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jueves, 17 de noviembre de 2022

Voy a pasármelo bien, o igual no ehhh

No tenía yo demasiado interés en ver esta película, de hecho no fuimos al cine a verla. Quizás fuera porque  Hombres G me pillaron ya un poco mayor y porque se hicieron populares cuando yo vivía en el norte de Europa y su popularidad hasta allí no llegó. Pero estaba en una de las plataformas así que le dimos una oportunidad. 

Efectivamente como yo pensaba no me retrotrajo a mi adolescencia y aquellas canciones no me transmitieron gran cosa, solo conocía un par de ellas. Pero como lo que pretendemos es analizar la cinta en sí pues vayamos al turrón. Me ha parecido floja no, lo siguiente. Para mí ha sido como un quiero y no puedo, el argumento es pobre y algunas cosas me chirrían un poco. 

Una de las protagonistas adultas Karla Souza en el papel de Layla, me decepcionó sobremanera ya que la había visto en otros papeles en series norteamericanas y me había encantado pero en esta ocasión no transmite lo que seguramente se pretende. No me gustan las gamberradas/ delitos que los chavales llevan a cabo como si hacer eso fuera lo normal a esas edades. Se salvan las coreografías, las actuaciones de los chavales y poco más. No suelo ser tan dura con mis reseñas cinematográficas pero esta se me hizo bola. Seguramente para mi señor esposo que es un yogurin comparado conmigo es una cinta que le trae hermosos recuerdos de juventud. 

Pues si que me trae hermosos recuerdos de niñez cariño, principalmente porque crecí con Hombres G, pidiendo incluso sus casetes como regalo cuando llegaban las fiestas navideñas que están a la vuelta de la esquina. Tampoco voy a decir que fueron mi grupo favorito pero conocía bastantes de las canciones, por lo cual en el aspecto de musical que tiene el film, pude conectar con el mismo más que tú.

En cuanto a lo demás, me ha pasado con esta cinta algo similar a lo que me pasó con It y su segunda entrega pero más exagerado, esto es, la parte de los adultos me interesa poco o en el caso de la que analizamos aquí, nada. Mira que me gusta Raúl Arévalo y, como a mi amada esposa, Karla Souza me encantó en Cómo defender a un asesino, pero es que la química entre ellos es cero patatero y eso incluso se extiende a todo el reparto adulto, que como amigos de toda la vida no me los creo. O les falló la motivación o el guión. Es una opinión personal pero creo que con Alexandra Jiménez en el papel de Layla hubiera funcionado todo mucho mejor y no habría sido necesaria la trama mejicana.

Lo mejor, sin duda, de la película es la narración de la niñez de los protagonistas, donde los chavales se salen a mi parecer y te trasladan a esas épocas donde los amigos y los amores eran más de verdad de lo que serán nunca, o al menos es lo que piensa cuando eres un niño. Eso y algunas de las coreografías, se me hicieron bastante repetitivas, es lo que la salvaría de un suspenso para mí aunque hace ya mucho que no ponemos notas en nuestras habitaciones.

lunes, 7 de abril de 2014

8 apellidos vascos. Van una vasca y un andaluz...

Mientras empiezo a escribir esta crítica, 8 apellidos vascos es ya la película española más taquillera de la historia. Es obvio que el bombardeo publicitario, el boca a boca y la excepcional recaudación han generado el efecto llamada necesario para que esta comedia típica y tópica española haya conseguido tal efeméride.
Desde que vi el tráiler era muy reticente a ir a verla porque este tipo de humor español, que tanto triunfa en los últimos años, no suele hacerme demasiada gracia. Aprovechando "La fiesta del cine" y por las entusiastas recomendaciones de algunos cinéfilos twiteros, me decidí a darle la oportunidad.
Me costó bastante entrar en situación y, mientras casi toda la sala reía desde los primeros compases, mi hilaridad empezó con la conversación que mantienen Dani Rovira y su compañero de piso, personaje este último, que creo se debería haber aprovechado mucho más.
Tras esto nos encontramos de viaje a las vascongadas, como no deja de decir el personaje de Rovira, donde nos encontramos con Carmen Machi y la química entre actores empieza ya a mejorar.
Tanto la llegada al pueblo de Rovira buscando a la chica, interpretada por una muy plana para mi gusto, Clara Lago, como el encuentro de esta con su padre cuando vuelve de meses en alta mar, si que me hicieron reír bastante. Karra Elejalde está fantástico.

A partir de este momento y hasta el final, tenemos una comedia de enredo clásica con demasiados altibajos para mi gusto.
Veo poca química entre Dani Rovira y Clara Lago, no me los creo como pareja y menos aun que pueda haber un enamoramiento en tan breve lapso de tiempo.
Por contra, las escenas en las que Machi y Elejalde aparecen, tanto con la pareja protagonista, como en solitario, suben mucho el nivel con un humor que va menos a lo sencillo. Hay mucho más feeling entre estos dos actores ya talluditos.

La fase final, como en todas estas comedias, será una sucesión de te quiero, no te quiero, me quedo contigo o no me quedo porque estoy harto de esta farsa... Vamos nada nuevo en el horizonte.

Y el happy ending muy, muy mejorable en mi opinión y sin ninguna gracia, si es lo que pretendían.
Resumiendo, 8 apellidos vascos trata de usar un formato más al estilo americano, en lo que a comedia romántica se refiere, pero sigue tirando casi en su totalidad del humor que cada semana encontramos en TV, y que parece que tan buen resultado da aquí como demuestran las audiencias y la taquilla.
A mi es un humor que no acaba de llenarme y en muchos momentos ni la sonrisa me saca, lo cual no quiere decir que no me haya reído con esta película, porque lo hice.
En positivo dejo a Dani Rovira, que me esperaba diera vergüenza ajena como actor en algún momento y está más que digno. Espectaculares Carmen Machi y Karra Elejalde, con los mejores diálogos para mi de toda la película. Clara Lago me ha dejado muy frío, se supone que debe enamorar al espectador, hacer aflorar esos sentimientos y yo la vi muy flojita, no me convenció para nada.
Como frase final, la taquilla no siempre tiene razón, al menos para mi.