Mostrando entradas con la etiqueta ron Howard. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ron Howard. Mostrar todas las entradas

martes, 29 de marzo de 2016

La Tribuna de Ricky: Cocoon, un milagro de la tercera edad

Hola de nuevo Moteladictos. Aquí estoy de nuevo para acercaros al mejor cine de los 80 y los 90 con una película que no fue grandiosa en casi nada, pero que sin embargo es deliciosa y embriagadora de principio a fin: Cocoon.
Esta película del año 1985 que dirigió el galardonado director Ron Howard (Willow, Llamaradas, Una mente maravillosa, Frost Vs Nixon, etc…) narra la entrañable historia de unos ancianos que recobran la energía y las ganas de vivir cuando por accidente descubren unos huevos alienígenas sumergidos en la piscina que hay en la casa al lado de su residencia. Las implicaciones que este hallazgo implica y las consecuencias que tendrá para cada uno de ellos y sus respectivas familias harán que te impliques en un mar de sensaciones y optimismo que pocas veces he sentido después de ver una película.
Tal y como dije antes, la peli no es grandiosa en casi nada. Ni por medios ni por presupuesto podía catalogarse a Cocoon como una superproducción. Pero sin duda alguna tiene algo de lo que carecen muchos de esos filmes grandilocuentes con millones y millones de presupuesto: una idea original y un reparto que te lleva en volandas durante todo el metraje. Si a eso le sumas el talento que ya empezaba a mostrar Howard para dirigir grandes obras, pues obtienes un bombón en forma de éxito de taquilla y crítica arrollador. No obstante obtuvo dos premios Oscar, a mejor actor secundario y a los mejores efectos visuales. Algo que pocos podían presagiar si ven el reparto o si sólo miran lo que cuestan las películas.
Tres años después se lanzó una secuela con todos los protagonistas de nuevo a bordo, pero sin el concurso de Ron Howard. La cinta, en la que vemos cómo han progresado todos los personajes, se centra en esa ocasión en una lucha contra un laboratorio que ha encontrado uno de los huevos alienígenas y la lucha de los protas por recuperarlo. No tuvo tanto éxito ni repercusión. Aunque también es una peli que se puede ver, carece de ese punto de frescura que sí tenía la primera y que tanto te engancha.
El reparto sin duda es lo mejor de la película. Te llegan al alma desde el minuto uno. Liderados por el gran Don Ameche (el que ganó el Oscar mencionado antes), el conjunto de ancianos también cuenta con Wiltford Brimley, Hume Cronyn, Jessica Tandy, Maureen Stapleton y la genial Gwen Verdon. Un grupo de actores y actrices ya pasados de vueltas que demuestran que lo de actuar no era un capricho, sabían hacerlo realmente bien y lo seguirían haciendo hasta que el cuerpo les dejara. Un elenco brillante de gente que probablemente muchos no conoceréis pero que si veis la cinta recordaréis para siempre. Junto a ellos, en papeles más secundarios pero igual de importantes en la trama: Brian Dennehy, el mítico sheriff que se las tiene tiesas con Rambo en Acorralado, y Steve Guttenberg, el también recordadísimo Mahoney de Loca Academia de Policía que abandona por un rato el cine de humor para meterse a algo un poco más serio con un resultado aceptable.
Poco más hay que añadir a esta crítica salvo que la banda sonora corre a cargo del gran James Horner, uno de los mejores compositores de música que ha tenido el cine a lo largo de su historia. No es su mejor trabajo, eso seguro, pero su sello queda impregnado a fuego en esos momentos cumbres de Cocoon. Otra razón más para que corráis a vuestro buscador o a vuestra filmoteca de confianza para buscarla. No os arrepentiréis y de verdad que os encantará.

viernes, 11 de diciembre de 2015

En el corazón del mar pero lejos del corazón de la aventura

En este final del 2015 están llegando platos fuertes, al menos en lo que a cine a gran escala taquillera se refiere, unos más esperados que otros y entre los que para mi se hallaba esta adaptación de la novela que cuenta cómo escribió, o se inspiro para escribir, Herman Melville su gran éxito Moby Dick.
Las películas de aventuras son de mis preferidas y si están ambientadas en el mar casi diría que aun me gustan más, así que entre eso y que en el reparto estaba Cillian Murphy que, aunque como secundario, ya hizo que tuviera ganas de verla solo con el cartel que vi en la cadena de cines a la que suelo acudir.
A priori todo parece conducirnos hacia el visionado de una de las grandes del año en el cine comercial, con una muy buena ambientación, una historia en la que conoceremos cómo se creó el mito del gran cachalote blanco —en la película nunca hablan de ballenas para referirse a los machos, que eran el objetivo de la caza—, una gran banda sonora de la mano del español Roque Baños y un reparto en el que iremos descubriendo algún que otro actor de esos que no suelen estar en boca de todos pero que cumplen a la perfección prácticamente siempre.
Todo empieza muy bien, con la presentación típica de los personajes, tanto los que nos cuentan la historia como los que veremos en los flashbacks, que parece a día de hoy la manera lógica de contarnos prácticamente cualquier historia y que aquí al menos sí que lo es, continuando con el inicio de la travesía y el primer encuentro con esos enormes cetáceos que nos acabará llevando irremediablemente al encuentro con el gran blanco, que no es tiburón en esta ocasión, y además también al final de la, en realidad, pequeña parte de aventura que trae este film.
Sí, amigos y amigas, "En el corazón del mar" es mucho más un drama que cualquier otra cosa que nos quieran vender y en ese sentido funciona muy bien, con situaciones con gran carga emocional y con unos actores notables y un trabajo de caracterización magnífico que los convierte a todos en auténticos fantasmas de sí mismos. Me atrevería a decir incluso que es mucho más una historia de la lucha entre dos formas de ver la vida, la del que lo tiene todo por derecho de nacimiento contra la del que se ha hecho a sí mismo hasta llegar donde está y lo poco que esas diferencias importan cuando la naturaleza, en sus muy variadas formas, muestra al hombre cual es su sitio, algo plasmado de manera sublime en la conversación que mantienen cerca del final Pollard/Benjamin Walker y Chase/Hemsworth.
Siendo como es una historia al final de personajes, donde la idea inicial de la aventura va perdiendo cada vez más protagonismo, hay que destacar el gran trabajo del elenco, desde los dos nombrados en el párrafo anterior, hasta un Bendan Gleeson al que siempre es un placer ver y al que el papel le va como anillo al dedo. Mi admirado Murphy y el joven Tom Holland también consiguen brillar con luz propia aunque en destellos más bien cortos pero imprescindibles.
Me ha pasado con esta cinta, como me pasó en su día cuando leí la novela de Melville, esto es, que me esperaba algo más ágil, más centrado en la aventura y me he encontrado con algo que podo tiene que ver con esas expectativas, lo cual no hace que deje de ser una buena película pero la hace de difícil visionado si lo que se busca es una tarde de ver cine y olvidarte del mundo. Lo que he de confesar es que el libro original de Moby Dick me aburrió y decepcionó mucho más que este film, que solo por la inmensidad de ese mar que tan bien se retrata vale la pena verla en cine, sabiendo que vamos a ver algo mucho más en la línea de "Master and commander" que la típica película de aventuras marinas.

miércoles, 18 de febrero de 2015

Una mente maravillosa. "Necesito creer que algo extraordinario es posible".

Seguimos visionando en la televisión, con ocasión de la semana de los "Oscar", películas que fueron premiadas en su momento. El lunes fue "The Artist" y anoche "Una mente maravillosa". He de reconocer que esta última la había visto una vez y me encantó y anoche volvió a hacerlo aunque no es de esas cintas que deseas ver con asiduidad, porque pese al agradable inicio aderezado con las rarezas de su protagonista John Nash/Crowe que resultan cuasi cómicas en algunos momentos, acaba derivando hacia ciertas realidades que son muy duras y que van mermando un poco tu moral según avanza la historia.
Siendo un "Biopic" diría que el gran acierto de Ron Howard y su guionista al adaptar el libro es que consiguen ir más allá de presentarnos solo la historia de amor o solo la personal del personaje en cuestión. Incluso, dentro de un drama con todas las letras como es este, tenemos momentos de comedia e incluso de thriller y, habiéndola visto ya antes, he sido mucho más consciente de lo bien que nos esconden determinadas cosas, algo que no muchos directores de auténticos thrillers pueden decir a día de hoy. Sé que habrá más de uno y más de dos ahora que estará pensando "Yo me lo olía todo desde los títulos de crédito iniciales", pero yo, como soy sincero, en su momento todos los giros me pillaron totalmente por sorpresa.
Adoro "Gladiator" y me encanta Russell Crowe, pero viéndole ayer sigo sin entender cómo pudo llevarse el "Oscar" por la primera y quedar solo como nominado con esta. Imagino que la competencia fue mucho más dura en 2001 que en 2000 pero es que aquí actúa de verdad; verlo así de apocado, que incluso parecía pequeño con lo enorme que es; su ternura en determinados momentos, pese a los problemas del personaje para las relaciones sociales; no sé, yo personalmente no le recuerdo mejor interpretación que esta, aunque no he visto toda su filmografía.
Jennifer Connelly, la preciosa y enorme actriz que encarna al amor del protagonista es tan maravillosa en esta película como la mente de la que nos hablan en ella. No es de extrañar que se llevara el galardón a mejor actriz de reparto y pese a que su caracterización según va envejeciendo me pareció mucho menos lograda que la de Crowe, ella va de menos a más a lo largo del film, siendo lo mejor en su tramo final. Un Ed Harris solvente como siempre y un Paul Bettany, que aun sabía lo que era ser actor, completan un trío de escuderos de lujo que le dan fuerza a la cinta cada vez que aparecen en pantalla.
Esta vez me costó casi hasta el final reconocer la mano de mi adorado James Horner a las manos de una banda sonora muy adecuada y muy dulce que trata de suavizar y lo consigue una historia que sería de más difícil digestión sin esos descansos. No voy a decir que esté entre sus mejores trabajos, pero si que está de sobra a la altura de lo que una producción como esta necesita.
Estamos por lo tanto ante una gran película, con unas interpretaciones más que destacables y que además consigue hacer interesante la vida de un matemático, que no es moco de pavo. Si he de quedarme con algún momento, escojo dos: el primero, cuando él dibuja para ella cualquier cosa que ella le pida en las estrellas y, por supuesto, el discurso a la hora de recoger el "Nobel" al final de la película.

viernes, 25 de abril de 2014

Ángeles y Demonios. De Gymkana por Roma con Tom Hanks

Después de la adaptación de "El código Da Vinci" y amparándose en el éxito de ventas de Dan Brown, le toco ser trasladada al mundo del celuloide a "Ángeles y Demonios", con Robert Langdon (Tom Hanks) de vuelta para solucionar los problemas del Vaticano mientras se celebra el Cónclave para decidir quien sustituirá al Papa recientemente fallecido.
De la mano de Ron Howard, director de Una mente maravillosa y Cinderella Man entre otras, dos películas que disfruté enormemente, nos llegó este interesante blockbuster en 2009.
Como es evidente, a este tipo de cintas no se les puede exigir otra cosa que entretenimiento; si consiguen eso su función está más que cumplida.
Ángeles y Demonios te hace pasar un rato ameno con los paseos que, de un lado a otro de Roma, se dan Langdon y su compañera Vittoria (Ayelet Zurer) aunque la parte de investigación y que nos hará comprender toda la trama, y lo relacionado con los Illuminati, se desarrolla en terreno Vaticano.
 
Pienso que el ritmo narrativo es bueno, con acción más trepidante en zona romana y mucho más pausado en la pequeña ciudad estado, pese a lo cual, la película no baja enteros en ese sentido en las transiciones de una situación a otra.
Según Langdon va resolviendo los acertijos, se irá desgranando ante nuestros ojos la urdimbre de esta trama no muy original, pero que tiene algún giro que otro que puede pillarnos por sorpresa.
Además de a Hanks, tan solvente como siempre, me gustaría destacar del reparto a Ewan McGregor como Camarlengo y nexo de unión entre el Vaticano y los investigadores y también a Stellan Skarsgård como comandante de la Guardia Suiza.
 
 
Así las cosas, y como decía, esta cinta consigue su cometido que es entretener y creo que su nivel es igual o incluso un pelín por encima de su predecesora; Audrey Tautou me convenció mucho más como compañera de Langdon, aunque la verdad es que es una actriz de la que me enamoré en Amelie, y el solo hecho de verla en pantalla ya es una razón de peso para mi a la hora de ver una película.
Si buscas un par de horas de no pensar demasiado, con un elenco que brinda lo mínimo exigible de ellos en un producto de estas características y te gustan la acción, con toques de investigación e incluso de conspiración, Ángeles y Demonios es para ti.
Nota: 6