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domingo, 1 de febrero de 2015

Abraham Lincoln: Cazador de vampiros. Le sobra seriedad y le falta de todo.

En su día estuve en un tris de ir a ver esta película en el cine, si, de verdad os lo digo y, seguramente la hubiera disfrutado algo más, por las partes de acción, aunque no me arrepiento excesivamente de no haber pagado una entrada por ella; bueno, vale, después de haberla visto anoche en Cuatro me alegro de no haberlo hecho.
Este tipo de cintas, que son ideales para un sábado noche en casa, tienen su gracia cuando son entretenidas, por esa acción desenfrenada que es lo que suelen ofrecer y sus personajes más o menos prototípicos y que te dan lo que han de dar y ya. Esta frikada sobre Lincoln empieza más o menos así, con un suceso que desencadena el odio de nuestro joven Abraham hacia alguien que, años después, descubrirá que es un vampiro.
Todo es como muy rollo Blade, con ese mentor que le enseña a matar a los chupasangre, los cuales me recuerdan bastante a los de "30 días de oscuridad", o al menos sus bocas y la bestialidad de sus ataques. Como el bueno de "Abe" no es muy ducho en el uso de las armas de fuego pero es un hacha cortando troncos, pues usara ese utensilio de la vida campestre como arma, tuneada eso si. Siendo sincero eso es lo que más me llamó en su día del tráiler; adoro los personajes que usan armas blancas muy por encima de los que van dando tiros por ahí en este tipo de producciones. El problema es que entre la torpeza en los primeros enfrentamientos de nuestro protagonista con esas dentadas criaturas y las flipaderas como la de la pelea en medio de la estampida de caballos, yo al menos me quedé con las ganas de verle dar más cera.
Y así, paso a paso, vamos llegando al tremendo error del guión que es romper el ritmo de una película que debería ser de acción para meternos trama con Lincoln en plan político y ser fiel a la historia. Vale, no nos van a decir que el que fuera presidente no hizo carrera en la política porque esto no es un universo alternativo, pero vamos, si en el título ya nos dicen que es cazador de vampiros, qué sentido tiene contarnos cosas históricas cuando lo que todos estamos esperando es verlo en modo "badass" repartiendo a diestra y siniestra. Anoche mientras la veía y hablaba de ella me decía mi compañera que de donde habrían sacado la idea, y yo respondí que suponía que era cosa de los guionistas, pero resulta que de esto hay una novela y todo. No sé si a su escritor le funcionó bien eso de cortar el ritmo narrativo de una historia de fantasía para que Lincoln se centre de repente en la política, pero en la película funciona como el culo. Encima él está como co-guionista así que ni siquiera podrá quejarse de la adaptación. Personalmente me habría centrado en una vida anterior a su llegada a la presidencia y a dejar entrever que luego siguió luchando en la sombra o algo así pero en serio, nadie espera ni quiere que le cuenten la historia de EEUU en una peli como esta.
En cuanto al reparto, no voy a dar nombres ni nada porque ninguno me pareció destacable, aunque tampoco vamos a decir que con ese guión se pueda hacer algo más que tratar de dar el tipo.
Algo ante lo que no sé si reirme o llorar es que el director de esta broma de mal gusto es quien va a estar a cargo del remake de Ben-Hur, ¿os imagináis cómo pueden ser las peleas rodadas por este hombre? En la carrera de cuadrigas me imagino saltos tipo "Too fast".
Si uno escribe sobre un personaje histórico para convertirlo en una especia de "Buffy" de época no se puede poner a contarnos la vida entre bambalinas y los entresijos de la verdadera historia, porque para eso ya están otras películas. Si, hay algunas escenas con sangre y desmembramientos y decapitaciones, como corresponde a alguien que usa ese arma como recurrente, pero es una película de acción donde hay muy poca de esta, y encima está evidentemente grabada para disfrutarla en 3D. Esta cinta es mala porque trata de ser lo que no es y si la novela es así, también debe ser sumamente aburrida, porque nosotros no queríamos al Lincoln político y abolicionista, que encima aquí está ridículamente reflejado, lo queríamos más guasón y más destroyer.
Nota: 2

miércoles, 28 de enero de 2015

El ilusionista. Todo lo que van a leer ahora es producto de su imaginación.

Hoy hablaremos de una cinta que vivió y vivirá siempre a la sombra de "El truco final" de Nolan. No deja de sorprenderme la habilidad que tienen en Hollywood para estrenar películas sobre temáticas idénticas o similares en el mismo año, llevando a alguna cinéfila que conozco, y seguramente a muchos que no conozco, a confundirlas o a decir eso de "Esta es la buena".
No voy a entrar en polémicas de cual es mejor o peor, aunque es posible que la de Nolan esté por encima y sea más fácil de digerir para el gran público que "El ilusionista". Pero lo que si opino es que aparte de estar centradas en magos o en la magia, usan maneras muy diferentes para contarnos las cosas. "El truco final" es un thriller al uso mientras que esta de la que hoy os hablo tiene una curiosa mezcla que, al menos para mi, funciona bastante bien.
Expliquemos eso un poco ¿no? Neil Burger, director y guionista, nos cuenta una historia de amor en tres actos. El primero en forma de cuento, donde conocemos a los que serán protagonistas de la historia de amor en su niñez; el segundo en una época ya adulta y donde el romance empieza a mezclarse con ciertas notas de thriller; y el tercero, thriller puro donde, sin giros de tuerca inverosímiles y sin grandes sorpresas se nos va desenmarañando la madeja.
Se trata de una película pausada, pero que no hace pensar tanto al espectador como pudiera parecer o como si hace "El truco final". Porque Burger se centra en el romance y todo lo demás solo sirve para adornar eso y diferenciarse un poco de una historia tantas veces contada pero que funciona mejor que en la recientemente vista en el Motel, "Un amor entre dos mundos". De amores imposibles ya sabemos tanto que ser original es si cabe aun más difícil que en muchos otros temas o géneros.
El por qué aquí la cosa funciona mejor es fácil de entender. Edward Norton y Jessica Biel no solo son mejores intérpretes que los protagonistas de la mencionada cinta, sino que además tienen una química que se nota desde que sus personajes se ven por primera vez sobre el escenario. La actuación de Norton no es evidentemente la mejor de su carrera, pero sin duda demuestra que es un grande, como lo hace siempre. Biel consigue que entiendas que el amor que Eisenheim/Norton siente por Sophie va mucho más allá de su belleza física o de intereses meramente mundanos y materiales. A ver si en España aprendemos que puede haber escenas de cama tiernas y que lleguen al espectador y que además tienen lógica en la trama.
Luego tenemos a Rufus Sewell haciendo su papel habitual de tipo insoportable y pagado de si mismo y, se le da muy bien aquí también. No puedo dejar de mencionar a Paul Giamatti, uno de esos actores que a mi, personalmente, me encantan y que seguro que con sus capacidades y un físico diferente habría llegado mucho más alto en la industria. Aquí será ese hombre que se debate entre hacer lo que debe o lo correcto y también da la talla sobradamente.
Como en casi todas estas cintas con cierta clase, la caracterización y el trabajo de vestuario y producción recreando la época es notable y la música te irá calando poco a poco, acompañándote sin ser lo más destacable de la película pero consiguiendo que el conjunto sea notable.
Algo más ligera que el film de Nolan, "El ilusionista" gustará a quienes admiren a Norton y a ese cine que huye de grandilocuencias y de efectos especiales de relumbrón, aunque si que los hay para darle ese toque casi onírico que es patente en varios momentos del metraje.

lunes, 8 de diciembre de 2014

The Holiday. Las vacaciones de Cameron Diaz molan más.

Aunque no se prodiguen muchas películas así por aquí, me gusta mucho la comedia romántica y siempre había tenido ganas de echarle un vistazo a "The Holiday". Me encantan Jude Law y Kate Winslet y, sinceramente, Cameron Diaz ha sido una de mis debilidades siempre. Lo único que me daba miedo era Jack Black, porque no termino yo de cogerle el punto ni como cómico, ni mucho menos como actor.
Viendo la filmografía de Nancy Meyers, directora y guionista, a priori no se puede esperar demasiado pues "Tú a Londres y yo a California" y "En qué piensan las mujeres" no son una gran carta de presentación, que son las dos que yo había tenido la ocasión de visionar hace ya mucho antes de ver esta tópica pero aun así efectiva cinta.
Aquí también hay un intercambio de casas pero sin Lindsay Lohan de por medio, bueno, ella aparece pero no tiene trascendencia alguna. Imagino que a la directora, después de ser una de sus primeras valedoras cuando la muchacha era una cría le daba pena ver los derroteros que había tomado su vida y le ofreció esta pequeña aparición. Bueno, al asunto, que cada una de las chicas se va a la casa de la otra tras sendos desengaños amorosos, Amanda/Cameron Diaz es una adinerada publicista y Iris/Kate Winslet una currante de la vida mucho más emocional y con la que es más fácil identificarse desde el primer minuto.
Todos sabemos cómo van estos temas, chicas conocen a chicos, que si si, que si no, te quiero pero no puede ser... o si. Vamos nada nuevo, pero lo cierto es que en estas películas lo importante es la química que haya entre los protagonistas y que eso sea capaz de transmitirte lo suficiente para meterte en la historia de amor. En ese aspecto el reparto lo consigue a medias. Pasemos al siguiente párrafo para explicarlo.
El problema es Jack Black. La química de su personaje con el de Winslet es casi inexistente, pese a que ella hace todo lo posible y está maravillosa en su papel. Tristemente te emocionará más la relación con el anciano vecino que con el irregular, por no decir directamente mal actor, Black. Por fortuna, Cameron Diaz funciona bien en este tipo de producciones y consigue una historia mucho más creíble y con la que poder identificarse con Jude Law —él si que tiene registros para dar y tomar— que es junto a Winslet lo mejor de la película.
No es que esta película no cumpla su función y repito que, solo por ver a Winslet y Law, ya vale la pena verla si os gustan las comedias románticas. Está lejos de las mejores pero por encima de la mayoría y eso ya es mucho, la verdad. Recomendada para verla en buena compañía y más en estas fechas que se acercan.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Hércules. "La Roca" es de lo poco que flota.

Este ha sido el año de Hércules en el cine aunque he de decir que la primera que llegó a nuestras pantallas a principios de año no la vi. No me atraía demasiado y encima le llovieron palos por todos lados. Sin embargo, la protagonizada por Dwayne "The Rock" Johnson sabía que la vería, porque este actor me parece de los que más se acercan a los grandes del cine de acción ochentero. Y qué queréis que os diga, soy un nostálgico de esos tiempos.
Se trata de una revisión del mito donde nos encontraremos a un Hércules mucho más humanizado y encarnado por un correcto Dwayne Johnson, al que no se puede exigir mucho más teniendo en cuenta sus orígenes y que estamos ante una película enfocada a la acción casi en su totalidad. Como mínimo supera de largo a Momoa y su Conan —si, le doy cera siempre que puedo— demostrando una gestualidad facial que va de la felicidad al enfado que incluso te haría irte por la patilla abajo si tuvieras a esa mole delante...
Eso si, la capa de piel de león con la cabeza de dicho animal como "casco" no me terminó de convencer en ningún momento.
Nuestro héroe va acompañado por un variopinto grupo de guerreros, con una amazona entre ellos, que aportaran una gran variedad a las numerosas escenas de combate que disfrutaremos en la película, probablemente lo mejor del film junto con los minutos finales.
Alguno de esos compañeros os sonarán, pero ninguno es un actor que destaque por su calidad precisamente. Pasables y poco más cuando se trata de interpretar pero divertidos en las batallas.
Destacable entre el resto del elenco John Hurt, que parece decidido en los últimos tiempos a salir en todo tipo de películas, sea su calidad dudosa o no. Su Rey Cotys va de menos a más a lo largo del film dando lugar a la mejor actuación.
Joseph Fiennes por su parte consigue demostrar que sus músculos faciales son capaces de moverse, cosa que no tenía muy clara en las anteriores ocasiones en que lo había visto en TV sobre todo.
La banda sonora es aceptable y sin ser maravillosa, tampoco molesta. La ambientación, vestuario, localizaciones, armamento, no están a la altura de las grandes como Gladiator o Braveheart, pero dan el pego.
Viendo la filmografía del director, Movie 43 la más denostada que recuerdo por todo el que la ha visto, tampoco es que se pudiera esperar más de Brett Ratner que algo entretenido sin más y eso es lo que tenemos con esta película.
Si me gustaría recomendar a quien se decida por ella para su próxima visita al cine, que se quede a ver los créditos, porque entenderemos mucho mejor cómo realizó Hércules sus doce trabajos, que en la peli se nos presentarán en forma de flashbacks.