El libro del que vengo a
hablaros hoy, es una antología de relatos que por su temática,
difícilmente encontréis más reseñas sobre publicaciones de este
tipo en el Blog.
La literatura erótica
nunca me ha atraído especialmente, e incluso, las escenas subiditas
de tono de muchas novelas me tienden a aburrir.
Pero he aquí, que en una
presentación a la que asistí, una de las autoras era Irene
Comendador, y tuve la oportunidad de cruzar unas pocas palabras con
ella y aprender acerca de su manera de escribir y de afrontar los
proyectos (en concreto ella acababa de participar en una antología
de relatos de zombis), y me gustó mucho la pasión y la sencillez
con las que hablaba de su trabajo como escritora.
Por ello me decidí a
leer algo que fuera solo suyo y resultó que las fuentes consultadas
me dijeron que era una muy buena escritora de relatos eróticos, por
lo cual me decidí a probar con este Sé que estas ahí.
En
las reseñas de antologías trato de analizarlas relato a relato,
pero la extensión de los que integran esta obra de Irene, me hacen
olvidar esa idea y transmitiros la sensación general que, como
hombre (esta literatura está o se considera que está dirigida a las
mujeres) y persona muy ajena al género me transmitió la lectura.
El
inicio me dejó bastante frío porque, supongo, me esperaba más
chicha pese a lo corto del relato. No es que sea malo, pero no hace
justicia a la mayoría de lo que encontraremos después.
El
gran mérito de Irene es que no se recrea una y otra vez en los
mismos clichés, aunque haberlos hailos a lo largo de la antología.
Ella da un paso más allá y mezcla desde lo sobrenatural hasta
historias de una ternura absoluta que no solo te hacen subir los
calores y los colores, sino que, si habéis tenido una relación de
pareja plena, aunque haya sido solo por un tiempo, os sentiréis
identificados con muchas de las situaciones y de los personajes.
Leyendo
este libro sientes la pasión, el deseo, la lujuria que impregnan sus
páginas.
Ahora
vienen las cositas que no me han terminado de cuadrar, hay micro
relatos a los que no les he terminado de encontrar sentido y que me
sobraban totalmente, en esa especie de interludios que encontrábamos
a lo largo de la lectura.
Las
imágenes o ilustraciones pues... no son malas pero a mi me dicen más
bien poco (quizá a día de hoy donde en la red, la tv y el cine
vemos cacha por todos lados insensibiliza un poco en ese aspecto);
despierta muchas más sensaciones en mi la prosa de la autora que observar
las ilustraciones.
El
mayor tirón de orejas va para la editorial, porque, pese a ser
mentira una opinión de amazon, según la cual, la maquetación de la
versión para kindle hace ilegible la novela, si es verdad que tiene
fallos que se deberían revisar y corregir. Los usuarios pagamos por
un producto cien por cien acabado y en las mejores condiciones así
que, editorial Seleer, a ponerse las pilas.
Se
trata Sé que estás ahí de un libro al que, optando siempre
por su versión kindle y más barata si no es vuestro género,
deberías dar una oportunidad. Es cortito, Irene escribe muy bien y
sabe hacerte sentir como pocas.
