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sábado, 12 de noviembre de 2022

En dos patadas: Los ojos de Julia

A veces te llevas sorpresas con el cine español, cada vez menos, y te encuentras con actrices como Belén Rueda, que pasó de humorista a protagonista de thrillers, demostrando un nivel que ya quisieran otras cuando se trata de hacer cine de género. Su interpretación, junto con la tensión que empieza desde el primer segundo de metraje y no te suelta hasta el último, es lo mejor de esta película. La dirección y el manejo de los sustos también rayan a un alto nivel, siendo la parte más floja, cuando nos acercamos al final, el guión. Le sobran un par de vueltas de tuerca innecesarias y sin demasiado sentido, lo cual no desmerece lo que hemos visto hasta esos instantes finales. El tema sangre/violencia va in crescendo hasta rozar el gore en los últimos minutos de metraje. 

Otra de las muchas muestras de este siglo de que en el cine patrio se sabe hacer mucho más que denuncia social, melodramas y comedias de medio pelo que abundaban tanto antes.

sábado, 8 de octubre de 2022

Los renglones torcidos de Dios, enderezados por Oriol Paulo

¡Qué buen cine español estamos disfrutando! Las últimas tres películas que hemos visto en el cine han sido españolas. Como dije en una entrada anterior, por fin se hace un cine diferente. La cinta que ahora mismo nos ocupa no podría describirla con otra palabra que magnífica. Había oído hablar del libro, no en vano es una novela de 1979, o sea que ya tiene unos cuantos añitos, sin embargo no la había leído así que no puedo juzgar si la película es fiel al libro o no. Pero lo que sí puedo decir es que la historia es fantástica.

Barbara Lennie es de esas actrices que yo conocía muy poco y  en esta película me encantó,  el reparto en general me parece muy bueno.  El ambiente que se presupone en un sanatorio mental de la época está perfectamente reflejado en el film, no solo por la localización sino por todos los enfermos que allí habitan. Seguramente esos entornos en la actualidad son bastante mejores y los tratamientos son más humanos. 

A pesar del metraje no se hace larga para nada. Tiene algunos giros sorprendentes que al final no sabes muy bien cómo son las cosas en realidad. Esta es de esas películas que dan para hablar y hablar y cada uno llegará a una conclusión diferente.  Merece más de un visionado y estoy segura que viéndola más de una vez percibiremos detalles que en principio pasaron inadvertidos. La recomiendo sin duda. Seguro que mi amado Sr.Purgatorio piensa muy parecido. Yo por mi parte aprovecho para decir que mi locura es de puro amor por él. 

Que estés loca de amor por mí es normal; lo molo todo. Yo también te amo muchísimo y es una gozada ir al cine en tu compañía y haberte convencido en estos años de que el cine español no es lo que era, para mejor, y hacerte descubrir a actrices como Bárbara Lennie. Yo la conocí en Magical Girl y fue amor interpretativo a primera vista. Es posiblemente la mejor actriz de su generación.

Lo que no puedo hacer es quedarme solo en ella porque Eduard Fernández y un camaleónico Federico Aguado le hacen de magníficos escuderos en un reparto, hasta el más secundario enfermo mental que aparece de refilón, que brilla de una manera impresionante; ayudando así a una ambientación que te traslada a ese sanatorio haciendo que sientas la inomodidad que cualquier visitante cuerdo seguro debía sentir al visitar aquellas instalaciones en unos tiempos donde la dictadura aun daba sus últimos coletazos en la transición.

Si la cinta, como bien dice la Sra. Puratorio, da para debate largo y tendido después de su visionado, es gracias al guión, coescrito por Oriol Paulo y dirigido tan maravillosamente bien por él mismo que jamás tienes claro qué es real y qué no; o más bien crees tenerlo claro, hasta que otro giro u otra frase o actitud de algún personaje te hace replantearte todo de nuevo. También es un acierto que en ningún momento te dan la solución mascadita como sí hacen otras películas similares, en las cuales al final dices: "Estaba loco/a y esto lo vivimos de verdad y esto otro solo estaba en elmundo onírico del personaje".

De factura técnica impecable a todos los niveles, me parece la mejor película española que he visto este año de lejos, puede incluso que la mejor a secas, y además es cine comercial. Espero que los Goya sean justos y se lleve muhos premios y no que esos recaigan en films que han visto cuatro y que gustan mayormente a los críticos.

sábado, 1 de octubre de 2022

No te preocupes querida, o si, como tú veas

No estábamos muy seguros de si íbamos a ver esta película, pero en nuestros pases semanales al cine los trailers nos llamaron la atención así que decidimos que la teníamos que dar una oportunidad. No estaba muy segura de qué iba la historia y de hecho tardas un rato en intuir qué es lo que ocurre en aquella bucólica urbanización. La trama en realidad no es nada novedosa, poco ya nos puede sorprender en el cine, sin embargo te embauca y a pesar de lo larga que es no resulta pesada. 

Destacaría la música que genera crispación, de hecho yo diría que toda ella, la película, genera de algún modo crispación. Quizás también esa crispación que a mí me causó llegó a traspasar la pantalla y algo ocurrió durante el rodaje que hizo que Harry Styles le lanzara un escupitajo a Chris Pine en el Festival de Cine de Venecia. Hay quien dice que no y quien dice que sí pero a mí me lo pareció. En cualquier caso todo esto son elucubraciones mías. Por otra parte destacaría el papel de Florence Pugh que me parece que se sale.

En resumen es de esas películas que dan para tertulia ya que quedan cosas en el aire que el espectador ha de discernir. Y hasta aquí mi parte y ahora viene mi querido que a veces sí se tiene que preocupar cuando me faltan comas en mis reseñas. 

Como bien dice mi querida esposa, no siempre una película te atrae por su simple existencia y aunque los trailers suelen ser grandes destripadores, a veces logran que acabes decidiendo ver el film en cuestión y este fue el caso.

Cuando ya se han hecho tantas versiones de una misma historia, que no diré cual aunque puedan ustedes intuir por donde van los tiros de esta preocupante, digan lo que digan, utópica comunidad en medio de ninguna parte, lo que te queda es apoyar el edificio sobre unos pilares que sostengan algo que de otro modo quizá quedaría en el olvido.

Dicho esto último no puedo dejar de destacar a Florence Pugh que, como bien dice mi parienta, está sublime. Raro sería que no esté en la carrera de la mayoría de los premios. Harry Styles pues creo que, a mi parecer, le viene un poco grande lo de ser actor para empezar con una cinta como esta que pienso que requiere mucho más de lo que ha dado él. Un Chris Pine correcto y una Olivia Wilde que está muy bien en su actuación y mejor si cabe en la dirección, a pesar de que le lastra el guión de Katie Silberman con un final demasiado cliché ya en este tipo de historias.


Los otros pilares son, la maravillosa ambientación años cincuenta y un ritmo narrativo que mezcla a la perfección los momentos oníricos con otros del más puro thriller, regado con una buena ración de drama que nos hará plantearnos una vez más dónde están los límites del amor y cuando deja de ser eso para cconvertirse en un deseo enfermizo.


lunes, 14 de diciembre de 2015

Session 9, recorriendo los pasillos de la mente

Antes de dirigir la que con seguridad es su película más recordada, "El maquinista", Brad Anderson nos trajo esta historia que a mi siempre me ha gustado, desde que la vi en el cine en el momento de su estreno, aunque sé que soy de los pocos. Es un film que recibió y recibe por todos lados aunque demuestra que este realizador, al igual que yo, siente cierta debilidad por el tema de la mente humana, pues no en vano ambas cintas se basan en eso.
Tomar las decisiones que toma uno de nuestros protagonistas, bajo la presión de la necesidad de dinero y de otros temas personales, que no voy a mencionar por no dar pistas de ninguna clase de cara a quienes no hayan visto y quieran ver este thriller con toques de terror, es el caldo de cultivo ideal para que todo salga mal en cuanto se cometa el más mínimo error.
El entorno en que tendrán que realizar su labor esta cuadrilla de obreros tampoco es el más idóneo, un psiquiátrico abandonado que irá atrapando a alguno de ellos en sus oscuros secretos, dando lugar a las mejores y más inquietantes escenas, que te hacen pensar si es un tema sobrenatural lo que acaba dominando sus mentes o es la más pura y simple locura.
Con esa ambivalencia es con la que juega Anderson a lo largo de prácticamente todo el metraje, sobre todo a partir de la aparición de unas antiguas grabaciones que son las que dan su nombre a la película, pues se dividen en sesiones, siendo la última la nueve. Recomiendo en este sentido disfrutarla en VO porque verdaderamente algunas de las voces ponen la carne de gallina.
Con un reparto prácticamente desconocido por aquel entonces para el gran público, salvo quizá David Caruso, y un Paul Guilfoyle que, curiosamente comparten el haber sido parte de CSI Miami y Las Vegas respectivamente, pero que cumple a la perfección para una producción que sin lugar a dudas no debió gozar de un presupuesto de esos que te permiten tener una cara en cartel que atraiga a las masas.
He de reconocer que yo lo pasé bastante mal con ella la primera vez que la vi allá por el 2002, como me pasó hace no mucho con Sinister, porque a pesar de que puedan tener un trasfondo que haga pensar, de manera más o menos evidente, en que hay poderes que mueven los hilos, lo que de verdad inquieta es la parte más real y que, al menos para mi, es muy malrollera. Session 9 además cuenta con algunas imágenes de esas que se te quedan grabadas sin importar si la cinta te ha parecido mejor o peor, como la que ilustra su cartel por ejemplo.
Esta no es de las que os recomiendo porque sé que en lo que a ella se refiere soy un bicho raro y estoy bastante solo en valorarla tan bien, cuando la mayoría echa pestes de ella. Incluso me he llevado una enorme sorpresa al ver que en Sitges se llevó el premio al mejor director. Si le dais la oportunidad espero que no me piten mucho los oídos cuando os acordéis de mi.

sábado, 12 de diciembre de 2015

Extraños en un tren, notable cesto para mimbres tan modestos

Había oído hablar de esta película de Hichkock pero no tenía ni idea de qué trataba así que cuando retomamos nuestra andadura como matrimonio bloguero de nuevo, decidimos vernos cuatro películas de las que vamos dando cuenta a todos vosotros que sé que os gusta leernos. Todos y cada uno de los actores de esta cinta eran completamente desconocidos para mí, igual que los personajes que casualmente se encuentran en un tren y de la manera más absurda uno de ellos hace una proposición completamente indecente y amoral al otro protagonista.
Es curioso como algunas personas simplemente por el hecho de ser amables y escuchar a su intelocutor éste puede llegar a conclusiones completamente erróneas como ocurre ciertamente en la película. Creo que la elección de los actores es acertada ya que reflejan claramente la personalidad del personaje.
Farley Granger como el hombre famoso por su carrera como tenista que desea casarse pero tiene serios problemas para conseguir el divorcio de su anterior esposa. O Robert Walker como el hombre que escucha y entiende lo que que quiere metiendo a nuestro protagonista en un grave aprieto. Me llamó poderosamente la atención el personaje de la mujer que se niega a concederle el divorcio, mujer casquivana y fea de narices, lo siento me pareció muy fea con unas gafas de culo botella que mientras veíamos la película nos preguntábamos si realmente el personaje necesitaba llevar esas gafas tan horrorosas o es que la actriz que se llama Ruth Roman, no veía tres en un burro.
Sin ser para mi una de las mejores películas de este gran maestro del celuloide, como es el tito Alfred, vale la pena tenerla en cuenta solo por la fantástica trama. Los extraños lo son hasta que se conocen pero que fácil fue conocerte y convertirte en mi alma gemela.
Fíjate cariño que yo contigo jamás he tenido la sensación de hablar con una extraña, ni siquiera en los primeros tweets que cruzamos hace ya año y medio aunque, seguramente, si nuestra primera conversación hubiera sido como la que los protagonistas de esta pequeña pero maravillosa historia de un realizador que me entusiasma todo habría sido muy diferente. Tú y yo nunca hemos sido extraños del todo pero cuánto extrañaba el ver y escribir después sobre cine clásico contigo. Por fortuna, ni yo era nadie famoso ni tú una admiradora con serios problemas mentales, como el que se acerca al tenista que encabeza el reparto.
Si por algo me atrapó desde esos primeros instantes la cinta, igual que tú me atrapaste desde los primeros días, fue por esa capacidad de Hitchcock de crear una tensión que no nos abandonará en el resto del metraje y que escenifican de una manera sobresaliente Farley Granger y Robert Walker, clavando cada uno su papel de hombre atrapado por las circunstancias y de psicópata respectivamente.
No es de extrañar la solidez del guión pues, no en vano, adapta la novela de Patricia Highsmith, que demostró sobradamente en su época una capacidad innegable para el thriller con obras que además de conocidas, han sido también adaptadas con muy buen criterio como por ejemplo "El talento de Mr. Ripley". Esto nos puede hacer pensar que cuando un libro es bueno, que la adaptación lo sea es sencillo cuando cae en las manos adecuadas.
Hasta cuando el maestro del suspense se ponía a hacer proyectos sin estrellas de relumbrón, o con pocos medios, algo que veremos en breve con la crítica de "La soga", era capaz de sacar el máximo rendimiento a la historia, el reparto y dejar siempre su sello con ángulos de cámara imposibles como ese que veremos en el parque de atracciones en uno de los momentos más intensos del film.
He de reconocer que para mi la manera de hacer cine de este hombre me atrapa de una manera que suelo ser más indulgente o dejarme llevar más por eso a la hora de valorar que mi querida Sra. Purgatorio pero, no sé, estas películas pequeñas, tan cuidadas en lo importante, que es mantenerte pegado al sofá, una pena no poder disfrutarlas todas en pantalla grande, siempre ganan enteros conmigo a la hora de valorarlas.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Luces rojas, que el brillo no te distraiga de lo realmente importante

Si uno ha visto una película ya tres veces, contando en su momento el estreno en cine, no la tienes en el blog y la ves una cuarta a provechando que la emiten de nuevo en televisión está claro que es de esas que te ha calado bien hondo. Exactamente eso es lo que me ocurre a mi con esta cinta, gran cinta, de Rodrigo Cortés lo cual no deja de ser curioso porque viendo "Buried", su anterior largo, me quedé dormido aunque tendré que visionarla de nuevo.
El guión, del propio Cortés, es para mi el secreto de que esta película funcione tan bien conmigo, porque al menos en la primera ocasión en que la ves, te oculta muy bien, a pesar de que hay pistas para resolver el puzzle, de qué nos está hablando realmente y quién ejerce de luz roja en esta trama.
Tanto es así, que en posteriores visionados siempre he ido descubriendo pequeños detallitos que la inmersión en el primer visionado suele hacer que pases por alto. Como siempre digo en este tipo de films, sé que habrá muchos, casi todos en realidad, que dirán que se olían el percal desde el principio. Imagino que ese tipo de espectadores poco o nada pueden disfrutar el cine de misterio porque si nunca les engañan con el juego de luces o las vueltas de tuerca no hay gracia en este tipo de producciones.
Si la labor de Rodrigo es loable, no lo es menos, incluso diría que sobresaliente, la del reparto. Con unos Robert De Niro y Sigourney Weaver, en especial el primero, que posiblemente hayan brindado aquí sus mejores interpretaciones, las más serias, las más logradas, de los últimos años, acompañando de manera excepcional al gran protagonista en este sentido, Cillian Murphy, uno de mis actores preferidos de la última década y que considero muy poco reconocido, a pesar de que como actor no tiene nada que envidiar a otros como Fassbender o Cumberbatch, superando incluso al primero por mucho que los grandes papeles no le lleguen con la misma facilidad. En mi opinión está magnífico y demuestra que puede perfectamente con el peso que supone protagonizar una cinta donde hay grandes del mundillo como lo son De Niro y Weaver.
Por todas estas cosas se ha convertido en uno de mis thrillers favoritos y en una de esas películas que puedes utilizar para justificar que en España tenemos directores a los que, si se les permite, son capaces de hacer cosas muy variadas en lo que a géneros se refiere y que de una vez por todas, no tengan que irse o empezar incluso a destacar fuera, siendo grandes desconocidos en su tierra. Que Cortés sea capaz de sacar el rendimiento que saca a su casting, con estrellas de talla internacional, dice mucho también en su favor ya que es algo que por estos lares vemos con cuentagotas, donde tenemos intérpretes estereotipados, entre otras cosas, porque ni ellos ni otros les exigen más que eso.
Muy recomendable si no se ha visto e ideal para volver a verla descubriendo cosas que en su momento pasaste por alto.

martes, 13 de octubre de 2015

Prisioneros, la gran olvidada en los Oscar en 2013

Cada año hay alguna película que pasa de puntillas por las salas y sobre todo por las galas de premios y, en los últimos años, en ese sentido, en el de los galardones, la cinta de la que hablamos hoy se lleva la palma en los últimos años como una de las grandes olvidadas ya que solo obtuvo una nominación en los Oscar, a mejor fotografía. No voy a decir que hubiera podido ganar en alguna categoría pero sin duda que, si se premia a veces a films incluyéndolas en la categoría de mejor película o a intérpretes en la de mejor actor/actriz, pocas lo merecen más que esta.
Una vez que me he desahogado sobre lo que para mi es una injusticia, vamos a hablar de este film, el segundo de un director del que me falta ver su primer largometraje, Denis Villeneuve, que me atrapó con esta y me demostró que es capaz de ponerse a las manos de cualquier tipo de proyecto con la "extraña" Enemy, donde Jake Gyllenhaal, presente aquí como secundario, consiguió lo que Jackman aquí, una actuación sobresaliente.
Podríamos pensar que estamos ante una más de esas historias de niños desaparecidos con Padre/madre coraje y en cierto modo es así pero en el fondo no. Porque lo que nos cuentan esta vez es cómo lo vive, en primer plano, el progenitor de una de las crías desaparecidas, interpretado por Jackman, y un  detective, Gyllenhaal, que por lo que intuimos, además de lo que vamos viendo, si ha resuelto todos sus casos hasta el momento está claro que es porque sus métodos no son del todo ortodoxos aunque asistiremos a sus esfuerzos por mantenerse dentro de la legalidad.
Es ahí, en esas vivencias de los dos personajes, además de en las relaciones que se van trenzando a lo largo del film donde reside la fuerza de este thriller. A mi personalmente me parece muy duro en muchos momentos y no solo por lo que a la violencia se refiere, sino en escenas como la del dormitorio, donde la mujer de Keller/Jackman, notablemente interpretada por Maria Bello, dice unas frases de esas desgarradoras, que te rompen todos los esquemas. Instantes como ese hay muchos a lo largo de las más de dos horas que dura "Prisioneros" pero, en el fondo, ¿podemos echar en cara a alguno de las personas que desfilan por pantalla cómo actúan? ¿Podemos decir que uno u otro es mejor o peor padre por hasta dónde está dispuesto a llegar? ¿Es posible saber cómo reaccionaríamos cada uno de nosotros ante un hecho así? Yo creo que no.
Como se desprende de lo dicho hasta aquí, tanto dirección como guión cumplen sobradamente y es entonces cuando llega el momento de los actores y, guau, vaya si dan el do de pecho aquí, sobre todo tres de ellos. Vayamos de menor a mayor importancia, empezando por un Paul Dano que, tengo que decirlo, en VO que es como he visto la película esta segunda vez es como estar escuchando a un niño asustado, realmente parece que quien lo interpreta tenga ese retraso que en la cinta se le atribuye; luego está Gyllenhaal que nos brinda ese policía bipolar, capaz de casi susurrarle al padre de la niña cuando este le está gritando para calmarlo, a tener unos estallidos de violencia tanto física como verbal que te dejan a cuadros, por no hablar de ese tic que aparece en su rostro cuando está en tensión; por último la guinda del pastel, en la, para mi, sin haberle visto en "Los Miserables, la mejor actuación con diferencia de Hugh Jackman.
Si no se os parte el alma, si no se os remueve nada por dentro casi cada vez que aparece hablando de su pequeña o cuando interactúa con su hijo y no la habéis visto en VO, hacedlo, porque yo me sentía delante de un hombre que, como hemos visto tantas veces estos últimos años en nuestro país con esas aberraciones hechas a Marta del Castillo y alguna más, está destrozado ante la peor posibilidad que puede acaecer pero espoleado por la esperanza de lograr descanso.
Si habéis llegado hasta aquí leyendo sabréis que para mi es una gran obra del celuloide de los últimos cinco años. Yo nunca hablo de obras maestras, ni siquiera en las que me lo puedan parecer dentro de su género, pero sin duda que Villeneuve dio con la tecla y demuestra que no todos los directores dan una campanada inicial y después se van diluyendo y que sabe sacar el máximo de todos los que trabajan con él. Recomendable para cualquier amante del buen cine pero tened claro que es muy dura en muchos aspectos y sé que hay gente que me lee de tanto en tanto que se lo piensa mucho antes de enfrentarse a cintas como esta. Imperioso disfrutarla en versión original aunque no os guste mucho lo de leer mientras veis la peli.

sábado, 10 de octubre de 2015

Regresión, la terapia para recuperar recuerdos le funciona a medias a Amenábar

Tardar seis años en estrenar tu siguiente película es un arma de doble filo porque por un lado te da tiempo para apartarte de todo y trabajar, no solo mucho, sino incluso en la idea que quieres plasmar en tu regreso, hacer uso de la práctica del ensayo y error hasta dar con eso que te hace exclamar "Eureka"; por otro lado, tanto los que aun tenían confianza en ti como los que creían que poco o nada quedaba del director que les entusiasmó en sus inicios acaban teniendo unas esperanzas/expectativas que hace muy complicado cumplirlas si no sale todo redondo.
Amenábar ha hecho uso de esa misma técnica que vemos en su film, la regresión, buscando recobrar sus orígenes, el de aquel cine oscuro, que vivía en gran parte de la ambientación, en la que sigo considerando que Alejandro es un maestro, y de guiones sencillos, que no simples, pero efectivos y poco efectistas. Seguramente ese es el gran fallo de esta cinta, el guión.
Cuando avanzamos en la trama somos conscientes de que se ha ido a lo fácil, como pasó hace poco con La visita de Shyamalan, con situaciones demasiado manidas ya, con unos diálogos que, salvo quizá entre el detective y el psicólogo se ven demasiado básicos para lo que un guionista como lo es Amenábar ha demostrado que es capaz de ofrecer. Eso hace, desde mi punto de vista, que a veces falte pasión en las interpretaciones, que no son malas ni mucho menos, pero si he de pensar que Emma Watson es ya una actriz consagrada más allá de "Harry Potter" y que estoy ante una de las grandes de los años venideros, no será gracias a su papel en este film. Tampoco voy a decir que Ethan Hawke me haya entusiasmado pero cumple con el mínimo exigible y tiene algunos momentos destacables demostrando que a día de hoy es el mejor del reparto con diferencia.
Creo que una de las cosas que más daño ha hecho a esta producción, más allá incluso de las expectativas genéricas, es que nos la han vendido, como pasara en su día con el recurrente Shyamalan y sus películas "El bosque" y "La joven del agua", de tal manera que esperamos algo muy concreto y cuando vemos qué es lo que ha estado pasando en la pantalla al legar al desenlace nos damos cuenta de que nunca ha sido eso. Esto no es algo que diga sin pruebas empíricas, porque fui al cine en compañía de otras tres personas y al acabar la proyección fue precisamente eso lo que me transmitieron. La cuestión es que todos sentíamos interés por ver el regreso de Amenábar, que no es que fuera por insistencia mía que soy el cinéfilo obseso.
Diré que me ha gustado ser consciente de sobre qué hablaba realmente la trama al ir descubriendo de la mano del protagonista las consecuencias de la regresión, pero creo que uno de los que fuera de los directores más prometedores y esperanzadores ha sufrido el mismo efecto que sus personajes a la hora de traer al frente esos recuerdos, algo que solo entenderéis si habéis visto la película. Técnicamente sobresaliente y con un Roque Baños muy inspirado a la batuta, casi todo lo demás carece del riesgo suficiente para hacernos creer que ha vuelto o volverá algún día el auténtico Amenábar.

sábado, 3 de octubre de 2015

El desconocido, su director ya no lo será más después de un debut así

Siempre tengo mucho miedo cuando el grupo de televisión correspondiente nos mete su nueva producción española hasta en la sopa aunque en esta ocasión, la presencia de Luis Tosar como protagonista contrarrestó muy bien ese efecto y me moría de ganas por ver esta cinta.
Que Dani de la Torre, con solo un corto y una miniserie para la televisión gallega, haya sido capaz de rodar de esta manera, con ese manejo de los tiempos, con ese pulso seguro que nos lleva sin pausa de un sitio a otro de La Coruña, y sabiendo sacar lo mejor de la mayor parte de su reparto me hace pensar que, si no se queda por el camino como tantos otros, tenemos un diamante en bruto que esperemos que se vaya puliendo y no sea flor de un día.
Como sucedía en Locke hay llamadas que pueden cambiar tu vida para siempre, con la diferencia de que aquí abandonamos el tono pausado y dramático por una acción desenfrenada en muchos momentos aunque el elemento común es que todo lo importante se desarrolla sin salir del coche ni un segundo. Es curioso que siendo dos films parecidos pero a la vez tan diferentes, me hayan llegado ambos de la manera en que lo han hecho.
Lo hablaba el otro día en twitter; desde el primer momento me identifiqué total y absolutamente con Carlos/Luis Tosar y con la situación que vive con sus dos hijos en el asiento trasero, los míos son más pequeños pero me era imposible no pensar en ellos cuando veía a la magnífica Paula del Río, que espero que se alce con el Goya a actriz revelación, sufriendo por la suerte de su hermano, el cual cuando hablaba me recordaba a mi peque, en esos momentos en que están pachuchos y se te parte el alma porque no hay nada que realmente puedas hacer.
No quiero dejar de destacar al resto del elenco de secundarios, con unos Javier Gutiérrez, Goya Toledo y, especialmente, Elvira Mínguez que cumplen con su cometido a la perfección. Quien me sobraba un poco en algunos momentos del operativo policial era Fernando Cayo que, no solo a ratos no resulta muy creíble, sino que pierde por mucho el enfrentamiento en cuanto a interpretación con Mínguez. En todo caso lo importante en el desarrollo de la trama es lo que sucede dentro del vehículo porque todo lo demás es un añadido que sirve para rellenar los momentos de pausa que el guionista quiere darnos para luego seguir en otro crescendo.
A pesar de lo que se empeñan en nuestro país en destriparnos las películas en los trailers, alguna sorpresita que otra nos llevaremos y además hay que ser consciente de lo que vamos a ver, esto es, un thriller de acción donde más que la profundidad de la historia, lo que importa es la tensión que sea capaz de transmitirnos y producirnos. En mi caso personal hubo ratos en que lo pasé muy mal por empatizar demasiado con lo que está sucediendo pero al mismo tiempo disfruté enormemente de ver que en nuestra industria tenemos cada vez más productos de calidad y en géneros muy variados, por no hablar de monstruos de la actuación como Luis Tosar. No os la perdáis.

jueves, 17 de septiembre de 2015

Plan de vuelo: Desaparecida, buen desarrollo y final lleno de topicazos

Hoy vamos con una de esas películas en las que, los sesudos traductores de títulos españoles consiguen destriparnos parte del argumento con ese añadido al original, que era plan de vuelo sin más. Por lo tanto a nadie descubriré nada si digo que alguien desaparece y que su género es femenino.
Dejándonos de coñas fáciles y de puyitas a determinados profesionales del sector del celuloide en España, lo cierto es que nos encontramos ante un film en el que el suspense, la intriga y el juego entre qué es real y qué no, es muy bien llevado por Robert Schwentke, director, y su equipo de guionistas durante los dos primeros tercios; luego sucede lo que casi siempre con este tipo de thrillers, esto es, lo que se había ganado acaba quedando desdibujado por una solución muy pueril y más vista que el chapuzón de Rodrigo Rato lanzándose desde su barco este verano.
¿Qué es lo que suele salvar a estas cintas de la quema si al final el misterio queda en agua de borrajas?
Pues sin duda los actores, el elenco, porque de ellos depende que esa sensación de estar perdiendo la cabeza, de no saber si eres tú quien tiene la razón y todos están contra ti o si, por el contrario, hay una realidad con la que has perdido la conexión adecuada y quienes te rodean simplemente tratan de ayudarte. Jodie Foster está impecable en ese sentido y es imposible no identificarse con ella si eres padre aunque no está sola ni mucho menos en esa tarea; Peter Sarsgaard recoge el guante que, interpretativamente, le lanza una de las grandes de las últimas décadas y realiza un trabajo digno de recordar, secundado en estos roles secundarios por un Sean Bean que llena la pantalla con su presencia cada vez que aparece, demostrando que no solo de Boromir vive el actor.
En el resto de aspectos, técnicos, banda sonora, a cargo del recientemente fallecido James Horner, la película es notable, convirtiéndose el avión no solo en una especie de prisión sino en un personaje más dentro del guión, capaz de generar una tensión que le da fuerza a la trama mientras los guionistas juegan con nosotros.
Cada vez que veo thrillers de este estilo, Non-Stop es el más similar en todos los sentidos, me apena que proyectos que podrían alcanzar notas más altas y una mayor trascendencia dentro del género, se queden a medio camino por recurrir a soluciones manidas y sencillas que además arrastran incluso al reparto a unos últimos minutos donde se echan por tierra gran parte de las buenas sensaciones conseguidas.
Si os gusta el suspense con toques de acción esta película no os decepcionará, pues es buena en términos generales y consigue impactarnos emocionalmente en varias ocasiones, aunque tened presente que difícilmente os va a sorprender más allá de lo habitual con algún giro destacable.
Nota: 6

viernes, 15 de mayo de 2015

El intercambio, Jolie lo borda como "madre coraje".

Es esta una de esas películas que me suelen crear angustia porque hay niños de por medio, sin embargo disfruté con ella aunque hubo momentos de esos de desesperación que quizás al verla junto a mi esposo pude sobrellevarlos mejor. La cinta plasma a la perfección el abuso de poder y la corrupción en los años veinte, bueno más o menos como ahora. Angelina Jolie está magnífica en su papel de madre que busca a su hijo de nueve años de manera desesperada, como haría cualquier madre y lucha contra la pasividad de las autoridades, ardua tarea para una mujer sola, sin marido, en aquellos años. El film transmite impotencia para luchar contra las injusticias porque el que tiene el poder es el que se considera por encima de la propia justicia y si no conviene demasiado ruido pues se acallan tildando al débil, al que incordia, de loco.
Coraje, afán de lucha por que se haga justicia y deseo de conocer la verdad son cosas que nos transmite este film que desde luego si eres madre o padre hará que te identifiques con la protagonista. Me cuesta un poco hablar de este tipo de películas pero estoy segura de que mi esposo, el mejor papi del mundo mundial, lo hará mucho mejor que yo.
Qué gran pareja habríamos hecho mi señora y yo también como padres igual que lo hacemos de muchas otras maneras. Porque Aurora es una mujer de esas duras, como la que encarna Angelina Jolie en "El intercambio"; de esas que se cargan con todo a sus espaldas incluso aunque no reciban contraprestación a cambio y sobre las que muchos olvidan que necesitan también ese aliento, ese refugio que se les niega porque "han de ser fuertes".
Esta historia rodada por Clint Eastwood y que se basa en hechos reales —en EEUU tienen un problema muy serio con uno de los temas que se tratan en este film— no tiene casi originalidad y podemos decir que está orquestada casi única y exclusivamente para el lucimiento del personaje protagonista, una "madre coraje" interpretada maravillosamente por Jolie —no en vano recibió nominación a los premios de la "Academia"—, cuya lucha y vivencias servirán para destapar toda la cadena de errores, corruptelas y discriminaciones que poblaban seguramente no solo "Los Ángeles" sino muchas otras ciudades del "país de las oportunidades". Tan es así que lo importante era ella, que, pese a que los secundarios no son completos desconocidos, solo un John Malkovich, que está correcto pero sin alardes, es la única cara fácilmente identificable del reparto para el gran público.
Que lo dicho en el párrafo anterior no os asuste, el resto del casting cumple sobradamente en sus roles y resultarán creíbles del primero al último aunque ninguno destaque especialmente. A esa credibilidad ayuda sin duda el trabajo de la dirección artística, que al igual que la fotografía, estuvieron nominadas al "Oscar", consiguiendo que nos sintamos en plenos años veinte en todo momento en las diversas localizaciones.
Sin duda todo está cuidado al más mínimo detalle por Eastwood y su equipo y es eso lo que consigue que, pese a la ya mencionada falta de novedades en lo que a la trama se refiere y pese a que ningún giro conseguirá sorprendernos realmente estemos ante una buena película que lo que sí consigue con creces es transmitirnos la angustia de su protagonista y nos dejará con un sabor de boca agridulce porque, pese a que entre todas las trabas que sufre la madre encuentra a algunas personas honradas, nos hace pensar que muchas de las cosas que acontecieron, no olvidemos que lo que vemos en pantalla sucedió de verdad, habrían sido perfectamente evitables si algunos se hubieran preocupado más por las vidas de aquellas criaturas que por salvar sus propios culos.
Nota Rudy: 7
Nota Aurora: 7
Nota: 7