Mostrando entradas con la etiqueta Arthur Kennedy. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Arthur Kennedy. Mostrar todas las entradas

miércoles, 16 de marzo de 2016

Murieron con las botas puestas después de morir de amor

Uno de los propósitos de nuestras noches de clásicos es tocar todos los palos así que llegó el turno del western que fue calificado como glorioso y absolutamente irresistible. Ciertamente la historia del general Custer con una primera parte hasta cierto punto hilarante, nos narra las peripecias de un  joven  Custer, magníficamente interpretado por Errol Flynn, cuyo descaro e indisciplina le conllevará más de un problema dentro de la academia militar. Sin embargo a pesar de este hecho será enviado a luchar en la Guerra de Secesión, y no solo eso sino que debido a la acuciante necesidad de oficiales será designado para un puesto de mando. Su peculiar manera de dar órdenes de manera brusca, le acarreará una fama nada agradable. Después de la guerra y contraer matrimonio con la hija de un rico banquero, Olivia de Havilland, fue destinado a luchar contra los indios liderando el Séptimo de Caballería, en la famosa batalla de Little Big Horn. Creo que la historia todos más o menos la conocemos y lo desafortunado de las decisiones tomadas a cargo de los nuevos colonos que incumplen casi sistemáticamente sus acuerdos con los auténticos habitantes americanos, los indios. A este respecto me viene a la mente esa gran producción del año 1990 que a mí personalmente me fascinó como fue "Bailando con Lobos" y las terribles injusticias cometidas contra los indios. Pero esta es una cinta que merece su propia crítica, quizás a mano de nuestro magnífico colaborador @frikiblog.
En cualquier caso, "Murieron con las Botas Puestas" es una pequeña joya del cine de la época dorada de Hollywood que merecía un hueco en nuestro Motel. Ellos murieron en la batalla, en la lucha por lo que creían y yo moriría por ti y por el triunfo de nuestro amor.
La verdad, cielo, es que hay cosas y personas por las que merece dar el todo por el todo y sin temor a equivocarme puedo decir que tú eres una de ellas, igual que lo hacía el joven militar por la adinerada muchacha en esta atípica película.
¿Qué por qué digo que es atípica? Pues por lo que mi amada Sra. Purgatorio ha dicho de esa especie de división en dos partes que tiene la historia; una de comedia en la que incluso la relación entre los dos jóvenes enamorados tiene mucho de comedia romántica,  incluida esa criada negra que les sirve de ayuda y otra en la que todo el registro cambia para convertirse en un drama, mostrando el elenco, sobre todo Errol Flynn, una capacidad admirable para cambiar de un tono a otro.
El principal problema de esa dicotomía argumental es que tienes la sensación de que has cambiado de cinta así de repente y hace que cueste mantener la misma conexión con la trama y los personajes. Quizá, como en tantos films biográficos, el problema es que se quieren o necesitan contar demasiadas cosas en poco tiempo, puesto que la vida de personalidades como Caster están plagadas de sucesos importantes y dos horas no dan para tanto. No es que lo que nos cuentan no sea de interés pero el cambio de ritmo y de la manera de contarlo hace que se nos pueda acabar haciendo algo larga a pesar de ser una buena película.
Si  he de quedarme con algo es con las interpretaciones de Flynn y Olivia de Havilland, aunque si de verdad he de quedarme con algo del cine clásico es de disfrutarlo contigo mi amor.

domingo, 20 de septiembre de 2015

No profanar el sueño de los muertos, Romerini a la boloñesa

Hacía mucho que no veía una de nuestros amigos los podridos y aprovechando que en la dos ponían esta producción italo-española me dije, vamos allá. Lo primero fue un pequeño coloquio entre la presentadora habitual del programa "Historia de nuestro cine" y un historiador del celuloide patrio en el que hablaban del origen de esta cinta, que al parecer fue un intento de hacer "La noche de los muertos vivientes" a la europea.
Si en algo se parece a la grandiosa película de Romero es el ritmo tremendamente pausado que tiene y en la importancia que se da a la interacción entre los personajes, recreándose en la idea de que por mucho que los muertos salgan de sus tumbas lo peor es el ser humano en sí mismo.
Ese punto, el de su lentitud, es el que deben sopesar quienes gusten de films donde los zombis empiecen a devorar y despedazar desde los primeros compases porque sí, habrá casquería, pero será con cuentagotas y tardaremos mucho en ver una verdadera orgía de sangre y vísceras.
La idea de base, el detonante de que los que han abandonado este mundo vuelvan a ponerse en pie, debió ser original en su momento, teniendo en cuenta que hablamos de una peli del año 1974. En ese sentido creo que la labor de los guionistas es de alabar, al igual que lo es la acertada dirección de Jorge Grau que demostró que el cine español de género estaba muy vivo a pesar de que, seguramente, habría sido imposible hacer algo así sin salir allende nuestras fronteras pese a ser los años finales de la dictadura y de la consiguiente censura. La música, a cargo de Giuliano Sorgini, está muy en la línea de los films de terror de la época y también cumple su cometido de manera notable.
En lo que al reparto se refiere, destacan por méritos propios los dos protagonistas, Arthur Kennedy y Cristina Galbó —increíble escucharla en VO, se rodó en inglés, y ver cómo no se le nota acento alguno, a diferencia de muchos actores y actrices patrios actuales— que consiguen que sus personajes, a pesar de los desencuentros iniciales de los mismos, tengan una química envidiable si lo comparamos con lo que vemos muchas veces en nuestras pantallas.
Es posible que haya visto y leído ya tantas historias de muertos vivientes, que necesite algo más para quedar totalmente impresionado que esta obra inquietante y digna de reconocimiento, que trasladó de manera muy acertada el espíritu del cine de zombis "Romeriano", donde la violencia y lo morboso son un vehículo para hablarnos de las bajezas del ser humano, al campo cinematográfico del viejo continente con una calidad envidiable en todos sus aspectos técnicos, recordando siempre que hablamos de los setenta, y humanos.
A mi no me ha maravillado tanto como parece haber hecho con otros pero entiendo que se considere de culto por lo que debió suponer en su momento y por las cualidades que la cinta posee. Si os gusta el rollo infectados/zombis que no paran de correr detrás de unos supervivientes que tampoco dejan de ir de un refugio a otro, seguramente os aburriréis bastante con esta profanación pero si sois pacientes y os va más el desarrollo de los personajes y la trama deberíais verla.
Nota: 6