Cuando llegas a determinadas metas siempre sientes la necesidad de agradecer el apoyo que te presta la gente y además de compartir algo que sea muy especial para ti. Curiosamente coincide que la nueva película en que "Los Minions" se independizan se estrena, con la llegada del Motel a las 400 entradas. Quizá sea esa fiebre de las últimas semanas por esos estúpidos, tiernos y adorables seres amarillos la que me ha hecho decidirme por la cinta que originó todo y una de mis películas de animación favoritas del milenio. Hablemos pues de ella.
Tengo que imaginarme que quienes crearon a estas criaturas ni siquiera intuían el bestial éxito, probablemente en lo referente a merchandising el mayor desde "Cars", que iban a suponer las aventuras de tres niñas y un villano que tiene más de ridículo, en cuanto a sus logros, que de azote de la humanidad.
Cuantas más veces veo este film, y ya van unas cuantas, me parece mejor, porque cada vez descubro nuevos detalles y me doy cuenta, además, de que consiguen mantener el tono de humor a gran altura de manera casi constante gag tras gag. Unos más simples, otros más elaborados pero hay que tener en cuenta que Kevin, Stuart, Bob y todos sus hermanos o clones son un poquito tontos, por no decir mucho así que las coñas más básicas correrán a cargo de ellos y los mejores guiños ni siquiera están en muchos de los diálogos, muy buenos por otro lado, que Gru mantiene con Margo, Edith y la "mofletes pellizcables" Agnes, sino en detalles como el que mencioné durante el visionado de la película hace una semana, si, el de "El banco del mal". No nos olvidemos del profesor Nefario y sus problemas de sordera o de déficit de atención que convierten los robots "cookie" en robots "boogie", ni de la madre de nuestro protagonista que... bueno, no parece ser el paradigma de progenitora que ayuda a su hijo a alcanzar sus metas en la vida, aunque todo siempre con humor.
En esta película, Florentino Fernández consiguió deshacerse casi por completo de sus personajes y hacer su mejor doblaje, dotando de un gracejo muy personal a Gru para acompañar a la perfección a los que a la postre se han ido convirtiendo en protagonistas de esta franquicia, protagonizando además unos cortos que tampoco tienen ningún desperdicio.
Pese a que hace mucho que no la veo con mis peques, es de las pocas que os puedo decir que sé perfectamente cuánto les gusta y lo que nos divertimos cada vez que la vemos. Porque sin ser tan trascendental como lo que suele hacer Pixar, lo que si consigue "Gru, mi villano favorito" es entretener casi por igual a pequeños y mayores y además transmitir valores que pueden parecer muy simples pero que cada vez desaparecen más en la sociedad actual. ¿Le damos el valor suficiente a la familia? ¿Justifica un mayor éxito profesional o unos mayores ingresos dedicarle menos tiempo a nuestros hijos cuando las necesidades básicas están ya cubiertas? Yo, personalmente, siempre he preferido y prefiero una ocupación que me permita disfrutar de mi familia y enseñarles a mis peques que no siempre quien más tiene es quien de verdad tiene más.
No os voy a negar que el sábado pasado mientras veía "cuatro" me reí tanto como me emocioné porque ver estas películas siempre remueve muchas cosas dentro de mi; quizá porque veo a Agnes y a quien veo en realidad es a mis niños, quizá porque soy muy moñas simplemente.
Si el blog ha llegado a 400 entradas ha sido porque habéis querido leernos y porque yo necesito escribir por mala que pueda parecerme la película. El mérito de la escritura, no obstante, no es solo mío, porque unas quince entradas han sido escritas por Aurora, otras tantas más las escribimos juntos y aun a día de hoy ella sigue siendo quien revisa esas cositas que a mi se me pueden escapar en esta escritura tan instintiva y que reviso tan mal.
Recordad que hay que compartir las bananas y que muchas veces basta con darle un pupete a esa persona que está un poco apagadilla para alegrarle el día. Con quien está a tu lado intenta que esos detalles sean lo habitual y no la excepción para solucionar errores pasados ;)





