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martes, 28 de abril de 2015

Insurgente. Más entretenida que Divergente pero igual de vacía.

Si algo deja claro "Insurgente" desde sus primeros minutos es que el frenetismo va a ser la seña de identidad de la película, dando pocos respiros al espectador, con lo cual logra esconder las mismas carencias de las que adoleció la primera entrega, esto es, la historia brilla casi por su ausencia. Claro, a nuestros protagonistas les pasarán cosas, pero más que nada servirán como pausas entre una carrera y la siguiente, aunque, todo sea dicho, es de agradecer que esa especie de maratón por etapas que es la película tenga sentido y no sea al estilo de los de "Osadía", que de repente parecen haber madurado y ahora esprintan con un objetivo real.
Veremos un cambio de look en Tris/Shailene Woodley que parece que venga más por exigencias de haber rodado "Bajo la misma estrella" que por exigencias del guión aunque eso es algo que deduzco y en lo que puedo estar equivocado claro está. Y luego veremos muchos cambios de chaqueta entre los diversos personajes y tendremos el interesante añadido de la siempre hermosa Naomi Watts, que le da algo más de calidad al reparto y a la interpretación aunque no es que nadie esté realmente para tirar cohetes.
Kate Winslet seguirá en plan villana sobreactuada y, pese a que adoro ver sus curvas y su femineidad paseándose por la pantalla, los modelitos esos azules que lleva no me acaban de convencer, por no hablar de que el guión hace que su personaje, de notable inteligencia, parezca a veces tan estúpida como los malos de las series animadas para niños. Miles Teller y Woodley siguen siendo lo mejor entre la parte más joven del elenco, aunque el primero cumple sin alardes y la segunda, lo siento mucho, no me la creo como la arma letal que nos quieren vender cuando le faltan ahí por lo menos tres o cuatro cocidos. Si es que tiene pinta de que la soplas un poco fuerte y sale volando. En las simulaciones, de nuevo la parte que más me ha gustado de la película, tiene un pase porque al fin y al cabo es el poder de su mente el que toma el mando pero en la vida real... eso de que aguante más leches que "Van Damme" es muy poco creíble. Si me gustó conocer un poco más sobre la facción "Verdad" que será la parte con más chicha de todo el film.
La música vuelve a ser de lo mejor del film, junto con algunas escenas de acción pero el problema llega cuando te vas fijando un poco en lo que sucede ante tus ojos, porque todo está muy cogido con alfileres. Suceden cosas que se solucionan no como si se tratara de un libro para adolescentes, sino como si estuviera escrito para niños como mi Laurita, que tiene siete años. En muchas escenas entraremos en un bucle continuo de personajes salvándose unos a otros en el último instante y ya en el tramo final te planteas si en realidad algún habitante de la ciudad tiene algo de inteligencia, incluidos los de erudición. Es imposible explicar esto sin destripar pero si habéis visto o veis la película no creo que os cueste entenderme.
En definitiva estamos ante una película bastante más entretenida que su predecesora, aunque está muy lejos de profundizar en nada, a diferencia de "Los juegos del hambre", la cual, pese a centrarse también en la acción, tiene para mí más empaque. De nuevo el final de la película te deja con la sensación de que ese podría incluso haber sido el final y todos tan contentos, como si la escritora hubiera escrito las novelas en plan guionista de serie que no sabe si le van a renovar o no. Supongo que lo frío que me dejó la primera me ha hecho disfrutar más esta porque esperaba mucho menos pero no os llevo a engaño, la peli es para disfrutarla sin buscarle mucho los fallos en la trama, la poca que de verdad tiene, porque si no la vía de agua es más grande que la del "Titanic". Id para pasar un buen rato en pandilla y sin pretensiones.

domingo, 19 de abril de 2015

The International: Dinero en la sombra. Bankia unas hermanitas de la caridad al lado de estos.

Cada vez más en la última década nos encontramos con thrillers de acción como este, con actores de cierto calado que, o bien se "jubilan" en este tipo de cine con mucha acción pero también algo de historia o que simplemente lo deben usar para cuadrar sus cuentas mientras esperan o buscan un papel más digno de ser destacado en sus carreras.
En "The International" las conspiraciones son bancarias pero van mucho más allá de lo que los bancos puedan hacer al ciudadano de a pie, que es lo que vemos en las noticias cada día y que, pese a ser muy triste, se queda en pañales cuando ves los temas que se insinúan en esta cinta y que seguramente son más que reales a día de hoy. Al fin y al cabo los bancos son maquinas de hacer dinero y van allí donde lo haya sin demasiados escrúpulos a la hora de preocuparse de si por el camino van a afectar a vidas humanas individuales o a países enteros, el dinero manda.
No es que haya gran cosa nueva en el horizonte con esta intensa pero tópica película aunque el tener como protagonista a Clive Owen y como escudera a Naomi Watts le da cierta enjundia en los momentos más pausados y conspiranóicos y además Owen consigue desenvolverse como pez en el agua en las escenas de acción.
En mi modesta opinión, el tiroteo en el Guggenheim de New York es uno de los mejor realizados y más realistas que he visto en la gran pantalla, se nota cuándo están heridos los contendientes y sangran como cerdos en el matadero, cosa que a veces da gusto ver en pantalla, porque está uno harto de que al tipo de turno le acierten varios balazos, o le alcance de refilón un proyectil en la oreja o en otra zona y las plaquetas le cierren más rápido las heridas que las de "Érase una vez el cuerpo humano" y ya no somos niños a los que se convence con cualquier explicación peregrina.
Tom Tykwer, el director, intenta desmarcarse un poco de este cine de acción con esa historia en la sombra, pero en realidad toda la parte de thriller está bastante descuidada, con retazos de la historia que de verdad nos quieren contar él y su guionista en medio de las persecuciones y los momentos de acción que van in crescendo según avanza la película. Para solucionar un poco todo eso, en el cierre del film nos irán poniendo pantallazos de noticias en los periódicos que quizá sean las que más nos hagan pensar sobre lo que está pasando hoy día en el mundo y nos hacen entender quienes controlan nuestros destinos en realidad.
A mi este tipo de films me gustan y creo que tienen la mezcla justa de historia y acción para ser disfrutadas, como fue el caso de la Sra. Purgatorio y un servidor, un domingo por la noche para terminar la semana antes de iniciar de nuevo la rutina del día a día —si es que no habéis currado el finde y libráis lunes y martes, como pasa en algunos curros— sin pensar demasiado y disfrutando de actores de renombre haciendo cine de entretenimiento puro y duro. 

viernes, 6 de febrero de 2015

Birdman. Volar o no volar, esa es la cuestión

No es fácil escribir una crítica de una película sobre la que ya se ha dicho todo seguramente y que llega algo más tarde de lo que me habría gustado por la nefasta distribución en lo que a cine se refiere que hay en mi isla. Pero como más vale tarde que nunca, la Diosa Fortuna ha querido que pueda juzgar tras haberla visto en pantalla grande y no en el ridículo monitor de mi portátil, lo cual es genial, la verdad.
Como yo no sé gran cosa de planos secuencia y esas cosas, pues no puedo alabar esas virtudes, aunque por lo que sé es un falso plano secuencia y creo que ese recurso puede llegar a resultar extenuante para muchos espectadores.
Que conste que no digo que sea una mala idea o que no sea original, esa manera de rodar la película me ha gustado pero hace que la angustia vital que te transmiten los personajes y determinadas situaciones no solo se meta dentro de ti, sino que hace que en ningún momento te puedas librar de ella y creo que muchos espectadores no están o estamos preparados para ello. Con esto no quiero decir que haya que tener una inteligencia determinada para disfrutar de la película, eso lo dejo para las de Lynch o ese cine de autor que casi hay que masticarlo literalmente, pero si que es una película difícil de disfrutar en su totalidad y apreciarla como seguramente debe ser apreciada por el gran público. 
Es indudable la calidad de la película en lo que a la dirección de Alejandro González Iñárritu se refiere y el guión, consigue contarnos de forma diferente una historia que ya hemos visto antes, que es la de las frustraciones, en este caso de actores venidos a menos, que tan de moda están hoy en día con tanta gente que no es capaz de asumir que ya no es lo que fue o que las cosas evolucionan y que si tú no evolucionas con ellas, quizá no tengas tu hueco en el nuevo mundo. En ese aspecto también tenemos la banda sonora, que usa la percusión para trasladarnos los momentos de mayor intensidad, pero que, en mi modesta opinión, llega a resultar cargante en algunos compases de la película. Es un acierto en mi opinión esa elección porque es contundente, pero creo que se pasa del uso al abuso según avanza el metraje y a mi me acabó cansando.
En lo que si debo coincidir plenamente con todos es en que Keaton está genial y en que el resto del reparto no le anda a la zaga, con un Norton que algunos dicen que ha vuelto y yo me pregunto ¿se había ido? Porque qué queréis que os diga, para verlo arrastrándose como han hecho otros, Keaton incluido, por producciones de medio pelo haciendo el ridículo, prefiero no saber de él y que me sorprenda de nuevo con actuaciones como esta. Emma Stone está magnífica, Zach Galifianakis irreconocible, para lo bueno, y Naomi Watts demostrando que siempre está a la altura.
Me queda mucho por ver de los nominados para los Oscar y quizá cuando lo haya hecho sea esta la película que me parezca mejor, pero he de decir que aun pareciéndome una gran película, estoy un poco cansado de tanta metáfora que me juega al birlibirloque con el espectador dejándole siempre con la duda que al final no es tal si vas a lo que te ponen en pantalla de qué es real y qué no lo es. Hay cosas que está bien dejarlas a la decisión del espectador pero también está claro que la escena final de Birdman por muy alegórico y metáforico que se quiera ser solo tiene dos explicaciones posibles o es real o hay drogas de por medio.