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martes, 5 de enero de 2016

La Tribuna de Ricky: Nananananana Baaaatman, Bonus Track

Bonus track: Batman, la peli de 1966
Sí amigos sí. En realidad Tim Burton no realizó la primera película de este legendario personaje de DC Cómics, sino que la primera incursión cinéfila tuvo lugar muchos años antes a raíz del tremendo éxito que tuvo la serie en la ABC. Cuando ya los cómics de Batman y Robin estaban en pleno auge, allá por los años 60, la cadena ABC aprobó la creación de una serie de acción real basada en las historias del cruzado de la capa y sus fieles amigos. Al final fue en 1966 cuando tuvo lugar el estreno del primero de más de 100 capítulos de esta serie mítica. Justo al final del primer año de vida de los 3 de los que constaría, se realizó este largometraje con un presupuesto que para entonces era exagerado (los rumores dicen que era el episodio piloto pero que era tan caro que se desechó).
La película era en realidad un capítulo largo en la que aparecían los mismos personajes protagonistas, los mismos cachivaches estrambóticos y los mismos vehículos estrafalarios. De hecho, para documentarme de cara a este artículo he leído que el Bat-Bote se construyó solo para la ocasión (flipo...jajaja). La sinopsis es simple: los cuatro mayores villanos de Gotham City, a saber, el Joker, el Pingüino, Catwoman y Enigma, se hacen con una máquina que convierte a la gente en polvo y pretenden someter a los mayores dignatarios del mundo. Sólo el dúo enmascarado puede impedir que su malvado plan llegue a buen puerto.
Adam West es el primer Batman que hemos visto en pantalla. A su lado, Burt Ward en el papel de Robin. Y como villanos Lee Meriwether (Catwoman), César Romero (el Joker), Burgess Meredith (el Pingüino) y Fran Gorshin (el Acertijo o Enigma). Pero sin duda lo mejor que tiene esta película para los fans de esta generación eran 3 cosas: los vehículos y bat-cachivaches, el atuendo y las escenas de pelea. El Batmóvil era un coche lleno de artilugios y gadgets, con una silueta claramente identificable e incluso sirena…surrealista de todo punto. Pero bueno, aquí es donde descubrimos de dónde sacó la idea de la tobera de fuego trasera Burton. Y no sólo nos quedamos ahí, en la película aparece el Bat-Cóptero, que es un helicóptero normal con un logo, el ya mencionado Bat-Bote e incluso una Bat-Moto. Pero no hay que olvidar que todo iba acompañado del prefijo Bat y pasaba a ser magnífico y súpermolón. Era magnífico la verdad. Si nos adentramos en el mundo de los disfraces, es obvio que ahora mismo parecen pijamas, y que son cutres a más no poder, pero supongo que por aquel entonces gustaban. También es verdad que el del pingüino o el del Joker no parecían tan cutres, es raro que parezca que se invirtió más talento en el diseño de esos que en el de los personajes principales. Pero sin duda si por algo marcó la serie y la película es por el uso de interjecciones y onomatopeyas de golpes en las escenas de lucha en plan cómic. Son míticos esos Paff, Pow, Splash…jajaja.
La verdad es que vista ahora, la película parece un mal chiste porque es más que cutre. Parece un vídeo hecho en 5 minutos por un grupo de chavales de preescolar. Sólo hay que ver la escena del principio con el tiburón de plástico mal hecho. Pero bueno, hay que tratarla en su contexto y estamos hablando del año 1966, donde esta serie fue un gran éxito. Aquí en España tardó en llegar un poco más por la censura franquista, y en 1979 cuando se estrenó aquí ya no estaba ni en contexto ni en época. Pero sí que se recuerda con gran cariño por una generación que la vivió de niños y que nos acercó a esa gran figura que luego hemos ido engrandeciendo a lo largo de los años con la filmografía que hemos estando repasando en el Motel que nos acoge. Que no os extrañe que no le otorgue nota a esta película, para mí es incalificable. Es de lo peor que he visto en casi todos los aspectos, pero mi experiencia personal me impide valorarla justamente. He pasado grandes momentos viendo a Adam West con el pijama ese a cuestas...jajaja. Espero que este Extra os haya gustado, creo que era justo recordar que todo tiene un origen y que el de Batman, es y siempre será este.

lunes, 4 de enero de 2016

El caballero oscuro: La leyenda renace, qué pena que acabara el Batman de Nolan

Es muy complicado darle cierre a una trilogía, sabiendo que de verdad se acabó ahí, no como con otras, y dejar contentos a todos. Estoy seguro de que así fue también con esta película aunque en mi caso he de decir que me dejó más que satisfecho.
Nolan tiene una manera de narrar que siempre consigue atraparme, incluso cuando no me convence tanto como a otros con alguna de sus películas, y en este caso no fue diferente. La verdad es que no lo tenía sencillo, la sombra del Joker de Ledger era demasiado alargada y en una cinta de estas características, el némesis del héroe es tan importante o más que este. Es evidente que Bane/Hardy no está a la altura de Heath pero también es innegable la presencia física tan apabullante que, acompañada de esa voz distorsionada por la máscara, hablando siempre de VO, lo hacen idóneo para la traca final que supone esta tercera entrega. En el debe de Nolan y su equipo de guionistas está que la evolución de Bane en la parte final del film quizá le quita algo de fuerza pero se ve compensado por el tributo que se hace al héroe.
En realidad podríamos incluso decir que todo el metraje es en mayor o menor medida un homenaje, muy emocional en muchos momentos me permitiría decir, a la figura de ese hombre que ha estado en las sombras protegiendo a su ciudad mientras lo perdía todo. Veremos a un Wayne casi hundido resurgir de sus cenizas no una sino varias veces a lo largo del film, acompañado por viejos conocidos como Alfred/Caine, que me ha puesto la piel de gallina en varias ocasiones, Gordon/Goldman, torturado por lo que se vieron obligados a hacer y por recién llegados que, de haber existido secuelas, habrán acabado teniendo más protagonismo, como Anne Hathaway y Joseph Gordon-Levitt, cuyo futuro me habría encantado disfrutarlo en manos de Nolan, ¿a vosotros no?
Como siempre en esta trilogía, se huye de lo absolutamente inverosímil, para hablarnos de temas que incluso podrían trasladarse, en cierta medida, a lo que vivimos a día de hoy con las diferentes amenazas terroristas que asolan gran parte del mundo, con ese afán de limpieza que solo en sus mentes tiene verdadero sentido. Vale, Batman tiene juguetitos imposibles pero la mayor parte de las situaciones no son descabelladas, máxime si lo comparamos con muchas de las películas de acción que llegan a las carteleras de nuestros cines cada año.
Este renacer de la leyenda es largo, aunque a mi se me pasa volando, y quizá le falte algo de riesgo a la hora de contarnos su historia pero, a riesgo de repetirme, creo que Nolan prefiere pecar de falta de originalidad en favor de una trama que se sustenta más en la fuerza de los personajes y de las emociones, fundamentalmente de estas últimas. Si conectas con la forma de hacer cine de este realizador y con la visión del "Hombre Murciélago" que ha transmitido desde el principio es muy difícil sentirse decepcionado. En todo caso la decepción pueda venir porque hay cosas que no se desarrollarán nunca salvo que, de sorpresa, volvieran a unirse para hacerlo pero siempre podremos imaginar cómo habrían sido las cosas tras esa última escena en la cueva.

domingo, 3 de enero de 2016

El caballero oscuro, el héroe que Gotham merece

Es imposible hacer una tortilla sin romper unos cuantos huevos y usando ese símil, es imposible limpiar una ciudad tan corrupta como Gotham sin romper tantos que sus dueños acaben hartándose de ti hasta el punto de usar a un animal rabioso al que esperan, aunque saben que no podrán, controlar. En torno a algo en principio tan simple gira una de las películas más serias y profundas en el mundillo de las adaptaciones de cómic, con permiso de Watchmen, y que no se queda en unas cuantas escenas con algo de chicha que solo sirven para dar paso a una acción desenfrenada y espectacular que busca únicamente entretenernos.
Nadie puede negar que Heath Ledger y su Joker tienen gran parte de culpa de la fama y la calidad de este film, con una creación que, al igual que la de Nicholson, logra transmitirnos esa locura cada segundo que aparece en pantalla. No obstante, sería injusto decir que solo él tiene ese mérito de haber hecho grande a esta cinta, porque Nolan consiguió que algunos personajes, como Gordon/Gary Oldman o Alfred/Michael Caine crecieran adquiriendo mucho más protagonismo y que Aaron Eckhart dejara a la altura del betún al Harvey Dent/Dos Caras de Tommy Lee jones. Si he de decir que se hace un poco extraño que no pudieran contar con Katie Holmes para el personaje femenino principal como en la anterior entrega; a pesar de que Maggie Gyllenhaal lo hace muy bien queda un poco cutre un cambio así en una producción de ese calibre.
Además de un gran trabajo de todo el reparto, incluido un Bale que aportó al personaje la humanidad de la que carecía, o que más bien se negaba a sí mismo el de Keaton, la historia, más cercana al cine negro en muchos momentos que a lo habitual en las adaptaciones de Marvel o DC, es la que convierte a la película y a su protagonista en mucho más de lo que la mayoría esperaba. Wayne/Batman se verá obligado a tomar muchas decisiones que le harán andar por la cuerda floja entre el respeto de las reglas establecidas donde ha intentado moverse o caer del lado del Joker, algo que parece lo único posible para poder detenerlo. En ese sentido me gustaría destacar toda la parte de los ferrys, que Nolan usa maravillosamente bien para plantear no solo a los personajes sino al espectador un dilema moral que, no olvidemos, es uno de los más grandes a los que se enfrentan en EEUU desde hace muchos años. Espero que me entendáis, porque prefiero no decir más de cara a quienes hayan podido no ver aun esta cinta.
Para terminar he de decir que los minutos finales, con las frases que se ponen en boca de Batman y de Gordon son de esas que a mi se me quedan grabadas porque están preñadas de significado y demuestran el sacrificio que a veces conlleva el hacer lo correcto. Otra cosa grande, enorme, de "El caballero oscuro" y del cine, es que, aunque Ledger se nos fue no mucho después y demasiado joven, siempre podremos disfrutarlo en ese papel que le dejó en la cúspide y que le valió un Oscar más que merecido.
Y no olvidéis que a veces, para que el héroe que es capaz de mover lo necesario en las personas prevalezca, otros han de retirarse aunque sean ellos quienes de verdad merecen el reconocimiento. Pero solo hasta que de nuevo le necesiten.

sábado, 2 de enero de 2016

Batman Begins, devolviendo a Batman lo que es de Batman

La primera crítica del año no es para una película de estreno, no es nada nuevo, pero si que logró en su día darle un nuevo enfoque no solo a Batman sino al cine de superhéroes en general. Ese "Begins" del título es a la vez comienzo pero también reinicio para un personaje al que ridiculizó Joel Schumacher, porque hay cómics que pueden adaptarse de otra manera y hasta tienen su gracia pero es que un vengador, un justiciero no puede ser un payaso de circo o servir para que se monten las tres pistas a su alrededor.
Estamos, probablemente, ante la mejor película de inicio para un héroe que podamos ver en la gran pantalla con unos primeros cincuenta minutos o así sublimes de presentación de personajes y donde hasta el niño está bien escogido y consiguen que vayamos comprendiendo, una vez más, el por qué Wayne/Bale se convierte en "El Hombre Murciélago" y con un toque mucho más realista, dentro de las posibilidades, y con un Liam Neeson que funciona muy bien como mentor del protagonista en su aprendizaje para convertirse en mucho más de lo que se nos enseña en los minutos iniciales. Seguramente es esto lo que hace que el film ya estuviera muy por encima de la media de proyectos similares, conocemos al héroe con mucho más detalle y empatizamos más.
He leído por ahí —a críticos profesionales— que a partir de entonces todo es más de lo mismo y hombre, en parte pueden tener razón pero, la verdad, ¿esperaban a Batman parándose a hacer reflexiones filosóficas profundas en medio de Gotham o algo así? Estamos ante cine de entretenimiento basado en cómics no es un biopic de superación personal.
El reparto también es otro de los grandes aciertos de la cinta, no solo por Bale, que lo borda, o Neeson que pone toda su experiencia al servicio de Nolan sino por todos esos secundarios de lujo que además lo hacen de vicio como Michael Caine, Gary Oldman o, especialmente, Cillian Murphy. Hay más e incluso algunos son habituales en films de este director y en las siguientes entregas adquirirán un mayor protagonismo pero ante todo demuestran que para que una maquinaria tan compleja funcione bien, cada engranaje por pequeño que sea es imprescindible.
Ya lo he dicho antes y lo repito, aquí todo tiende más al realismo, como en muchos aspectos lo hacían las de Burton, de tal manera que nada nos resultará excesivamente chirriante si aceptamos que una corporación como la de Wayne pueda tener acceso a prototipos que permitan la creación de un traje y unos gadgets que recibirán explicación para que el espectador no piense que se ha usado un molde y goma para fabricar lo único que se interpone entre las armas de los villanos y el cuerpo, que veremos magullado, de nuestro vigilante nocturno.
Melodías a cargo de James Newton Howard y Hans Zimmer que son de nuevo dignas de ser recordadas y disfrutadas, no como en las de Schumacher, y todo lo dicho hasta aquí son las cosas que hacen que disfrute enormemente, en cada nuevo visionado, de este renacer, de este inicio gracias al cual tendríamos después a uno de los villanos más recordados de la historia del celuloide pero de eso ya hablaremos mañana.

jueves, 31 de diciembre de 2015

Batman y Robin, guía de cómo enterrar carreras cinematográficas

Me imagino las conversaciones que debía tener Schumacher a la hora del montaje de la escena inicial de la película, enfocando de nuevo las zonas erógenas de nuestros aguerridos y plastificados héroes, tenían que ser la risa. Igual que todo lo que sigue mientras Batman y Robin cogen sus respectivos vehículos, que de nuevo parecen sacados de atracciones de feria o en los momentos finales del film directamente pensados para merchandising, para ir a enfrentarse a un Chuache que se ve aun más ridículo aquí que cuando intentó llorar en aquella peli con el diablo por medio y tal.
Aquí es fácil llorar, vosotros decidís si del descojone o de la pena de ver cómo convierten en un chiste a nuestro enmascarado amigo, y más fácil aun preguntarse cómo pueden mostrarse cosas tan importantes como un remedo de Bane, creado por un científico loco que más bien parece el Profesor Bacterio, de manera tan cutre como lo hacen Joel y todo su equipo técnico. Imagino que debió ser difícil conseguir financiación suficiente después del fiasco de la anterior; al menos yo quiero creer que lo fue. En serio, salvo los trajes de los personajes principales, casi todo lo demás se ve de baratillo y en 1997 digo yo que algo mejor se podía hacer para recrear esa Gotham que palidece frente a la que Burton nos trajo con muchos menos medios.
Lo peor de todos modos es que ni teniendo a una Uma Thurman que quita el hipo como Poison Ivy saben aprovecharla porque lo "chorradesco" de la mayoría de situaciones hace que incluso su personaje quede caricaturizado, como la charleta feminista que le da Alicia Silverstone cuando se enfrentan, no mucho después de que, para cumplir en igualdad con sus compañeros varones, nos hayan dado primeros planos de su culo y su pecho al enfundarse el traje. Schumacher hace primero un uso sexista de la mujer para luego poner en los labios de esa misma fémina un alegato de unas dos o tres frases en medio del combate, ya sabéis, que no falten esos momentos entre leche y leche.
Pero claro, no podemos pedir mucho a una cinta cuyo guión n tiene mejor ocurrencia que sacar a Clooney diciendo que no sale de la cueva sin su "BatTarjeta" de crédito... Si, en serio. A mi esta escena me quedó marcada a fuego porque, desgraciadamente, yo fui de los que vi este film en cine, en concreto con uno de mis primos, y jamás olvidaré que fue en ese momento cuando, a pesar de seguir en la sala, él, que se había llevado una mini radio de aquellas tan usadas en los noventa se puso a escuchar por uno de los auriculares la Champions. Y de ahí hasta el final, mamarrachadas todas las que se os ocurran y más.
Realmente no sé cómo no se les cae aun a día de hoy la cara de vergüenza a quienes participaron en este engendro, aunque seguramente más de uno recibió su merecido, con carreras que quedaron tocadas e incluso hundidas después de este esperpento, caso de Chris O'Donnell o Alicia Silverstone.
Quizá otros personajes de cómic se presten a hacer una suerte de parodia de sí mismos o tengan un humor que permita ser más desenfadados, como lo que veremos en Deadpool, pero Batman, damas y caballeros, es un tipo que sale cada noche a tomarse la justicia por su mano y a matar si es necesario a quienes escapan a la ley o son incontrolables para esta. Por eso merece un guión adulto y no uno que parezca escrito para niños.
Yo casi nunca os digo que no veáis una película porque igual a vosotros una bizarrada como esta os puede gustar, a mi me gustan cosas que a otros no, pero haceros un favor y si os ponéis con ella, tened cerca las de Burton, preferiblemente la primera, o las de Nolan para quitaros el mal sabor de boca y para ver lo que de verdad es Batman.

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Batman Forever, ¿o era cutrever?

Solo tres años después y sin su protagonista, Keaton, ni su director, Burton, aunque este último está en la producción, nos intentaron colar esta continuación de las aventuras del "Hombre Murciélago" como si no hubiera pasado nada, con el mismo mayordomo y con algún otro personaje encarnado por el mismo actor.
He de decir que, en lo referente a esas escenas que tanto les gusta mostrarnos de cómo le queda el traje/armadura a nuestro héroe, coquilla incluida, no terminé de pillarle el punto a eso de enseñar la zona del paquete o el culo del protagonista. Tampoco lo conseguí con ese batmovil con más luces que un tiovivo de feria y esa especie de cresta punk totalmente desproporcionada y antiestética que le pusieron. Prefiero la sobriedad de los vehículos de Burton, al menos en lo que a Batman se refiere, aunque he de decir que el detalle de cómo guarda esa especie de caza que tiene si que es un puntazo.
El problema de Schumacher es que intenta repetir la fórmula de la primera de Keaton con un resultado nefasto. Con una Nicole Kidman rubia que intenta sustituir a Kim Basinger, a la que supera en capacidades interpretativas pero con un personaje que carece de la inocencia que hacía de ella un contrapunto casi perfecto a la oscuridad de Wayne. Luego está un Val Kilmer que en aquella época todavía daba la talla como actor pero que fue incapaz de dotar de ese otro lado que ha hecho del "Caballero Oscuro" lo que es, un justiciero implacable.
Es muy posible que lo que hace imposible que ese aspecto, el del protagonista, funcione como debería, son sus dos antagonistas. Dos caras/Tommy Lee jones intenta ser lo que fue el Joker de Nicholson, con una extravagancia similar pero que, a pesar de sus innegables cualidades, se queda la mayor parte del tiempo más cerca del payaso que de ese terror que era capaz de infundir Jack. Y qué decir de Jim Carrey como Edward Nygma, al que cometen el error de dejarle ser sus personajes habituales más que construir un villano digno; tiene algunos instantes en que consigue no ser una caricatura pero ese muestrario de muecas más acorde con "Dos tontos muy tontos" que con un genio como se supone que es su personaje le quita casi toda la gracia y de nuevo hace que la cinta pierda mucha de lo oscuro de Batman y de su entorno.
Y luego tenemos el preludio de lo que sería el remate final, el tiro en la sien a la saga por parte de Schumacher con él siguiente film, y quizá algo que marcaría la carrera de Chris O'Donnell como es la aparición de Robin. De trapecista a puto amo del kickboxing en cero coma, por no hablar de la fuerza sobrehumana que demuestra en la escena del circo. No es creíble como adolescente inadaptado, cosa que nos intentan vender después de un dramático suceso de la trama, y es obvio que solo está ahí como paso previo a lo que estaba por llegar, bueno, para eso y para lucir otra coquilla en su armadura toa molona porque todos sabemos que los buenos están muy bien dotados y los villanos pueden ir con mallas hiperajustadas y no se les nota ni algo del tamaño de un botón, si no que se lo digan a Jim Carrey. Y los hombres tranquilos, que aunque la Kidman no tiene canalillo del que sentirse orgullosa por mucho que se lo intenten crear, tenemos a Drew Barrymore que de eso le sobraba por aquel entonces, igual que películas y papeles del montón.
Una banda sonora que ni se recuerda, una ambientación que intenta beber de la de Burton pero que se olvida de que, por ridículas que sean las vestimentas de los malosos, estos son psicópatas y por eso dan miedo, Joker y Pingüino os saludan, soluciones infantiloides para muchos de los problemas que se le presentan a Batman y un elenco sobreactuado en su mayoría sembraron el germen de la muerte cinematográfica del personaje hasta que llegó Nolan.

martes, 29 de diciembre de 2015

La Tribuna de Ricky: Batman Vuelve

Bueno, pues según la cronología, nos situamos en el año 1992, ante la segunda película de la saga Batman que se ha hecho a lo largo de la historia. Batman Vuelve (Batman Returns) vuelve a estar dirigida por Tim Burton, y como tal regresa a los iconos más representativos de su arte: oscuridad, colorismo extremo en momentos concretos que acentúan esa tenebrosidad, personajes exagerados…un compendio de cosas que hacen del director americano algo singular y que hacen de esta película otro proyecto único.
Si os acordáis, y según habrá descrito la incomparable Aurora, el Universo Batman despegó con una película genial que acabó con una señal en el cielo a la que acudir siempre que la ciudad necesite al cruzado de la capa. Pues bien, lejos de que la ciudad sea un remanso de paz, la Navidad ha traído un pequeño regalo de violencia a cargo del siniestro Círculo Rojo comandado por el malvado Oswald Coblepott (el Pingüino). Lejos de quedarse solo en el terreno criminal, logra urdir un plan junto al empresario corrupto Max Shrek en el que acabaría como alcalde de Gotham. Sólo Batman, con la ayudita de su inseparable Alfred y la bella y traicionera Catwoman puede impedirlo.
La película no llega a ser tan buena como la primera, y es que el personaje del Joker de Jack Nicholson es difícil de igualar, ya que marca mucho el desarrollo de la película. El protagonismo vuelve a recaer en Michael Keaton, un actor que a mí me gustaba mucho por su sobriedad y buen hacer pero que nunca (hasta el año pasado con Birdman) fue considerado en el mundo cinéfilo. Creo que cumple a la perfección con el personaje de Batman, algo que no parece tan fácil viendo el resultado de los siguientes actores en ese rol. El personaje del Pingüino realizado por Danny DeVito es muy muy bueno, aunque sufre la terrible comparación con el personaje de Nicholson, y en esa siempre va a perder. La transformación es magistral como no podía ser menos en una peli de Burton.
Personalmente me gusta mucho porque genera un punto de ternura en ocasiones que luego se transforman en el más absoluto de los bichos horrendos. El personaje femenino de la cinta pasa a ser de Michelle Pfeiffer como Catwoman, la secretaria Selina Kyle que sufre una transformación hacia la nueva heroína del Universo DC. Un poco irreal, la verdad, porque no veo yo a la frágil actriz haciendo esas cabriolas, pero bueno, pasable. Creo que menos me lo hubiera creído en manos de Annette Benning como estaba previsto antes de que se quedara embarazada. El malvado Shrek está interpretado por Christopher Walken, otro de los colaboradores habituales del director y que como casi siempre cumple a la perfección, aunque a veces está demasiado exagerado.
Lejos del terreno actoral, la cinta vuelve al más puro estilo Burton con una escenografía visual casi inmejorable a cargo de los mismos responsables que nos enamoraron a todos en Eduardo Manostijeras y Beetlejuice. Si a eso le sumamos la genial banda sonora de Danny Elfman, el resultado es que en el minuto 2 ya estamos todos sumergidos en el lúgubre mundo de la ciudad de Gotham. En resumen, una excelente continuación del mundo del caballero oscuro que supuso el cierre de una gran época para el personaje y el inicio del declive de la saga hasta que llegó Christopher Nolan para resucitarlo.
No os vayáis muy lejos que en breve el joven maestro Rudy nos trasladará a las siguientes películas en este camino que ha emprendido de rememorar la historia de Batman en el cine.

lunes, 28 de diciembre de 2015

Batman, en las noches de Gotham alguien oscuro vela por nosotros

Ya sé que como las de Nolan no hay, son la pera limonera pero qué queréis que os diga para mí la mejor es esta de Tim Burton, (una vez lo comenté en Twitter y casi me lapidan). Esta es la primera y la que capta toda la esencia del cómic. Cierto es que siento debilidad por Burton, sin embargo la segunda de esta saga no me entusiasma, sin embargo a mi querido Sr. Purgatorio le parece igual de fantástica, pero eso ya os lo dirá él. La estética de este film me encanta,  la oscuridad, la suciedad que refleja transmite a la perfección la corrupción de la ciudad. No me iréis a decir que Jack Nicholson no se sale en esta cinta, incluso son su sonrisa de Joker da mal rollito, de psicópata histriónico al que los colorines le chiflan. Kim Basinger como la fotógrafa Vicky Bale, está preciosa, la veo como una de las mujeres más hermosas del cine aunque quizás su nivel interpretativo no sea de los mejores de la historia del celuloide, pero en fin no nos imaginamos 9 Semanas y Media sin ella, ¿no es cierto?
Y qué decir de Michael Keaton este papel fue su pistoletazo de salida para llegar a ser un conocido actor. Creo que es su mejor papel hasta la llegada de Birdman, que aunque no fue de mi agrado reconozco que desarrolla una buena interpretación, lo uno no quita lo otro. La banda sonora de Danny Elfman me parece que marida maravillosamente bien con la estética del film regalándonos por otra parte momentos de color con la música de Prince, que hacen que se te vayan los pies igual que a Joker. La película me gusta, me gusta, me gusta aunque no tanto como tú querido, tú serás mi héroe, el que me lleva en volandas hasta las puertas del cielo.
Yo te llevo en volandas donde tú quieras querida pero recuerda que, a diferencia de lo que hace Vicky/Basinger, tienes que decirme el peso exacto de tu amor no sea que luego nos quedemos a medio camino. Qué maravilloso ha sido tantos años después volver a ver esta película en tu compañía y poder darle el pistoletazo de salida a nuestro ciclo dedicado al antihéroe por excelencia escribiendo codo a codo contigo.
La otra cosa buena que tienen estos visionados tanto tiempo después es que la película logra sorprenderte en algunos momentos y darte cuenta de lo grande que era lo que conseguían en aquellos tiempos donde lo digital era aun escaso. Y aun así, la ambientación y la estética de Burton son sublimes y muy adecuadas al personaje y a su antagonista aquí, un Joker interpretado magistralmente por Nicholson, que en VO pone los pelos de punta en muchísimas ocasiones. Si he de ser sincero, después de disfrutar de él no soy capaz de quedarme con él o con el de Ledger porque creo que son visiones muy diferentes pero igual de validas y dos interpretaciones dignas de estudio y que demuestran que el cine basado en cómics también es más que puro entretenimiento.
Sin duda que para lo que se esperaba de ellos, o lo que se necesitaba, tanto Keaton como Basinger cumplen de sobra porque, seamos sinceros, al final es el Joker quien acapara prácticamente todo el protagonismo. Como digo, se nota que es la época dorada de muchos de ellos y que pocas cosas podían salir mal con un Burton que sabe imprimir su personalidad en todo lo que hace, incluso cuando ha bajado el pistón en los últimos años y ya no nos enamora como antaño.
Le voy a dar la razón a mi amorcito en que Elfman está sobresaliente y demuestra por qué siempre ha sido el compositor fetiche de este realizador, creando una de las bandas sonoras más reconocibles de los últimos treinta años. Donde he de enmendarte la plana mi vida es en lo de la segunda película, que analizará Ricky, y es que yo la veo al mismo nivel estéticamente pero no en términos generales. También me quedo con Michelle antes que con Kim, en lo que a Batman se refiere porque yo ya tengo a mi gatita y no la cambio por otra por mucho cuero que se ponga o canalillo que enseñe, por Halle Berry lo digo.
Una de esas cintas que siempre da gusto volver a visitar y más aun para traeros estas entradas tan sentimentaloides y personales que nos salen cuando la nostalgia y el amor mutuo nos embriagan.