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sábado, 24 de septiembre de 2022

Viaje al paraiso del amor y el humor ácido

He de reconocer que no soy mucho de comedias románticas, aunque sí me gusta el cine romántico no puedo con este género, se me hace bola. Pero bueno mi querido partner, el Sr. Purgatorio considera que hay que darle una oportunidad, y lo cierto que reirse un rato nunca viene mal. para dramas ya tenemos la vida. 

Lo cierto es que me lo pasé bien, creo que tanto Julia Robets como George Clooney están muy bien en el papel, estoy segura de que se lo pasaron bien durante el rodaje. Una pareja divorciada no demasiado bien avenida, que creo es lo habitual, hace frente común para disuadir a su hija de que se lance a una boda más que precipitada. Esta situación les llevará a momentos cómicos ya que en el fondo no se pueden ni ver. Y por otra parte esta la hija ya mayor de edad que cuestiona si sus padres tienen derecho a interferir hasta ese punto en su vida. 

Mi reflexión: sin duda les podemos dar un consejo a nuestros  hijos adultos pero no debemos interferir en sus decisiones y mucho menos imponerles nuestro parecer. Pero no me quiero poner demasiado seria, al fin y al cabo estamos hablando de una comedia.

El entorno donde se desarrolla la historia es verdaderamente paradisíaco y los paisajes son preciosos. Por suerte yo vivo también en el paraíso, Canarias. Aunque lo que realmente hace que sea un Edén es tener a mi amado conmigo.

Sin duda el paraíso siempre es más paraíso con la compañía adecuada mi amor y Canarias es uno de los lugares de la tierra más cercano a eso. Digo esto sin desmerecer a Bali, una localización que seguro merece la pena visitar al menos una vez, aunque no lo sabremos en esta cinta porque se rodó en Australia.

Con esta película me ha pasado lo mismo que en su momento con 8 apellidos vascos, y es que al final quienes llevan el peso de la misma y de la historia no son los jóvenes que protagonizan la historia de amor principal, sino los ya talluditos, que además son mucho más divertidos.

Julia Roberts está muy bien en su papel pero para mí quien lo borda con su cinismo es George Clooney; quizá es que mi sentido del humor es muy así y seguramente lanzaría puyas incluso peores a mi ex y por eso me reí tanto con el personaje de este galán que aun sigue teniendo su aquel a pesar de los años.

En la trama no hay nada nuevo y sabemos cómo va a ir evolucionando todo y cómo va a terminar desde que nos presentan cada nueva situación en el film. Así que si merece la pena es por ver el duelo entre los dos, para mí, auténticos protagonistas, y algunos momentos del padre del novio, impagables. Mención especial quiero hacer a las tomas falsas que sustituyen a las típicas escenas post créditos, es obvio que lo pasaron en grande en el rodaje.

viernes, 25 de septiembre de 2015

El diario de Bridget Jones, superando la crisis de los treinta

Lo que vive Bridget/Renée Zellweger en esta adaptación del libro homónimo de Helen Fielding es algo que suena a la mayoría, no solo mujeres, aunque quizá en ellas sea como más evidente de cara al exterior la mayoría de las veces. Me refiero a las tan temidas crisis de los 30, 40, etc... En las que se busca desde giros profesionales, pasando por los vitales, a los sentimentales, con todas esas chorradas de "No me reconozco a mi mismo", "A esta edad esperaba ser X" que lo que demuestran es la falta de madurez emocional de la mayoría que, como la señorita Jones, buscan más los cambios estéticos que los que realmente te pueden llevar al siguiente nivel como persona. Eso es lo que acontece al menos en el primer intento.
El personaje, magistralmente interpretado por Zellweger, se debate entre dos mundos, representado en el típico triángulo amoroso, el de la felicidad estable y real que representa Mark Darcy/Colin Firth y el, aparentemente más divertido, sensual y deslumbrante que encarna Daniel/Hugh Grant. Y ahí está la grandeza de esta cinta, en el desarrollo de las personalidades, no solo de estos tres vértices, sino de el resto de líneas y ángulos que se empeñan en cortar tangencialmente la búsqueda del amor por parte de nuestra protagonista o de formar figuras aun más complejas. En ese sentido, me parecen impagables los padres y los amigos de Bridget aunque os tiene que gustar el humor británico o se os puede hacer pesado.
He de reconocer que me reí muchísimo con algunas escenas y que, como me pasa casi cada vez que aparece Firth en una película, me es inevitable identificarme con su papel. Si, existimos en la vida real personas así, que han comido mucha mierda pero que no van fardando por ahí de ello. A veces no te queda más remedio que poner las cartas sobre la mesa, como también le sucede a Darcy pero generalmente son los tipos como Daniel los que se venden bien y engañan, al menos durante un tiempo, a la incauta de turno. Así que os podéis imaginar lo que disfruté cuando solucionan sus diferencias.
Una de las cosas que más penita me da es ver a una mujer como Zellweger, cuando aun sabía ser ella misma y compararla con eso en lo que se ha convertido ahora después de pasar por el quirófano. Puede que le tocara coger unos kilos para interpretar este rol que la consagró y es innegable que hay muchos momentos en los que es más patito feo que cisne pero en un solo fotograma de este film se ve más de su belleza que en una sesión con el mejor fotógrafo y retoques posteriores de photoshop hecha hoy. Perdonad esta reflexión que no viene a cuento pero no he podido evitarlo.
A falta de ver Ghost estamos sin duda ante la más divertida de las elegidas para esta semana más "femenina" que nos hemos marcado buscando echarnos unas risas. Con Bridget las carcajadas han sido muchas y os recomiendo no dejar pasar las escenas añadidas en los créditos finales, algunas son memorables.
Nota: 7,5

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Diario de una niñera, de ser Annie a ser nanny

Que la protagonice Scarlett ya era una razón más que suficiente en mi caso para verla, cada cual tiene sus debilidades, y encontrarme con ese inicio que se desmarca bastante de la comedia romántica, o más bien tragicomedia, fue una grata sorpresa. Me refiero a la forma que escoge el director de presentarnos los pensamientos o ensoñaciones de Annie/Scarlett, aprovechando que el personaje quiere ser antropóloga aunque haya estudiado también otra cosa que su madre considera que es hacia donde debería dirigir su vida para obtener el éxito que ella nunca tuvo. En esas escenas veremos cómo se nos describe con humor y con mucha mala baba a la fauna que rodeará a nuestra protagonista a lo largo del film.
Por lo demás no es que haya nada nuevo bajo el sol y lo cierto es que podríamos decir que esta película, y la novela en que se basa, es una revisión del clásico de Disney, Mary Poppins, con un toque de cenicienta, pero más para adultos y actualizada para mostrarnos la hipocresía reinante en la sociedad y en las relaciones entre personas a día de hoy, por no hablar del tan traído y llevado tema de chica que no encuentra su sitio en la vida y la incapacidad de muchos para asumir errores y responsabilidades. Pocas sorpresas vamos a encontrar en el guión pero eso no es algo de extrañar.
Indudablemente, lo mejor de "Diario de una niñera" es su reparto, con unas Scarlett Johansson y Laura Linney estelares que se comen la pantalla continuamente, tanto juntas como por separado. Les secunda un siempre solvente Paul Giamatti que nos muestra su cara menos amable y nos hará odiar a su alter ego en pantalla desde su primera aparición. Chris Evans, por su parte, se encontraba en su periodo de "entre Marveles" y no va más allá de ser el chico guapo necesario en toda historia romántica que se precie. Mención especial para Nicholas Art en este apartado que, pese a su juventud y a que hay momentos en que el niño se nos hace insoportable, realiza una de las actuaciones infantiles más creíbles que he visto en mucho tiempo, con una sonrisa que cuando sale dan ganas de comérselo.
Es inevitable mencionar que estamos ante una de esas cintas que tratan de ser aleccionadoras sobre qué es lo importante y cómo tendemos a olvidarnos de ello. Cierto es que quienes deberían aprender aquí, que son los ricos, difícilmente van a sentarse a ver algo así ni vayan a cambiar por ello pero, como siempre digo, todo lo que vemos es extrapolable a la generalidad del ser humano y es obvio que si alguna vez consiguiéramos aprender de lo que vemos, leemos o de las señales que, con luces de neón, nos dicen en nuestra vida que algo va mal y debe cambiarse el mundo sería un lugar un poquito mejor, quizá solo un poquito pero una casa no se empieza por el tejado.
Por ver el duelo de actrices de primer nivel ya me parece recomendable pero incluso, si simplemente te gusta Scarlett o estas comedias románticas, que no lo son tanto pero te dejan buen sabor de boca a pesar de todo, no perderás tu tiempo viéndola.
Nota: 6,5

jueves, 2 de julio de 2015

Blind Dates. Sección oficial del Atlántida Film Fest

Esta puede ser probablemente la historia con la que me he visto más identificado personalmente o más bien con su protagonista, Sandro —curioso lo sencillo que es su nombre con lo complicados que son sobre todo los apellidos georgianos—, que es la expresión máxima de lo que aquí llamamos pagafantas.
Su amigo Iva, que vive aún de sus días de supuesta gloria como futbolista, no es que le ayude mucho en todo eso con una forma de ser inmadura y que, en cierto modo, impide que Sandro de los pasos necesarios para alcanzar una madurez latente pero incapaz de salir no solo por la influencia de su colega, sino por unos padres tan chapados a la antigua que los diálogos con ellos resultan esperpénticos a la par que cómicos.
Iva tiene la costumbre de concertar citas a ciegas, de ahí el título, a través de internet y, por lo que vemos al principio de la película, consigue embaucar a Sandro para una doble cita en la que veremos desde el principio la incapacidad de nuestro protagonista para relacionarse de una forma adulta con la mujer que tiene frente a él. Desde ese momento seremos conscientes en todo caso de que este hombre de cuarenta años es de los que hace las cosas buscando agradar a los demás, o simplemente es que esa es su forma de ser, esperando que haya una hipotética retribución que nunca o casi nunca llega.
Asistiremos a una sucesión de situaciones a cada cual más disparatada en las que Sandro se verá envuelto por amor que durante todo el metraje navegará entre dos aguas, la del "pagafantas" que sabemos que no va a terminar con la chica ni de broma y la del romanticismo que nos hace pensar que la vida será justa, probablemente por primera vez, con este sujeto de mediana edad que sin duda es una buena persona y un buen hombre que merece mucho más de lo que tiene y no hablo del aspecto económico.
He de reconocer que desde el principio me enganchó y que según iba avanzando el visionado me sentía más a gusto y más en sintonía con esta comedia dramática o drama en clave de humor con el que muchos, si no todos, nos podemos sentir identificados en más de una ocasión. Al igual que en muchas otras cintas del festival aquí todo es muy cotidiano y muy de andar por casa, pero a diferencia de otras, logra contar con ternura y sin burlarse del espectador una historia que, pese a los sinsabores por las cosas que le van sucediendo a Sandro, te deja con una sensación agradable en el cuerpo. El gran responsable es sin duda su director y guionista, junto a otros dos,  Levan Koguashvili.
Si queréis saber si finalmente nuestro amigo seguirá siendo un "pagafantas" o si por el contrario consigue dar ese paso que le falta, tendréis que darle una oportunidad y verla.
Nota: 7

miércoles, 25 de marzo de 2015

Love actually. El amor, realmente, está en todas partes.

La entrada 300 del Motel bien merecía una crítica a dos teclados con una película muy especial como es esta. No soy muy de comedia romántica, tengo ciertos prejuicios sobre este género sin duda condicionados por actores y actrices de la talla de Hugh Grant o Meg Ryan, lo siento. Sin embargo el Sr. Purgatorio adora esta cinta y por supuesto en nuestra andadura de "matrimonio bloguero" debemos aprender el uno del otro y a compartir nuestras diferentes pasiones y en esas estábamos cuando decidí comprarme esta película y como siempre que es posible disfrutarla juntos. Y desde luego el amor está en todas partes, no tengo ninguna duda al respecto y nos aborda como un tsunami a veces o quizás como una suave brisa que acaricia tu cara y alborota tu pelo. El conjunto de la compañía, el amor que se respira en la cinta o las canciones que acompañan a las historias hicieron de su visionado una noche memorable, de sentimientos a flor de piel que me hizo llorar en más de una ocasión. El amor del primer ministro, del escritor, de la joven recién casada o el del niño de once años que se enamora perdidamente, todo es amor de verdad, y sí, te enamoras con diez años, con treinta o con cincuenta. Muchas cosas confluyeron en mi caso para definitivamente recomendar esta película de historias cotidianas que puede ser la tuya o la del vecino del tercero. Me encantó porque love is in the air, ¿no es cierto Sr. Purgatorio?
Sí mi amor, el amor está en el aire y en todas partes, como bien dice la voz en off del personaje de Hugh Grant en el genial inicio de la película en el aeropuerto de Heathrow. Lo mejor de esta primera escena es que es cien por cien verídica, porque yo la viví en mi época de vigilante en la estación de Atocha en Madrid; no había mejor sitio para reconciliarte con la gente y con la vida que la terminal de llegadas del "AVE", donde, como en la película, veías amores de todo tipo, no solo entre parejas.
Si hay algo que me gusta de "Love actually" es su cuasi perfecta mezcla de comedia y drama, de hilaridad y seriedad, de diferentes maneras de amar y de vivir el amor, de historias que acaban bien, mal o que debes imaginarte tú cómo acabarán. Es realista, no nos muestra solo la cara amable y más dulce del amor sino que nos enseña todo el espectro de luz, desde el blanco más brillante hasta el negro más opaco.
Creo que hablar de esta película para mí es hablar de qué historia o historias me han marcado más o con cual me identifico especialmente. La que más me marcó fue sin duda la de los compañeros de trabajo que llevan más de dos años trabajando juntos y que me parece la más dura y a la vez real de todas; con la que me identifico es con la del escritor, no porque me guste escribir, sino porque soy como el personaje de Colin Firth, ese que es más de ser dejado que de dejar, y que necesita un golpe enorme de la vida para darse cuenta de que si se quiere algo que vale la pena, no queda más remedio que arriesgar al final.
No es que las demás no merezcan la pena, porque Liam Neeson y el chaval están magníficos, con unas conversaciones para enmarcar y otras nos dejarán algunas de las instantáneas de cine más hermosas que podamos recordar en cine de este tipo. La que más me sobra es la del chico que viaja a EEUU; no digo que no tenga su gracia pero me desentona un tanto en el conjunto de la película y creo que ya teníamos humor absurdo de sobra y del bueno con la vieja estrella del rock y su manager.
En estas películas corales es muy difícil destacar a nadie pero creo que hay dos mujeres que están por encima del resto, Emma Thompson y Laura Linney, acompañadas de un, siempre a la altura, Alan Rickman y una Keira Knightley que ilumina la pantalla con su sonrisa. Es curioso ver a Andrew Lincoln, Rick en The Walking Dead, en un papel como este de nuevo.
Sabía que pese a estar Hugh Grant, esta película gustaría a mi señora, porque, se le dé la nota que se le dé, creo que es un film en el que todos, de una u otra manera nos sentiremos identificados, incluso en más de una ocasión. Maravillosa comedia romántica que si no habéis visto os recomiendo y, si ya lo habéis hecho, revisionadla, porque el disfrute está asegurado.

miércoles, 25 de febrero de 2015

20 años no importan y catorce tampoco.

La película de la que os hablo hoy, no es una gran obra del séptimo arte ni lo pretende, pero tenía muchas ganas de verla porque la óptica desde la que se realiza esta comedia romántica con muchos cosas típicas y tópicas no es muy usual y, por mi experiencia personal me toca muy de cerca.
Lo habitual, lo "normal" es que veamos historias, no solo en el celuloide, sino en la vida real, donde es el hombre quien conquista o se siente atraído por una mujer más joven, lo cual es algo socialmente aceptado hasta cierta diferencia de edad y luego, pues ya se dice lo de siempre, "Es que él tendrá mucho dinero" o cosas similares.
En "20 años no importan" nos vamos al otro extremo, al que se mira siempre con recelo, esto es, el del hombre joven que se enamora perdidamente de una mujer mayor que él —en ese sentido quizá las edades de ambos 18 y 38 lo hacen un tanto inverosímil—, y si, he dicho se enamora, que no es que se junten para quitarse las telarañas o porque él quiera estrenarse o poner una muesca más en su... bueno, cada cual que se imagine donde pone la muesca. Y si he dicho que quería ver esta película por razones personales, es porque soy de esos hombres que siempre se han sentido atraídos por mujeres más maduras que yo, hasta el extremo de que estuve casado con una ocho años mayor que yo.
Debido a mi experiencia, me ha gustado la manera de plasmar la personalidad del chaval, que es un hombre, pese a su corta edad, mucho más maduro emocionalmente que su padre, al que veremos pulular por la pantalla y que es precisamente del "palo" del que hemos hablado antes, le van las jovencitas. Porque, lo creáis o no, hay gente que ya tiene cierta madurez desde muy jovencita y a la que le es mucho más complejo el moverse en determinados ámbitos y disfrutar de cosas que se supone deberían entusiasmarte con esa edad.
La trama tiene los típicos enredos de este tipo de cintas para irnos mostrando cómo evolucionan los sentimientos de ambos protagonistas, con momentos realmente hilarantes y con escenas subiditas de tono con las que consiguen también que incluso te rías, sobre todo si recuerdas cómo han sido tus primeros encuentros cuando te enamoras de alguien y quieres estar a la altura, supongo que me entendéis, sobre todo los hombres.
Lo que mejor funciona sin ninguna duda es la química entre la pareja protagonista, una bellísima y despampanante, cuando se suelta la melena, Virginie Efira y un Pierre Niney al que es difícil no acabar queriendo por esa ternura que desprende y por su particular modo de transporte, no porque no sea uno al uso, sino por las pintas.
No os puedo decir que sea una de las mejores comedias románticas de los últimos años, porque no lo es, pero se deja ver, entretiene y da una perspectiva un tanto diferente de lo que puede ser el amor si no se es corto de miras ni se juzga sin conocer. Recomendaros que la veáis es complicado, porque en realidad a mi me interesaba particularmente por lo ya mencionado arriba pero por lo demás es una historia bastante vista.
Nota: 5,5

jueves, 12 de febrero de 2015

Descalzos por el parque. ¡Shama, shama...!

Hace ya algún tiempo que tengo habitación en este Motel y hoy he conseguido colarme por la puerta de atrás y en confianza, ahora que el recepcionista no está ni nos escucha, este sitio es una pasada.
Jamás he visto a nadie escribir con tanta pasión de algo que le gusta tanto. Ha sido maravilloso para mí compartir y ver el trabajo llevado a cabo en el Motel desde dentro. Estoy entusiasmada.
La película que hoy nos ocupa ha sido un auténtico deleite no solo verla junto al propietario del Motel sino compartir con él la crítica. No me costó mucho convencerlo para ver una de mis películas favoritas. Una maravillosa historia de amor, de esas que me gustan a mí, quizás porque me identifico bastante con la protagonista en su manera de vivir el amor.
Os dejo que acaba de llegar el dueño legítimo del motel, una bellísima persona y un hombre absolutamente extraordinario. Disfrutad de su crítica como hago yo cada día desde que llegué a este Motel.
Como bien dice mi querida Aurora, hoy hablamos de una de esas cintas por las que parecen no pasar los años, una comedia romántica que desde la primera escena nos muestra ya a una hermosa pareja de recién casados, interpretada por Robert Redford y Jane Fonda respectivamente, seguida de una sucesión de situaciones que nos muestran a una mujer cuyo amor no tiene mesura y a un hombre que, pese a parecer algo diferente a ella en ese aspecto, la quiere también con locura.
Las situaciones cómicas se irán sucediendo sin pausa, con las escaleras del piso de recién casados como protagonistas. Imposible no reírse a carcajadas después de ver al cartero intentando entregar los paquetes sin morir en el intento tras subir seis pisos, perdón, cinco pisos y una entreplanta.
No tardará mucho en entrar en escena la madre de la chica, maravillosamente interpretada por Mildred Natwick, y que hará las delicias de todos en ese cara a cara con el vecino "viejo verde" y más raro que un perro verde que Charles Boyer traslada de los escenarios de Broadway a la gran pantalla de una manera sublime.
La historia nos habla de cosas que todos los que hemos vivido los inicios de un matrimonio conocemos en mayor o menor medida: la pasión de los inicios, que a la protagonista parece no acabársele; la necesidad de labrarse un futuro de él para poder afrontar la nueva vida; un piso que no es tan maravilloso al entrar a vivir como cuando te lo enseñaron; vamos, ese tipo de cosas. Pese a todos los clichés, que no son demérito aquí ya que esta es una de las precursoras de la comedia romántica actual, de lo que en el fondo nos hablan es de que la vida está hecha para vivirla, y no solo por lo que vemos en el personaje de la madre/suegra, sino en una pareja que, como bien dice Jane Fonda, parece que una vez pasada la luna de miel hubiera perdido ya gran parte no solo de la pasión desenfrenada, sino también del amor que está en los pequeños detalles y que se cuida día a día.
Si hay una escena que demuestra el amor entre ambos, o sobre todo, el que él siente por ella, es después de la discusión, tan seria y estúpida a la vez como las que muchos de nosotros hemos tenido, porque en lugar de marcharse con un ahí te quedas, el vuelve a interesarse acerca de qué le sucede, no solo una, sino dos o tres veces, demostrando que las cosas no siempre están tan mal como parecen y que el amor sigue ahí, bajo esa pátina de falso odio o enfado.
Es ese cambio el que cuesta un poco digerir en la película, porque pasamos de una comedia cien por cien a una parte, no muy larga, de drama que te deja tocado; tocado porque no entiendes muy bien que las cosas se puedan ir al garete así, de repente, aunque lo cierto es que sucede más de lo que debería. Afortunadamente, los minutos finales, borrachera de Robert Redford mediante, vuelven a una comedia de esas que hacen época y que es una maravilla disfrutar en VOSE.
Actuaciones brillantes, más incluso los secundarios que los protagonistas, una gran dirección y una música muy de la época, con esas melodías que ya son divertidas por si mismas hacen de esta una de las mejores comedias románticas que he visto. 

domingo, 25 de enero de 2015

Un amor entre dos mundos. Preciosismo visual sin química.

Con la película de hoy voy a empezar hablando un poco, como he hecho en otras ocasiones, de las críticas profesionales, o sus extractos más bien, que leo en filmaffinity cuando ojeo la ficha de la película antes de ponerme a escribir. Os recomiendo que leáis la del "New York Post" yo me partí el pecho con ella, con ese fragmento.
La verdad es que en lo de la originalidad, solo le puedo dar la razón a los críticos que hablan de ella en parte. Porque lo original son esos dos mundos, esa ciencia ficción que nos explican muy bien en los créditos iniciales con la voz en off del protagonista y que luego en realidad se queda muy desaprovechada y pasa a ser más un recurso estético que otra cosa.
En ese sentido, visualmente, la peli se ve maravillosa y eso que mi televisión es muy pequeña para lo que se estila hoy, pero es lo que hay. Basándome en eso, imagino que quien la viera en una de esas que se acercan o superan las cuarenta pulgadas la ha debido disfrutar más y ya no digo en el cine, que debía de ser una delicia. Pero no hay más. Quiero decir que en realidad, lo de el mundo superior y el inferior con diferentes gravedades, físicas, y tal al final solo sirve para un par de escenas cómicas, otro par de escenas románticas que son un poco "meh" y para la poca acción de que dispone la película.
"Un amor entre dos mundos" es un cuento en el que fallan un inicio y un desenlace demasiado extensos que hacen que el nudo de la historia no tenga todo el protagonismo que debiera y que además, en ese nudo, casi no se nos hable de lo importante si atendemos al título en castellano, el amor entre los dos protagonistas. Adam/Jim Sturgess parece algo más motivado en su papel y se le ve carilla de enamorado en varias ocasiones, pero la química con Eden/Kirsten Dunst es prácticamente inexistente. Y siendo sincero, no creo que sea solo culpa de los actores, sino de un guión que da muy pocas oportunidades de que la pareja luzca su amor y su complicidad de verdad. Tremendamente mejorable en ese aspecto.
Así las cosas, una idea con posibilidades se convierte en una excusa, todo lo metafórica que queráis, para contarnos de nuevo una historia más trillada que la de cada programa nuevo que imita a "Madrileños por el mundo" cambiando dos chuminadas. No es que espere nada a lo "Matrix" en plan romántico ni nada de eso, pero me parece que montar toda esa parafernalia ci-fi para contarnos lo mismo de siempre, las dificultades que pasan personas muy distintas para tener una relación amorosa me parece un tanto estúpido.
Algo que si me gustó y mucho fue la banda sonora, a cargo de un desconocido para mi Benoît Charest, pero que me resultó sumamente agradable durante todo el metraje. Es de esas que no tiran de fanfarrias ni de grandilocuencias y que no se imponen a la historia, la acompañan.
"Un amor entre dos mundos" es una película digna de verse para los amantes de los efectos visuales de esos que te dejan pegado al respaldo de la butaca o del sofá, siempre y cuando dispongas de una pantalla en condiciones, pero que flojea y mucho en una historia que ni necesitaba ni aprovecha realmente toda esa ciencia ficción que por momentos resulta mareante, literalmente, para el espectador. Film para ver una vez y pasar a la siguiente y encima me dejaron ver menos de lo esperado a Dunst que si, a mi me gusta y me pareció una Mary Jane muy adecuada. Por cierto... a esta chica siempre le tocan besos que van contra las leyes de la gravedad.
Nota: 5

lunes, 12 de enero de 2015

500 días juntos. Realista si, pero no tan original como la esperaba.

En un día como hoy, post entrega de premios en los Globos de Oro, es difícil decidirse a hacer una entrada que nada tenga que ver con ellos, aunque en cierto sentido "500 días juntos", con dos nominaciones en su momento, es la mejor elección para la crítica de hoy de las que tenía pendientes por hacer.
Uno de esos detalles que perdemos como siempre con las traducciones es de lo más sangrante en el caso del título de esta película, pues los "500 days of Summer" que juega con el nombre de la chica protagonista y evidentemente con la estación del año. ¿Hace eso menos disfrutable la historia? No, pero seguimos tropezando una y otra vez con la misma piedra.
Tras el inciso empezaré diciendo que me esperaba bastante más de esta cinta. Ojo, que nadie piense que voy a decir que es mala, pero por cómo me la vendían y por mis gustos me imaginé que iba a ver un film sobresaliente, de esos que me calan tan hondo que me obligan a valorarla muy por encima de lo que objetivamente sería lógico. No fue así.
He leído que es de las que trata de una manera más realista la relación de pareja y bueno, teniendo en cuenta que en los últimos años he tenido una vivencia similar, muy similar a la del protagonista, puedo decir que si, que todo está muy bien plasmado, pero que, sintiéndolo mucho, no creo que sea ni la primera, ni la última película que lo hace. Y en cuanto a la originalidad, si es cierto que la manera de contarlo es poco habitual, con esos saltos adelante y atrás en el tiempo, trasladándonos a días concretos de esos quinientos.
Lo mejor con diferencia son las interpretaciones de Joseph Gordon-Levitt y Zooey Deschanel, máxime teniendo en cuenta que la personalidad del personaje de ella, valga la redundancia, hace bastante difícil que la química entre Tom y Summer sea sencilla, dudando incluso en muchos momentos de que la tengan en absoluto. Hay grandes momentos y como me gusta ser positivo ante todo, me quedo con el "momento musical", genialmente ejecutado, que te hace reír en un film con un tono generalmente agridulce. en todo caso, ambos jóvenes están muy bien en todos los registros emocionales que se van presentando a lo largo del metraje. Destacar también las intervenciones de Chloë Grace Moretz, sorprendente consejera sentimental de un adulto como es Tom y que resulta también de lo más original.
Cuando ves que Marc Weeb está a los mandos y recuerdas que él es quien se ha encargado del nuevo Spider-Man, entiendes algunas cosas, principalmente el por qué en la segunda entrega tiene más importancia la relación entre Peter Parker y Gwen que las hazañas superheroicas del arácnido. Está claro que gran parte de culpa de la calidad de la película es suya y que lo de plasmar en pantalla las relaciones de pareja se le da muy bien.
"500 días juntos" muestra muy bien lo que sucede cuando en una relación la balanza está descompensada desde el principio pero no somos capaces de, o no queremos ver que es así. La madurez emocional para amar de verdad y poder entregarse como el protagonista parece entregarse siempre —¿a quién me recordará?— ni todo el mundo la alcanza en el mismo momento, ni se tiene muchas veces hasta que no se encuentra a la persona adecuada, cosa, esta última, en la que erramos todos al menos una vez en la vida. en ese aspecto, me quito el sombrero ante la película, pero en el fondo, no deja de ser otra más en cuanto a la historia, que se diferencia en la manera de contarnos lo que ya nos han contado otras veces y que se sustenta sobre los hombros de dos jóvenes actores en estado de gracia.
Nota: 7

viernes, 19 de diciembre de 2014

El exótico Hotel Marigold. Vivir la vida no depende de la edad.

Es maravilloso ver una película como "El exótico Hotel Marigold" de la que esperas poco, o una más de su género de comedia con toques de drama, y que consiga llegarte gracias a su reparto y al mensaje que transmite; un mensaje que hoy día encuentro tremendamente necesario.
La gracia de este film no está en quién se enamora de quién o en qué aprenderán los diferentes y, de muy diversos caracteres, personajes que coprotagonizan esta comedia coral. Sabemos que habrá amor, sabemos que, con el cambio que estos hombres y mujeres viven, al decidir dejar su Gran Bretaña natal para vivir su vejez en una palaciega residencia que resulta no serlo tanto, aprenderán no solo cosas, sino a conocerse a sí mismos.
Lo que diferencia a esta cinta es que, aunque sin ser pionera, se dará el protagonismo absoluto a esas personas que, no solo se sienten acabadas por razón de la edad, sino que muchas veces nosotros, la propia sociedad, los hacemos sentir así. Eres demasiado mayor para esto, eres viejo para lo otro, incluso hay gente que mira aun a día de hoy raro a esos "abuelitos" que siguen haciéndose sus carantoñas, aunque quizá lo que hay es envidia porque la mayoría hoy día está tan de vuelta de todo con treinta tacos, que ver a personas que se aman o encuentran el amor a edades avanzadas les recuerda lo infelices que son ellos. Pero John Madden no habla solo de amor en la adaptación de esta novela a la gran pantalla. Aquí hay muchos sentimientos, hay mucha evolución en algunos de los personajes, casi todas ellas obvias pero no por ello menos apreciables ni disfrutables.
Lo mejor sin duda es el reparto, el más madurito. Una Judi Dench enorme en su interpretación y preciosa sin cirugías que le impidan hablar como han hecho otras y vimos en los últimos Oscar; un Bill Nighy mucho más contenido y he de decirlo, de lo que yo le he visto, su mejor interpretación de los últimos años con diferencia; un Tom Wilkinson maravilloso con un rol que es el que mayor dramatismo y ternura aporta; una Maggie Smith adorable en el fondo por mucho que la superficie nos haga pensar otra cosa; y un resto del reparto que son los escuderos perfectos de estas damas y caballeros que distan mucho de estar acabados y que tienen mucho que enseñar aun a las nuevas y jóvenes estrellas.
Tampoco quiero llevaros a equívocos. La trama, las historias que la conforman no es novedosa, no es que esta sea la primera, ni será la última, película que trata estos temas y los relaciona con la madurez de los personajes. Pero el casting es magnífico y como yo soy de los que piensa que el amor no entiende de edades y que la madurez emocional puede llegarnos en cualquier momento de la vida, a veces más tarde de lo que sería apetecible, la disfruté enormemente.
He visto a mis abuelos, QEPD, no saber qué hacer con sus vidas cuando el cuerpo dejó de permitirles hacer lo que estaban acostumbrados, porque no tenían las suficientes inquietudes, porque quizá se cansaron ya de seguir intentando buscar algo más y me encanta ver historias como las de "El exótico Hotel Marogold", igual que me encantaba ver a los "abuelitos" del IMSERSO, que pese a que a veces nos estresaban un poco en Atocha, tomaban sus trenes tremendamente ilusionados, casi como si fueran críos. Y de eso habla en definitiva este film, de que la vida no se acaba cuando nos dicen que se acaba y que siempre podemos cambiar o simplemente volver a empezar, quizá en otro lugar, quizá con otras personas, y marcharnos del rincón que nos está reservado.