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domingo, 1 de noviembre de 2015

Marte, las papas saben mejor con mojo picón Matt

Con bastante más retraso del esperado pude ver finalmente una de las películas de las que mejor habla la gente en redes sociales en las dos últimas semanas, esa especie de "Náufrago" ambientada en el planeta rojo y protagonizada por un Damon que se nota que se ha tenido que poner en forma, no solo para esta, sino seguramente para poder retomar la saga de Bourne.
De lo que más he leído sobre esta cinta es sobre el humor que parece haber entusiasmado a la mayoría y he de decir que estoy de acuerdo, porque habiéndosele ido a Scott de las manos la duración, determinadas situaciones me resultan demasiado alargadas, sin duda es más agradable para el espectador ese positivismo y buen humor que casi siempre se desprende en la mayoría de las situaciones que vive el protagonista. Para mi es el mayor acierto del film sin ninguna duda.
Junto a ese aspecto, lo más destacable de esta adaptación de la novela homónima, me quedo con un Matt Damon espectacular que no solo ha recuperado su físico sino que también demuestra que no se le ha olvidado actuar de manera más pausada y casi diríamos que intimista, por la soledad del personaje, tras tantas cintas de acción que ha protagonizado en los últimos años. Del resto del reparto se me hace complicado destacar a nadie por encima del resto aunque Chastain y Ejiofor demuestran estar un escalón más arriba que los demás a día de hoy. Lo que si tengo claro es lo peor en este sentido, se trata de Jeff Daniels, que me ha parecido flojísimo y sobreactuado casi todo el tiempo y, la verdad, dudo mucho que fuera eso lo que se le pedía pues precisamente su personaje es de los más serios. Siendo sincero, es un actor que jamás me ha convencido y pienso que la película habría ganado con otro en su papel.
Otra cosa que me ha gustado ha sido el trabajo en el apartado musical, tanto en las canciones escogidas y las coñas recurrentes con ellas a lo largo de todo el metraje, como la parte instrumental a cargo de Harry Gregson-Williams, que a pesar de quedar en un segundo plano por eso de la música disco que escucha Damon, ayuda a mejorar el conjunto y merece sin duda escucharla por si sola para poder apreciarla mejor.
Hasta aquí podemos decir que coincido con la mayoría en la valoración más que positiva de este film pero, como en todo, también hay cosas malas y aquí no va a ser la excepción. Me ha encantado todo el grueso de la trama desarrollado en Marte y los maravillosos momentos de humor y drama que se viven en la NASA, hasta que se empieza a perfilar el rescate y, lo que hasta ese momento había sido científicamente creíble, al menos para profanos, empieza a ser un poco al estilo de "Armaggedon", que es de esas películas que no te sorprende que se saquen cualquier cosa de la manga con tal de que el guión funciones. Para mi el problema ha sido que en la parte final me he salido muchísimo de la peli por esa causa, perdiendo parte de lo ganado y quedándose en menos de lo que podría haber sido, siempre desde mi punto de vista.
Nos encontramos ante uno de los blockbusters más entretenidos del año y, sin duda, mucho mejor que la fallida "Exodus" y que nos da cierta esperanza de recuperar al Scott de antaño. Me ha gustado bastante pero sin entusiasmarme porque pienso que le sobran cosas y le falta un poco más de realismo, dentro de lo que cabe, en la resolución de determinados giros argumentales en la parte final.

sábado, 21 de marzo de 2015

Elysium. "No mames wey".

Segundo día con nuestro amigo Neill y empezamos a notar ese síndrome de "Tengo más presupuesto y puedo hacer mejores efectos y contratar a mejores actores" que sufren muchos cuando entran en la industria hollywoodiense. El problema de dicha enfermedad es que suele llegar acompañada de guiones que arriesgan mucho menos y que se centran en una acción espectacular en la que importa más el continente que el contenido.
"Elysium" cumple con lo que la máquina de hacer billetes que es Hollywood exige, esto es, caras conocidas, una historia simple —esta es similar por la guerra de clases y porque la "Tierra" es como el campo de concentración que veíamos en "Distrito 9" para los aliens pero en esta ocasión lo es para los humanos más desfavorecidos— y un producto que entre por los ojos del espectador de manera directa e impactante. Esto último se consigue ya de inicio con la presentación de la estación espacial que da nombre a la cinta y que Pablo Iglesias diría que es cosa de "la casta".
El problema llega cuando ves que estamos ante más de lo mismo del propio director y de la ciencia-ficción más rancia y claro, después del debut de Blomkamp y teniendo más medios a su alcance creo que todos esperábamos algo más. No es que pidiéramos una "Blade Runner" de nuestra época —aun no he visto esta película y he de ponerle remedio ya— si vamos a algo más profundo o un "El quinto elemento" si vamos a algo totalmente lúdico pero de calidad notable aunque algo más arriesgado.
Una vez dicho lo anterior, nos encontramos con una de las pocas cosas que salvan a la película de ser una más que es parte del reparto, que se lleva la mejor parte... perdonad el chiste malo. Matt Damon es como Neeson, en este tipo de films un tanto vacíos da un plus al encarnar al protagonista porque además de un gran actor de acción es un gran actor a secas y aquí no es una excepción. Sharlto Copley, regresa como actor fetiche de Blomkamp y lo hace en un registro diametralmente opuesto al de "District 9", construyendo un "Némesis" secundario que resulta ser mucho mejor como enemigo que los poco creíbles y muy lejos de su nivel William Fichtner y Jodie Foster; lo de esta última es de traca la verdad porque siendo su personaje tan importante te deja con la sensación de que ni ella se lo cree ni consigue que nosotros lo hagamos tampoco. Ah, también tenemos por ahí a Diego Luna para hacer creíble el tono "hispano" que quiere darse al film y que queda tan desdibujado salvo por algunas frases tan típicas y que suenan tan mal dobladas que te sacan de la peli en algunas escenas.
Estamos ante una cinta que demuestra una mejoría notable en todo lo referente a aspectos técnicos, impresionantes en muchos momentos, pero nos empieza a enseñar las carencias de su director como guionista y parece que su idea es repetir una y otra vez lo mismo pero con ciertos retoques haciendo blockbusters de medio pelo donde actores que antes admirábamos hacen papeles sobre los que, bueno, ya hablaremos mañana cuando analicemos "Chappie" y la genial actuación de Hugh Jackman. Para pasar un rato entretenido "Elysium" cumple su cometido pero si buscáis ciencia ficción de cierto nivel tendréis que recurrir a lo ya conocido o al mercado "indie" del que vino Blomkamp, donde parece que echan el resto muchos para poder llegar a ser directores de películas que olvidas al poco rato de verlas pero que atraen mucho público a las salas.

lunes, 2 de marzo de 2015

Interestelar. ¿Se le ha pasado a Nolan el maíz, digo, el arroz?

Me quedan aun unas cuantas películas por visionar antes de poder votar en los “Blogos de Oro” y la primera que ha pasado ante mis ojos ha sido “Interestelar” de Nolan. Diré de entrada que es uno de mis directores favoritos, quizá en gran parte por su genial “Caballero Oscuro” —y no me refiero únicamente a la segunda entrega sino a la trilogía del “Hombre Murciélago”—, pero no solo por eso, su cine, por lo general no me parece tan complejo de entender como algunos dicen, lo que si sé es que me gusta su manera de contar las historias, como en “Origen” por poner un ejemplo.
Mientras visionaba su última obra, injustamente olvidada según muchos en los “Oscar” de este año, he ido teniendo la extraña sensación, que se ha confirmado al terminarla, de que la cinta va de más a menos.
Si me leéis habitualmente sabréis que yo soy muy pasional con esto del cine y con casi todas mis aficiones, lo que me gusta, o lo que se lleva notas altas es lo que de verdad me llega, lo que de verdad me remueve algo por dentro y esta “Interestelar” no lo ha conseguido tanto como esperaba. A algunos quizá os haya parecido todo súper original, pero yo, según avanzaba, pensaba cada vez más en “Titan A.E”, una película de animación que juega fuera de las grandes ligas, pero que a mi me ha gustado siempre mucho. Vale, no es igual, no estoy diciendo que Nolan plagie nada, pero es que lo de buscarnos un sitio en otro lugar del universo no es nada nuevo. También podríamos decir que tiene reminiscencias a “Contact”.
Siendo sincero, me he identificado mucho con la primera parte de la película y la química entre Matthew McConaghey y la niña que hace de su hija me parece de lo mejor de la película. Ahí es donde empezamos a entender el por qué la humanidad está, una vez más en el mundo del celuloide, a punto de dar sus últimos coletazos en el planeta.
El reparto está muy bien cada cual en su rol, pero tampoco veo ninguna interpretación excepcional como he leído a mucha gente por ahí, en ese aspecto creo que, como siempre pasa con Nolan, todo funciona a la perfección pero sin alardes. Anne Hathaway creíble como científica y una Jessica Chastain cuya presencia es más bien testimonial, no porque aparezca poco, porque según avanza el metraje tiene más minutos en pantalla, pero su personaje me parece que no está todo lo desarrollado que debiera. Ver a Michael Caine es una gozada como siempre y Matt Damon espero que consiga ponerse en forma para su nuevo “Bourne”, porque amigo, aun con el traje de astronauta se te nota que estás fondón, tú antes no ocupabas tanto, campeón.
Hablando de Damon, es más o menos a partir de su aparición, cuando para mi la cosa va perdiendo fuerza porque... es todo taaan predecible, cosa extraña en el cine de Nolan, que tan bien sabe esconder sus cartas generalmente. Y que conste que no me las doy de que las veo venir con facilidad, porque me dejo llevar tanto muchas veces que, salvo en pelis donde todo es tremendamente obvio, suelo enterarme de las cosas ya cuando me las cuentan como en “Interestelar”. Porque, aunque los términos que usan puedan ser de difícil aprehensión, lo cierto es que nos dan todo muy masticadito al final con una resolución que, de alguna manera, nos lleva hacia un “mega happy ending” que no es inesperado pero que creo que no necesitaba de alargar tanto determinadas cosas, porque a mi, personalmente, la última parte del film se me hizo bastante lenta.
Un acierto tremendo es el de tener de nuevo a Hans Zimmer a la batuta de la orquesta, porque este hombre, otra cosa quizás no, pero lo de las bandas sonoras de corte épico grandioso le van como anillo al dedo y lo vuelve a demostrar, aunque en mi caso me quedo en ese sentido con las de Desplat o la de Whiplash incluso de cara a premios.
La he visto muy tarde, y espero poder volver a verla en una televisión de un tamaño aceptable y en calidad Blu-Ray, porque pese a no entusiasmarme tanto como esperaba, me parece una película preciosista en el aspecto técnico y me habría gustado disfrutarla en el cine. Es una gran película en determinados aspectos, aunque por momentos me pareció demasiado lenta y densa, demasiado predecible según se acerca al final y que pierde fuerza con el paso de los minutos. Merecía estar nominada probablemente más que “The Imitation Game” pero qué más da si tenía las mismas posibilidades que esa de llevarse algo. Ah, no me parece ni de lejos lo mejor de Nolan, porque sé que he visto otras suyas que me han llegado y gustado mucho más. Pero como siempre, eso es solo mi opinión personal.

martes, 13 de enero de 2015

Valor de ley. "El castigo llega de una manera o de otra".

El cine de los hermanos Coen siempre me ha atraído por esa ironía que lo impregna en todo momento, por serio o duro que sea el tema que tratan, por no hablar de ese humor negro que tan bien saben gestionar.
Su versión de "Valor de ley" —me niego a llamarlo remake cuando es una nueva adaptación de la novela homónima de Charles Portis— no iba a ser diferente, y no hay una escena o un personaje que no haga gala de esas señas de identidad de Ethan y Joel.
Siendo un western ya sabemos que el tema venganza no es ya recurrente, sino preceptivo incluso, así que en eso no vamos a encontrar grandes novedades aunque en este caso lo que diferencia a "Valor de ley" de otras es que, quien busca resarcir ese agravio es un niña de armas tomar, interpretada de manera notable por Hailee Steinfeld y que, no os hará reír a carcajadas, porque el humor de los Coen es más del mío, más de sonrisa que de carcajada, pero que protagoniza los mejores momentos del film en sus conversaciones con el agente del gobierno interpretado por Jeff Bridges de manera magistral.
En realidad, los hermanos y su equipo consiguen lo que precisamente criticamos que aquí, en nuestro país no se consigue cuando adaptamos obras que se desarrollan en épocas pasadas. Me refiero a que, en el salvaje oeste, incluso los más adinerados podían parecer en determinados momentos ir con más polvo encima que el coche de Carlos Sainz después de una etapa del Dakar —que por cierto se sigue llamando Dakar y sigue teniendo como símbolo a un tuareg cuando ahora se hace en Sudamérica— y en esta película lo notas, no los ves y dices "Esa ropa la acaba de sacar de la tintorería".
El avance de la trama nos va demostrando que muchas veces las cosas no son lo que parecen o lo que esperamos de ellas, como va quedando patente con LaBoeuf/Matt Damon y, sobre todo, cuando conocemos en profundidad al objeto de la persecución Tom Chaney/Josh Brolin, que dista mucho de ser ese cerebro criminal que sus andanzas nos hacen intuir.
Porque así era y sigue siendo la vida, te arrebata cosas y aun te exige más, dejando algo de ti por el camino, como se nos muestra en unos compases finales necesarios para explicar algunas cosas, pero que se hacen algo lentos en un film que hasta ese instante había sabido conjugar muy bien el western más contemplativo y reflexivo con el más entretenido.
Bien rodada, como es menester tratándose de los Coen, bien interpretada y con un ritmo y una historia que te invitan a quedarte hasta el desenlace, "Valor de ley" se ve para mi lastrada a la hora de obtener una nota más alta, porque quizá, estando quien estaba detrás del proyecto, me esperaba algo más arriesgado y no un western tan clásico.

martes, 14 de octubre de 2014

El indomable Will Hunting.

Los genios se pueden encontrar en cualquier sitio. Esa es la máxima que da sentido a esta película por la que dos de sus protagonistas, Matt Damon y Ben Affleck recibieron el Oscar a mejor guión y Robbin Williams a mejor actor secundario. Partiendo de aquí, veamos si de verdad es oro todo lo que reluce.
Si soy sincero me parece que lo mejor de esta película y por lo que merece la pena verla es por el duelo interpretativo de Damon y el tristemente fallecido Williams. Los dos están sublimes y las charlas entre ambos son tremendamente aleccionadoras e inspiradoras. Lo mejor del guión y del film está ahí.
Que nadie interprete esto como una cruzada contra Affleck, del que pienso que se equivoca en cuanto a los proyectos en los que participa más de lo normal, lo cual le hace mucho daño teniendo en cuenta que, sin ser un mal actor, tiene bastantes limitaciones. Aquí él no me desagradó pero no pega para nada en ese ambiente con esa carita que tiene, sobre todo de más joven. Por mucho chándal que le pusieran no parecía un matón de barrios marginales.
El problema de la película es que el guión debería ser uno de sus fuertes, o eso esperas habiendo sido premiada, pero lo cierto es que no tiene mucho de original. Joven problemático que tiene cualidades ocultas superiores al resto... eso está bastante visto en realidad ¿no? Además, la historia de amor entre Will y Skylar/Minnie Driver está bien, es tierna, intensa, dramática, pero también es más de lo mismo.
En cuanto Williams aparece en pantalla, la película es un tira y afloja constante entre su personaje y el de Damon, pasando todo lo demás a un segundo plano muy alejado, tanto, al menos en mi caso, que incluso me olvidaba de algunos personajes hasta que volvían a tener alguna escena con cierta trascendencia.
La dirección de Gus Van Sant es destacable, aunque no entiendo que tan solo un año después hiciera el detestable remake de Psicosis, viendo que en términos generales tiene una filmografía bastante decente. 
Danny Elfman, en lo que a banda sonora se refiere, está a la altura del resto, esto es, una aportación notable pero no maravillosa.
Es esta una cinta que recomiendo ver por el simple hecho de disfrutar de las sesiones de terapia entre los personajes de Matt Damon y Robin Williams pero que por lo demás no ofrece nada novedoso. Para mi merece la nota que vais a leer ahora por el simple hecho de poder disfrutar de dos grandes del cine.

lunes, 28 de abril de 2014

Green Zone: distrito protegido. De Bourne a Irak y tiro porque me toca.

El binomio Paul Greengrass/Matt Damon funciona a la perfección desde que allá por 2004 se juntaran en "El mito de Bourne".
En "Green Zone: distrito protegido" lo han vuelto a hacer pero esta vez con algo más de denuncia social en lo que a la trama, basada también en un libro, se refiere.
Porque en esta película, ambientada en Irak en los inicios de la ocupación americana de 2003, nos demuestran que no solo una parte de la comunidad internacional y la mayoría de los ciudadanos de a pie dudaban de la existencia de las armas de destrucción masiva que supuestamente tenía Sadam.
Ese es el punto de partida de la historia de Roy Miller (Matt Damon), un alférez del ejercito de EEUU que empezará a plantearse cosas que no gustan nada a sus superiores y que será ayudado en su investigación por un agente de la CIA interpretado por Brendan Gleeson y por un iraquí (Said Faraj).
También me gustaría destacar a Amy Ryan en su papel de periodista carroñera y a un Gregg Kinnear con pocos minutos en pantalla pero muy correcto en su interpretación.
Al igual que en las dos películas de Bourne, en las cuales director y protagonista rodaron juntos, vamos a encontrar la combinación perfecta de narración y acción; esta última, tan realista y dolorosa como en los films del susodicho espía.
No es la primera, ni seguramente la mejor, en abordar el tema de la inexistencia de las armas de destrucción masiva que permitió la intervención militar en el país árabe, pero si que es la más entretenida de ver, porque de eso sabe y mucho Greengrass.
Además, cada vez estoy más convencido de que estos papeles están hechos al dedillo para Damon, un actor capaz de conjugar a la perfección una gran capacidad interpretativa con una especial aptitud para la acción como demuestra siempre que tiene la oportunidad.
Si os gusta el cine bélico, con acción realista, con un director que sabe lo que se hace, y con un reparto de muchos kilates, "Green Zone" os dejará más que satisfechos aunque no profundice en el tema que trata todo lo que a algunos seguramente les gustaría.