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jueves, 25 de junio de 2015

Fish & Cat. Sección oficial del Atlántida Film Fest

¿Puede entretenernos un plano secuencia de algo más de dos horas cuando te han vendido un Slasher y obtienes un drama?
En el caso de quien escribe, la respuesta es si. He de decir que me acerqué a esta extraña apuesta iraní con muy malas referencias por parte de la mayoría de los que la habían visto así que en parte ya iba preparado para esperarme cualquier cosa. 
El gran fallo es que la propia introducción de la cinta y los primeros cinco o diez minutos te hacen pensar en que, efectivamente, vamos a ver un baño de sangre con uno o más psicokillers matando chavalada. Pero lo cierto es que no hay nada de eso, aunque están presentes todos los elementos para ello: tíos muy raros que son dueños de un restaurante aun más raro y que tienen conversaciones que hacen intuir lo peor; un campamento junto a un lago/balsa de agua y unos jóvenes que tienen todas las papeletas para ser pasados a cuchillo.
¿Fallo del director/guionista? ¿Nos quieren engañar? Quizá simplemente no tenían los medios para incluir asesinatos brutales y sangrientos en un plano secuencia que obligaría a repetir desde el principio en cuanto alguna cosa fallara; no sé, imaginaros que llevas una hora de grabación y la sangre que ha de salpicar falla. Puede sonar a explicación estúpida pero imagino que el rodar como decidieron hacerlo les habrá impuesto determinadas limitaciones.
Sinceramente, a mi es, hasta la fecha, el único de los experimentos que he visto —no todo el Atlántida es cine realmente experimental— que me ha gustado, es más, me ha encantado la forma que han utilizado para que toda la historia que nos quieren contar encaje en ese plano secuencia. Mientras la ves tienes la sensación de que estás viendo una de esas películas de paradojas temporales donde volvemos por caminos ya recorridos para ver nuevas bifurcaciones que van construyendo pieza a pieza el puzzle de la historia que rodea a los chavales del campamento.
Cierto es que los diálogos son de cosas muy cotidianas y que se mezclan con determinadas situaciones o personajes —ojito a los gemelos que a mi me han parecido muy "Lynchianos"— raras o inverosímiles incluso lo cual puede hacer su visionado muy pesado para quienes se enfrenten a esta película. También he de decir que después de ver cosas como FavulaPas á Genéve, o Love Is All, cualquier cosa me parece llevadera y quizá por eso consiguió mantener mi interés.
Pienso que he vivido este visionado como vivo esos libros de King en los que lo único que se salva es su recreación de lugares y personajes, con conversaciones trascendentes solo para ellos pero con los que pese a todo, ese escritor me hace conectar. Sharam Mokri ha conseguido algo similar con su largometraje que yo definiría como un "slasher interruptus" y que no me atrevo a recomendar aunque para mi las cosas buenas que he visto en él me bastan para darle un aprobado, que en este festival ya es mucho para mi.
Nota: 5

domingo, 21 de junio de 2015

Pas á Genéve. Sección oficial del Atlántida Film Fest

Hoy voy a hacer yo crítica experimental, así que es posible que salga algo distinta a la mayoría de lo que suelo escribir... o no. Y lo hago porque si teniendo en cuenta lo que se considera cine experimental yo me trago algo como "Pas á Genéve", que se ampara bajo esa definición para tomar el pelo al espectador de esa manera pues yo ahora me desahogo explicando además el por qué me parece con diferencia lo peor del Atlántida. Empecemos por cómo se nos vende el producto en la web de Filmin, podéis leerlo en la captura de abajo, y comentemos. Esto y lo de las notas de la prensa en el festival son cosas que tienen mucha miga.
El tal Carlos Losilla, que seguro que de cine sabrá mucho más que yo y todo eso, compara al colectivo de lacasinegra, autores del esperpento, con dos directores a los que no voy a decir que conociera, porque no sería verdad, pero que, curioseando, parecen haber tenido unas carreras profesionales muy alejadas de la propuesta de este documental, son Michelangelo Antonioni y John Boorman. Que hombre, igual en sus tiempos mozos se grababan ellos haciendo el chorra con sus colegas pero eso también lo hace casi todo el mundo hoy en día y lo cuelga en youtube y otras redes sociales y no lo consideramos cine.
Luego ellos mismos, el colectivo lacasinegra, nos dicen que se marcaron un objetivo titánico que era grabarlo todo mientras estuvieran en Ginebra, Suiza, no la bebida, al que ellos mismo califican como absurdo... bueeeeno, la idea de grabar todo pues no es que sea exactamente absurda pero si puede serlo el montaje que se haga luego, cosa que sin duda sucede aquí.
Lo que vais a ver, si os decidís algún día a visionar este documental, es a un grupo de jóvenes grabándose unos a otros mientras graban, vídeo o sonido, y hacen fotos, trepan a los árboles y juegan, en definitiva, con aparatitos muy caros —doy por hecho que todo ese equipo de cámaras, etcétera no se lo puede permitir cualquiera— para luego no mostrarnos nada de lo grabado desde una bicicleta con una cámara fijada con cinta americana y de otros experimentos que hacen, uno de ellos claramente inspirado en eso a lo que todos hemos jugado con los columpios de los parques.
Si suponemos que todo está hecho sobre la marcha y sin guión preestablecido, he de creerme que algunas escenas, como la de la chica sentada bajo el árbol y algunas otras no estaban preparadas para nada... bueeeeeno, haremos un esfuerzo por creer eso.
Lo que reconozco es que me reí, una vez, que fue cuando el karma se tomó cumplida venganza. Me refiero a cuando uno de los chavales se resbala en el bosque y se da un buen guarrazo, espero que perdonéis el destripe. La verdad es que no me reí tanto por la caída como porque me pareció una merecida lección después de la escena en la que, como si fueran críos de cinco años, se entretienen en putear a un escarabajo que andaba por allí por el bosque; no es que lo torturen ni nada pero ¿en serio estáis en un sitio así con no sé cuantas cámaras y lo que se os ocurre es poneros a dar por culo a pobre insecto? De ahí a acabar arrancando patas a una araña para ver con cuantas es capaz de moverse va un paso eh...
Luego, como estaban muy afectados por todo lo del 15M, que estaba sucediendo cuando ellos se fueron a Ginebra, salen algunas conversaciones al respecto que demuestran mucha ignorancia, por no hablar de los cánticos esos de "lo llaman democracia y no lo es", etcétera. A ver, los políticos son unos jetas todos y la cosa está muy jodida hace años pero, si de verdad estábais tan preocupados igual deberiais haber estado en alguna de las concentraciones que os quedaran cerca y la Democracia, es lo que es, nos guste o no el resultado de la misma, el cual se cambia en las urnas. La parte de denuncia social que hacéis intuir en vuestra descripción del proyecto muy flojita y muy escasa.
En un link que me han pasado el viernes leía que según vosotros por qué esto que hacéis en lacasinegra, no se puede llamar cine. Hombre, no sé, yo no digo que uno se tenga que atener a unas estructuras totalmente preestablecidas pero uno no se puede amparar en que está haciendo algo experimental —que por cierto, todo lo que experimentasteis os lo guardasteis para vosotros— para hacer algo que en ningún momento prácticamente cuenta ni aporta nada.
Una de vosotras dice, en la única conversación larga y con algo de interés, que si con la crisis se seguirá haciendo cine en España y no solo se ha seguido haciendo, sino que además ha tenido pelotazos en taquilla como "8 apellidos vascos" y una diversidad que hace mucho que no se veía. Lo que si tengo claro es que, si que se siga haciendo cine, depende de colectivos como el vuestro vamos muy mal. Tenéis el dudoso honor de ser el primer cero que hay en el blog, porque yo puedo ver un festival como este y no conectar con determinadas cosas pero no paso por una tomadura de pelo como esta cuando seguro que tiene que haber cine en nuestro país, independiente y que trata de experimentar que merece estar en una selección oficial de un festival con tanta solera.
Nota: 0

jueves, 18 de junio de 2015

Stand by for Tape Back-up. Sección oficial del Atlántida Film Fest

Para entender lo que Ross Sutherland hace en este documental, para conectar de verdad con él hay dos opciones, que su manera de contar lo que cuenta te llegue, o que, lo que de verdad se esconde tras este homenaje a su abuelo sea algo que hayas vivido en persona. Mi caso es este último.
Para mi, disfrutar de su forma de contarnos las cosas, repitiendo las mismas imágenes de ese VHS que recuperó y con unas rimas que al traducirse queda algo desvirtuadas me costó mucho, aunque algunas me gustaron. En definitiva, lo que quiere Sutherland es transmitirnos su experiencia vital y poner sobre la mesa cosas que son muy reales y por las que todos antes o después pasamos.
Realmente no se nos prepara o no estamos preparados la mayoría de las veces para afrontar una pérdida; no sabemos cómo reaccionar, no sabemos qué decir. ¿Podíamos haber dicho más veces te quiero a esa persona o te amo a nuestra pareja? ¿Podíamos haber visitado más a nuestro abuelo pese a lo duro que es ver el deterioro en alguien a quien quieres?
Lo dicho hasta aquí son cosas de las que se habla en el documental y con las que todos nos podemos identificar pero cuando la cosa avanza y Ross se va abriendo a nosotros y va contando más cosas de sí mismo, nos damos cuenta de que, estamos ante una forma de terapia. El hacer ese documental, el hablar de los recuerdos con su abuelo, su trabajo, etcétera son un vehículo para sacar fuera los Demonios de algo tan duro como conocido para mi, la depresión.
Si no has pasado por ello o no estás en ello es muy complicado entender lo que de verdad está haciendo el director de este atípico documental. El primer paso, que es reconocerlo es el más complicado pero el siguiente, conseguir el cambio de actitud, el cambio vital, necesario para empezar a salir de eso no lo es menos y, aunque puedas recibir apoyo profesional o familiar, es un paso que solo tú puedes dar.
Luchar contra una depresión es difícil, sumamente difícil. A veces el cambiar de trabajo o embarcarte en un nuevo proyecto ayuda, a veces el decir públicamente, ya sea a amigos y familiares aunque sea en una red social, ya sea haciendo un documental, que estás pasando eso, que estás superando eso, ayuda. Porque al igual que el asma que le obliga a aislarse después de las crisi, le hace a Ross muy difícil la lucha contra ese monstruo siempre acechante, hay sucesos que pueden reiniciar el proceso cuando creías que ya lo tenías controlado. Nunca es tan malo como al principio pero siempre es duro y ahí si que hace mucho quién tengas al lado.
Sé que esta entrada ha quedado demasiado personal pero cuando tú estas en esto, reconoces claramente muchos signos que para otros pasan desapercibidos. Este documental no habla sobre el príncipe de Bel-Air, ni sobre el abuelo de Ross en definitiva, se trata de una especie de exorcismo que el director se hace a sí mismo.
Si no me hubiera identificado así, poco salvaría de este experimento y no lo voy a aprobar porque no se lo merece a mi parecer, pero si que voy a ser generoso con Sutherland aunque repito, es un documental que gustará a muy pocos.
Nota: 4

martes, 16 de junio de 2015

Análisis de la sección de cortos del Atlántida Film Fest

Pese a que la cobertura del festival en el blog se está centrando en la Sección Oficial, no he querido dejar pasar la oportunidad de ver y dedicar una entrada a la sección de cortometrajes, en parte para acercarme a una parte del mundo del cine que suele dar buenas sorpresas y en parte porque quiero dar una idea de lo que diez cortos, pensados para un festival como este le transmiten a alguien como yo que es ajeno al cine independiente pero aun más al experimental. Voy a dejaros, a partir de aquí, una somera opinión sobre cada uno de los cortometrajes, tras lo cual haré una pequeña reflexión sobre esta sección del festival.

Village Modèle
Este corto en realidad no es muy diferente al resto en cuanto a lo que nos quiere contar, casi todos tiran por el lado de la realidad social, política, etcétera, pero este, visualmente, se desmarca del resto convirtiéndolo en el más original aunque evidentemente esta forma de narrar no gustará a todos. A mi es el que más me ha convencido.
Nota: 5,5
Cams
Este trabajo que nos viene de Suecia adolece de algo que yo creo que mata a un producto que ha de hacerte sentir cosas en poco tiempo y es que durante los primeros seis minutos, la mitad más o menos del metraje, no sucede absolutamente nada en esas panorámicas de 360 grados que nos ofrece el director rotando la cámara sobre sí misma. Luego, para mi, se resarce porque logra transmitir la inquietud y el desasosiego de lo que se supone que es, un ejercicio esperimental sobre el terror a lo desconocido aunque veamos parte de ello ante nuestros ojos.
Nota: 5
Out
Corto español que supuestamente nos viene a enseñar el backstage de un torneo de tenis, entiendo que el Godó, pero que se convierte en una especie de publireportaje donde tienen más protagonismo, con primeros planos donde ni siquiera parecen las personas a quienes supuestamente se quiere homenajear. Mapfre, Mango y Banco Sabadell deberían agradecerle a su director la publicidad gratuita. Es de todos, el que menos entiendo que esté en esta selección con la cantidad de cortometrajistas españoles que debemos tener con mejores ideas y que en realidad cuenten algo.
Nota: 2
Enfrentar animales salvajes
Imágen de unas ventanas con un texto superpuesto que nos va contando cosas que sucedieron tras esas ventanas y que tienen que ver con el pasado de Chile, su dictadura y cosas que sucedieron en Berlín. No sé, creo que cuenta muy poco de interés para quienes no sepamos nada sobre dicho tema; falta información, no impacta y por lo tanto el mensaje se olvidará al poco de terminar el visionado.
Nota: 2
All that is solid
Una especie de "Diamantes de sangre" hecho a base de wikipedia, vídeos que el director tenía guardados en su pc, sacados seguramente de internet también, que trata, otra vez de denunciar una situación injusta pero de manera totalmente aséptica. Una edición que parece realizada para youtube y que además a día de hoy, con cosas como "Open Windows" y similares no sorprende y no tiene nada de experimental.
Nota: 2
Daphné ou la belle plante
Es visualmente uno de los mejores por la manera en que se usa la naturaleza para reflejar en pantalla lo que ha sido y es la vida de una stripper que es la voz en off que escucharemos en todo momento. Se huye del morbo fácil teniendo en cuenta la profesión de la protagonista, lo cual es de agradecer, aunque ella no se muerde la lengua a la hora de hablar. Por desgracia vuelve a ser una realidad que al menos para está ya más que vista y contada.
Nota: 4
Hugh the Hunter
Estamos ante el único participante de esta sección que de verdad podemos calificar como un intento de ficción al uso, de ser una película en miniatura. Humor absurdo y esperpéntico al estilo británico que nos narra, con voz en off, una surrealista historia que tiene sus puntos  pero que al mismo tiempo nos intenta trasladar una idea muy abstracta que queda diluida en la comedia.
Nota: 4,5
Démontable
La estupidez de la guerra, el control que tratan de ejercer sobre nosotros quienes ostentan el poder y otras preocupaciones similares del director nos encontraremos en esta rareza, que es a la vez cortometraje y makin off del mismo, pues veremos intercaladas imágenes del "Juan Palomo" que se marca Douwe Dijkstra para la realización de este proyecto donde incluso el plástico de burbujas tiene su protagonismo.
Nota: 4
Nelsa
Retrato rápido y a saltos de lo que debe ser la guerrilla en Colombia. Una narración un tanto inconexa y sin interés de otro tema que hemos visto ya muchas veces con mayor realismo y crudeza a diario en los informativos de nuestro país.
Nota: 3
Smile and the world will smile back
El atropello que sufre el pueblo palestino por parte de los militares israelíes queda plasmado aquí en un vídeo grabado por la familia cuya casa es investigada por un grupo de dichos militares. En YouTube como denuncia que se viralice o en un festival que trate de denunciar este tipo de cosas le veo más sentido pero no deja de ser telerealidad.
Nota: 3

Como habéis visto hasta aquí, mi opinión general no es muy favorable. Quizá es que me esperaba que se diera la oportunidad, al igual que en otras secciones del festival, a gente que intente traer nuevas ideas al cine, más ficción, más variedad de géneros. No digo que el trabajo de seleccionar cortos sea sencillo y no sé qué exigencias tenía @MarvinWayne sobre la mesa, pero pienso que ha faltado más diversidad de producto e incluso algunos de los trabajos me parecen muy poco cuidados para lo que uno puede ver incluso por las redes sociales. Además de todo eso, creo que un cortometraje ha de transmitirte algo casi desde el primer segundo, ya sea visualmente o de otra manera y aquí, conmigo, muy pocos lo consiguen. Demasiados silencios, demasiado tirar de nuevas tecnologías de una manera en la que cualquier youtuber a día de hoy es capaz, como en algún corto. Con lo que he visto no soy más consciente de los problemas del mundo, porque sé las injusticias y expolios que se producen a diario y no he descubierto ningún director de esos que piensas, "Guau, a ver qué es capaz de hacer cuando se lance a hacer largos".
Puedo sonar duro, pero pienso, viendo las notas de la prensa, que debería pensarse también en el público de a pie, que es mayormente quien paga por ver estos festivales y que difícilmente apreciarán, como en mi caso, las bondades de tanta experimentación vacía de ideas.