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viernes, 10 de abril de 2015

Cenicienta (2015) "Sé generosa y ten valor"

Este miércoles, después de ver la película, tuve una conversación en twitter a colación de un comentario que hice tras salir del cine, porque me hace gracia que se hable de que "Disney" está usando esto de trasladar sus clásicos a imagen real como sacacuartos y que denota falta de ideas, aprovechando que la séptima entrega de "A todo gas" está también en cartelera hice un símil porque aunque evidentemente ambas son películas muy diferentes y con un público objetivo muy distinto, las dos son muestra de lo mismo, búsqueda de dinero fácil, el cine es un negocio, no lo olvidemos, y falta de ideas alarmante. No entro a valorar calidades porque eso es indiferente, para mí el cine es disfrute mayormente y me parece genial que cada cual lo pase bien en una sala con lo que quiera, sea "Cenicienta", "A todo gas" o "50 sombras de Grey".
Tras soltar todo este rollo anterior, he de decir que me esperaba algo bastante peor porque, cuando lees tantas opiniones favorables sobre algo que lleva el nombre de "Disney" por medio no sabes si puede más la objetividad, limitada, de la que la mayoría somos capaces al ver el cine o la nostalgia y el comprobar cómo queda en carne y hueso ese personaje que siempre hemos conocido como animación.
"Cenicienta", con Kenneth Branagh al frente, cuenta con fallos y aciertos que la hacen ideal para verla en familia con los más pequeños de la casa pero que a ratos te hacen plantearte si determinadas escenas no están de más o incluso si lo que hacen para desmarcarse del original, intrigas palaciegas que no pegan para nada con el cuento que todos conocemos, han sido un recurso fácil para alargar un metraje que no sabían como estirar. Que conste, no me quejo de que se desmarquen, pero pienso que no han escogido la mejor manera aunque quizá es que a Blanchett había que darle más protagonismo como la madrastra mala malísima.
La verdad, no obstante, es que la cinta cumple con su cometido y, pese a mis reticencias iniciales, Lily James consigue hacer una "Cenicienta" que transmite en todo momento esa filosofía de vida que sus padres, sobre todo su madre, le transmiten en el primer tercio del film y que no consiguen destruir del todo su malvada y hermosa madrastra, Cate Blanchett, ni sus estúpidas y buenas para nada hermanastras —que por cierto, si de verdad quieren que nos creamos que son más bonitas que la protagonista se lo curren un poco más a la hora de hacer el casting porque una de ellas es de todo menos guapa— pese a las vejaciones a las que la someten.
La película gana muchísimo enteros con la aparición, en el papel de hada madrina, de Helena Bonham Carter, preciosa, divertida y una mezcla adorable entre habilidad y hada patosa que nos brinda los mejores y casi únicos momentos de humor de verdad de toda la proyección.
Del reparto masculino he de decir que los veo correctos en sus roles pero... en serio, ¿de verdad era necesario meter con calzador a un personaje negro que nos venden como un hábil espadachín y semeja más un jugador de fútbol americano en horas bajas que un guerrero sin igual al servicio del rey? Ya no hablemos de los pantalones, tipo mallas, "marcapaquetes" que, curiosamente, lucen todos menos Stellan Skarsgård, ¿tenía demasiado "paquete" y habría sido descarado para una película calificada para todos los públicos? Sí, es una chorrada, pero hasta en esas chorradas se fija un servidor de ustedes.
En resumen, la "Cenicienta" no decepciona pero tampoco pasará a los anales de la historia de "Disney". Es una producción muy cuidada, con una música que la hace mejor de lo que es en determinados momentos y un reparto más que adecuado pese a lo que pareciera inicialmente. Eso sí, hay que ir a verla sabiendo lo que hay y pedirle lo que se puede pedir a un producto hecho única y exclusivamente como medio de entretenimiento. El rasero "El Padrino es la mejor película de la historia del cine" o axiomas similares no sirven para valorar a este tipo de films porque es evidente que siempre van a salir perdiendo para los adoradores de otro tipo de cine.

jueves, 8 de enero de 2015

Piratas del Caribe: El cofre del hombre muerto. La aventura aun se impone a los hombres pez.

Tres años después del éxito de su primera entrega llegaba a nuestras pantallas una nueva aventura del atípico pero adorable Capitán Jack Sparrow y el resultado fue más que decente.
Es muy complejo llegar a la altura de "La Maldición de la Perla Negra" porque ya es difícil ser original en muchos aspectos, Depp/Sparrow sigue gustando y sus vivencias son una sucesión de esperpénticas situaciones que diviertendo tanto o más que en la primera parte pero hay temas que empiezan a estar ya un poco revenidos y cuando los masticas pones esa cara que se te queda cuando te comes unas patatas fritas que ya se han pasado de fecha y son casi como comer cartón.
El que la "Perla" vaya pasando de mano en mano como si estuviéramos viendo la típica secuencia de dibujos animados en la que los personajes se arrebatan de las manos una y otra vez el mismo objeto ya es demasiado recurrente por ejemplo. Y no es que eso le reste diversión a la trama, pero si que evidencia una cierta falta de ideas que acabará de plasmarse en la tercera parte que analizaré mañana.
Es sorprendente enterarse tantos años después de que detrás de "Davy Jones" el capitán del famoso "Holandés Errante", que hace su aparición estelar en esta continuación de la saga, estaba Bill Nighy, un actor que, la verdad, me gusta mucho, pero que debajo de toda esa parafernalia digital está totalmente irreconocible.
Ya de entrada, la tripulación en general del conocido barco fantasma me resulta un tanto repulsiva, y opino además que la mayoría de la historia que gira en torno a ellos y a "Bill el Botas" se pasa de dramática, abandonando en mucho el tono aventurero de la primera parte, para centrarse en demasía en un personaje, William Turner/Bloom, que, seamos sinceros, aquí no consigue la bis cómica necesaria para esta saga, cosa que si hace y con creces Keira Knightley en numerosas ocasiones; su momento "dama en apuros" en la playa en determinado momento de la película me hizo reír con ganas.
Para mi, lo mejor siguen siendo las escenas más aventureras, sobre todo las que transcurren en la isla donde Sparrow se ha "retirado", con ese cuasi inacabable duelo a tres bandas entre Jack, William y Norrington/Jack Davenport que es mucho mejor como enemigo principal, sin serlo, que "Davy Jones".
Se nos presentan personajes que serán importantes en el desarrollo de la siguiente entrega, pese a que aquí ya se ven muy de relleno como la hechicera y el kraken, que es un poco como el Godzilla de la película del año pasado, te pasas casi toda el metraje esperando verlo en condiciones, lo cual solo sucede en el apoteósico final, digno de un pirata de la valía del gran Jack Sparrow.
Gracias a Javi, siempre al quite desde Cine de Patio, he sabido que Hans Zimmer, autor de la banda sonora de esta nueva aventura ya fue culpable en parte del trabajo que realizara Klaus Badelt en la sobresaliente entrega anterior. Y la verdad es que es uno de los pocos aspectos en los que la calidad sigue a un nivel similar al de su predecesora.
"El cofre del hombre muerto" consigue aun mantener el espíritu y la esencia de "Piratas del Caribe", pero empieza ya a mostrar signos de agotamiento en cierto modo en el guión y levemente en determinados personajes, por no hablar de que Geoffrey Rush y su "Barbosa" son muy difíciles siquiera de igualar y "Davy Jones" está a años luz. Aun con todo es una buena película de aventuras y el personaje más importante sigue dando la talla; veremos mañana cuando nos acerquemos al fin del mundo.
Nota: 7

martes, 14 de octubre de 2014

El indomable Will Hunting.

Los genios se pueden encontrar en cualquier sitio. Esa es la máxima que da sentido a esta película por la que dos de sus protagonistas, Matt Damon y Ben Affleck recibieron el Oscar a mejor guión y Robbin Williams a mejor actor secundario. Partiendo de aquí, veamos si de verdad es oro todo lo que reluce.
Si soy sincero me parece que lo mejor de esta película y por lo que merece la pena verla es por el duelo interpretativo de Damon y el tristemente fallecido Williams. Los dos están sublimes y las charlas entre ambos son tremendamente aleccionadoras e inspiradoras. Lo mejor del guión y del film está ahí.
Que nadie interprete esto como una cruzada contra Affleck, del que pienso que se equivoca en cuanto a los proyectos en los que participa más de lo normal, lo cual le hace mucho daño teniendo en cuenta que, sin ser un mal actor, tiene bastantes limitaciones. Aquí él no me desagradó pero no pega para nada en ese ambiente con esa carita que tiene, sobre todo de más joven. Por mucho chándal que le pusieran no parecía un matón de barrios marginales.
El problema de la película es que el guión debería ser uno de sus fuertes, o eso esperas habiendo sido premiada, pero lo cierto es que no tiene mucho de original. Joven problemático que tiene cualidades ocultas superiores al resto... eso está bastante visto en realidad ¿no? Además, la historia de amor entre Will y Skylar/Minnie Driver está bien, es tierna, intensa, dramática, pero también es más de lo mismo.
En cuanto Williams aparece en pantalla, la película es un tira y afloja constante entre su personaje y el de Damon, pasando todo lo demás a un segundo plano muy alejado, tanto, al menos en mi caso, que incluso me olvidaba de algunos personajes hasta que volvían a tener alguna escena con cierta trascendencia.
La dirección de Gus Van Sant es destacable, aunque no entiendo que tan solo un año después hiciera el detestable remake de Psicosis, viendo que en términos generales tiene una filmografía bastante decente. 
Danny Elfman, en lo que a banda sonora se refiere, está a la altura del resto, esto es, una aportación notable pero no maravillosa.
Es esta una cinta que recomiendo ver por el simple hecho de disfrutar de las sesiones de terapia entre los personajes de Matt Damon y Robin Williams pero que por lo demás no ofrece nada novedoso. Para mi merece la nota que vais a leer ahora por el simple hecho de poder disfrutar de dos grandes del cine.

viernes, 25 de abril de 2014

Ángeles y Demonios. De Gymkana por Roma con Tom Hanks

Después de la adaptación de "El código Da Vinci" y amparándose en el éxito de ventas de Dan Brown, le toco ser trasladada al mundo del celuloide a "Ángeles y Demonios", con Robert Langdon (Tom Hanks) de vuelta para solucionar los problemas del Vaticano mientras se celebra el Cónclave para decidir quien sustituirá al Papa recientemente fallecido.
De la mano de Ron Howard, director de Una mente maravillosa y Cinderella Man entre otras, dos películas que disfruté enormemente, nos llegó este interesante blockbuster en 2009.
Como es evidente, a este tipo de cintas no se les puede exigir otra cosa que entretenimiento; si consiguen eso su función está más que cumplida.
Ángeles y Demonios te hace pasar un rato ameno con los paseos que, de un lado a otro de Roma, se dan Langdon y su compañera Vittoria (Ayelet Zurer) aunque la parte de investigación y que nos hará comprender toda la trama, y lo relacionado con los Illuminati, se desarrolla en terreno Vaticano.
 
Pienso que el ritmo narrativo es bueno, con acción más trepidante en zona romana y mucho más pausado en la pequeña ciudad estado, pese a lo cual, la película no baja enteros en ese sentido en las transiciones de una situación a otra.
Según Langdon va resolviendo los acertijos, se irá desgranando ante nuestros ojos la urdimbre de esta trama no muy original, pero que tiene algún giro que otro que puede pillarnos por sorpresa.
Además de a Hanks, tan solvente como siempre, me gustaría destacar del reparto a Ewan McGregor como Camarlengo y nexo de unión entre el Vaticano y los investigadores y también a Stellan Skarsgård como comandante de la Guardia Suiza.
 
 
Así las cosas, y como decía, esta cinta consigue su cometido que es entretener y creo que su nivel es igual o incluso un pelín por encima de su predecesora; Audrey Tautou me convenció mucho más como compañera de Langdon, aunque la verdad es que es una actriz de la que me enamoré en Amelie, y el solo hecho de verla en pantalla ya es una razón de peso para mi a la hora de ver una película.
Si buscas un par de horas de no pensar demasiado, con un elenco que brinda lo mínimo exigible de ellos en un producto de estas características y te gustan la acción, con toques de investigación e incluso de conspiración, Ángeles y Demonios es para ti.
Nota: 6