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miércoles, 23 de noviembre de 2022

El cuarto pasajero, ¿una buena comedia? Correcto

El cuarto pasajero no era lo que esperaban. Cuando decides viajar compartiendo coche te arriesgas a que tus compañeros de viaje no sean lo que dicen ser. Esta es básicamente la historia de esta película. Podemos imaginar la que se puede liar cuando alguno de los pasajeros no es trigo limpio, al final arrastra al resto del pasaje a vivir situaciones cuasi surrealistas. 

Creo que el elenco es muy bueno y destacaría el papel de Ernesto Alterio que lo borda como el mayor jeta del grupo. No menos puedo decir de Alberto San Juan que en el rol de anfitrión del automóvil parece no ver lo que se le viene encima además de querer darle un meneo para que sea honesto con sus sentimientos. 

He visto ya unas cuantas películas de Alex de la Iglesia y he de decir que me ha gustado bastante. Me he reído un montón y eso es lo importante. La recomendaría para pasar un rato divertido y disfrutar de muy buenas actuaciones. ¿Y mi compañero de viaje que dice?

Pues lo que digo cariño es que este viaje contigo y con Alex fue la rision... vamos que fue muy divertido; cosa que me alegró porque simpre tenemos nuestras pequeñas dudas con las películas de este director. No porque nos disguste su trabajo sino por el de más a menos que tienen casi siempre sus guiones.

Como bien dice mi amada esposa, creo que lo que hace grande a esta comedia son las interpetaciones. No es Ernesto Alterio santo de mi devoción pero aquí está magistral y me gustaría saber si alguno de los varios bofetones que da a lo largo del metraje fue real, porque lo parecían. Tampoco le tengo mucha fe a Blanca en el campo actoral pues me parece más bien mediocre pero aquí cumple, al igual que San Juan. Para mí el más flojo en este sentido es Rubén Cortada y mención aparte quiero hacer para un actor que se ha convertido últimamente en una de mis debilidades; lo que hace Carlos Areces en los pocos minutos en que tiene protagonismo le da un plus al film que no sé si otros habrían sido capaces de darle.


De la Iglesia logra una trama interesante de principio a fin, seguramente porque no hay demasiado donde rascar más allá de una historia romántica y de misterio bastante predecible, contada en forma de gags, a cada cual más hilarante y donde los secundarios aportan un realismo surrealista, no sé si me explico, que hacen que pienses que en el mundo de locos en que vivimos podría suceder algo así a poco que se den las circunstancias adecuadas. Muy recomendable para ir al cine a olvidarnos de todo.

jueves, 5 de noviembre de 2015

Mi gran noche, "Esto lo arreglamos en montaje"

Que Alex de la Iglesia es uno de los directores más especiales, en el buen y mal sentido de la palabra, y más suyos del panorama del cine patrio es indudable así que cuando uno se va al cine a ver su nueva película sabe los riesgos que corre y las altas probabilidades que hay de quedarte con ese "si pero no" que te deja satisfecho a medias salvo en sus obras más redondas.
La gigantesca metáfora que se nos presenta en esta visión libre, aunque seguro que algunas cosas son incluso peores en la vida real, de lo que debe ser grabar una gala de fin de año semanas o incluso meses antes de la fecha es sin duda lo mejor. Lo que vemos es la vida misma y muy bien representada en las pequeñas metáforas que son los estereotipados personajes que desfilan por la pantalla desde el primer minuto.
Desde los divos del espectáculo, genialmente encarnados por Raphael, Mario Casas y Hugo Silva, que aunque a mi sigue sin convencerme, aquí me ha gustado, pasando por las chonis y llegando a los perdedores eternos, gafe mediante, será difícil no identificarnos o identificar a algún conocido, amigo o familiar. Evidentemente todo está exagerado hasta el esperpento, algo que en España se nos da de maravilla, y es por eso que funciona tan bien la cinta en algunos momentos, sobre todo los de humor más negro.
Me es muy complicado destacar a nadie en una película tan coral, seguramente una de las más de la historia de nuestro cine junto con "Amanece que no es poco", pero, a pesar de lo que se nos vendió el duelo entre los dos protagonistas, a título personal me quedo con Carlos Areces que me parece que brilla con luz propia con un papel que quizá esté hecho muy a su medida porque nunca me había gustado tanto como en este film.
A pesar de que el conjunto funciona mejor que en otras de sus películas, el realizador vasco cae de nuevo en un ritmo irregular que se plasma en un humor que a ratos es para todo el mundo —lo digo por las risas de los demás espectadores en la sala— pero que en su mayor parte es tan negro, casi cínico, que lo disfruta más la gente que es de sonrisa que de carcajada. He leído a Boyero sobre esto que lo peor de la peli es que se te queda cara de palo, que no te ríes y es una comedia, pero es que yo pienso que esta no es una cinta de humor para la carcajada, es más para la ironía y lo absurdo salvo quizá la parte final. Si la gente esperaba un "ji, ji, ja, ja" continuo saldrán muy decepcionados.
Porque es una manera de hacer reír con la que yo conecto bastante, esta última película de Alex de la Iglesia me ha dejado bastante satisfecho, me he divertido mucho con ella aunque no es fácil recomendarla porque el humor es de lo más personal que hay en gustos a la hora de ver cine y series. Ideal para disfrutarla en días como estos en que las entradas están a un precio que debería ser el habitual y no la excepción.

lunes, 26 de enero de 2015

La comunidad. La derrama más divertida del cine español.

Es obvio que, de alguna manera, "La comunidad" fue la predecesora de series que, usando un humor mucho más chusquero, trataron el tema de la vida entre vecinos, como es el caso de "Aquí no hay quien viva", soportable para mi en sus inicios, y "La que se avecina" de la que nunca he visto un capítulo entero pero de la que Recio me hace bastante gracia.
La película de Alex de la Iglesia tiene un humor mucho más negro, más irónico e incluso cínico por momentos, demostrando que lo de "El día de la bestia" no fue flor de un día pese a que es un director muy peculiar y particular si revisamos su filmografía a fondo —nota mental, ponerme al día con las que aun no he visto— aunque siempre sin abandonar del todo sus señas de identidad.
En "La comunidad" se reflejan muchos problemas que hoy día están muy de moda como el desempleo, la crisis, las dudas existenciales de la mediana edad. No en vano se estrenó en el año 2000 en plena recesión, que parece ahora que solo hemos vivido mal estos últimos años después de explotar la burbuja inmobiliaria. Los noventa también tuvieron lo suyo.
Todo el reparto, desfilan por pantalla varias generaciones de interpretes reconocidos y reconocibles, está a un nivel que cualquier director envidiaría, porque la verdad es que ningún personaje sobra y todos son creíbles pese a lo esperpénticos, porque no llegan a los extremos de las series anteriormente mencionadas.
De los secundarios destacaría a Emilio Gutiérrez Caba y a Sancho Gracia sobre el resto y como curiosidad, ver a Luis Tosar y a Antonio de la Torre antes de convertirse en los grandes exponentes del cine patrio que son a día de hoy haciendo papeles que son casi meras anécdotas no tiene precio.
Pero quien de verdad hace esta película grande, además de la dirección y el guión, es Carmen Maura, quien, en una palabra, está sublime. Desde los primeros minutos ya queda patente que es una grande de esto y que en pantalla cunde más una capacidad y un carisma como los suyos que una cara bonita o un cuerpo diez, cosa que hoy día parece mover más las taquillas y las opiniones si atendemos a lo que se dice en las redes sociales. Relacionado con ella solo le pongo un debe a la película y es en lo referente a la elección de su doble de culo, si, si, de culo. Entiendo perfectamente que en esa escena tan friki que Alex quiso plasmar con ducha de por medio, Maura no quisera enseñar sus carnes, pero es que el trasero parece el de una mujer mucho más joven y con unas formas mucho menos generosas. Es una estupidez, pero tenía que decirlo. Por lo demás, todos hemos sentido la "Fuerza" así.
Si que he de decir que en el final de esta comedia se nota esa tendencia de "de la Iglesia" a írsele la olla un poco y a alargar o hacer finales que rozan, sin terminar de alcanzarlo, lo ridículo. al menos aquí no es como con "Las brujas de Zugarramurdi" donde se le fue la olla muy pronto. No sé, me sobra un poco ese segundo final en "La comunidad".
Esta es una cinta que disfrutaréis si, en primer lugar, abandonáis los prejuicios en caso de que seáis de los que no ven cine español "ni aunque me maten" y sobre todo, si os va el humor negro que tan bien se nos daba en el cine patrio en general, y a este director en particular. eso si, huid de ella si lo que os va es el humor chusquero a lo "La que se avecina" y similares productos porque aquí todo es un poco más sibilino, menos directo y que dibuja más sonrisas que carcajadas produce.

jueves, 14 de agosto de 2014

El día de la bestia. Angulo y Segura se encuentran en La Iglesia.

Cuando un actor tan grande y a la vez tan modesto en sus maneras como era Alex Angulo se nos va, siempre es buen momento para recordar uno de sus mejores papeles y por el que con toda seguridad sea más conocido por los cinéfilos, hablo de el padre Ángel Berriatúa en El día de la Bestia.
Es una película que demuestra que el cine español domina a la perfección ese humor absurdo y surrealista que nos ha dejado obras maestras como "Amanece que no es poco" y que quedan muy por encima de clichés repetidos hasta la saciedad.
Estaba claro que el Apocalipsis visto por Alex de la Iglesia no podía ser una venida del Anticristo al uso, sino una enfermiza visión plagada de personajes cuasi inverosímiles, empezando por el mencionado cura, pasando por el metalero de Santiago Segura y acabando por el vende humo y profesor del ocultismo Cavan, interpretado por Armando de Razza.
El ritmo narrativo no decae, al son de la música más cañera, llevándonos de una situación hilarante a otra sin darnos un respiro y conduciéndonos poco a poco hacia un final marca de la casa, donde a Alex de la Iglesia y a su guión se le va un poco la olla, cosa que le ha seguido sucediendo y que se hace más patente según ha ido avanzando su filmografía.
La sensacional interpretación de Angulo, la sorpresiva irrupción de Segura, que incluso le valió el Goya a actor revelación, y el resto del reparto, con Razza, Terele Pávez y Nathalie Seseña dando lo mejor de sí mismos, hacen de esta cinta una de las mejores y más originales que ha dado nuestro cine.
 
Reconozco que la comedia española me entusiasma cuando es de este tipo, cuando busca algo diferente que contarnos y se sale de los temas tan manidos ya y que sin usar a los actores y actrices de moda, salidos de series y que tienen poco más que ofrecer que su físico, que conste que no lo digo por gente como Mario Casas —ojito a él en otra cinta de Alex, Las brujas de Zugarramurdi—, nos trae una historia bien hilvanada aunque muy loca, bien contada aunque muy surrealista y bien acabada aunque a nuestro querido De la Iglesia se le vaya este tema un poco de las manos, como casi siempre.
¿Os gusta reíros y queréis ver una sutil crítica a la televisión que nos ha tocado vivir y sufrir en la figura de Casdan? Entonces no lo dudéis porque además podréis recordar a un "pequeño" gran actor como es Alex Angulo y ver que Segura no es solo Torrente.