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miércoles, 21 de octubre de 2015

Hitchcock, un biopic atípico

Hollywood acostumbra a nutrirse de biografías de personajes importantes con cierta frecuencia, de cualquier ámbito y generalmente edulcoradas salvo que eso sea imposible. Lo que diferencia a este biopic en concreto es que se centra no en contarnos la obra y milagros del personaje o una parte considerable de su vida, aquí nos introducimos en las vicisitudes del rodaje de "Psicosis", donde veremos retazos de cómo ha sido la vida de Hitchcock hasta ese momento, en especial en lo referente a las mujeres, no solo la suya, sino esa obsesión de la que se habla en la película por las rubias.
He de decir que, como no soy un gran estudioso de lo que hay tras el cine y las personas que pululan por el mundillo, lo primero que me sorprendió es que un director como "tito Alfred", con lo que había logrado, con altibajos como todo el mundo, se enfrentara a tantas pegas y trabas a la hora de hacer una que terminaría estando entre sus obras más icónicas. Por la época entiendo el tema censura pero todo lo demás es un poco increíble.
Como toda cinta  biográfica, estamos ante un drama que se ve casi constantemente contrarrestado por el humor cínico que impregna la práctica totalidad de diálogos en los que interviene Anthony Hopkins/Hitchcock, no solo muy bien caracterizado, no en vano la película obtuvo nominación a mejor maquillaje, sino también como creo que todos imaginamos al maestro con solo haberlo visto unas pocas ocasiones, distante y frío en las relaciones interpersonales, pero también pura pasión en lo que se refiere a su profesión.
Es indudable que uno de los puntos fuertes del film es su elenco con una Helen Mirren que da el contrapunto perfecto a Hopkins y que es con cierta diferencia la que mejor labor realiza. No olvidemos en todo caso el correcto trabajo llevado a cabo por un trío de actrices con carreras un tanto dispares, con una Scarlett Johansson que estaba y sigue en la cresta de la ola, una Jessica Biel que prometía más de lo que parece que finalmente será —la veo un tanto estancada— y una Toni Collette que tras años dando una de cal y otra de arena parece haber encontrado su camino de nuevo.
Puesto que estamos ante un making off ficcionado, a más de uno se le pueden atragantar algunas partes de la película pero estamos viendo historia del cine que nos ayuda comprender, entre otras muchas cosas, lo fácil que olvida, no solo la propia industria del, sino nosotros mismos, los espectadores, que incluso los genios del celuloide pueden tener sus malos momentos y que no por ello están obsoletos. Sinceramente me alegro de que hayan hecho una película sobre Psicosis que me deja un sabor de boca mucho mejor que aquel infame remake, plano por plano, que es la muestra más patente de que hay obras que jamás deben volver a realizarse pues el tiempo no les hace mella pero a nosotros nos sangran los ojos viendo tamaño despropósito.

miércoles, 28 de enero de 2015

El ilusionista. Todo lo que van a leer ahora es producto de su imaginación.

Hoy hablaremos de una cinta que vivió y vivirá siempre a la sombra de "El truco final" de Nolan. No deja de sorprenderme la habilidad que tienen en Hollywood para estrenar películas sobre temáticas idénticas o similares en el mismo año, llevando a alguna cinéfila que conozco, y seguramente a muchos que no conozco, a confundirlas o a decir eso de "Esta es la buena".
No voy a entrar en polémicas de cual es mejor o peor, aunque es posible que la de Nolan esté por encima y sea más fácil de digerir para el gran público que "El ilusionista". Pero lo que si opino es que aparte de estar centradas en magos o en la magia, usan maneras muy diferentes para contarnos las cosas. "El truco final" es un thriller al uso mientras que esta de la que hoy os hablo tiene una curiosa mezcla que, al menos para mi, funciona bastante bien.
Expliquemos eso un poco ¿no? Neil Burger, director y guionista, nos cuenta una historia de amor en tres actos. El primero en forma de cuento, donde conocemos a los que serán protagonistas de la historia de amor en su niñez; el segundo en una época ya adulta y donde el romance empieza a mezclarse con ciertas notas de thriller; y el tercero, thriller puro donde, sin giros de tuerca inverosímiles y sin grandes sorpresas se nos va desenmarañando la madeja.
Se trata de una película pausada, pero que no hace pensar tanto al espectador como pudiera parecer o como si hace "El truco final". Porque Burger se centra en el romance y todo lo demás solo sirve para adornar eso y diferenciarse un poco de una historia tantas veces contada pero que funciona mejor que en la recientemente vista en el Motel, "Un amor entre dos mundos". De amores imposibles ya sabemos tanto que ser original es si cabe aun más difícil que en muchos otros temas o géneros.
El por qué aquí la cosa funciona mejor es fácil de entender. Edward Norton y Jessica Biel no solo son mejores intérpretes que los protagonistas de la mencionada cinta, sino que además tienen una química que se nota desde que sus personajes se ven por primera vez sobre el escenario. La actuación de Norton no es evidentemente la mejor de su carrera, pero sin duda demuestra que es un grande, como lo hace siempre. Biel consigue que entiendas que el amor que Eisenheim/Norton siente por Sophie va mucho más allá de su belleza física o de intereses meramente mundanos y materiales. A ver si en España aprendemos que puede haber escenas de cama tiernas y que lleguen al espectador y que además tienen lógica en la trama.
Luego tenemos a Rufus Sewell haciendo su papel habitual de tipo insoportable y pagado de si mismo y, se le da muy bien aquí también. No puedo dejar de mencionar a Paul Giamatti, uno de esos actores que a mi, personalmente, me encantan y que seguro que con sus capacidades y un físico diferente habría llegado mucho más alto en la industria. Aquí será ese hombre que se debate entre hacer lo que debe o lo correcto y también da la talla sobradamente.
Como en casi todas estas cintas con cierta clase, la caracterización y el trabajo de vestuario y producción recreando la época es notable y la música te irá calando poco a poco, acompañándote sin ser lo más destacable de la película pero consiguiendo que el conjunto sea notable.
Algo más ligera que el film de Nolan, "El ilusionista" gustará a quienes admiren a Norton y a ese cine que huye de grandilocuencias y de efectos especiales de relumbrón, aunque si que los hay para darle ese toque casi onírico que es patente en varios momentos del metraje.

domingo, 7 de diciembre de 2014

Blade Trinity. Un videoclip de casi dos horas que ni la hermosa Jessica Biel consigue salvar.

Podríamos decir que la "Trinidad" en el cine es la compuesta por dirección, guión e interpretaciones y que, aun fallando alguna, incluso dos, podemos llegar a salvar una película del suspenso; a veces la actuación de un único actor o actriz es tan sublime que solo por el hecho de ver eso la cinta ya vale la pena.
De la primera a la segunda entrega ya vimos que David S. Goyer bajó el nivel del guión, no algo alarmante, pero si preocupante. En esta última parte de la trilogía, al ser también el director parece que no debió tener mucho tiempo de preocuparse de darle algo de sentido a una historia en la que nos introduce así, sin venir a cuento a una especie de Drácula, llamado Drake e interpretado por un Dominic Purcell al que, sinceramente, solo he visto correcto en Prison Break y que como enemigo principal de Blade/Snipes no solo queda a años luz de Deacon Frost o del infrautilizado Nomak de las dos películas anteriores, sino que incluso Danica Talos/Parker Posey le da un repaso interpretativo hasta el punto de ejercer de facto el rol de mala principal en casi todas las escenas en las que aparece.
Entre tantos chascarrillos, bromas sobre cuescos con olor a ajo, machos alfa marcando territorio y escenas de acción sin más sentido que mostrarnos lo bien que debieron entrenarse los protagonistas para ello, Goyer se acuerda de vez en cuando de que ha de contarnos, o al menos intentarlo, una historia con algo de sentido; no lo consigue. Simplemente se trata de una sucesión de escenas con algo de chica con muchísima acción de por medio y con un remate final mucho más flojo y con ese narrador en off que pinta menos que un senador español.
Ni Snipes, ni Jessica Biel como hija de Whistler, ni un graciosete pero poco más Ryan Reynolds, si vale, el tío está cañón y el director no se corta en mostrarlo, consiguen subir la calidad general del producto final. Tampoco voy a decir que se les pueda pedir mucho más, porque con ese guión y un montaje que parece una sucesión de videoclips de los cuarenta principales dudo que pudieran hacer gran cosa.
Además luego se agrega a unos cuantos personajes que no son más que carnaza para vampiros, literalmente, a los que prácticamente ni llegas a conocer y que al día siguiente de ver la cinta casi habrás olvidado; a mi me ha costado y he tenido que hacer memoria para recordarlos.
Con esta última entrega de la trilogía, el personaje ya empezó a prostituirse peligrosamente y, aunque me gusta la temática, si hay algo de cierto en que se retomaría esta franquicia, que se haga mediante un reboot con cambio generalizado de reparto, Snipes mejor dedícate a otras cosas, y que se piense menos en crear nuevas armas para Blade que hagan los combates más espectaculares y que traten de hacer algo más serio, con su correspondiente humor negro, como en las dos primeras y no una ridiculez como esta en la que un personaje tan interesante y adulto —no veo a Marvel haciendo una película +18 que es lo que Blade pide a gritos— queda a la altura del betún.
¿Es tan mala como para no entretener? No, pero es que al rato ni recordarás muchas de las cosas que has visto. Al revisionarla no recordaba casi nada de lo que iba pasando y creo que mañana habré olvidado de nuevo la mayoría de las cosas. A evitar.

lunes, 1 de diciembre de 2014

Desafío total (2012). Remakes que no lo son tanto, os pongais como os pongais.

Cuando  vi por primera vez este mal llamado remake de la película de los ochenta protagonizada por "Chuache" pensé que lo mejor era verla como algo nuevo y tratar de disfrutarla. Eso mismo hice anoche en televisión y volví a pasar un rato muy entretenido pese a que está lejos de Verhoeven y su pequeña joya de ciencia-ficción.
Aclaro lo de mal llamado remake. Ya hice una "campaña" por redes sociales cuando el año pasado se estrenó, también mal denominado remake, "Carrie". Es evidente que ambas películas, que tratan de actualizar las historias originales beben de ellas, pero cuando se adapta un texto de un escritor, lo que hay es una nueva adaptación y no una copia plano a plano, como la olvidable Psicosis, de una película. Igual para vosotros parezca una tontería, pero es que salvo algunos puntos, las historias de ambas "Desafío Total" se parecen como un huevo a una castaña.
Dicho lo anterior, la visión de 2012 del relato de Phillip K. Dick que Len Wiseman, director, y su guionista nos traen es un cine de acción palomitero en el que importa mucho más la espectacularidad que la trama, aunque siguen estando muchas referencias que ya vimos en la de 1990. Eso si, esta que analizamos hoy es para mayores de siete años, así que olvidaros de la sangre y las burradas del cine de aquella época, menos preocupado de llegar a todo el público. Notaremos, eso si, el avance en la preparación de las coreografías en las peleas y es una gozada ver a Colin Farrell recibiendo de lo lindo de Kate Beckinsale que hace aquí el papel que interpretara Sharon Stone hace ya casi veinticinco años.
Cabe decir que aquí todo es mucho más atropellado y que los personajes están mucho menos desarrollados, llegando algunos a ser ridículos. Eso de esperar casi toda la película para ver al cabecilla de la resistencia y que todo acabe como acaba, o lo prescindible que resulta en realidad el personaje de Jessica Biel, no porque ella lo haga mal, no es que el tema de para mucho, sino porque en el fondo no tienes la sensación de que Hauser/Farrell necesite realmente de su ayuda para nada cuando le ves en acción de verdad.
Mis mayores dudas respecto a esta película en su momento eran por su protagonista. Colin Farrell es un tipo que, después de hacer los dos pestiños, dos de las pelis más coñazo que he visto en el cine, "Alejandro Magno" y "El nuevo mundo", lo tengo entre ceja y ceja y no me convence en casi nada de lo que hace; no obstante parece que para algo como esto si que da la talla dando vida a un hombre que pasa de no ser nadie a no saber quién es ni qué pasa a su alrededor, cosa que iremos descubriendo con él poco a poco.
Lo que si he de decir que me encantó es la recreación de la zona donde vive nuestro protagonista, muy con ese estilo de ciencia ficción "vintage" con mucho neón y esos barrios sucios y arrabaleros.
No voy a mentiros, sigo prefiriendo la versión del relato de Dick realizada por Verhoeven y con Arnold de protagonista, pero en realidad esta adaptación de 2012 es bastante diferente y muy entretenida de ver. A este cine no le pido mucho más y, como la antigua siempre sigue estando ahí, puedo volver a verla y pasarlo en grande igual que siempre y cuando quiera.

lunes, 15 de septiembre de 2014

La matanza de Texas (2003) Remakeando que es gerundio.

Bueno ya llevaba demasiados días sin colgar crítica de alguna peli de terror :O Pondré solución a eso con el remake de un clásico del terror que no he visto —por lo que he leído por ahí casi parece la mejor opción—: La matanza de Texas de Marcus Nispel, director de la infame Conan de 2011 con Jason Momoa —esta película me persigue de alguna forma—.
Como no he visto la original, pues no puedo valorar su calidad como remake aunque si puedo decir que Nispel, sin enseñar seguramente ni la mitad de cacha que en los años setenta, ha rendido homenaje a ese cine, no solo en el brutal y descarnado gore, sino también en esas féminas de gritos histéricos y pechos saltarines —increíble cómo se nota que la Biel se mueve a posta en la escena del coche para conseguir ese "rebote"— que eran la razón principal por la que se iba al cine a ver productos que, si los miramos con los ojos de quien no los disfruto en su momento, son en su mayoría risibles e incluso patéticos cinematográficamente hablando. Pero bueno, tampoco quiero que me lapiden los amantes del cine de género de aquella época, así que, mejor sigo con la crítica.
Siendo un slasher al uso, nos encontraremos con el típico grupito de adolescentes/universitarios que andan por ahí a su rollito, con sus porritos, sus te meto mano por aquí, sus vamos a parar a recoger a esa chica que parece que le pasa algo y somos buena gente pese a todas las cosas ilegales que llevamos en la furgo. Vamos, lo de un día cualquiera.
Y claro, ahí es cuando empiezan los problemas, porque la chavalita a la que recogen se le va la olla y... bueno, todo se empieza a torcer. Buscan ayuda claro y, como haríamos cualquiera de nosotros, no se les ocurre mejor lugar que una casa que ya da mal rollo solo de verla y te saltan más alarmas que cuando te pones el móvil para despertarte; todas dicen "Da media vuelta y vete", pero ya sabéis, hemos de tener una historia que dure casi hora y cuarenta minutos así que, allá que van ellos.
La familia que encontraran allí y todos sus miembros los podríamos definir como repugnantes, repulsivos, asquerosos, vamos que no acabaríamos.
Hasta aquí la película es una más de este subgénero, pero cuando empieza la acción, los miembros empiezan a separarse de los cuerpos, la sangre corre a borbotones y "Leatherface" y su hermosa familia empiezan a enseñarle la vía rápida al otro barrio a los chavales, la cosa se pone realmente angustiosa y entretenida.
Jessica Biel tomará a partir de ahora el protagonismo casi absoluto y eso se nota, porque la chica, aparte de un cuerpazo, tiene también dotes como actriz que ha ido demostrando a lo largo de su carrera. No es una Meryl Streep, pero sabe lo que hace y en una producción como esta, donde la mayoría de los actores suelen ser muy del montón, es de agradecer su buen hacer.
No hay mucho más que decir, una música adecuada, los giros necesarios que ya conocemos en estas cintas cerca del final y una pregunta ¿Cómo pudo hacer Nispel una película así con su primer largometraje y destrozar luego una licencia como la de Conan? No es que el resto de su filmografía sea para tirar cohetes pero ¿en serio?
Si no os gusta el terror, en especial el gore, o sois impresionables, está claro que este film no está hecho para vosotros porque algunas escenas son muy explícitas y de una crueldad bastante gratuita. Avisados quedáis.
Nota: 7

sábado, 14 de junio de 2014

Next. Que pase el siguiente.

En Algún momento tú molaste Nicholas... ya no recuerdo cuando pero molaste.
Para más señas hablo de Nicholas Cage y la película es "Next". Imagino que el libro de Philip K. Dick, en el cual se basa esta película de Lee Tamahori, debía de ser mucho mejor, que no es que sea muy difícil, porque el guión del film, con tres guionistas adaptando la obra literaria, hace aguas cada pocos minutos.
La premisa no es novedosa a día de hoy pero es interesante a priori. Un hombre que puede ver el futuro cercano, los próximos minutos únicamente, pero que lo usa en beneficio propio hasta que le pilla por banda alguna agencia estatal para... bueno ya sabéis cómo van estas cosas.
De las actuaciones creo que salvaría a Julianne Moore, siempre solvente y que vale igual para un roto que para un descosido.
 Podría decirse que Jessica Biel poco más puede hacer en los minutos que le dan en pantalla y más con una pareja de baile como Cage y una historia de amor que no hay por donde cogerla y que además carece casi por completo de química entre ambos actores.
Nicholas "Carita Culpable" Cage ha ido sufriendo una involución que le ha llevado a intentar lo que si ha conseguido Liam Neeson, reciclarse como actor madurito de pelis de acción con cierta chicha en la historia. "Carita Culpable" para su desgracia y la nuestra, no lo ha conseguido y esa cabellera que parece un pelucón no le ayuda mucho tampoco... si, soy malo, lo sé.
Así las cosas, tenemos una historia totalmente manida, con unos personajes poco creíbles y un guión que se sostiene solo en determinados momentos, pero que desaprovecha totalmente las posibilidades que brinda el don del protagonista, enlazándolo además con una "romántica" subtrama que no tiene ningún interés salvo en los momentos finales y no precisamente por lo que al amor entre Cage y Biel se refiere.
Todo en esta película es decente como mucho, sin giros dignos de mención y con un apartado técnico y sonoro que desaparece de tus cabeza en cuanto hace un rato que has acabado de ver la cinta.
Si Philip K. Dick levantara la cabeza y pudiera escoger a la persona que adaptara esta historia, le habría dicho a Lee Tamahori y sus guionistas: "Que pase el siguiente".