voy a decir que hubiera podido ganar en alguna categoría pero sin duda que, si se premia a veces a films incluyéndolas en la categoría de mejor película o a intérpretes en la de mejor actor/actriz, pocas lo merecen más que esta.
Una vez que me he desahogado sobre lo que para mi es una injusticia, vamos a hablar de este film, el segundo de un director del que me falta ver su primer largometraje, Denis Villeneuve, que me atrapó con esta y me demostró que es capaz de ponerse a las manos de cualquier tipo de proyecto con la "extraña" Enemy, donde Jake Gyllenhaal, presente aquí como secundario, consiguió lo que Jackman aquí, una actuación sobresaliente.
Podríamos pensar que estamos ante una más de esas historias de niños desaparecidos con Padre/madre coraje y en cierto modo es así pero en el fondo no. Porque lo que nos cuentan esta vez es cómo lo vive, en primer plano, el progenitor de una de las crías desaparecidas, interpretado por Jackman, y un  detective, Gyllenhaal, que por lo que intuimos, además de lo que vamos viendo, si ha resuelto todos sus casos hasta el momento está claro que es porque sus métodos no son del todo ortodoxos aunque asistiremos a sus esfuerzos por mantenerse dentro de la legalidad.
Es ahí, en esas vivencias de los dos personajes, además de en las relaciones que se van trenzando a lo largo del film donde reside la fuerza de este thriller. A mi personalmente me parece muy duro en muchos momentos y no solo por lo que a la violencia se refiere, sino en escenas como la del dormitorio, donde la mujer de Keller/Jackman, notablemente interpretada por Maria Bello, dice unas frases de esas desgarradoras, que te rompen todos los esquemas. Instantes como ese hay muchos a lo largo de las más de dos horas que dura "Prisioneros" pero, en el fondo, ¿podemos echar en cara a alguno de las personas que desfilan por pantalla cómo actúan? ¿Podemos decir que uno u otro es mejor o peor padre por hasta dónde está dispuesto a llegar? ¿Es posible saber cómo reaccionaríamos cada uno de nosotros ante un hecho así? Yo creo que no.
Como se desprende de lo dicho hasta aquí, tanto dirección como guión cumplen sobradamente y es entonces cuando llega el momento de los actores y, guau, vaya si dan el do de pecho aquí, sobre todo tres de ellos. Vayamos de menor a mayor importancia, empezando por un Paul Dano que, tengo que decirlo, en VO que es como he visto la película esta segunda vez es como estar escuchando a un niño asustado, realmente parece que quien lo interpreta tenga ese retraso que en la cinta se le atribuye; luego está Gyllenhaal que nos brinda ese policía bipolar, capaz de casi susurrarle al padre de la niña cuando este le está gritando para calmarlo, a tener unos estallidos de violencia tanto física como verbal que te dejan a cuadros, por no hablar de ese tic que aparece en su rostro cuando está en tensión; por último la guinda del pastel, en la, para mi, sin haberle visto en "Los Miserables, la mejor actuación con diferencia de Hugh Jackman.
Si no se os parte el alma, si no se os remueve nada por dentro casi cada vez que aparece hablando de su pequeña o cuando interactúa con su hijo y no la habéis visto en VO, hacedlo, porque yo me sentía delante de un hombre que, como hemos visto tantas veces estos últimos años en nuestro país con esas aberraciones hechas a Marta del Castillo y alguna más, está destrozado ante la peor posibilidad que puede acaecer pero espoleado por la esperanza de lograr descanso.
Si habéis llegado hasta aquí leyendo sabréis que para mi es una gran obra del celuloide de los últimos cinco años. Yo nunca hablo de obras maestras, ni siquiera en las que me lo puedan parecer dentro de su género, pero sin duda que Villeneuve dio con la tecla y demuestra que no todos los directores dan una campanada inicial y después se van diluyendo y que sabe sacar el máximo de todos los que trabajan con él. Recomendable para cualquier amante del buen cine pero tened claro que es muy dura en muchos aspectos y sé que hay gente que me lee de tanto en tanto que se lo piensa mucho antes de enfrentarse a cintas como esta. Imperioso disfrutarla en versión original aunque no os guste mucho lo de leer mientras veis la peli.

viernes, 29 de mayo de 2015

X-Men orígenes: Lobezno me quedé con ganas de más orígenes y de más guión.

Hay cintas que entretienen y dan lo prometido y aun así, para mi, no merecen el aprobado como sucede con esta primera aventura en solitario de Lobezno. Pienso que llega un momento en que hay que saber parar, no solo porque buscar dinero a base de secuelas y spin-offs es cansino, sino también porque la sobreexplotación de un personaje, que ya era cada vez más protagonista según avanzaba la trilogía original de los X-Men.
Hugh Jackman es indudablemente un gran actor y no se me ocurre un mejor Lobezno que él, pero me ha ido cansando verlo una y otra vez, hasta tal punto que en "X-Men: primera generación" agradecí enormemente que solo realizara un cameo cortito. Quizá por eso en su momento, no me decidí a ver esta película en el cine y en las dos ocasiones que la he visto en casa he tenido la misma sensación, entretiene pero le falta mucho y le sobra otro tanto.
Seguramente el mayor problema de estos orígenes de Logan sea su guión, que de tan simple, se queda corto y encima quiere contar tantas cosas que no profundiza en nada y nos quedamos un poco como al principio, pero con muchas escenas de acción y un Liev Schreiber que en ningún momento me convence como "Dientes de Sable" y con otros que andan por ahí como un "Gámbito", que solo convence cuando está en acción, y una versión de "Deadpool" que seguramente será muy diferente a la que veremos próximamente pero que ya encarnaba en ese momento Ryan Reynolds. ¿Será cosa de contratos?
Sé que muchos al leerme estaréis pensando que me pongo exigente, pero es que creo que se escogió un reparto muy justito para acompañar a Jackman, quizá por presupuesto, quizá porque se consideraba que era suficiente con él para mantener fuertes los cimientos pero se equivocaron. Y digo que se equivocaron porque si algo ha funcionado en el cine de superhéroes, desde su resurgir con los X-Men precisamente, es tener a actores y actrices que sin ser quizá los mejores en lo suyo si que son solventes y creíbles y aquí para mi eso no sucede en casi ningún momento.
Está claro que no es un bodrio, que entretiene y que ver a Lobezno/Jackman en acción siempre es espectacular pero en mi caso, que ya la he visto dos veces y que publico ya esta crítica en el blog difícilmente repetiré visionado y me planteo muy, mucho el si atreverme con la continuación. en cuanto al resto de la producción, tremendamente mejorable salvo quizá la banda sonora de Harry Gregson-Williams que siempre cumple aunque no haga trabajos como otros que pasen a la historia.
Cada vez tengo más claro que todas las adaptaciones de Marvel fuera de "Marvel Studios" van sobre todo por el camino de aprovechar los derechos al máximo antes de perderlos, con independencia de cómo se prostituya a determinados personajes, y hacer caja a toda costa. Por suerte tenemos buenos "Batman", "Iron-Man" y "Vengadores" a los que agarrarnos mientras esperamos que sigan saliendo cositas ricas como han sido los "Guardianes de la galaxia".

domingo, 22 de marzo de 2015

Chappie o la insoportable levedad del "plagio".

Aunque fui a verla el miércoles en familia con ciertas esperanzas puestas en ella pese a los palos que estaba recibiendo, no hemos publicado crítica de "Chappie" hasta hoy porque decidí hacer un "especial" aprovechando que Neill Blomkamp solo ha rodado hasta ahora tres largos y encajaba perfectamente para el fin de semana. Cuando eso sucede y dejas reposar las pelis puede suceder que al final seas más benévolo de lo que habrías sido escribiendo la crítica con la cinta demasiado fresca o que, como me ha sucedido a mí, acabe pasando de un cinco muy raspado a un suspenso que considero merecido.
Si he entrecomillado la palabra plagio en el título es porque considero que hoy día ya es tan difícil ser original que también lo es hablar de plagio, pero lo que si existe es cierto "autoplagio" del propio Blomkamp que parece obsesionado con historias donde las diferencias, sociales, raciales, etc. han de estar constantemente presentes. En este caso vamos más bien a un tema ya tratado en "I.A." de Spielberg o incluso "Pinocho", esto es, ¿Qué sucedería si una creación nuestra pudiera llegar a ser consciente de si misma? Jugar a ser Dios o "Creador" es peligroso y es muy difícil no acabar cayendo en la soberbia de "endiosarse" —hoy me ha dado por las comillas eh— y en ese aspecto la película no funciona del todo mal.
El problema de "Chappie", de su guión más bien, es que trata de ser una mezcla de "Cortocircuito" y "Robocop" que no casa nada bien y da más vergüenza ajena que risa, cuando intenta eso, y te desconcierta cuando de repente los personajes se ponen a filosofar. Ya no sabes si te van a salir con alguna de las adorables frases de Chappie, el protagonista, a lo "Johnny 5" o te van a soltar el "Vivo o muerto vendrás conmigo" de Murphy. Seguro que quien haya visto más ciencia ficción verá aun más similitudes con otros films pero creo que ya con esta fallida combinación es más que suficiente para explicar el por qué Blomkamp consigue decepcionar de nuevo y aun más que con "Elysium".
Si lo mejor del reparto es el tierno y divertido robot protagonista creo que algo falla y que va siendo hora de que reconozcan trabajos basados en captura de movimiento porque el Chappie que crea Sharlto Copley —por algo os decía lo de actor fetiche— es una delicia y lo único realmente salvable de la película además de los efectos especiales. En cuanto a los demás, de tan caricaturescos que son algunos personajes son totalmente inverosímiles, como el interpretado por Jackman, más vergüenza ajena aquí, o la "familia" del robot que... bueno es para echarles de comer aparte. Anda por ahí Sigourney Weaver, lo cual ya no es novedad en casi cualquier película de ciencia ficción o similar que se ruede en los últimos años, y el chaval Dev Patel, tampoco acaba de convencer del todo.
Personalmente no recomendaría una película en la que Zimmer, a cargo de la banda sonora, parece ser el que más en serio se ha tomado su tarea y cuyas armas a lo pack de skins de "Gears of War" son una más de las muchas ridiculeces que sufriremos a lo largo del metraje. Disfrutable en cine si no eres nada exigente porque de los que fuimos, cuatro, nadie salió contento con ella. Ah, se me olvidaba, después de peleas para todos los públicos durante toda la cinta, Blomkamp se acuerda de que le gusta salpicarnos con sangre y mete una escena gore sin ningún sentido teniendo en cuenta el tono de la película hasta el momento. Miedo me da lo que pueda hacer con Alien si van a estar él o su equipo actual tras el guión; roguemos porque no sea así.

jueves, 12 de junio de 2014

X-Men días del futuro pasado ¿Cualquier tiempo pasado fue mejor?


Esa es la pregunta que nos asalta después de ver "X-Men: Días del Futuro Pasado".
La respuesta para mi puede empezar por decir que estamos ante una película de grandes escenas, pero con una trama bastante irregular y muy de cara a tratar de contentar a los seguidores de ambas visiones del mundo de los mutantes más conocidos en esto de los cómics. Me refiero a la trilogía original y a la nueva saga de "precuelas" iniciada por Singer con "First Class".
El que mucho abarca poco aprieta es un dicho muy cierto y creo que eso es lo que ha pasado con esta nueva entrega de X-Men. Se quiere introducir a tantos personajes y tantas subtramas en tan poco espacio de tiempo que todo queda un poco a medias. El futuro se nos muestra repleto de acción con unas batallas espectaculares contra los "Centinelas", que no nos dan respiro alguno, pero carece de la profundidad que si tiene el pasado, donde se nos cuentan más cosas y con más detalle, pero la acción es más descafeinada, sobre todo con un Lobezno venido a menos al no tener aun sus garras de Adamantium.
En particular siempre echo en falta que le den más protagonismo, aunque sea como secundario, a Coloso, el cual por cierto, mejor con el diseño de las primeras pelis, donde no solo se parecía mucho más al de los cómics, sino que no semejaba un clon del T-1000 de Terminator.
Entre tantos personajes y por ende actores interpretándolos, es difícil destacar a ninguno. Creo que me quedo con Jackman, con un Lobezno mucho más trabajado en la interpretación que en sus últimas apariciones en solitario, y con un físico de bandera.
Del resto diría que están simplemente correctos, siendo incluso la presencia de muchos testimonial. De Fassbender a Lawrence, pasando por McAvoy y los veteranos Ian McKellen y Patrick Stewart, todos tendrán sus momentos en los cuales demostrarán su capacidad interpretativa pero serán retazos nada más.
Es de justicia reconocer la labor de Peter Dinklage, que nosdemuestra que hay vida más allá de Tyrion y Juego de Tronos, pero que queda muy desdibujado en su papel de némesis por las continuas luchas intestinas entre los propios mutantes.
Algo que me dejó boquiabierto mientras esperaba a la típica escena final tras los créditos fue la maravillosa y potente banda sonora que, curiosamente me pasó desapercibida durante toda la película. O yo estuve sordo a ella o los efectos no me dejaron apreciarla...
Esperaba bastante más de esta película tras lo maravillado que quedé con su anterior entrega. La mezcla de ese futuro oscuro, intenso y totalmente desesperanzador —algunas escenas te dejan con el corazón en un puño— con esa resolución tan ñoña de la que se vale Singer me dejó con un sabor bastante agridulce.

El film tiene acción, humor del típico en este tipo de producciones, espectaculares efectos y caracterizaciones, un vestuario muy cuidado —este Magneto se come estéticamente con patatas al de las primeras entregas—, es decir, como entretenimiento cumple. Me falla en que, con una trama que supuestamente debía ser más profunda que la de la anterior entrega, me ha dejado con la sensación de que en realidad no me han contado casi nada. Un poco de todo y un mucho de nada por decirlo de alguna manera.
Como blockbuster funcionará de una manera apabullante en taquilla a nivel mundial, pero como película de los X-Men me quedo con las primeras entregas de ambas sagas antes que con estos días del futuro pasado.