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sábado, 9 de enero de 2016

SHIRLEY MACLAINE, LA BAILARINA ESPIRITUAL


Actriz, bailarina y escritora, Shirley MacLaine Beatty  nació en Richmond, Virginia el 24 de abril de 1934 mamando desde su más tierna infancia la pasión por la danza y el arte en general ya que su madre era una excelente bailarina y pintora. Esto sin duda la llevó a inscribirse en la Washington School of Ballet iniciando su carrera artística como corista en Nueva York a los dieciséis años. Ella misma reconoce que el hecho de que la llamaran Shirley por la niña prodigio Shirley Temple, hizo que deseara  vivir como ella. Tanto ella como su hermano Warren Beaty desarrollaron este amor por el séptimo arte.

La suerte para ella vino de la mano de la obra "The Pajame Game" (1954) en la que tuvo que reemplazar a Carol Haney cosechando tal éxito que fue lo que le abrió definitivamente las puertas de Hollywood. Un productor se fijó en ella y la propuso para un papel en la comedia negra "¿Quién Mató a Harry?" de Alfred Hitchcock en 1955. A partir de ahí la veríamos en otras grandes películas como "La Vuelta al Mundo en 80 Días" junto a David Niven y Mario Moreno "Cantinflas".
Otras películas en las que participó fueron "Furia en el Valle" de 1958, "La Casamentera" o "Como un Torrente" de Vicente Minelli lo que le valió su primera nominación al Oscar. Aunque quizás sus más emblemáticas películas sean "El Apartamento" de Billy Wilder junto a un fantástico Jack Lemmon. Esta fue una de esas películas que comenzaron a rodar con solo treinta páginas de guión. Wilder y Diamond iban escribiendo la continuación a medida que iban rodando. (Tenéis un análisis más profundo de la cinta en el Motel.) También este film le valió una más que merecida nominación al Oscar. Su maravilloso papel en la comedia de Billy Wilder "Irma La Dulce", de nuevo junto a Jack Lemmon supuso su tercera nominación a la preciada estatuilla en 1963.
En la década de los setenta su incursión en el cine fue más bien escasa con cintas como "Dos Mulas y una Mujer" junto a Clint Eastwood o "Bienvenido Mr. Chance" al lado de Peter Sellers. Hasta 1983, tras cuatro nominaciones, no logró el preciado galardón de Hollywood por su papel como Aurora junto a Jack Nicholson en "La Fuerza del Cariño".
Se casó una sola vez y tuvo una hija Sachi que es su gran pasión. Shirley es una mujer de inquietudes espirituales que medita buscando la paz interior. Este hecho se refleja en los libros que ha escrito, algunos de ellos con el fin de ayudar a otros en ese periplo espiritual como "Lo que sé de mí" o "Dentro de mí" en el que claramente quiere ayudar a sus lectores a utilizar técnicas espirituales que les ayuden a ser más felices. Personalmente leí uno de sus libros "Baila mientras puedas", en los que destaca sobre todo su papel como bailarina. Después de un lapso muy grande de tiempo aproximadamente unos treinta años, retomó su carrera como bailarina así que con cincuenta años bailaba el Can-Can hasta que una lesión de rodilla la apartó por un tiempo de los escenarios y durante su retiro que no solo fue para su rehabilitación, meditó en su propia espiritualidad y lo incompatibles que eran su pasión por el espectáculo en el que el egocentrismo es el único eje, y la espiritualidad despojada de todo eso que ella misma deseaba para sí.


jueves, 7 de enero de 2016

El apartamento, la comedia más dramática que hemos visto

Según la crítica de la época, "una de las más sutiles comedias que  Hollywood ha realizado". Calificar esta película de comedia me parece algo más que atrevido, ya que es difícil ver la comicidad aunque sea con sutilidad. Es lamentable y patético el que un hombre débil y pusilánime no sea capaz de defender sus derechos frente a sus superirores consintiendo que su apartamento sea utilizado como picadero para sus "respetados" y casados jefes, mientras él pasa sueño y frío en la calle. También es atrevido tildar a esta cinta de comedia cuando nos habla del suicidio y de intentos de suicidio a causa de amores imposibles, y no creo que esto sea algo sobre lo cual bromear. Con todo esto no estoy queriendo decir que no es una buena película, por supuesto que no, era de esos clásicos imprescindibles que mi querido Sr. Purgatorio tenía que disfrutar conmigo, una obra maestra que ningún amante del cine clásico se puede perder.
Shirley MacLaine está soberbia en su papel de ascensorista en un edificio lleno de oficinas de agentes de seguros y enamorada del hombre equivocado. Y por supuesto Jack Lemmon en el papel protagonista con su vis cómica casi inherente en él, que a pesar de eso difícilmente te arranca siquiera una sonrisa. Por desgracia para él se enamora de la amante de uno de sus jefes. He visto esta película unas cuantas veces y con la premisa en mi mente de que era una comedia, pero disiento completamente. La película es magistral y absolutamente recomendable pero critico el que esté clasificada dentro del género de la comedia, para mí es un drama. Por suerte en nuestro apartamento ni pasamos frío ni sueño porque tu calor me hace tener los sueños más dulces.
Para sueño dulce hecho realidad el estar contigo y sin tener que aparentar lo que no se es para contentarte, que es para mi en definitiva de lo que habla esta gran película sobre la que yo tampoco puedo aceptar que se califique como algo cómico. Todo el mundo habla de esa sutilidad pero la verdad, yo solo la veo en un par de escenas al principio y poco más; luego tiene algunos instantes sueltos que pueden dibujarte una sonrisa pero se trata sin duda de un drama.
Hoy en día diríamos que el personaje interpretado por Jack Lemmon es un "pagafantas", pero él lo es en un grado superlativo porque no se limita a hacerlo por intentar conseguir una mujer y, a pesar de que eso sea lo que nos dan a entender, tampoco es del todo por medrar en el mundo laboral. Si profundizamos un poco nos damos cuenta de que más que pusilánime, Baxter es de esas personas que sienten una necesidad enfermiza de ser aceptado y que es capaz de hacer lo que sea necesario para ello. Es cierto que la aceptación que busca es profesional y que piensa que subiendo unos pisos y teniendo su propio despacho quienes ahora se aprovechan de él lo considerarán su igual. Es en ese camino donde la interpretación de Lemmon se convierte en magistral cuando vamos observando las diferentes fases por las que transita su personalidad, sobre todo desde que aparece una bella, sin ser de esas mujeres que quitan el hipo, pero insegura y con la misma necesidad que él de ser aceptada Shirley MacLaine.
Si os fijáis estamos ante dos intérpretes que hicieron arte y algo grande de ser personas normales, hombres y mujeres en la mayoría de los casos con los que todos nos podemos identificar pero que, equivocadamente, la mayoría intentamos dejar atrás porque, si eres normal, si no destacas, es casi tan malo como si eres demasiado diferente y no encajas.
Para mí hay momentos muy duros a lo largo de esta cinta y que son perfectamente trasladables a la actualidad y que nos dejan claro que muchas veces perdemos el tiempo intentando buscar ese ideal masculino o femenino que ha de encajar en los estereotipos que nos han inculcado, cuando la felicidad puede estar en esa persona con la que te cruzas a diario en un ascensor o, actualmente, en esa persona con la que de manera extraña conectas inmediatamente a base de intercambiar los caracteres de 140 en 140.
Creo que es de esas películas que te hacen pensar y plantearte cosas y me siento muy afortunado de que mi amada Sra. Purgatorio volviera y quisiera verla conmigo. Ella no lo entendió durante el visionado cuando se lo decía pero yo no puedo evitar identificarme con Baxter y personajes como él, porque somos muchos más de los que parecemos los que hemos intentado buscar nuestro sitio contentando a los demás a riesgo de no hacernos felices a nosotros mismos en el intento. Es solo con el paso del tiempo que aprendes que ese sendero no es el adecuado y que al final puede resultar mejor recorrerlo solo que mal acompañado aunque he de decir, que yo encontré con quién recorrerlo y entre otras cosas muy hermosas, está el compartir estos clásicos del celuloide que cada tanto os traemos.