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domingo, 3 de agosto de 2014

Sharknado 2. Surfeando sobre tiburones en Nueva York.

Todos los cinéfilos frikis esperábamos con ansia el estreno de la segunda entrega de Sharknado. El día llegó el pasado jueves en la noche, para los que no pudimos verla en transmisión simultanea con EEUU en la madrugada del miércoles al jueves.
La primera la vi por insistencia del compañero de @CineDePatio y disfruté con ella como un enano y me reí lo indecible.
Con eso antecedentes, y sabiendo que es una "trash movie" o película basura, a la que no se le puede pedir más que absurdez, situaciones inverosímiles y actuaciones aun más inverosímiles, me dispuse a verla y comentarla en directo con otros twiteros.
La película empieza con un genial guiño a "Aterriza como puedas", con un cameo incluso del protagonista de aquella, como piloto del avión donde Fin Shepard y su ex mujer April se dirigen hacia Nueva York cuando el cielo se ve azotado por... oh si, un Sharknado.
Es a partir de ahí cuando empieza la acción, que se verá interrumpida en demasiadas ocasiones por escenas que ni tienen el ritmo ni la diversión loca de la primera. No es que no nos vayamos a reír, que nos reiremos, pero tengo la sensación de que esta nueva película tiene un gran inicio, un muy mejorable "nudo" y un desenlace que remonta un poco el vuelo, pero sin llegar a las cotas de la anterior.
Pienso que el mayor problema es que no sorprende tanto y pese a que Tara Reid está aun más inexpresiva facialmente, a que Ian Ziering incluso surfea a lomos de un escualo —vaya ida de olla esa caída desde el skyline neoyorquino— y a que, para quienes gusten de ello, nos trae aun más gore y más explícito que la primera parte, le falta la frescura de la original.
Nos dejará muchas escenas para el recuerdo frikil, con especial atención a los partes meteorológicos con los tiburones llenando los cromas de los hombres y mujeres del tiempo o el épico discurso de Fin, alentando a los ciudadanos de Nueva York de una manera que ni Braveheart y 300 juntos conseguirían. 
Si os gustó la primera esta os gustará, aunque si os pasa como ami, algo menos y os parecerá menos divertida. Con esto no digo que exigiera más de lo exigible a un producto como este, pero es que Sharknado fue mucha Sharknado, y su secuela intenta llegar pero no lo consigue a su nivel.
Nota: 4

jueves, 27 de marzo de 2014

Sharknado. It's raining sharks, hallelujah.


La crítica inaugural de este blog corresponde a la rareza de Syfy, Sharknado.
Se trata de una de esas denominadas “trash movies” y eso es, basura... pero basura de la buena.
Tiene un inicio incluso serio, donde ya vemos que las frases lapidarias van a ser el pan nuestro de cada pocos minutos con la tremenda afirmación del capitán del barco acerca de que nosotros no deberíamos temer a los tiburones, sino que ellos deberían temernos a nosotros.
A partir de ahí no encontramos con tiburones que degluten a los, por otro lado, prescindibles personajes, como si de una serpiente se tratara, o escualos que saltan como si de peces voladores se tratara para despedazar a víctimas incautas.
 
Fallos de racord, tantos, que seguramente muchos son hechos a propósito; ataques de tiburones (animales capaces de arrancar una pierna de una dentellada) que no dejan más que unas pocas marcas que se solucionan con vendajes de andar por casa; situaciones inverosímiles a la vez que hilarantes, eso y mucho más es Sharknado.
Un protagonista más carismático que Snake, de la saga Metal Gear, y unos secundarios más planos que una tabla de planchar (algunas chavalas están bien dotadas aunque eso es otra cosa y está totalmente desaprovechado) nos conducen a través de las calles de Los Ángeles, en busca de la familia del buenazo de Fin Shepard, con una escena con más tensión que la ropa interior de Falete; si, me refiero al rescate del autobús escolar.
Por si ello fuera poco, la trama nos lleva sin descanso de sobresalto en sobresalto, con escualos digitales que ya quisiera Pacific Rim, que matan y mueren de infinidad de maneras moviéndose por la urbe gracias a la crecida del mar o a los tornados que les transportan tierra adentro.
La parte final de esta tv movie es un orgasmo de épica con tiro al tiburón, bombas caseras para parar las fuerzas de la naturaleza y las motosierras, oh yeah, como máximas protagonistas, con una de las escenas más WTF de la historia de la televisión, cuya destripante imagen podéis ver bajo estas líneas.
 
 
Y ahora, para terminar y fuera de programa, la genial videocrítica en tres actos de "El crítico de cine" que esta vez tenía tanta basura para sacar que casi no termina:



Nota: 6