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miércoles, 17 de diciembre de 2014

La invención de Hugo. Un cine dentro del cine preciosista pero aburrido.

Hoy vamos a empezar hablando de esa graciosa manía que tenemos en España de, al traducir/localizar, poner títulos para idiotas. Si amig@s, parece que hay que decirle al espectador qué es lo que va a ver. El problema aquí, es que entre el desacertado "La invención de Hugo" y un engañoso tráiler, no solo lo hacen con las de Shyamalan, esperas algo que luego no recibes. Nos venden un cuento, una historia de fantasía o fantástica, pero lo que encontramos es otra cosa. Cuando te esperas algo y luego no es eso lo que recibes, es difícil que dicho producto te acabe gustando, aunque a veces pasa. A mi me pasó precisamente con "La joven del agua" de Shyamalan, que me gustó y mucho pese a que parecía una de terror y resultó una hermosa fábula.
No he visto tanto cine de Martin Scorsese como para poder entrar a valorarlo en profundidad como director, aunque en términos generales lo que he visto me ha gustado, salvo Hugo, y adoro su cuidada estética en algunos de sus films, como este que nos ocupa, y su atención al detalle. La película está bien dirigida pero por momentos se hace tremendamente lenta e incluso tediosa. Es posible que eso case muy bien con el tono de la historia que de verdad nos quieren contar y que en realidad está muy lejos de los avatares que la vida tenía reservados para Hugo/Asa Butterfield.
Hugo puede parecer a todas luces el protagonista de esta cinta pero en realidad no lo es, el protagonista es el cine. No es que eso esté mal, pero en mi opinión hace que casi todas las historias y relaciones entre los personajes queden bastante desdibujadas. Además, tras mencionar la susodicha invención en el desacertado título en castellano, resulta que su importancia real es bastante nimia, lo cual también te hace sentir un tanto "engañado".
Donde más química hay sin duda es entre los niños con una Isabelle/Chloë Grace Moretz preciosa y ansiosa de aventuras que nos proporcionará algunas de las mejores escenas junto a Hugo. Me quedo con sus caras cuando van al cine, porque las he visto a veces en mis peques. Esa atención en la pantalla, ojipláticos tratando de absorber cada imagen que pasa ante sus ojos.
Pero luego, los demás personajes, salvando quizá a Melies y su mujer, interpretados por el gran Ben Kingsley y Helen McCrory, no terminan de desarrollarse. Se nos dan demasiados pocos datos de ellos para la importancia que parece querer darles Scorsese. A Jude Law con una intervención que es poco más que un cameo, se le ve tan grande como siempre.
Y si, definitivamente, aguanto mucho mejor a Sacha Baron Cohen en pantalla en estos papeles mucho más comedidos que en sus comedias propias, de las que lo que he visto no me hace casi gracia y encima me parecen de un mal gusto que va mucho más allá de lo políticamente incorrecto.
Si hay algo por lo que valga la pena ver este film al menos una vez es por su maravillosa paleta de colores, con esos azules, y por la sobresaliente factura técnica de todo el conjunto. Es una gozada para la vista sin duda. La música, a cargo de Howard Shore es otro aspecto a destacar, junto a ese aire vintage que el vestuario y los entornos desprenden en todo momento.
Sé que much@s no coincidirán con mi valoración de esta preciosista pero aburrida oda al cine de Scorsese. Tanto al verla en el cine como ayer en casa, me quedé con la sensación que me falta algo para que de verdad la cinta sea grande en todos sus aspectos. Quizá sea que la manera de contar las cosas no termina de calar en mi, pese a que algunos personajes y algunas interpretaciones son destacables. Supongo que hay películas que son más para unas personas que para otras y con "Hugo" tengo ya claro que no es para mi.

martes, 24 de junio de 2014

Sweeney Todd. Hay un nuevo barbero en la ciudad.

Siendo fan acérrimo de Tim Burton y con Johnny Depp ni yo mismo entiendo cómo he tardado tanto en ver "Sweeney Todd". No sé qué tiene estos dos genios pero se me hace irresistible todo lo que hacen, incluso aunque la calidad final sea cuestionable, como es el caso de "Sombras tenebrosas".
Bueno, tras el peloteo a Burton y Depp, lo suyo sería empezar con la crítica, que irá especialmente dedicada a mi primo Pedro, con quien visioné la película, y a Aurora (@GPAurora), por su insistencia en que debía verla. La película es grande aunque no para todos los paladares, de eso hablaremos a lo largo de la crítica.
Mi enamoramiento con la estética, tan característica de Burton, que inunda este film empieza en los créditos iniciales. El juego con esa sangre, que es conductora y, al mismo tiempo, la nota de color entre esos tonos tristes que pueblan siempre la pantalla en las películas de Burton, me parece sublime.
Decía antes que no es una película para toda clase de público y es por su condición de musical. Eso es tan patente desde los primeros minutos, que casi nos extrañaremos de ver diálogos que superen las cuatro o cinco frases seguidas a lo largo de la película sin que los actores se "arranquen" a cantar.
Como en todo musical llevado a la gran pantalla, unos actores estarán más acertados en ese arte que otros. Depp creo que lo hace muy bien y Helena Bonham Carter usa una variedad de tonos que creo que le dan mucho carácter al personaje. Las interpretaciones de ambos, más allá de sus dotes como cantantes ocasionales, me parecen lo mejor de la película. Depp está sublime, con una gestualidad llena siempre de dolor y sed de venganza.
Alan Rickman demuestra como siempre que sabe estar a la altura de las circunstancias y nos regala de nuevo una grandísima interpretación y su voz inunda la habitación cada vez que canta durante la proyección. Quizá no sea su fuerte pero cumple con creces. Su acólito, el alguacil, interpretado por Timothy Spall, pone ese personaje totalmente odioso tan necesario en una historia como esta.
Llegamos a Sacha Baron Cohen, un actor que no soporto en sus propias películas, pero que cuando deja su humor habitual y aparece dirigido por otros y más contenido siempre suele dejarme satisfecho. Aquí, una vez más, lo logra. 
El resto del reparto está correcto, pero lo cierto es que sus intervenciones son más nexos de unión para dar más consistencia a la historia del barbero que momentos que de verdad vayan a quedar en nuestra retina.
La cinta está muy bien dirigida por Burton, con una fotografía, escenografía y vestuario rozando la genialidad. De agradecer el guiño a "Eduardo Manostijeras" que disfrutaremos en un determinado momento de la película.
Nos encontramos ante un film de notable alto que es disfrutable al cien por cien si los musicales te gustan, porque si no es así, puede resultar agotador que canten casi todo el metraje, y máxime cuando algunas de las canciones se hacen un tanto "pesadas". Yo la recomiendo evidentemente, porque no hay nada de Burton que no quiera ver aunque luego no sea tan bueno como me espero. Su estética me enamora y sus actores fetiche también.