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lunes, 4 de enero de 2016

El caballero oscuro: La leyenda renace, qué pena que acabara el Batman de Nolan

Es muy complicado darle cierre a una trilogía, sabiendo que de verdad se acabó ahí, no como con otras, y dejar contentos a todos. Estoy seguro de que así fue también con esta película aunque en mi caso he de decir que me dejó más que satisfecho.
Nolan tiene una manera de narrar que siempre consigue atraparme, incluso cuando no me convence tanto como a otros con alguna de sus películas, y en este caso no fue diferente. La verdad es que no lo tenía sencillo, la sombra del Joker de Ledger era demasiado alargada y en una cinta de estas características, el némesis del héroe es tan importante o más que este. Es evidente que Bane/Hardy no está a la altura de Heath pero también es innegable la presencia física tan apabullante que, acompañada de esa voz distorsionada por la máscara, hablando siempre de VO, lo hacen idóneo para la traca final que supone esta tercera entrega. En el debe de Nolan y su equipo de guionistas está que la evolución de Bane en la parte final del film quizá le quita algo de fuerza pero se ve compensado por el tributo que se hace al héroe.
En realidad podríamos incluso decir que todo el metraje es en mayor o menor medida un homenaje, muy emocional en muchos momentos me permitiría decir, a la figura de ese hombre que ha estado en las sombras protegiendo a su ciudad mientras lo perdía todo. Veremos a un Wayne casi hundido resurgir de sus cenizas no una sino varias veces a lo largo del film, acompañado por viejos conocidos como Alfred/Caine, que me ha puesto la piel de gallina en varias ocasiones, Gordon/Goldman, torturado por lo que se vieron obligados a hacer y por recién llegados que, de haber existido secuelas, habrán acabado teniendo más protagonismo, como Anne Hathaway y Joseph Gordon-Levitt, cuyo futuro me habría encantado disfrutarlo en manos de Nolan, ¿a vosotros no?
Como siempre en esta trilogía, se huye de lo absolutamente inverosímil, para hablarnos de temas que incluso podrían trasladarse, en cierta medida, a lo que vivimos a día de hoy con las diferentes amenazas terroristas que asolan gran parte del mundo, con ese afán de limpieza que solo en sus mentes tiene verdadero sentido. Vale, Batman tiene juguetitos imposibles pero la mayor parte de las situaciones no son descabelladas, máxime si lo comparamos con muchas de las películas de acción que llegan a las carteleras de nuestros cines cada año.
Este renacer de la leyenda es largo, aunque a mi se me pasa volando, y quizá le falte algo de riesgo a la hora de contarnos su historia pero, a riesgo de repetirme, creo que Nolan prefiere pecar de falta de originalidad en favor de una trama que se sustenta más en la fuerza de los personajes y de las emociones, fundamentalmente de estas últimas. Si conectas con la forma de hacer cine de este realizador y con la visión del "Hombre Murciélago" que ha transmitido desde el principio es muy difícil sentirse decepcionado. En todo caso la decepción pueda venir porque hay cosas que no se desarrollarán nunca salvo que, de sorpresa, volvieran a unirse para hacerlo pero siempre podremos imaginar cómo habrían sido las cosas tras esa última escena en la cueva.

lunes, 31 de agosto de 2015

El diablo viste de Prada y mona se queda

Siempre siento curiosidad cuando una película ha generado mucho revuelo o ha estado en boca de todos en su momento así que cuando emitieron en televisión este nuevo acercamiento al mundo de la moda no dudé en comprobar por mi mismo si la cosa era para tanto.
Está claro que es imposible no saber que nos vamos a encontrar con una Meryl Streep cuya Miranda Priestly es una hija de mala madre nivel "Hitler no era tan malo" y obviamente lo borda y es lo mejor con mucha diferencia de la cinta, cuando digo mucha quiero decir como de aquí a Lima, que se ve que debe estar muy lejos.
Lo demás del film pues pfffff, meh, bah y todas las onomatopeyas que se os ocurran para ni fú ni fá, o "not chicha, nor lemonade" que decían en el anuncio de una famosa bebida isotónica. O sea, es que es todo taaaaaaaaaaaaaaan predecible que lo único que te mantiene con ganas de prestar atención a la pantalla es ver a Meryl, magnífica en VO, y en menor medida a Stanley Tucci y Emily Blunt.
Alguno ya estará pensando que se me olvida Anne Hathaway pero no es que mi memoria falle, es que ella es el mayor "pos vale", para mi, de toda la producción. Parece querer moverse en un registro cuasi de comedia romántica cuando la película es un dramón del quince y su rol no acabas de tener claro si es el de una dulce mujer pervertida por la maldad de Miranda, el de una trepa que en cuanto vea la menor posibilidad acabará pisoteando a quien haga falta o una chica superada por la situación. A mi no me ha convencido para nada y además es que tampoco la he tenido nunca en esa consideración que mucha gente parece tenerla, ni como actriz ni como mujer.
No sé cómo iría el tema en la novela en la que se basa pero desde mi punto de vista se comete un error gigantesco al tratar de meternos con calzador la historia de Andy/Hathaway cuando es evidente en todo momento que quien de verdad es la protagonista es Miranda/Streep. Eso hace que en muchas fases de la cinta naveguemos sin un rumbo claro y que algunos personajes tengan actitudes tan volátiles y que algunas cosas se solucionen tan puerilmente, que nos queda la sensación de que se dejó todo en manos de la calidad de Meryl.
Si ya se me hizo por momentos bastante tediosa, el final me pareció precipitado y totalmente ridículo e incongruente, con un tufillo a comedia romántica que no casa para nada con lo que hemos estado viviendo hasta pocos minutos antes. Quizá a David Frankel, el director, se le atragantó su pasada experiencia como director en la serie "Sexo en nueva york" y no se dio cuenta de que era necesaria una narración menos errática, en un producto donde la trama no se puede corregir o retocar en futuros episodios.
Nota: 5

lunes, 2 de marzo de 2015

Interestelar. ¿Se le ha pasado a Nolan el maíz, digo, el arroz?

Me quedan aun unas cuantas películas por visionar antes de poder votar en los “Blogos de Oro” y la primera que ha pasado ante mis ojos ha sido “Interestelar” de Nolan. Diré de entrada que es uno de mis directores favoritos, quizá en gran parte por su genial “Caballero Oscuro” —y no me refiero únicamente a la segunda entrega sino a la trilogía del “Hombre Murciélago”—, pero no solo por eso, su cine, por lo general no me parece tan complejo de entender como algunos dicen, lo que si sé es que me gusta su manera de contar las historias, como en “Origen” por poner un ejemplo.
Mientras visionaba su última obra, injustamente olvidada según muchos en los “Oscar” de este año, he ido teniendo la extraña sensación, que se ha confirmado al terminarla, de que la cinta va de más a menos.
Si me leéis habitualmente sabréis que yo soy muy pasional con esto del cine y con casi todas mis aficiones, lo que me gusta, o lo que se lleva notas altas es lo que de verdad me llega, lo que de verdad me remueve algo por dentro y esta “Interestelar” no lo ha conseguido tanto como esperaba. A algunos quizá os haya parecido todo súper original, pero yo, según avanzaba, pensaba cada vez más en “Titan A.E”, una película de animación que juega fuera de las grandes ligas, pero que a mi me ha gustado siempre mucho. Vale, no es igual, no estoy diciendo que Nolan plagie nada, pero es que lo de buscarnos un sitio en otro lugar del universo no es nada nuevo. También podríamos decir que tiene reminiscencias a “Contact”.
Siendo sincero, me he identificado mucho con la primera parte de la película y la química entre Matthew McConaghey y la niña que hace de su hija me parece de lo mejor de la película. Ahí es donde empezamos a entender el por qué la humanidad está, una vez más en el mundo del celuloide, a punto de dar sus últimos coletazos en el planeta.
El reparto está muy bien cada cual en su rol, pero tampoco veo ninguna interpretación excepcional como he leído a mucha gente por ahí, en ese aspecto creo que, como siempre pasa con Nolan, todo funciona a la perfección pero sin alardes. Anne Hathaway creíble como científica y una Jessica Chastain cuya presencia es más bien testimonial, no porque aparezca poco, porque según avanza el metraje tiene más minutos en pantalla, pero su personaje me parece que no está todo lo desarrollado que debiera. Ver a Michael Caine es una gozada como siempre y Matt Damon espero que consiga ponerse en forma para su nuevo “Bourne”, porque amigo, aun con el traje de astronauta se te nota que estás fondón, tú antes no ocupabas tanto, campeón.
Hablando de Damon, es más o menos a partir de su aparición, cuando para mi la cosa va perdiendo fuerza porque... es todo taaan predecible, cosa extraña en el cine de Nolan, que tan bien sabe esconder sus cartas generalmente. Y que conste que no me las doy de que las veo venir con facilidad, porque me dejo llevar tanto muchas veces que, salvo en pelis donde todo es tremendamente obvio, suelo enterarme de las cosas ya cuando me las cuentan como en “Interestelar”. Porque, aunque los términos que usan puedan ser de difícil aprehensión, lo cierto es que nos dan todo muy masticadito al final con una resolución que, de alguna manera, nos lleva hacia un “mega happy ending” que no es inesperado pero que creo que no necesitaba de alargar tanto determinadas cosas, porque a mi, personalmente, la última parte del film se me hizo bastante lenta.
Un acierto tremendo es el de tener de nuevo a Hans Zimmer a la batuta de la orquesta, porque este hombre, otra cosa quizás no, pero lo de las bandas sonoras de corte épico grandioso le van como anillo al dedo y lo vuelve a demostrar, aunque en mi caso me quedo en ese sentido con las de Desplat o la de Whiplash incluso de cara a premios.
La he visto muy tarde, y espero poder volver a verla en una televisión de un tamaño aceptable y en calidad Blu-Ray, porque pese a no entusiasmarme tanto como esperaba, me parece una película preciosista en el aspecto técnico y me habría gustado disfrutarla en el cine. Es una gran película en determinados aspectos, aunque por momentos me pareció demasiado lenta y densa, demasiado predecible según se acerca al final y que pierde fuerza con el paso de los minutos. Merecía estar nominada probablemente más que “The Imitation Game” pero qué más da si tenía las mismas posibilidades que esa de llevarse algo. Ah, no me parece ni de lejos lo mejor de Nolan, porque sé que he visto otras suyas que me han llegado y gustado mucho más. Pero como siempre, eso es solo mi opinión personal.