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jueves, 17 de noviembre de 2022

Voy a pasármelo bien, o igual no ehhh

No tenía yo demasiado interés en ver esta película, de hecho no fuimos al cine a verla. Quizás fuera porque  Hombres G me pillaron ya un poco mayor y porque se hicieron populares cuando yo vivía en el norte de Europa y su popularidad hasta allí no llegó. Pero estaba en una de las plataformas así que le dimos una oportunidad. 

Efectivamente como yo pensaba no me retrotrajo a mi adolescencia y aquellas canciones no me transmitieron gran cosa, solo conocía un par de ellas. Pero como lo que pretendemos es analizar la cinta en sí pues vayamos al turrón. Me ha parecido floja no, lo siguiente. Para mí ha sido como un quiero y no puedo, el argumento es pobre y algunas cosas me chirrían un poco. 

Una de las protagonistas adultas Karla Souza en el papel de Layla, me decepcionó sobremanera ya que la había visto en otros papeles en series norteamericanas y me había encantado pero en esta ocasión no transmite lo que seguramente se pretende. No me gustan las gamberradas/ delitos que los chavales llevan a cabo como si hacer eso fuera lo normal a esas edades. Se salvan las coreografías, las actuaciones de los chavales y poco más. No suelo ser tan dura con mis reseñas cinematográficas pero esta se me hizo bola. Seguramente para mi señor esposo que es un yogurin comparado conmigo es una cinta que le trae hermosos recuerdos de juventud. 

Pues si que me trae hermosos recuerdos de niñez cariño, principalmente porque crecí con Hombres G, pidiendo incluso sus casetes como regalo cuando llegaban las fiestas navideñas que están a la vuelta de la esquina. Tampoco voy a decir que fueron mi grupo favorito pero conocía bastantes de las canciones, por lo cual en el aspecto de musical que tiene el film, pude conectar con el mismo más que tú.

En cuanto a lo demás, me ha pasado con esta cinta algo similar a lo que me pasó con It y su segunda entrega pero más exagerado, esto es, la parte de los adultos me interesa poco o en el caso de la que analizamos aquí, nada. Mira que me gusta Raúl Arévalo y, como a mi amada esposa, Karla Souza me encantó en Cómo defender a un asesino, pero es que la química entre ellos es cero patatero y eso incluso se extiende a todo el reparto adulto, que como amigos de toda la vida no me los creo. O les falló la motivación o el guión. Es una opinión personal pero creo que con Alexandra Jiménez en el papel de Layla hubiera funcionado todo mucho mejor y no habría sido necesaria la trama mejicana.

Lo mejor, sin duda, de la película es la narración de la niñez de los protagonistas, donde los chavales se salen a mi parecer y te trasladan a esas épocas donde los amigos y los amores eran más de verdad de lo que serán nunca, o al menos es lo que piensa cuando eres un niño. Eso y algunas de las coreografías, se me hicieron bastante repetitivas, es lo que la salvaría de un suspenso para mí aunque hace ya mucho que no ponemos notas en nuestras habitaciones.

martes, 2 de febrero de 2016

Siete novias para siete hermanos, sonriéndole y cantándole al amor

Esta vez la elección ha corrido a cargo de mi querido Sr. Purgatorio, y sin duda ha sido una buena elección. Un musical de este calibre tenía que tener cabida en el Motel. Ha sido un deleite disfrutarla junto a ti. Inspirándose en la leyenda del rapto de las Sabinas por los romanos, vio el productor Jack Cummings un musical en las colinas de Oregón. Stanley Donen se pondría a los mandos de la dirección, sin duda veterano ya en estas lides, fue codirector del gran éxito "Cantando bajo la lluvia" y "Un día en la ciudad", además de otras producciones. El letrista, Johnny Mecer que aunque no sabía leer partituras había creado grandes melodías como la deliciosa Moon River de "Desayuno con diamantes", acertó también de pleno con la letra de las canciones de esta cinta.
El elenco, bailarines en su mayoría aunque también había algún acróbata, hace las delicias del espectador. Siete eran los hermanos Pontipee, que el director deseaba se diferenciaran claramente del resto de los muchachos del pueblo, eso se solucionó eligiendo a todos ellos pelirrojos y vistiéndolos de llamativas casacas. Es curioso que  la cinta consiguiera pasar la censura teniendo en cuenta el claro síndrome de Estocolmo, en paños menores, que se pone de manifiesto. Una historia de amor adorable con una más que valiente Milly/Jane Powell que sin saberlo se enfrentará a una ardua tarea de la que saldrá más que airosa. Magnífica película para disfrutar en familia una de estas tardes de domingo tristes y oscuras que os llenará de luz y alegría. Es que el amor siempre llena de color nuestro mundo impeliéndonos a dar saltos y a dar rienda suelta a nuestros instintos, desde el amor más dulce y tierno al más apasionado y salvaje, ¿no es así querido?
Sin duda mi amor y lo mejor es cuando todos esos amores se tienen al mismo tiempo y con la misma persona. Como tú has dado ya los datos más curiosos e incluso técnicos yo me voy a limitar a hablar a nuestros fieles lectores sobre por qué tenía tantas ganas de ver esta película dentro de nuestros clásicos.
Normalmente, en los musicales más conocidos, el amor en torno al que gira la trama, casi siempre suele haber algo romántico de por medio en los que han pasado a la historia del cine, ocasiona más drama y sufrimiento que otra cosa. No es que eso no esté bien pero difícilmente conecta con un chaval, como si lo hace esta cinta, que a pesar de tener momentos dramáticos, es una comedia, una oda a la vida y, a pesar de lo que el tema del rapto pueda hacer pensar, una buena forma de plasmar la lucha de sexos o, más bien, de contarnos que ni unos son tan machitos como quieren hacer creer ni las otras tan frágiles cómo pudiera parecer. Os he soltado este rollo porque igual algunas quieran ver en este film una temática machista pero en mi opinión eso se diluye mucho a lo largo del metraje, gracias sobre todo al personaje de Milly.
De jovencito veía esta película muy a menudo y de algún modo soñaba en ser como alguno de esos hombres tan profundamente enamorados casi que a primera vista, cosas que hoy en día no son computables por una sociedad tan racionalizada que reduce todo a reacciones químicas del cerebro. Al menos en el cine si podemos disfrutar estas cosas y creerlas al menos durante un par de horas. También me imaginaba siendo capaz de ejecutar esas piruetas, he alucinado siempre con la parte del granero, y esos bailes que, no solo eran espectaculares, sino también muy divertidos.
Y qué decir de las canciones, capaces de transmitir con mucho humor cómo ven, o veían, hombres y mujeres el amor o más concretamente la manera de cortejar y ponernos la carne de gallina viendo a esos tiarrones cantando y suspirando por esas chicas que han tenido que dejar atrás. Mi chica hablaba de la censura en referencia a una determinada escena, yo veo más insinuante y fuera de lugar para la época los gestos de la protagonista cuando intenta enseñar a los hermanos de su marido cómo han de "entrarle" a las chavalas.
En definitiva es para mi una de esas películas con las que soy más subjetivo que con ninguna porque yo no puedo decir que sea el mejor musical de la historia pero para mi es el mejor musical.

martes, 22 de septiembre de 2015

Grease, Ains, los amores de verano

Esta crítica puede ser automática, ultramática, hidromática, un relámpago.
Vamos a ir recordando nuestra infancia o juventud a golpe de canciones con este maravilloso y paródico musical, porque sí amigos, estamos ante una parodia del cine de instituto de las décadas anteriores a cuando se estrenó. Sacad vuestros peines y chupas de cuero; tened cuidado con los tintes y con los batidos antes del baile porque luego esas caderas no van a entrar en el vestido nenas.
¿Quién no ha vivido uno de esos amores de verano? Uno de esos que parece que jamás van a terminar pero que llega el final de la época estival y se van a quedar solo en la memoria.
Danny/John Travolta y Sandy/Olivia Newton-John son mucho más afortunados, ¿o no lo son?, y se reencuentran en el instituto después de esa hermosa y dulce despedida en la que se juran amor eterno —si, suspirad y dejaos llevar, ains—, en esa idílica playa. Que los veas y parezcan todos estudiantes de posgrado o que incluso algunos pudieran ser los padres de estudiantes de diecisiete o dieciocho años choca un poco pero lo pasaremos por alto.
¿Quién no ha querido cantar ese "Summer lovin" con sus colegas e intentar llegar al tono de Travolta, que en el final de la canción parece la chica en lugar de Olivia? Porque es ahí donde empezamos a ver que el Danny que vimos sobre la arena nada tiene que ver con ese "chuleta" de bachiller que les cuenta a sus amigos todas esas cosas que no hizo con Sandy; mira que los tíos somos de exagerar las cosas ¿eh?
Lo mejor de todo es que pese a ser una cinta de hace casi cuarenta años podremos identificar gran parte de la fauna que vemos con la que convivía con nosotros en la época de colegio o instituto; las dudas sobre qué hacer con nuestras vidas, genialmente representada en esa "Beauty School Dropout", la canción y puesta en escena más surrealista de todo el film y que hace suspirar a nuestra Frenchy, que no puede ser más adorable la muchacha.
Si algo nos enseña Grease es que las apariencias engañan o que a veces es necesario hacerse el fuerte, como hace Rizzo/Stockard Channing, como mecanismo de defensa ante un entorno que muchos hemos olvidado pero en el que es muy difícil integrarse y no ser una Sandra Dee de la vida.
El grandísimo acierto de este musical es la mezcla perfecta de momentos más dramáticos e intensos con otros tremendamente divertidos que te piden mover los pies o cuando menos te dejan con un buen rollo considerable, por no hablar de ver a los chavales, perdón, intentos de chavales, bailando para toda la nación en esa coreografía donde todos parecen dejarse llevar de forma natural por la música hasta que les tocan el hombro por haber sido demasiado pasionales.
No sé vosotros, pero yo también he sentido esos escalofríos que Danny siente cuando su chica se destapa y muestra que ella también sabe ser "mala" y tú piensas "Oh si, soy todo tuyo", vamos que le dices sin dudarlo eso de "You're the one that I want" desde el fondo de tu corazón y te quedas más ancho que largo y ya si ella te dice lo mismo te derrites.
Esperaba que en esta "Semana del estrógeno" hubiera más mala baba en las votaciones y me obligarais a visionar películas de esas que los hombres solo solemos ver por cumplir con nuestras funciones como novio/compañero/marido, sin embargo, la cosa está bastante fácil e incluso con algunas como esta es una gozada volver a ellas y decir:
"We go together, like rama, lama, lama, kadingy, kading-a-dong"

lunes, 29 de junio de 2015

Ruined Heart. Sección oficial del Atlántida Film Fest

Una vez más nos toca una de esas películas del festival con las que he conectado por una parte pero por otra me ha parecido tal ida de olla que pierde todo lo ganado desde mi punto de vista.
La idea es contar una historia de gangsters en Filipinas con la típica historia de amor entre uno de ellos y una mujer que, debemos interpretar que ni le pertenece ni le puede pertenecer pues él no es más que un sicario.
A partir de lo dicho todo pasa a ser tremendamente surrealista en determinados tramos de la película, con una banda sonora que es lo único que se subtitula, aunque a veces los personajes dicen cosas que escuchamos pero que no entenderemos obviamente. 
Tampoco será fácilmente comprensible ni digerible esa especie de mezcla del "Lázaro, levántate y anda" y la personalidad casi mesiánica del increíble "Don" de la mafia que parece manejar todo el cotarro en ese barrio de calles estrechas y oscuras por donde correrá nuestro protagonista grabándose con el móvil mientras lo hace; por lo que se ve en el festival, lo que está de moda como "cine experimental" es grabar con móviles, cosa que, en algunos casos, tiene sentido, pero que en otros lo único que logra es ese efecto tan mareante y que tanto echamos en cara a gente como Michael Bay.
Difícil de valorar porque tiene partes que funcionan y transmiten bastante bien y otras que no aportan nada o casi nada, como la bacanal del callejón, diría que depende muy mucho del espectador que se siente frente a la pantalla pese a que no es de las más difíciles de soportar del festival.
Videoclip largo, como decía @Cinefila_91, o musical, como lo definen en webs como Filmaffinity o la propia Filmin, son etiquetas que dan una idea aproximada de lo que nos vamos a encontrar en esta obra de Khavn, quien desarrolla aquí un corto presentado en Berlín, aunque quizá esté más en la línea de ser una sucesión de videoclips que un musical. 
Si conectáis con su forma de narrar una trama ya utilizada decenas de veces es posible que disfrutéis de una de las propuestas más originales del Atlántida porque se aleja de las dramáticas y cotidianas situaciones que inspiran a la mayoría y nos introduce en los suburbios que tan ridículos se veían en Sueñan los androides y que aquí no solo son realistas sino que son lo que consigue mantener la tensión y una sensación de opresión que ninguna otra cinta del festival me ha conseguido transmitir.
Nota: 4

lunes, 16 de marzo de 2015

Cantando bajo la lluvia. "I'm dancing and singing in the rain".

He de reconocer que el encanto de esta película estriba casi única y exclusivamente en la emblemática escena del baile de Gene Kelly bajo la lluvia torrencial, que en su enamoramiento parece disfrutar como un niño con zapatos nuevos. La primera vez que vi esta película me llevé una pequeña decepción, la trama es bastante "pobre" si se tiene en cuenta la enorme repercusión que tuvo y sigue teniendo para los amantes del cine clásico como una servidora.
Llega el inevitable paso del cine mudo al cine hablado, hay que modernizarse y correr con los tiempos y eso les pasó a los protagonistas de la película con desigual fortuna. Si tienes una voz de pito insufrible pues el cine mudo solo necesita tu hermosa cara, pero si encima has de cantar puede ser un auténtico desastre y en esas están los protagonistas cuando de manera providencial se les presenta la solución al problema. El merchandaising de la película les reportó pingües beneficios a base de vender chubasqueros y paraguas, así funciona esto.
Uno de los mejores musicales del cine, diría que este junto con "Siete Novias para Siete Hermanos" son los mejores filmes del género aunque en la que hoy nos ocupa las escenas de baile son prodigiosas.
La más famosa escena del film se rodó en un barrio de California y para ello se cubrieron dos manzanas con una enorme lona para simular la noche y la lluvia que tan bien se aprecia en la pantalla es una mezcla de agua y leche. Esta escena me subyuga tanto que me llega a emocionar, Kelly está maravilloso. Además la coreografía es de su propia cosecha con un trabajo concienzudo detrás. Un dato interesante es que la joven protagonista Debbie Reynolds llegó a ser madre de la conocida por todos nosotros como la princesa Leia, Carrie Fisher.
Algunas partes de la película se hacen largas y pesadas porque no tienen relevancia alguna con la historia pero naturalmente nos muestran al mejor Kelly bailarín. Pero yo ahora doy paso al único bailarín capaz de llevar a cabo la mejor coreografía posible con las palabras, mi querido Sr. Purgatorio.
Como siempre, mi querida esposa nos deja con la boca abierta con esas anécdotas que yo no conozco y que difícilmente me pondría a buscar porque soy poco vago, para que lo vamos a negar. Yo veo cine y lo comento pero pocas veces voy más allá. Por fortuna para mi y para quienes nos leéis, ella si que se ha empapado de cine clásico y sigue haciéndolo aun más desde que se ha embarcado en este proyecto conmigo. Y cuidado, que tira de libros y no de Wikipedia, así que valorad aun más su trabajo, que sé que ya lo hacéis y mucho.
He de decir que no he visto muchos musicales, pero casi todos los que he tenido la suerte de disfrutar me han gustado en mayor o menor medida, supongo que porque siempre he ido sobre seguro, viendo los que ya tenían renombre y eran del gusto de la mayoría. "Cantando bajo la lluvia" no ha sido una excepción y me ha gustado mucho, aunque he de decir que la compañía y el entusiasmo de la compañera ayudan mucho siempre en eso.
Que la historia no es gran cosa no me sorprendió porque en realidad, los musicales, sobre todo los más antiguos, siempre giraban en torno al amor y este no es una excepción, aunque he de decir que la trama del paso del cine mudo al hablado y más concretamente al musical, está genialmente realizada y con una ironía en muchos momentos de esa que yo adoro.
La impresionante y sempiterna sonrisa de Gene Kelly se quedará grabada en el recuerdo de todos los que le vean por vez primera como un servidor; ese hombre tenía algo que muy pocos tienen —ni siquiera todos los grandes lo poseen— y es que la cámara le quiere, se nota desde los primeros momentos en que aparece en pantalla. Además de eso, y pese a que su fuerte es evidentemente el baile y la canción, no deja de demostrar, en los momentos en que no danza, que era también un actor a secas.
En un musical como este, cuidado hasta el más mínimo detalle, con unos personajes a la vez creíbles y caricaturescos falla lo que ya ha mencionado mi querida Sra. Purgatorio y es que, hay escenas alargadas sin sentido para el lucimiento de Kelly, no solo protagonista, sino director también, y que acaban cansando al espectador. En concreto dos, cuando él y su amigo se arrancan a cantar con el abogado, creo que era esa su profesión, y luego cuando le explican al productor cómo sería el musical y vemos plasmado lo que imaginan los personajes. La segunda es aun más sangrante que la primera, porque llega a agotar. Por contra, la escena emblemática la terminan justo cuando podría empezar a ser demasiado larga con la genial aparición del policía.
Otra escena maravillosa es la de la canción "Good morning", con una Debbie Reynolds espléndida y una cadencia y un ritmo ideales y que alegran al espectador entre otras piezas más dramáticas.
Estamos ante uno de los mejores musicales, aunque mi favorito y para mi el mejor hasta ahora es "Siete novias para siete hermanos", quizá porque la disfruté muchas veces de niño; quizá porque la historia siempre me ha llegado muchísimo y me identifico con alguno de los hermanos especialmente. Imprescindible visionar "Cantando bajo la lluvia" no solo como musical, sino como cine simplemente.

martes, 10 de febrero de 2015

Into the Woods. Los cuentos, musicales son.

Hace unos días en un corto espacio de tiempo vi dos valoraciones compartidas de filmaffinity sobre esta película, con un "2" y un "1" respectivamente. Y claro, uno, que ha visto mucho cine, y mucho cine malo por añadidura, no puede dejar de preguntarse hasta qué punto la gente va a disfrutar del cine o a sentarse en la butaca a sacarle solo lo malo al asunto. A ver, que yo no creo en eso de que la gente no tenga criterio, creo que todos tenemos el nuestro y así valoramos, pero, ¿en serio? Lo dije en su momento en twitter y seguro que tendrá la misma trascendencia aquí, las cuentas de esas personas en filmaffinity o similares deben ser para verlas, porque han de tener más películas votadas con un "1" que con un "5", por poner un ejemplo.
"Into the Woods" es, para empezar, un musical —si, ya sé que eso lo sabríais todos— que es un género al que hay que acercarse con mucho cuidado, porque pocas cintas de este estilo calan en la gran masa. Cantan más que hablan pero me pareció un gran acierto que en este caso no haya ninguna canción doblada, porque creo que, viendo la película y leyendo los subtítulos, habría sido imposible hacer una localización aceptable.
He leído críticas hacia el hecho de que se entremezclen tantos cuentos pero lo cierto es que es muy difícil perderse y los "crossovers" entre algunos de ellos son de lo más divertidos. Es más, diré que a mi la película me estaba resultando notable hasta el momento en que aparece la gigante y considero que se les va todo un poco de las manos e incluso tuve la sensación de que bajaba en cierta medida la calidad de las canciones, aunque la banda sonora me pareció maravillosa y las letras muy divertidas en general.
En cuanto al reparto, todos estaremos de acuerdo en que Meryl Streep, impresionantemente guapa cuando vuelve a su verdadero ser, es la que mejor interpretación realiza con diferencia. Coincido con @GpAurora en que quien más destaca después de ella es el jovencísimo Daniel Huttlestone como "Jack", con una voz y una manera de cantar e interpretar impresionantes para su corta edad. Echamos de menos que Johnny Depp hubiera tenido algo más de protagonismo, porque su lobo es genial y se nos hizo tremendamente corto el tiempo del que disfruta en pantalla. Del resto, una más que aceptable Emily Blunt y una bellísima y sorprendente, alejándose de lo crepuscular, Anna Kendrick.
La atmósfera, el vestuario, el maquillaje, la fotografía me encantaron y también el hecho de que se adaptaran los cuentos originales y no los edulcorados, permitiéndonos ver cómo las hermanastras de "Cenicienta" eran "tuneadas" por su madre para que el zapato de marras encajara en sus enormes pies.
En definitiva, me parece una buena película, que disfrutamos muchísimo, Aurora algo más que un servidor, pero que quizá con algo menos de metraje habría mantenido su fuerza hasta el final. Los príncipes un tanto olvidables, el uno por demasiado chulesco y el otro por ese horrendo vestuario, único pero en ese sentido que pongo a la producción; le falta clase y le sobran tachuelas.

sábado, 13 de septiembre de 2014

Begin Again. Todo por la música y música para todos.

Begin Again es de esas películas que cuando llega a la cartelera llama tu atención muy levemente, al menos en mi caso fue así, pero vas viendo las opiniones de la gente, la que de verdad importa, los que son espectadores como tú, y que sabes si tienen gustos coincidentes con los tuyos. Es así que te das cuenta de que, pese a lo que pueda hacerte intuir su cartel, Begin again no es una película de romances entre personas, que haberlos haylos, sino de romance con la música, de amor incondicional hacia ella.
Lo que os menciono quedará claro tan pronto vemos a Dan/Mark Ruffalo, productor musical venido a menos en una industria en la que parece no tener cabida, imaginar la canción de Gretta/Keira Knightley, no como un acústico que está dejando indiferente al público del local, sino con los arreglos pertinentes. Esto último genialmente representado con los movimientos de Ruffalo y las imágenes que sólo él en su imaginación, y nosotros en pantalla podemos ver, esto es, los instrumentos tocando sin músicos que los usen.
Desde ese momento queda claro que lo que tenemos delante es un tributo a la pasión por la música, la de Dan y Gretta, que no entienden este arte como un negocio, o no únicamente como eso, como si le sucedió al que fuera novio de Gretta, Dave Kohl/Adam Levine, que es engullido por la ambición de la industria y la suya propia a poco de llegar a Nueva York.
En torno a este trío girará la trama, especialmente los personajes de Ruffalo y Knightley. Genial la interpretación del primero y adorable la de la segunda. La química entre los dos es impresionante y sin necesidad de escenas especialmente románticas al uso, aunque si que las hay, pero con una sutileza que es de agradecer.
Adam Levine, para quien no lo sepa, es el cantante de Maroon Five, uno de mis grupos preferidos y que, sin ser actor, demuestra que con el tiempo adecuado en pantalla puede dar el pego, como lo hace en sus videoclips. Curioso que, aunque reconocible, su estilo en la película es sensiblemente diferente al que estamos acostumbrados.
Pero ojito, que tendremos algún que otro personaje de esos impagables, como el rapero negro al que acuden nuestros protagonistas, anteriormente representado por Dan o el amigo y posterior compañero de piso de Gretta.
Ahora quiero hablar de un par de escenas, que me gustaron especialmente:
La primera es cuando Dan y Violet/Hailee Steinfeld, su hija, acaban tocando juntos en la última grabación del disco. No pude evitar que se me saltaran algunas lágrimas. Pensaba en cómo yo trato de transmitir a mis hijos mi pasión por las cosas que me gustan, cine, música, libros, y cómo a veces solo necesitamos un empujoncito para creer en nosotros mismos.
La segunda es mucho más divertida, cuando el compañero de piso de Gretta para la música en una fiesta y pone una canción retando a todos a no bailarla. Sublime.
La banda sonora, cantada en parte por Keira, es de matrícula de honor y además una agradable sorpresa escuchar cantar a esta hermosa mujer y verla salir muy dignamente del paso.
Pienso que Begin Again es un canto a la vida que te llegará especialmente si eres de los que necesita cada día de tus ratos de música —yo suelo escribir estas críticas por ejemplo con música de fondo— pero que es disfrutable por cualquier amante del buen cine con ganas de salir de la sala de cine con buen rollo en el cuerpo. Y de nuevo, no salgáis escopetados de la sala que la película sigue durante parte de los créditos finales.
Yo declaro mi amor incondicional a Begin again igual que John Carney declara su amor incondicional por la música con su guión y su dirección.

sábado, 5 de julio de 2014

Frozen El reno, la princesa y el muñeco de nieve.

Con lo que les gusta a mis peques "Frozen" casi que podría dedicarle una crítica semanal... o dos o tres. Después de haberla visto más veces, reconozco que me deja emjor sabor de boca con cada visionado que cuando fuimos al estreno.
Si duda estamos ante una película al más puro estilo Disney de finales de los ochenta y principios de los noventa. Una historia de superación y de descubrimiento personal a través de algún drama, en este caso los poderes de Elsa, pero dirigida con humor y con los típicos personajes Disney simpáticos y cómicos, léase Olaf, el muñeco de nieve, y en menor medida Sven, el reno.
El problema es que se arriesga muy poco y tenemos la sensación de estar ante una mezcla de anteriores éxitos de la factoria, lo cual funciona genial con los niños, los míos la ven siempre entusiasmados, y cantan las pegadizas canciones casi de memoria, pero que dejará fríos a la mayoría de los más talluditos. Vamos, que los papás podemos aburrirnos, aunque está por encima de la vacía "Turbo", por poner un ejemplo.
Como profano, me parece que la animación tiene un nivel notable, sobre todo en lo relacionado con los poderes de Elsa y que los modelados de los personajes principales, desde Ana, pasando por Cristoff y acabando en Hans. Los secundarios también están muy trabajados y algunos nos brindarán momentos hilarantes, como el "Duque de Weselton".
Su aspecto más destacable —no en vano vuelve a los orígenes de Disney, que nos trae de nuevo un musical en toda regla— es sin lugar a dudas su banda sonora, con un gran trabajo de doblaje y localización en España, aunque como me suele pasar en estos casos, prefiero las versiones originales de las canciones. "Let it go" ganó el "Oscar" a la mejor canción y no es de extrañar, aunque hubo candidatas que me gustaban más. Bastante lamentable por cierto la actuación de la chica que salió a cantarla en la gala de los "Oscar", imagino que por los nervios, pues fue entonándose poco a poco.
Frozen es de esas películas de Disney que los amantes de la animación disfrutaremos en mayor o menor medida según nuestro grado de exigencia, pero teniendo claro que es una historia mil veces vista, y que el peso narrativo recae más en su parte musical que en las escenas entre canciones; por lo tanto si otros films de este estilo de la factoría de tito Walt no os gustan, Frozen difícilmente lo hará. Lo que si puedo arriesgarme a decir es que a vuestros hijos, quizá un poco más a las niñas, les encantará esta simpática y sencilla historia, lo cual veréis reflejado en las notas de abajo.
Nota: 6
Nota Infantil: 9

martes, 24 de junio de 2014

Sweeney Todd. Hay un nuevo barbero en la ciudad.

Siendo fan acérrimo de Tim Burton y con Johnny Depp ni yo mismo entiendo cómo he tardado tanto en ver "Sweeney Todd". No sé qué tiene estos dos genios pero se me hace irresistible todo lo que hacen, incluso aunque la calidad final sea cuestionable, como es el caso de "Sombras tenebrosas".
Bueno, tras el peloteo a Burton y Depp, lo suyo sería empezar con la crítica, que irá especialmente dedicada a mi primo Pedro, con quien visioné la película, y a Aurora (@GPAurora), por su insistencia en que debía verla. La película es grande aunque no para todos los paladares, de eso hablaremos a lo largo de la crítica.
Mi enamoramiento con la estética, tan característica de Burton, que inunda este film empieza en los créditos iniciales. El juego con esa sangre, que es conductora y, al mismo tiempo, la nota de color entre esos tonos tristes que pueblan siempre la pantalla en las películas de Burton, me parece sublime.
Decía antes que no es una película para toda clase de público y es por su condición de musical. Eso es tan patente desde los primeros minutos, que casi nos extrañaremos de ver diálogos que superen las cuatro o cinco frases seguidas a lo largo de la película sin que los actores se "arranquen" a cantar.
Como en todo musical llevado a la gran pantalla, unos actores estarán más acertados en ese arte que otros. Depp creo que lo hace muy bien y Helena Bonham Carter usa una variedad de tonos que creo que le dan mucho carácter al personaje. Las interpretaciones de ambos, más allá de sus dotes como cantantes ocasionales, me parecen lo mejor de la película. Depp está sublime, con una gestualidad llena siempre de dolor y sed de venganza.
Alan Rickman demuestra como siempre que sabe estar a la altura de las circunstancias y nos regala de nuevo una grandísima interpretación y su voz inunda la habitación cada vez que canta durante la proyección. Quizá no sea su fuerte pero cumple con creces. Su acólito, el alguacil, interpretado por Timothy Spall, pone ese personaje totalmente odioso tan necesario en una historia como esta.
Llegamos a Sacha Baron Cohen, un actor que no soporto en sus propias películas, pero que cuando deja su humor habitual y aparece dirigido por otros y más contenido siempre suele dejarme satisfecho. Aquí, una vez más, lo logra. 
El resto del reparto está correcto, pero lo cierto es que sus intervenciones son más nexos de unión para dar más consistencia a la historia del barbero que momentos que de verdad vayan a quedar en nuestra retina.
La cinta está muy bien dirigida por Burton, con una fotografía, escenografía y vestuario rozando la genialidad. De agradecer el guiño a "Eduardo Manostijeras" que disfrutaremos en un determinado momento de la película.
Nos encontramos ante un film de notable alto que es disfrutable al cien por cien si los musicales te gustan, porque si no es así, puede resultar agotador que canten casi todo el metraje, y máxime cuando algunas de las canciones se hacen un tanto "pesadas". Yo la recomiendo evidentemente, porque no hay nada de Burton que no quiera ver aunque luego no sea tan bueno como me espero. Su estética me enamora y sus actores fetiche también.