Mostrando entradas con la etiqueta Viola Davis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Viola Davis. Mostrar todas las entradas

jueves, 1 de diciembre de 2022

La mujer rey, Agojie

Cuando vi el trailer de esta película sabía que no me la podía perder. Ver a Viola Davis es un regalo para los ojos por su poderío como actriz y en el papel de la película que nos ocupa está soberbia. 

La película se desarrolla en los principios del siglo XIX cuando los barcos negreros eran el gran negocio que reportaba pingües beneficios no sólo a los colonizadores sino a las propias tribus africanas cuyos líderes no tenían reparo alguno en vender a los de su propia raza. Me entristeció en sumo grado saber que los propios negros participaron en la trata de personas contribuyendo al fomento de la esclavitud. 

Ese era el trasfondo, luchas tribales en las que participaban activamente mujeres que defendían a su rey como el más aguerrido de los soldados. Un ejército de amazonas dispuestas a morir matando por la soberanía de su pueblo. Me gustó ver a estas mujeres libres tomando su decisión sin coacción y formarse como valientes soldados bajo el mando de una general. Me encantó la música, los maravillosos tambores africanos que te transportan al continente negro y los pies se te van en la butaca. No solo Davis está soberbia sino que otras actrices menos conocidas bordan sus interpretaciones. Pero esto ya se lo dejo al Rey de mi corazón.

Pues si mi Reina, a Viola Davis hay que ir a verla siempre que se tercie. La fuerza que transmite esta actriz seguro que ha contagiado a sus compañeras de reparto, porque las sensaciones que transmiten todas son impresionantes. Te hacen sentir casi en esa África de hace dos siglos y por supuesto ponerte de su lado.


También te pones de lado del Rey masculino, interpretado muy bien por John Boyega, y que las respeta como lo que debieron ser, iguales e incluso superiores en estatus a muchos hombres.

La ambientación tan colorista, el ritmo, la dirección de Gina Prince-Bythewood y la acción, maravillosamente rodada compensan el mayor fallo de esta cinta, esto es, lo predecible que es. Nada te soprende pero la verdad es que, al menos en mi caso, lo perdono porque ver a las Agojie en faena es una auténtica gozada.

martes, 13 de octubre de 2015

Prisioneros, la gran olvidada en los Oscar en 2013

Cada año hay alguna película que pasa de puntillas por las salas y sobre todo por las galas de premios y, en los últimos años, en ese sentido, en el de los galardones, la cinta de la que hablamos hoy se lleva la palma en los últimos años como una de las grandes olvidadas ya que solo obtuvo una nominación en los Oscar, a mejor fotografía. No voy a decir que hubiera podido ganar en alguna categoría pero sin duda que, si se premia a veces a films incluyéndolas en la categoría de mejor película o a intérpretes en la de mejor actor/actriz, pocas lo merecen más que esta.
Una vez que me he desahogado sobre lo que para mi es una injusticia, vamos a hablar de este film, el segundo de un director del que me falta ver su primer largometraje, Denis Villeneuve, que me atrapó con esta y me demostró que es capaz de ponerse a las manos de cualquier tipo de proyecto con la "extraña" Enemy, donde Jake Gyllenhaal, presente aquí como secundario, consiguió lo que Jackman aquí, una actuación sobresaliente.
Podríamos pensar que estamos ante una más de esas historias de niños desaparecidos con Padre/madre coraje y en cierto modo es así pero en el fondo no. Porque lo que nos cuentan esta vez es cómo lo vive, en primer plano, el progenitor de una de las crías desaparecidas, interpretado por Jackman, y un  detective, Gyllenhaal, que por lo que intuimos, además de lo que vamos viendo, si ha resuelto todos sus casos hasta el momento está claro que es porque sus métodos no son del todo ortodoxos aunque asistiremos a sus esfuerzos por mantenerse dentro de la legalidad.
Es ahí, en esas vivencias de los dos personajes, además de en las relaciones que se van trenzando a lo largo del film donde reside la fuerza de este thriller. A mi personalmente me parece muy duro en muchos momentos y no solo por lo que a la violencia se refiere, sino en escenas como la del dormitorio, donde la mujer de Keller/Jackman, notablemente interpretada por Maria Bello, dice unas frases de esas desgarradoras, que te rompen todos los esquemas. Instantes como ese hay muchos a lo largo de las más de dos horas que dura "Prisioneros" pero, en el fondo, ¿podemos echar en cara a alguno de las personas que desfilan por pantalla cómo actúan? ¿Podemos decir que uno u otro es mejor o peor padre por hasta dónde está dispuesto a llegar? ¿Es posible saber cómo reaccionaríamos cada uno de nosotros ante un hecho así? Yo creo que no.
Como se desprende de lo dicho hasta aquí, tanto dirección como guión cumplen sobradamente y es entonces cuando llega el momento de los actores y, guau, vaya si dan el do de pecho aquí, sobre todo tres de ellos. Vayamos de menor a mayor importancia, empezando por un Paul Dano que, tengo que decirlo, en VO que es como he visto la película esta segunda vez es como estar escuchando a un niño asustado, realmente parece que quien lo interpreta tenga ese retraso que en la cinta se le atribuye; luego está Gyllenhaal que nos brinda ese policía bipolar, capaz de casi susurrarle al padre de la niña cuando este le está gritando para calmarlo, a tener unos estallidos de violencia tanto física como verbal que te dejan a cuadros, por no hablar de ese tic que aparece en su rostro cuando está en tensión; por último la guinda del pastel, en la, para mi, sin haberle visto en "Los Miserables, la mejor actuación con diferencia de Hugh Jackman.
Si no se os parte el alma, si no se os remueve nada por dentro casi cada vez que aparece hablando de su pequeña o cuando interactúa con su hijo y no la habéis visto en VO, hacedlo, porque yo me sentía delante de un hombre que, como hemos visto tantas veces estos últimos años en nuestro país con esas aberraciones hechas a Marta del Castillo y alguna más, está destrozado ante la peor posibilidad que puede acaecer pero espoleado por la esperanza de lograr descanso.
Si habéis llegado hasta aquí leyendo sabréis que para mi es una gran obra del celuloide de los últimos cinco años. Yo nunca hablo de obras maestras, ni siquiera en las que me lo puedan parecer dentro de su género, pero sin duda que Villeneuve dio con la tecla y demuestra que no todos los directores dan una campanada inicial y después se van diluyendo y que sabe sacar el máximo de todos los que trabajan con él. Recomendable para cualquier amante del buen cine pero tened claro que es muy dura en muchos aspectos y sé que hay gente que me lee de tanto en tanto que se lo piensa mucho antes de enfrentarse a cintas como esta. Imperioso disfrutarla en versión original aunque no os guste mucho lo de leer mientras veis la peli.

sábado, 5 de septiembre de 2015

El juego de Ender, diferente al libro si pero no tan nefasta como adaptación

Cada vez que una novela es trasladada al mundo del celuloide casi nunca convence a los fans, sobre todo cuando llevan años imaginándose cómo creen ellos que sería este o aquel personaje, qué actores o actrices serían mejores para el reparto, el director que, según ellos seguro que sabría plasmara la obra de ese escritor al que idolatran, etc... Con Orson Scott Card y el inicio de su saga sobre Ender no fue diferente y aquí estoy yo para romper una lanza en favor de Gavin Hood y su más que correcta adaptación teniendo en cuenta el libro del que era necesario sacar un guión que diera a los lectores mucho, que no todo, de lo que leyeron en su día, y a los espectadores, que iban al cine atraídos por las ganas de entretenimiento, una historia comprensible en la mayor medida posible.
Ya sé que casi nadie opina como yo y no me importa, cada vez me importa menos de hecho, pero la verdad es que se consiguió; no diré que a la perfección pero si muy dignamente.A mi también me habría gustado ver algo más del pasado de muchos de nuestros protagonistas, como Bean y su vida en las calles, pero seamos sinceros, para desarrollar todo lo que vivimos en el libro acerca de los personajes, la estación espacial donde los entrenan y temas de una densidad que difícilmente encajarían con el cine actual de ciencia ficción, es necesaria una miniserie porque queda patente que en dos horas o menos es imposible abarcar todo eso y dejar satisfechos a las legiones de seguidores.
Dicho lo anterior, me parece que se nos presenta muy bien, aunque brevemente, a los diferentes integrantes de las escuadras de combate que tendrán algo que decir en la película. Asa Butterfield construye un Ender más que satisfactorio aunque, repito, no tan profundo como nos habría gustado a todos y el resto del casting infantil también rinde a un nivel aceptable. Harrison Ford, Ben Kingsley y Viola Davis están correctos y dan el contrapunto adulto al film, además de ir desgranando la historia, porque la trama de los críos se centra en la sala de batalla.
Sinceramente, disfruté como una enano en cine y he vuelto a disfrutar cada vez con la plasmación de los combates y la química de los niños en esas escenas en gravedad cero y en las que, poco a poco, Ender irá demostrando por qué es la gran esperanza de la humanidad en la guerra contra los "insectores". Visualmente me parecen apabullantes estas escenas, me encantaron los trajes y encima se reproducen varias de las refriegas más importantes en las que participó la escuadra "Dragón" en el libro.
Gavin Hood consigue un producto que es fiel en las líneas generales y que se acompaña de una partitura notable de Steve Jablonsky que confiere épica y tensión a partes iguales según es necesario.
Me encantó la novela y si no recuerdo mal llegué hasta la quinta de la saga disfrutándolas a pesar de que la ciencia ficción fue dando paso a una especie de ficción socio-política con toques de filosofía que sería aun más difícil si cabe de plasmar en la gran pantalla o en televisión.
Algunos dirán que soy muy poco exigente y que como adaptación es una mierda —ya sabéis que hoy día solo hay mierdas u obras maestras, no existe el término medio— pero yo sigo considerando que lo que Card logró en la novela jamás se iba a conseguir al trasladarse al cine o no al menos con algo menos de dos horas de metraje. Siempre recomendaré su visionado y más aún leer el libro porque ambos tratan temas que van mucho más allá de las naves espaciales, los aliens y los trajes y las batallas molonas, hay mucho que aprender de esta epopeya infantil, por sus protagonistas, no por a quien va dirigida.