Con más de doscientas críticas de cine a mi espaldas en este blog, hoy me toca la que, hasta ahora es, sin duda, la más difícil. Si me conocéis un poco por mis críticas anteriores y por mis desvaríos en twitter, sabréis que las películas con épica ya me atrapan con facilidad y que la "Tierra Media" creada para el cine por Peter Jackson, basándose en la grandiosa trilogía de Tolkien, me apasiona de tal manera que, cuando hice la crítica conjunta de ESDLA para el blog fue más un homenaje a las películas que una crítica en si, porque a mi parecer, poco criticable tiene, si me permitís la licencia redundante. Vamos, que suelo ser muy permisivo con este tipo de films y que se me contenta con poco.
Me acerqué a la adaptación de "El Hobbit" sabiendo que, difícilmente podría sentir lo mismo, porque aunque leí el libro, no significó tanto para mi como la obra magna de Tolkien, y porque plasmar un libro de poco más de trescientas páginas en tres películas era una más que obvia estrategia comercial para sacarnos los máximos cuartos posibles a todos los que ansiábamos volver a la "Tierra Media". Esto se ha visto reflejado en su máxima expresión en esta última entrega.
"La batalla de los cinco ejércitos" es una película vacía, sin el alma que tuvieron las tres entregas de ESDLA e incluso muy lejana al espíritu de sus predecesoras en esta trilogía de "El Hobbit". Está vacía, porque la única parte de la trama que tiene algo de sentido, que está trabajada es la que sucede en la primera, no sé, media hora en "Ciudad del Lago". Que tiene algunos momentos de "Pero qué me estás contando", aunque son soportables, principalmente porque Bardo/Luke Evans vuelve a demostrar que es, al menos para mi, el personaje con más carisma de todos los que aparecen en pantalla. Encima, según va avanzando el metraje pierde tanto protagonismo que la cosa se queda no coja, sino amputada directamente.
Solo hay otra cosa de la cinta que salvo y es por una cuestión meramente personal y muy, muy friki, que es ver al ejército de los enanos formando en el previo al combate y luego a su líder, enarbolando ese martillo de guerra y partiendo cráneos y abollando yelmos no con los golpes de esa arma, sino de su propia testa.
En cuanto a lo demás, demasiada batalla, tanta que se hace no aburrida, sino aburridísima en determinados momentos, larga hasta el hastío y encima regada con el vino del dramatismo de lágrima fácil, con historias que nunca llegaron a estar bien desarrolladas y que, al contrario que me pasó con ESDLA, solo consiguieron emocionarme cuando estaba Bilbo/Martin Freeman de por medio porque ha conseguido lo que pocos del reparto de esta trilogía, que empatice con él en cada situación.
Jackson se ha visto obligado a conectar su obra y la mayoría de las escenas que sirven de vehículo entre ESDLA y "El Hobbit" están más metidas con calzador que unos zapatos que se te han quedado pequeños y te emperras aun así en usarlos.
Me doy cuenta de que, hasta ahora, siendo esta la tercera crítica ni siquiera he hablado de "Azog" y ahora que lo hago es para decir que es uno de los peores "Némesis" que he visto en cine en los últimos años. Se quedan más en mi memoria muchos enemigos secundarios, esbirros de Sauron de ESDLA que este orco albino con todo ese CGI —efectos digitales— del que tanto ha abusado Jackson esta vez. Hemos pasado de miles de extras pertrechados con armas y armaduras que parecían reales a simple vista, a un atrezo que, en muchas ocasiones parece de plasticuchi, si, si, porque salvo algunos personajes más importantes, hay momentos en que da vergüenza ajena.
Hablando de vergüenza, lo de las "moladas" que se marcaba Legolas en la anterior trilogía, surfeando en escudo, o lo del olifante, tenían un pase, pero lo de esta vez... ¿en serio creían que lo de ese medio de transporte que se agencia no iba a parecer ridículo?
Pocas veces he salido tan decepcionado de un cine como este jueves al terminar de ver el cierre de una trilogía con la que he tratado de ser indulgente, creo que mis notas a las anteriores reflejan eso muy bien, pero esto ya ha superado todos los límites. Efectos digitales por doquier que encima parecen de baratillo, si se comparan los trolls de aquí con los que disfrutamos en ESDLA, o incluso en la primera entrega de "El hobbit" entenderéis lo que digo; y de ESDLA hace ya mucho lo cual es aun más sangrante.
Sé que seré de los pocos blogueros que lo hayan hecho y que muy poca gente estará de acuerdo conmigo, pero lo digo así de claro, no quiero que Peter Jackson adapte absolutamente nada más de Tolkien al cine y no volveré a ver esta película, porque prefiero olvidarla, ya hay muchas cosas que e cuesta recordar y hace menos de dos días que la vi, y volver a disfrutar de la verdadera "Tierra Media", aquella que me hizo vibrar solo con ver aquel primer tráiler y que me emociona cada vez que Gandalf entra en "La comarca".
Si con "Un viaje inesperado" he necesitado de varios visionados para acabar apreciándola, con esta segunda parte quedé encandilado a la primera. Quizá sea por la aparición de elfos como Legolas y Tauriel, o quizá sea simplemente porque en esta tengo casi la misma sensación de estar viviendo una aventura que tuve con "El Señor de los Anillos".
Lo mejor de todo es que Peter Jackson consigue eso sin abandonar el tono más distendido que caracteriza a esta adaptación frente a la solemnidad de la anterior trilogía, aunque aquí veremos más seriedad, más oscuridad en muchos momentos, como en el bosque, donde la locura y las alucinaciones de los personajes están genialmente representadas.
Conoceremos a un nuevo ser de la "Tierra Media" Beorn que, principalmente, servirá para vivir de una de las numerosas escenas cómicas que protagonizarán los enanos a lo largo de las casi tres horas de metraje. En este caso el gran "Gandalf" contribuirá a ello también.
Aunque no pinten nada aquí, el añadido de Legolas/Bloom y Tauriel/Evangeline Lilly, me parece que es una de las cosas que ayuda a que los que amamos las anteriores películas conectemos de una manera más intensa y, sobre todo, hace muchísimo más épico y divertido el descenso por el río con los enanos, que vuelven a demostrar que no necesitan de armas especialmente elaboradas para dar cuenta de sus enemigos. El humor estará muy presente también en este caso.
Pero creo que el mayor acierto, no solo de esta cinta, sino de la trilogía, es la elección de Luke Evans como "Bardo", quizá el personaje que más consigue transmitir su carisma fuera de la pantalla en los pocos minutos de que disfruta en comparación con otros. Casi me atrevería a decir que es el "Aragorn" de "El Hobbit".
La "Ciudad del Lago" es la parada perfecta antes de conocer a quien da título y enjundia a esta segunda parte, demostrando la decadencia del ser humano, o de algunos de ellos al menos, con un Gobernador/Stephen Fry que vuelve a mostrarse camaleónico, brindándonos a este despreciable despojo de humanidad, pero que es asquerosamente divertido, o al menos para mi lo ha sido. Su perrito faldero, por contra, me parece demasiado esperpéntico.
Y llegamos finalmente a la montaña, al gran reino de los enanos, donde conoceremos a quien sin ningún género de dudas, deseábamos todos ver en su espléndida magnificencia, Smaug. Y no defrauda para nada y eso que yo siempre lo he visto doblado, que seguro que con la voz de Benedict, aun fliparía más. La conversación entre el gigantesco dragón y el minúsculo Bilbo es genial e incluso se me hizo hasta corta.
Para terminar la crítica de la película de "El Hobbit" que más me ha gustado, me veo en la obligación de dejaros el vídeo oficial de "I see fire" cantada por "Ed Sheeran" y que, para mi ya hace imprescindible que se haya rodado esta película. Os dejo la letra también, creo que la he escuchado miles de veces ya después de aquella primera vez en el cine :_)
"I See Fire"
Oh, misty eye of the mountain below
Keep careful watch of my brothers' souls
And should the sky be filled with fire and smoke
Keep watching over Durin's sons
If this is to end in fire
Then we should all burn together
Watch the flames climb high into the night
Calling out father oh
Stand by and we will
Watch the flames burn auburn on
The mountain side
And if we should die tonight
Then we should all die together
Raise a glass of wine for the last time
Calling out father oh
Prepare as we will
Watch the flames burn auburn on
The mountain side
Desolation comes upon the sky
Now I see fire
Inside the mountain
I see fire
Burning the trees
And I see fire
Hollowing souls
I see fire
Blood in the breeze
And I hope that you remember me
Oh, should my people fall
Then surely I'll do the same
Confined in mountain halls
We got too close to the flame
Calling out father oh
Hold fast and we will
Watch the flames burn auburn on
The mountain side
Desolation comes upon the sky
Now I see fire
Inside the mountain
I see fire
Burning the trees
I see fire
Hollowing souls
I see fire
Blood in the breeze
And I hope that you remember me
And if the night is burning
I will cover my eyes
For if the dark returns
Then my brothers will die
And as the sky is falling down
It crashed into this lonely town
And with that shadow upon the ground
I hear my people screaming out
Now I see fire
Inside the mountains
I see fire
Burning the trees
I see fire
Hollowing souls
I see fire
Blood in the breeze
I see fire (oh you know I saw a city burning out) (fire)
And I see fire (feel the heat upon my skin, yeah) (fire)
And I see fire (uh-uh-uh-uh) (fire)
And I see fire burn auburn on the mountain side
Si en la segunda entrega, comentada ayer, ya era patente el descenso de calidad, aunque aun había cosas que salvaban a "El cofre del hombre muerto" de ser una del montón, a la tercera parte de lo que tenía que haber sido una trilogía y quedarse ahí, no la salva ni el carisma ni el buen hacer de Sparrow/Depp, pese a que sigue siendo lo mejor sin duda y esta vez a mucha distancia del resto.
Y es que ese es uno de los principales problemas de este film la caricaturización, ya excesiva, de todos los personajes. Quiero decir, Sparrow y esa pareja de piratas que todos conocemos han sido siempre el punto cachondo del asunto y los demás tenían sus puntos, pero eran más "serios" y esa combinación funcionaba más que bien.
Barbosa pasa de haber sido uno de los mejores villanos de películas de aventuras de los últimos veinte años a convertirse en una especie de payaso, cosa que no le pega absolutamente nada, aunque imagino que el hecho de que siga ahí Davy Jones obliga a que, en esta cruzada de los piratas contra el "Holandés Errante" y la armada británica a todos les tocaba ser "buenos". Geoffrey Rush está tan desaprovechado aquí... Y no hablemos ya de Keira Knightley cuyo personaje aquí roza lo ridículo en multitud de ocasiones, pese a que no es tan sangrante como lo de Barbosa.
El principal problema es el exceso de protagonismo que se da a "Davy Jones", su corazón, y a toda la historia de Will Turner/Bloom y su padre, que acaba haciendo que la trama resulte farragosa, lenta e incluso aburrida, lo cual, en especial con el barco fantasma es una pena, porque igual con menos efectos digitales y menos "hombres pez" y "hombres molusco" y algo más de sustancia, la cosa habría funcionado mucho mejor.
Luego está lo de "Calipso", una ¿Diosa? del mar que de repente adquiere una importancia desmedida en esta tercera película y cuya aparición estelar da un poco de vergüenza ajena, porque además, después de tanto tira y afloja con ella, resulta que lo único que vemos de dicha divinidad es los efectos que provoca en el mar y que sirven para que tengamos una espectacular batalla naval que es solo eso, espectacularidad vacía de contenido.
De ahí llegamos a un final, mezcla de dramatismo y romanticismo que intenta ser vehículo tanto para un nueva entrega, como para justificar la falta de determinados personajes en la última cinta rodada hasta la fecha y que analizaré mañana después de visionarla hoy.
Pese a todo lo dicho, "En el fin del mundo" aun consigue entretener, a ratos, y hay momentos de nuevo con Sparrow que son impagables y Hans Zimmer consigue darle algo más de empaque a la pobre dirección de Gore Verbinski, con un cambio general de tono en la banda sonora que, sin llegar a las cotas de calidad de la primera película al menos si consigue cierta originalidad y evolución. Por eso llega al cinco más raspado que he dado por aquí, pero hay que tener en cuenta la evolución en notas de la saga, 9, 7, 5, ¿será "En mareas misteriosas" un 3? Lo veremos en veinticuatro horas.
Tres años después del éxito de su primera entrega llegaba a nuestras pantallas una nueva aventura del atípico pero adorable Capitán Jack Sparrow y el resultado fue más que decente.
Es muy complejo llegar a la altura de "La Maldición de la Perla Negra" porque ya es difícil ser original en muchos aspectos, Depp/Sparrow sigue gustando y sus vivencias son una sucesión de esperpénticas situaciones que diviertendo tanto o más que en la primera parte pero hay temas que empiezan a estar ya un poco revenidos y cuando los masticas pones esa cara que se te queda cuando te comes unas patatas fritas que ya se han pasado de fecha y son casi como comer cartón.
El que la "Perla" vaya pasando de mano en mano como si estuviéramos viendo la típica secuencia de dibujos animados en la que los personajes se arrebatan de las manos una y otra vez el mismo objeto ya es demasiado recurrente por ejemplo. Y no es que eso le reste diversión a la trama, pero si que evidencia una cierta falta de ideas que acabará de plasmarse en la tercera parte que analizaré mañana.
Es sorprendente enterarse tantos años después de que detrás de "Davy Jones" el capitán del famoso "Holandés Errante", que hace su aparición estelar en esta continuación de la saga, estaba Bill Nighy, un actor que, la verdad, me gusta mucho, pero que debajo de toda esa parafernalia digital está totalmente irreconocible.
Ya de entrada, la tripulación en general del conocido barco fantasma me resulta un tanto repulsiva, y opino además que la mayoría de la historia que gira en torno a ellos y a "Bill el Botas" se pasa de dramática, abandonando en mucho el tono aventurero de la primera parte, para centrarse en demasía en un personaje, William Turner/Bloom, que, seamos sinceros, aquí no consigue la bis cómica necesaria para esta saga, cosa que si hace y con creces Keira Knightley en numerosas ocasiones; su momento "dama en apuros" en la playa en determinado momento de la película me hizo reír con ganas.
Para mi, lo mejor siguen siendo las escenas más aventureras, sobre todo las que transcurren en la isla donde Sparrow se ha "retirado", con ese cuasi inacabable duelo a tres bandas entre Jack, William y Norrington/Jack Davenport que es mucho mejor como enemigo principal, sin serlo, que "Davy Jones".
Se nos presentan personajes que serán importantes en el desarrollo de la siguiente entrega, pese a que aquí ya se ven muy de relleno como la hechicera y el kraken, que es un poco como el Godzilla de la película del año pasado, te pasas casi toda el metraje esperando verlo en condiciones, lo cual solo sucede en el apoteósico final, digno de un pirata de la valía del gran Jack Sparrow.
Gracias a Javi, siempre al quite desde Cine de Patio, he sabido que Hans Zimmer, autor de la banda sonora de esta nueva aventura ya fue culpable en parte del trabajo que realizara Klaus Badelt en la sobresaliente entrega anterior. Y la verdad es que es uno de los pocos aspectos en los que la calidad sigue a un nivel similar al de su predecesora.
"El cofre del hombre muerto" consigue aun mantener el espíritu y la esencia de "Piratas del Caribe", pero empieza ya a mostrar signos de agotamiento en cierto modo en el guión y levemente en determinados personajes, por no hablar de que Geoffrey Rush y su "Barbosa" son muy difíciles siquiera de igualar y "Davy Jones" está a años luz. Aun con todo es una buena película de aventuras y el personaje más importante sigue dando la talla; veremos mañana cuando nos acerquemos al fin del mundo.
Va ya para doce años que se estrenó la primera entrega de una saga que, sin haber visto aun la cuarta entrega y con la amenaza ya cierta de una quinta, nos trajo a uno de los mejores personajes del cine, en mi modesta opinión, como ese ese desastrado e histriónico pirata interpretado por Johnny Depp, si, os hablo de el genial e inimitable Jack Sparrow.
Jamás olvidaré su entrada al muelle, una escena genial y que la primera vez que la ves te sorprende tanto como te divierte y te deja ya claro cuál va a ser el tono del personaje y de la película. ¿Cuántos años llevábamos muchos esperando que se rescatara de alguna manera el cine de aventuras de antes? Y no hablemos ya de los piratas en el cine —curioso que ahora cuando se habla de piratería digital siempre te tildan de ser un "Sparrow", lo que influye una película en la cultura popular— grandes protagonistas en el cine clásico y que habían tenido que soportar cosas como "La isla de las cabezas cortadas" en los infames intentos de rescatarlos del ostracismo. Ahora tenemos la serie "Black Sails" también, pero con un tono mucho más serio.
Sé que la elección del reparto fue un tanto criticada, sobre todo por Orlando Bloom, pero pienso que en esta saga, donde su protagonismo es residual, cumple con creces, sobre todo en esta primera película. A la que si considero un acierto rotundo es a Keira Knightley, porque además de una de las actrices más bellas, creo que es solvente en variedad de registros, cosa que ha seguido demostrando con los años. Una penita que tenga una complexión tan delgada, que sé que no es impedimento para nada ni es culpa suya, pero prefiero más curvas jajajaja.
Y la genialidad del casting no está solo en la elección de Depp como protagonista, al que veo sublime cada vez que vuelvo a visionar la cinta, sino en un gran Geoffrey Rush, como Barbosa, el archienemigo de Jack y capitán de la "Perla Negra", en torno a la cual girará la trama, ya que Sparrow quiere recuperarla a toda costa, aunque descubrirá que las cosas son algo más sobrenaturales de lo que a priori pudieran parecer. Además de que esa sea la "gracia" de la trama, está muy bien aprovechada, tanto para los momentos de humor, como para dar rienda suelta a los efectos especiales, que rayan a gran altura teniendo en cuenta que es del año 2003. La luna nunca había dado más juego.
Probablemente tiene también, una de las mejores y más cuidadas peleas con espadas de la historia del cine, con el duelo inicial entre Sparrow y Will Turner/Bloom, que ya se echaban también en falta esos enfrentamientos donde prima la habilidad y no la fuerza bruta.
Los secundarios cumplen todos a la perfección y algunos de ellos serán inolvidables, como ese marinero que ve el mal fario en todo, o el pirata tuerto que, en lugar de parche en el ojo, se pasará gran parte de sus apariciones buscando o recolocándose su ojo postizo. Qué decir del loro que hace de voz para su dueño y que es un misterio cómo ha aprendido a hablar. La fauna de esta película es tan variopinta que nos faltarían líneas.
Esta cinta quedará en la memoria de algunos por su director, Gore Verbinski, en la de todos por Johnny Depp y su genial pirata y en el corazón de los aventureros, por la banda sonora de Klaus Badelt, creador de una de las mejores fanfarrias de la historia del cine.
Esta es para mi una de las películas imprescindibles de lo que llevamos de milenio, de esas que difícilmente pueden decepcionar a ningún espectador que busque entretenimiento y aventuras. Y no solo eso, sino que rebosa calidad por los cuatro costados, cosa que, como iremos viendo a lo largo de estos días en el Motel, no se podrá decir de todas las entregas que siguieron.
Aviso desde las primeras líneas que esta crítica, dedicada a la trilogía de "El Señor de Los Anillos", va a ser atípica, se hará reseña de las tres películas de una tacada, y contendrá evidentemente spoilers/destripes, por no hablar de mi experiencia personal con los libros y la adaptación.
Con unos diez años disfruté por primera y única vez de "Sant Jordi" en una visita a unos familiares de Figueras, y de allí me volví con "La Comunidad del Anillo". Parece mentira que haga casi veinticuatro años de aquello... Leí aquel tomo, de la editorial Minotauro, y continué con el resto; recuerdo subirme a la azotea de la casa de mis abuelos, donde me crié, y sentarme en una silla a leer las aventuras de todos aquellos personajes que me transportaban a un mundo fantástico y lleno de esos valores que tanto me gustan e incluso me definen, sacrificio, compañerismo, amistad, etc. Por todo eso, cuando vi por primera vez en un cine el tráiler de la película la emoción embargó mi cuerpo de tal manera que notaba todo el vello de mi cuerpo erizarse de los pies a la cabeza.
No es extraño si pensamos que me marcó tanto como para convertir la fantasía épica en uno de mis géneros favoritos.
Como casi nunca saco tiempo o las ganas suficientes para ponerme a ver de nuevo la trilogía en sus versiones extendidas, que son las que poseo, aproveché el enésimo viaje a mi tierra de estos últimos meses y pillé por banda a mi primo y le dije eso de "A que no hay huevos de verse las tres pelis del tirón", y los hubo, los hubo.
Vamos a empezar ya con las críticas, porque parezco el abuelo cebolleta.
Ayer, casi catorce años después de su estreno, volví a tener las mismas sensaciones con el inicio de "La Comunidad del Anillo". Una emoción que va de un leve hormigueo a un calorcillo agradable cuando Peter Jackson nos va poniendo en antecedentes de cómo llegó el anillo a Bilbo y que se convierte en puro deleite cuando Gandalf llega a "La Comarca" y empieza a sonar "Concerning Hobbits", sin lugar a dudas la pieza de una banda sonora que más veces he escuchado a lo largo de mi vida. Tan es así, que cuando mi nena, Laura, era poco menos que un bebé, se dormía para la siesta escuchándola. Bienvenidos a Hobbiton:
Fue desde ese instante cuando me dije "Esto va a ser muy grande", y lo fue, pero de eso ya iremos hablando a lo largo de las críticas.
El estilo de vida y la caracterización de los "medianos", así como el escenario escogido y las casas en las colinas refleja perfectamente no solo el espíritu de los libros, sino también el de muchas ilustraciones que llegaron a lo largo de los años inspiradas en la obra de Tolkien.
Tras la celebración del cumpleaños de Bilbo y posterior "huida", las cosas se torcerán y Frodo, acompañado de Sam se verá obligado a emprender un viaje con un destino incierto al principio. Ahí se unirán Merry y Pippin y conoceremos el miedo de la mano de "Los Espectros del Anillo", que es donde empezaremos a ver claramente la mano de Jackson, que sabe como desagradar con las imágenes y el sonido.
Visitaremos el "Poni Pisador" donde nos encontraremos al fin con Trancos/Aragorn y lugar desde el que comenzará el verdadero viaje.
Tras pasar la noche en "Amon Sul" conoceremos a la primera gran licencia de Jackson a la hora de realizar la adaptación, Arwen y su excesivo protagonismo. Quienes disfrutamos en su día de las ilustraciones vimos emocionados cómo surgían del río las crines de los caballos tras las mágicas palabras de la elfa.
Y qué decir de "Rivendell" y el concilio de Elrond del que surgirá la "Compañía del Anillo" y donde conoceremos a Boromir, Gimli y Legolas. La ciudad de los elfos es un deleite para los ojos y se profundiza algo más en la relación entre Aragorn y Arwen.
Tras decir las palabras adecuadas pasearemos por las minas de "Moria" donde lloraremos junto a Gimli su terrible perdida y asistiremos al primer gran momento épico de la trilogía, la batalla con el troll de las cavernas, porque aun quedaba un enano en pie en "Moria".
El "No podrás pasar" de Gandalf dará paso a una de las escenas más dramáticas que se viven en esta primera entrega y comienza la disolución de "La Compañía".
Las escenas de Gimli en los bosques de los elfos son impagables y nos muestran la sempiterna enemistad entre estas dos razas, aunque todo sea más bravuconería que otra cosa.
Es precisamente aquí donde tenemos esos añadidos de la versión extendida que no aportan mucho a la trama pero que demuestra el cuidado por el detalle y hacen la adaptación más fiel. Momento lembas y momento regalos de Galadriel. Especial atención a Sam y a Gimli, que mostrarán, sobre todo el enano, su lado más tierno.
Nuestros héroes seguirán el curso del río para acabar encontrándose con los impresionantes "Argonath", los reyes de antaño y antepasados de Aragorn. Será aquí, en "Amon Hen" donde Boromir caerá de nuevo bajo el influjo del "Anilló Único" y tratará de arrebatárselo a Frodo.
Pero el primogénito del "Senescal de Gondor" se redimirá en los últimos minutos de metraje con una genial plasmación de su defensa de los pequeños Merry y Pippin. Cuando suena el cuerno de Gondor era difícil no sentir la necesidad de salir corriendo de tu butaca para combatir al lado del valiente caballero mientras recibía cada saeta.
Le veremos irse, pero con la conciencia tranquila y arropado por su capitán, su Rey.
Jackson nos deja con Frodo y Sam separados del resto y en camino hacia Mordor, y con el resto de supervivientes iniciando la persecución de los Uruk Hai de Saruman para rescatar a los otros dos hobbits.
De momento solo tenemos la colaboración de "El crítico de cine" en "El Pony Pisador" un programa de radio, así que esta vez sacara la basura sin enseñarnos su careto:
Seguimos con los destripes y hablamos ahora del inicio de "Las dos Torres" con Gandalf en una cruenta lucha contra el Balrog. Algo así como un "anteriormente en" que durará unos pocos minutos y nos pondrá de nuevo en la persecución del trío formado por Aragorn, Gimli y Legolas, que tratan de alcanzar a las huestes de Sauron, con grandes momentos de humor por parte del enano.
La llegada a "La Marca" será conflictiva tanto para nuestros protagonistas como para los orcos, aunque estos últimos sufrirán en sus carnes la violencia de los Rohirrim.
Rohan y su rey, Theoden, se hallan bajo el yugo de Saruman, que se sirve de Grima, consejero del monarca, para dirigir las decisiones de este.
Conoceremos al desterrado Eomer y a Gandalf en su nueva versión, pasando de ser "El Gris" a ser "El Blanco", para convertirse en lo que Saruman debería haber sido. También conoceremos a Barbol, uno de los Ents que pueblan el bosque de Fangorn y que cuidará de Merry y Pippin a lo largo del resto del metraje de esta segunda parte.
Nuestro trío, con el añadido del mago serán quienes se encarguen de devolver la razón a Theoden y hacerle ver los peligros que le acechan, lo cual le llevará a decidir el traslado de su pueblo al Abismo de Helm, la inexpugnable fortaleza de Rohan.
En el camino hacía allí disfrutaremos de escenas que dan consistencia a la historia, con las charlas entre Gimli y Eowyn, hermana de Eomer y sobrina del Rey, y el delicioso asado con el que la muchacha trata de agasajar a Aragorn.
Viviremos nuevos momentos de acción con el asalto de los huargos, donde de nuevo veremos a Legolas mostrando todo su talento para la batalla y a Gimli... bueno, con ciertos problemas para salir de una situación de cierto peso.
Mientras tanto Frodo y Sam, acompañados de Gollum se acercan cada vez más a Mordor y se topan con otro de los personaje que más carisma demostrará desde ahora hasta el final, Faramir.
La narración es ágil hasta que nos lleva probablemente a la mejor batalla de la trilogía, en el Abismo de Helm, donde humanos, elfos y un enano cuya cabeza no supera las almenas de las murallas combatirán al enorme ejército enviado por Saruman.
Acorralados poco a poco por el avance de los orcos, los defensores nos brindarán muchas de las mejores escenas de acción y el primer duelo entre Legolas y Gimli en lo que a número de enemigos derribados se refiere.
Seguiremos con las andaduras de ambos grupos de héroes y conoceremos Osgiliath y veremos de nuevo a los Nazgul mientras en Helm, Aragorn y Theoden deciden realizar una carga suicida para ganar tiempo hasta la llegada de Gandalf con los Rohirrim desterrados.
Faramir desistirá en su intento de llevar a los hobbits y al Anillo frente a Denethor, su padre y dejará marchar a Frodo con su carga, no sin antes advertir a Gollum.
Comenzaremos "El Retorno del Rey" viendo por fin a Andy Serkis actuando en carne y hueso y su evolución hasta convertirse en Gollum y demuestra que es algo más que un actor de captura de movimiento.
El final del viaje se acerca, pero aun nos quedan muchas emociones que vivir con Gondor en peligro primero tras perder las ruinas de Osgiliath y sitiada después, bajo el mando de un demente Denethor que se niega a pedir una ayuda, la de Rohan, que, con ardides, será reclamada por Gandalf, ayudado por Pippin.
No obstante, la ayuda de los miles de jinetes se antoja insuficiente, lo cual obligará a Aragorn, Legolas y Gimli a buscar ayuda sobrenatural en los senderos de los muertos.
La épica estará presente durante gran parte del metraje otorgando protagonismo a todos y cada uno de los héroes en la defensa de Gondor, en particular en la lucha contra el "Rey Brujo de Angmar" y contra los olifantes.
Los discursos épicos y las frases para la posteridad brillan aun más en esta última entrega, con las arengas de Theoden antes de la espectacular carga de los Eorlingas y de Aragorn respectivamente, el primero en las llanuras frente a Gondor y el segundo ante la Puerta Negra.
A mi en especial me marcó el corto diálogo entre el elfo y el enano:
Gimli - Jamás pensé que moriría peleando junto a un elfo.
Legolas - ¿Tampoco junto a un amigo?
Gimli - Eso sí, sin dudarlo.
Frodo y Gollum cerrarán el círculo en el Monte del Destino y Sauron será definitivamente desterrado de la Tierra Media.
El final, con las emocionantes escenas que nos llevan desde la coronación de Aragorn hasta el viaje de regreso de los hobbits a la Comarca y la marcha final de Bilbo, Frodo y Gandalf a los Puertos Grises me parece el colofón ideal a una epopeya que esperé media vida ver más allá de las hojas de los libros.
Siempre he creído que, pese a las licencias, Peter Jackson acertó plenamente en todas su decisiones a la hora de plasmar esta obra magna de Tolkien. No concibo un reparto más adecuado, desde el los personajes más emblemáticos, hasta los que simplemente estaban de paso. Mortensen, Sean Bean, Orlando Bloom, Blanchett, y el largo etcétera de actores y actrices que desfilan por la pantalla resultan creíbles, es más, muchos de ellos, incluso los que han seguido evolucionando, mención especial a Elijah Wood, para mi siempre seguirán siendo Aragorn, Frodo, Gandalf, etc.
Howard shore realizó un trabajo tan sublime con la banda sonora, que solo escuchar algunos compases, mi mente ya evoca las escenas sin ninguna dificultad.
El trabajo de vestuario, atrezo, maquillaje, y las impresionantes y bellísimas localizaciones de Nueva Zelanda hicieron aun más redonda esta obra cumbre del cine épico y fantástico que es para mi la trilogía de El Señor De Los Anillos.
Para este que escribe, serán siempre un sueño hecho cine más que simples películas y sé que jamás sentiré en un cine lo que sentí mientras la carreta de Gandalf entraba en La Comarca.
Os dejo un par de frases que muchos recordamos con total seguridad:
"Sólo tú puedes decidir qué hacer con el tiempo que se te ha dado".
"Hasta la persona mas pequeña puede cambiar el curso del futuro".