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martes, 8 de septiembre de 2015

House, una casa alucinante y un gran héroe americano

Con el cambio de contrato con nuestro operador de telefonía no solo ahorramos cada mes sino que además viene incluido en el servicio un videoclub online que, sin tener grandes novedades, está surtidito y la otra noche, buceando por él, me llamó la atención esta cinta ochentera.
La década de los ochenta estuvo plagada de películas que trataban de ser terroríficas y eran risibles pero luego había casos como el de esta, donde en seguida descubres que no se toma en serio a sí misma en ningún momento, y que trata de contarte una historia de fantasmas o lo que sea que son esos seres que salen de armarios o aparecen de la nada prácticamente.
Salvo un hilo principal, el guión carece de profundidad y asistiremos a una sucesión de enfrentamientos entre nuestro protagonista y las criaturas y a situaciones de enredo cómico que se producen a raíz de la llegada de los bichos a la casa, incrementadas por la torpeza de Roger Cobb, nuestro héroe o algo así. He de reconocer que con algunas de ellas me reí mucho y tienen guiños al género en si e incluso me atrevería a decir que a films estrenados en años anteriores en aquella prolífica época para la "Serie B".
La verdad es que teniendo de cabeza de cartel a William Katt, conocido por muchos gracias a su papel en aquella serie donde se enfundaba un traje rojo para salvar al mundo —El gran héroe americano— no es de extrañar que la comedia se imponga a cualquier otro género durante la hora y media que dura esta casposa producción. Katt da la talla en este tipo de papel porque consigue en todo momento transmitirnos ese desconcierto que siente, por un lado, y por otro tiene la vis cómica necesaria para que pases por alto el despropósito constante que desfila ante tus ojos y te centres en ver cómo va solucionando cada entuerto en el que se va metiendo.
No es tan bestia como podían ser otras de aquellos tiempos e incluso se podría decir que el gore es muy light e incluso para descojonarse en algunos momentos. A pesar de eso, está claro que es una cinta que solo gustará a nostálgicos o a aquellos que adoren ese tipo de cine y lo disfruten pese a su evidente falta de calidad. Si tuviera que compararlo con algo sería con productos como "Sharknado" y similares, que saben que son basura y que con esos mimbres intentan hacernos reír mientras se ríen de sí mismos.
Según con los ojos con los que se mire os puede parecer una soberana mierda, en cierto modo lo es, o podéis acercaros a ella con unos amigos y unas birras para echaros unas buenas risas. Yo la vi sin amigos ni alcohol y carcajadas no me faltaron pero también la vi sin pretensiones. Además de reíros podréis ver cómo se hacían las cosas cuando no había toda la parafernalia digital de hoy día.
Nota: 5

jueves, 20 de agosto de 2015

Sharknado 3, si haces basura hazla bien

Muchos no comprendéis que algunos esperemos este tipo de esperpentos como agua de mayo y entendéis menos aun las notas que les damos pero es que las cosas hay que valorarlas en su justa medida y disfrutarlas por lo que son. Hay muchos de estos truñacos a los que no me acercaría ni tocándolos con un palo pero con Sharknado siento una atracción irremediable.
En esta ocasión ya vemos como Fin Sheppard es quien corta el bacalao, o los tiburones, desde el minuto uno y es admirado como un héroe nacional al que condecoran en los compases iniciales del film, en cuya ceremonia ya disfrutaremos de grandes momentos, sobre todo cuando el presidente se pone en plan "Bad Boys" con Fin.
Esta cinta es un despropósito constante desde que empieza hasta que acaba pero es que así debe ser. Acercarse a ella esperando encontrar otra cosa y criticarla por ser lo que es no es lógico. Es como si te vas a ver "Mar adentro" de Amenábar, que sabes que es un giro en su cine hacia el drama, y la pones a parir porque no es como "Abre los ojos". En ese cúmulo de ridiculeces es donde reside la fuerza de esta trilogía y seguramente futura saga, es decir, tú te sientas a verla esperando que por la pantalla desfile cutrerío, caspa, un sinsentido total y eso es lo que vas a encontrar.
Hay muchísimas escenas que recuperan la épica de la primera entrega que pareció perderse un tanto con la segunda y encima tenemos más caras conocidas además de Ian Ziering y Tara Reid. Nos encontraremos con una Bo Derek un tanto irreconocible, yo supe de quién hacía al ver el vídeo de @criticodebasura, un Frankie Muniz, Malcolm de "Malcolm in the middle", que no ha cambiado nada y un David Hasselhoff que por lo que se ve se apunta a un bombardeo últimamente.
Los tiburones llegarán de las maneras más inesperadas, la sangre brotará por doquier aunque no tenga sentido, hay incluso escenas que podemos considerar homenajes a gente tan grande como los "Monty Python" y hay tías buenas y tíos marcando musculito. No digo que esto último le de un plus de calidad pero en toda película casposa que se precie es imprescindible que el héroe tenga brazacos como jamones y que, salvo Tara Reid, que puede ir como le de la gana, las tías enseñen cacha porque los actores y actrices de aquí sirven para poco más que eso.
Me reí más que con la segunda y me pareció mejor pese a que en esta la historia, que en la anterior era un poco más elaborada, vamos como la que podría inventar un niño de cinco años y la de esta uno de tres, brilla por su ausencia totalmente, funciona mejor como sucesión de gags. Para mi la primera sigue siendo insuperable porque creo que el efecto sorpresa ayudó pero si os gustaron las anteriores, aquí tenéis un "mierdiculón" de los buenos.
Nota: 5

martes, 4 de agosto de 2015

Desaparecido en combate, Chuck Norris, definitivamente, es Dios

Todos sabemos que en la primera escena en que aparece Braddock/Chuck Norris en pantalla podría simplemente haber matado a todos los "Vietcongs" con el pensamiento, pero Chuck no es de ir por ahí dándoselas de nada y entonces nos habríamos perdido muchas de las habilidades que demuestra en esta casposa, casposísima, película de acción de la Cannon. Es curioso que de momento, dos de dos que he visto para esta semana tan especial son de dicha productora.
Porque sí, amigos y amigas, Norris podría haberlo arreglado todo en un pis pas y los militares vietnamitas no habrían capturado a un solo americano. Pero pensadlo bien, si eso hubiera sido así, no le habríamos visto disparar sin apuntar, lo hace en dos o tres ocasiones a lo sumo en toda la peli, y acertar siempre en el blanco. Tampoco seríamos conscientes de que lo más peligroso que puedes hacer en un conflicto armado es estar cerca de "Dios" —así no repetimos tanto su nombre terrenal— porque ya le pueden freír a tiros todos los soldados de un batallón enemigo que no le alcanza una bala ni de broma, salvo que él quiera.No es que los impactos de los proyectiles le hagan nada pero hay que dejar que el enemigo se haga la ilusión de que tiene alguna posibilidad de victoria.
Si eres mujer, descubrirás que "Dios" está por encima del sexo fácil y que si va a tu habitación de hotel con una botella de champán, probablemente te la tendrás que apañar tú sola porque él es de eso que en la primera cita se calza un suéter de lana negro y unos guantes del mercadillo, también negros, y se va por ahí de infiltración. Si quieres un planazo mejor te buscas a un mortal con menos misiones pendientes en la agenda. Pero que él es muy, muy macho, tanto que si eres tío y algo velludo, cosa que hoy no se lleva, siempre podrás pensar que tienes menos que Norris; vamos, que la barba de "Dios" empieza en su cara y termina en la punta del dedo gordo del pie.
Todos sois muy de ir diciendo por ahí eso de "¿Acaso si me cortas no sangro?" y cosas similares pero para Chuck eso son chorradas. A él le cortan y sangra por no dejar mal a los demás prisioneros y sigue teniendo la misma expresión en la cara que si le estuvieran haciendo cosquillas. Se rumorea que las aseguradoras se pelean por hacerle un seguro de vida y que le ofrecen las mejores pólizas a los precios más bajos, saben que tienen un cliente "ad aeternum". A "Dios" le tienen tanto miedo sus enemigos que el chorretón de sangre ya sale y mancha el uniforme antes de que el cuchillo se haya clavado.
Todo esto es "Desaparecido en combate", la confirmación de que Norris es "Todopoderoso" y eso que os he dejado de contar muchas cosas porque entonces, probablemente, acabaríais de rodillas adorándole como lo que realmente es, "Dios".
Si alguna vez, por casualidad, os cruzáis con él, ni se os ocurra decirle que el guión de esta peli es una mierda, que lo es, porque puede que se quite sus gafas de sol y os mate solo con la intensidad de su mirada. Chuck no hace películas para conseguir reconocimiento como actor porque él sabe que es de lo peorcito sino para que sepamos que el "Altísimo" camina entre nosotros.

jueves, 16 de julio de 2015

Torok, el Troll, cuando el cine de "Serie B" todavía se hacía con algo de cariño

Con toda la movida del festival y otras cosas, muchas críticas y películas se quedaron en el limbo y muchas de ellas no saldrán de ahí hasta un nuevo revisionado pero no quería dejar de cumplir con los amigos de @cinetoxico, que aunque ahora lo tengan complicado para tener su canal surtido con regularidad en YouTube, os recomiendo sin duda. No os esperéis a un chaval con un peinado de moda haciendo chorradas que hacen gracia a gente de quince años, ya sea física o mentalmente, en este canal hacen chorradas con algo más de madurez intelectual.
Así las cosas, hoy os vengo a hablar de "Torok, el Troll", una de aquellas cintas de dudosa calidad cinematográfica pero que a los que nos movemos entre los veinticinco y los cuarenta, más o menos, nos entretenían en la década de los ochenta y que sabían conjugar muy bien el terror con el humor negro, incluso podría decirse que había mucho más de lo segundo que de lo primero.
"Troll", como se llamó originalmente, no es un film al que uno se pueda acercar con seriedad porque la propia película no se toma en serio a sí misma. Lo mejor de todo es que tiene un detalle del que ellos seguro que ni fueron conscientes que es ese padre estadounidense con un gorro del "Betis", si, si, del equipo sevillano y que al menos a mi me deja con ganas de saber cómo llegó ahí.
Al enfrentarte a un producto así esperas que todo sea de pena pero la verdad es que las actuaciones están muy por encima de cosas que podemos ver hoy como "Sharknados" y similares y, no solo eso, sino que muchas de estas películas servían para que se foguearan actores y actrices que luego llegaron a ser más o menos importantes en la industria del cine o de la televisión. En este caso nos encontraremos con una jovencísima y, mucho más guapa que en "Seinfield", Julia Louis-Dreyfus que a día de hoy podéis encontrar en la serie "Veep".
La historia no es nada del otro mundo, es la eterna lucha entre el bien y el mal en la que se ve inmerso Harry Potter Jr —si, como leéis y el padre de familia también se llama Harry Potter, ¿vería Rowling esta película?— con unas criaturas y unos efectos visuales típicos de la época pero que no podemos decir que sean tan cutres como en otras producciones del estilo.
Espero que lo que habéis leído hasta ahora no os haga cometer el error de pensar que quiero deciros que es una buena película pero tampoco es una bazofia como casi que me esperaba viendo el vídeo de los compañeros tóxicos. Difícilmente la disfrutaréis si no vivisteis en su momento ya el boom de este tipo de cine porque vive mucho de la nostalgia aunque más que la típica cinta gore ochentera es más bien un cuento de hadas de terror algo macabro pero que tiene más ironía y humor que sustos al uso.
No puedo despedirme sin compartiros el vídeo de estos dos cracks y recordad, que como lo de que ellos pidan likes y eso queda un poco mal, os lo pido yo que aunque están un poco "pallá" se lo curran mucho más que otros que hace ya mucho que criaron fama y se echaron a dormir:
Nota: 4

domingo, 26 de octubre de 2014

Serpientes en el avión. Magnífico debut de la Pataky al otro lado del charco.

A veces es difícil entender qué se puede pasar por la cabeza de determinados actores, Samuel L. Jackson en este caso, para participar en esta clase de esperpentos. A ver si me entendéis, que los que hicieron Sharknado participaran en ella tiene lógica porque los telefilms son lo suyo y tal, y hasta tiene su gracia verlos ahí, pero que alguien que formó parte de "Pulp Fiction", por poner un ejemplo, protagonice este despropósito tiene mucha tela.
Sin temor a equivocarme diría que lo mejor de la película son las imágenes del inicio y el final de la misma, por los hermosos paisajes y esas canciones playeras que suenan bastante bien. De lo demás es difícil rescatar algo pese a que la idea inicial hasta podría resultar atractiva. Cientos, quizá miles, de reptiles violentos a tope por unas hormonas o feromonas que les han echado y un espacio tan reducido como es un avión podrían haber dado para mucho.
Pero claro, con un guión que, por lo que he podido leer en Filmaffinity, fue hecho en gran parte por los propios internautas, que además consiguieron incluso que la película se estrenara con toda la sangre, tetas y violencia que se pensaban eliminar para hacerla llegar a un público más amplio, entiendes que el quedar por encima del grado de bazofia era casi un imposible.
Los personajes que veremos son estereotipados a la vez que son caricaturescos, desde el agente del FBI, Jackson, que todo lo puede, hasta el ejecutivo o rico insoportable que solo piensa en si mismo.
Mención especial para una Elsa Pataky tan guapa como es habitual pero que no es creíble como madre en ningún momento y que nos dejará una de las escenas más épicas y surrealistas que nos dejará la peli. Momento para la posteridad sin lugar a dudas.
Unos efectos especiales de mercadillo aunque no se cortan un pelo a la hora de mostrar ataques de los venenosos colmillos a pechos, penes y zonas erógenas varias. Además algunos ataques son también asquerositos, así que si no sois muy de eso, huid de esta película... bueno, en realidad deberíais huir de ella tanto si os va el gore como si no.
Hay films como Sharknado u otras de las denominadas "trash movies", películas basura, que de malas que son te parecen buenas, pero no es el caso. Con esta me he reído y disfrutado más que con "Piraña 3D", pero está claro que solo sirve para esos días en que tu cerebro y tu estado anímico te piden algo de lo que te puedas reír y no necesites pensar lo más mínimo, si no es así hay cintas de catástrofes aéreas mucho más recomendables.

domingo, 3 de agosto de 2014

Sharknado 2. Surfeando sobre tiburones en Nueva York.

Todos los cinéfilos frikis esperábamos con ansia el estreno de la segunda entrega de Sharknado. El día llegó el pasado jueves en la noche, para los que no pudimos verla en transmisión simultanea con EEUU en la madrugada del miércoles al jueves.
La primera la vi por insistencia del compañero de @CineDePatio y disfruté con ella como un enano y me reí lo indecible.
Con eso antecedentes, y sabiendo que es una "trash movie" o película basura, a la que no se le puede pedir más que absurdez, situaciones inverosímiles y actuaciones aun más inverosímiles, me dispuse a verla y comentarla en directo con otros twiteros.
La película empieza con un genial guiño a "Aterriza como puedas", con un cameo incluso del protagonista de aquella, como piloto del avión donde Fin Shepard y su ex mujer April se dirigen hacia Nueva York cuando el cielo se ve azotado por... oh si, un Sharknado.
Es a partir de ahí cuando empieza la acción, que se verá interrumpida en demasiadas ocasiones por escenas que ni tienen el ritmo ni la diversión loca de la primera. No es que no nos vayamos a reír, que nos reiremos, pero tengo la sensación de que esta nueva película tiene un gran inicio, un muy mejorable "nudo" y un desenlace que remonta un poco el vuelo, pero sin llegar a las cotas de la anterior.
Pienso que el mayor problema es que no sorprende tanto y pese a que Tara Reid está aun más inexpresiva facialmente, a que Ian Ziering incluso surfea a lomos de un escualo —vaya ida de olla esa caída desde el skyline neoyorquino— y a que, para quienes gusten de ello, nos trae aun más gore y más explícito que la primera parte, le falta la frescura de la original.
Nos dejará muchas escenas para el recuerdo frikil, con especial atención a los partes meteorológicos con los tiburones llenando los cromas de los hombres y mujeres del tiempo o el épico discurso de Fin, alentando a los ciudadanos de Nueva York de una manera que ni Braveheart y 300 juntos conseguirían. 
Si os gustó la primera esta os gustará, aunque si os pasa como ami, algo menos y os parecerá menos divertida. Con esto no digo que exigiera más de lo exigible a un producto como este, pero es que Sharknado fue mucha Sharknado, y su secuela intenta llegar pero no lo consigue a su nivel.
Nota: 4

martes, 8 de abril de 2014

Los peligros del interrail o Hostel

Hostel es aquella película que te vendían diciendo, que era lo más fuerte que había visto nunca, que todo lo que pasaba en ese edificio era lo peor de lo peor... Pues vamos a analizar un poco esta obra de terror de Eli Roth.
Para empezar, tenemos como media hora o más de desfase a base de testosterona de tres universitarios, dos estadounidenses y un islandés, lo cual te hace pensar, entre teta y teta que aparece por pantalla, si no te habrás equivocado y estarás viendo una de las de American Pie o similares...
Pero claro, los chavales, pese a las drogas, el alcohol y el folleteo del que disfrutan en Ámsterdam, se sienten vacíos y con necesidad de ampliar sus miras culturales. Afortunadamente para ellos, cuando vuelven al hostal en que se alojan, es tan tarde que no les abren y otro joven de moral dudosa, les ofrece subir a su piso, picadero o lo que sea. Tras una conversación muy intelectual les dirige hacia Europa del este, donde les dice que van a encontrar chavalas de las que dicen que si a todo, incluso cuando dicen no... y claro, para allá que se van los chavales, que son muy sacrificados ellos.
Hasta aquí el único miedo que pasas es pensando si todo el metraje va a ser así...
Los inicios en el nuevo destino de los chavales, tras cruzarse en el tren con el primer tío raro de la película (no va el tío y dice, mientras se come una ensalada con pollo que siempre hay que comerse la carne primero y luego el verde... vaya psicópata de libro), siguen por los mismos derroteros... Discoteca, ligoteo, prácticas sexuales varias... pero cuidado, que cuando uno de los americanos se despierta, resulta que su compatriota ha desparecido... empieza lo bueno... o no.
Con el paso de los minutos y alguna desaparición más descubriremos, mediante más desapariciones, que en esta ciudad hay un sitio donde le hacen cosas muy malas a la gente... peor que ponerte por ejemplo la discografía de Enrique Iglesias completa, y en directo... vamos, unos auténticos seres despiadados lo que nos encontramos ahí.
 
Veremos un discursito grandilocuente de uno de los angelitos que pululan por allí mientras utiliza sus utensilios sobre el cuerpo de un pobre chaval. Con eso te imaginas, guay, ahora este tío es el malo malote y némesis, de los protas que quedan vivos, algo de chicha y sentido en la trama, aunque sea poco.
 
Pero el tema no va así, porque allí van todos los que se pueden permitir pagar lo suficiente para torturar gente... con lo cual ninguno de ellos es realmente importante y sirven como excusa para mostrar una violencia no tan desmedida como nos vendían, aunque no apta para todos los estómagos.
El crescendo final es el típico de víctima que consigue escapar malamente y más vapuleado que un alfombra el día de limpieza general, con momento rescate, momento venganza, etc.
Para mi, el problema de esta sobrevaloradísima película entre muchos amantes del terror, es que ni siquiera tiene una trama interesante donde se justifique el uso de la extrema violencia que se nos presenta y encima no hay ni una actuación que destaque a lo largo del film.

jueves, 27 de marzo de 2014

Sharknado. It's raining sharks, hallelujah.


La crítica inaugural de este blog corresponde a la rareza de Syfy, Sharknado.
Se trata de una de esas denominadas “trash movies” y eso es, basura... pero basura de la buena.
Tiene un inicio incluso serio, donde ya vemos que las frases lapidarias van a ser el pan nuestro de cada pocos minutos con la tremenda afirmación del capitán del barco acerca de que nosotros no deberíamos temer a los tiburones, sino que ellos deberían temernos a nosotros.
A partir de ahí no encontramos con tiburones que degluten a los, por otro lado, prescindibles personajes, como si de una serpiente se tratara, o escualos que saltan como si de peces voladores se tratara para despedazar a víctimas incautas.
 
Fallos de racord, tantos, que seguramente muchos son hechos a propósito; ataques de tiburones (animales capaces de arrancar una pierna de una dentellada) que no dejan más que unas pocas marcas que se solucionan con vendajes de andar por casa; situaciones inverosímiles a la vez que hilarantes, eso y mucho más es Sharknado.
Un protagonista más carismático que Snake, de la saga Metal Gear, y unos secundarios más planos que una tabla de planchar (algunas chavalas están bien dotadas aunque eso es otra cosa y está totalmente desaprovechado) nos conducen a través de las calles de Los Ángeles, en busca de la familia del buenazo de Fin Shepard, con una escena con más tensión que la ropa interior de Falete; si, me refiero al rescate del autobús escolar.
Por si ello fuera poco, la trama nos lleva sin descanso de sobresalto en sobresalto, con escualos digitales que ya quisiera Pacific Rim, que matan y mueren de infinidad de maneras moviéndose por la urbe gracias a la crecida del mar o a los tornados que les transportan tierra adentro.
La parte final de esta tv movie es un orgasmo de épica con tiro al tiburón, bombas caseras para parar las fuerzas de la naturaleza y las motosierras, oh yeah, como máximas protagonistas, con una de las escenas más WTF de la historia de la televisión, cuya destripante imagen podéis ver bajo estas líneas.
 
 
Y ahora, para terminar y fuera de programa, la genial videocrítica en tres actos de "El crítico de cine" que esta vez tenía tanta basura para sacar que casi no termina:



Nota: 6