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lunes, 16 de febrero de 2015

Encadenados. Notoriamente buena.

Llamaron a la puerta de mi habitación con una agradable sorpresa. Me ofrecieron compartir crítica de nuevo con el dueño del motel. Me encanta la idea de poder guiarlo por el mundo del cine clásico que es mi debilidad (bueno, también él lo es pero no lo sabe).
En esta ocasión un clásico del gran Hitchcock, Notorious o Encadenados que fue como se vino a llamar en español. Una historia de amor y espionaje con diálogos que bajo mi punto de vista eran bastante atrevidos para la época. No oculto mi pasión por Cary Grant, el mejor galán de todos los tiempos con registros, como esta ocasión dramáticos pero también cómicos como en muchas otras cintas, Arsénico por Compasión y La Novia era Él, entre otras.
Ingrid Bergman está sublime en esta ocasión y coincidirá con Grant en alguna otra película más, formando un tándem fantástico.
Es anecdótico que fue en Encadenados donde se concibió el beso más largo de la historia del cine. Por motivo de los censores hubo que de algún modo modificarlo y "acortarlo" pero manteniendo su esencia y la idea original. Los besos no podían durar más de tres segundos pero el maestro Hitchcock consiguió que el beso, interrumpido en varias ocasiones para cumplir con la censura de la época, llegara a durar al final dos minutos y medio. "Era un beso que se abría y se cerraba" según palabras de la propia Bergman. De este modo llegó a ser una escena con una Bergman totalmente abandonada al deseo y con un erotismo que ya quisieran muchas películas actuales.
Esta es mi pequeña aportación en este viaje emprendido con el dueño del motel por el mundo del cine clásico. Pero el maestro es él así que aquí os dejo con su magistral y original manera de hacer crítica. Disfrutadla tanto como yo.
Tras la maravillosa, como siempre, introducción de Aurora, me toca a mi hablar de esta especial película de "tito" Alfred. Y es especial porque de inicio podemos pensar que estamos ante uno de sus geniales thrillers y en parte, así es. La grandeza de Hitchcock aquí radica, no obstante, en que es capaz de contarnos, gracias al magnífico guión de Ben Hecht, una historia de amor donde la "Segunda Guerra Mundial y el espionaje no es más que la imagen de fondo que en ningún momento consigue despistarnos de lo realmente importante, esto es, el romance entre Alicia/Ingrid Bergman y Devlin/Cary Grant.
Pero que esto que os cuento no os induzca a error, porque el "Maestro" del suspense lo sigue siendo y con toda su fuerza, cosa que quedará plasmado en numerosas escenas a lo largo del film y además es capaz de dejarnos una escena inolvidable, la que ha mencionado Aurora del beso. Y es que besos como esos son los que molan, en los que no te puedes separar más que unos segundos para decirle algo a la otra persona. Erotismo sin enseñar nada es lo que nos ofrece Hitchcock y es algo de lo que deberían aprender muchos cineastas hoy día, donde parece que el realismo está solo en enseñar cacha y sexo salvaje.
Está claro que sin el trío protagonista escogido "Encadenados" no sería lo mismo ni de lejos, porque Cary Grant consigue esa mezcla de ternura y hombre duro y frío tan difícil de conseguir y que logra que incluso odies al personaje en determinados momentos, aunque sepas que hace lo que hace impulsado por sus sentimientos; Bergman por su parte es esa mujer atrapada en una situación en la que se ha visto obligada a asumir, entre la espada del amor y la pared del deber y la verdad es que está maravillosa a pesar de su nefasto estilismo, para mi uno de los peores en lo que llevo visto de cine clásico.
Para "Claude Rains" hay que hacer un aparte y dedicarle un párrafo en exclusiva, porque, soy sincero, solo le he visto en "Casablanca" y aquí de manera consciente, pero me parece un secundario de esos que tienen en pantalla casi la misma fuerza que los protagonistas y que da sustancia a cualquier película en la que participe. No me sorprende que estuviera entre los nominados a los "Oscar" por su interpretación en esta película, sobre todo los duelos dialécticos con su madre, con una relación que recuerda en cierta medida a la que daría pie a la maravillosa "Psicosis".
"Encadenados" es una pequeña rareza para mi en lo que llevo visto de Hitchcock, quizá porque no me esperaba verlo transmitir de esa manera el amor y la pasión entre sus personajes y ser capaz aun así de tenernos en vilo en tantos momentos dentro de la enorme mansión donde se desarrolla gran parte de la trama. Lo mejor de todo es disfrutar de este cine con una mujer que me encaja mucho más en aquellos cánones que en los tan frívolos de hoy día y que vive estas películas como si fuera la primera vez, pese a que las ha visionado ya tantas.

sábado, 8 de noviembre de 2014

Casablanca. Jamás el cinismo fue más agradable.

Hay momentos del cine que son universales y que conocemos aunque no sepamos ni de qué película vienen; creo que "Casablanca" es una de las mejores representantes de esto que os digo.
En este 2014, he visto más películas de lo que se da en llamar cine clásico que en toda mi vida seguramente aunque no me arrepiento de ello. No me malinterpretéis, ha habido momentos en mi vida en los que la mayoría de este cine no habría sabido apreciarlo como hago ahora y además, dicen que nunca es tarde si la película es buena... vale, el dicho no es así pero queda bien para explicarme.
Jamás pensé que fuera posible, con unos diálogos tan cínicos como son la mayoría de esta cinta, atrapar al espectador de la manera en que "Casablanca" lo hace, pero no sólo es posible, sino que es maravilloso.
La vida no siempre es  agradable con nosotros y, generalmente, con lo que menos suele serlo es con los temas del corazón, que es en el fondo lo que evidentemente ha cambiado el carácter de Rick/Humphrey Bogart, quedando esto de manifiesto en sus interacciones con las féminas que desfilarán por la pantalla. Pero Rick no ha dejado de ser un hombre íntegro y defensor de las causas justas, lo cual le hará todo un poco más complicado en una ciudad cercada por la Gestapo y de la que salir es tarea poco menos que imposible, al menos de manera legal.
Cuando reaparece Ilsa/Ingrid Bergman y a Rick no le queda más remedio que afrontar los dolorosos recuerdos de su pasado es cuando la trama comienza a mezclar el omnipresente drama con toques de cine negro y romance, aunque este último no será tan agradable como cabría esperar. En este aspecto es curiosa la función de "conciencia" que ejerce, o trata de ejercer, Sam, ese pianista al que todos conocemos y que, siendo sinceros, es un poco ninguneado por ambos protagonistas cuando se trata de que toque la "canción maldita", que el pobre hombre trata por todos los medios de evitar ejecutar al piano.
No voy a descubrir nada a nadie, aunque para mi lo ha sido al estar tan verde aun en cine clásico, lo grandes que son Humphrey Bogart e Ingrid Bergman, aunque aquí él destaca por encima de todo lo demás. El resto del reparto también me dejó una agradable sensación, ese sentimiento de que cada cual sabía qué debía hacer y cómo hacerlo. La variedad, la mescolanza de culturas y nacionalidades propia de la Casablanca de aquellos días queda más que patente gracias al buen hacer del casting, creíbles del primero al último.
Michael Curtiz dirige con solvencia una historia cuya originalidad está para mi precisamente en esa manera de presentarnos la vida tal y como es, sin artificios ni buscando la lágrima fácil. Todo es muy triste si te paras a pensarlo, no solo por la época en que se desarrolla la historia, sino por como vas viendo que no todo es de color de rosa y que a veces las decisiones que pueden hacer felices a otros son las que te pueden hundir a ti, y si al final deben pesar más tus principios o tus sentimientos.
Me quedaré con la frase "creo que es este es el comienzo de una hermosa amistad"; la mía con todo este cine que poco a poco voy descubriendo y disfrutando y que no voy a entrar a valorar si es mejor o peor que el buen cine actual, pero que tiene grandes historias que ofrecer y mejor aun, estrellas a las que aun podemos disfrutar gracias al celuloide pese a no seguir con nosotros a día de hoy.
Obviamente, cualquiera que ame el séptimo arte sabrá apreciar la grandeza de un film como este.