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viernes, 30 de septiembre de 2016

Los siete magníficos, ni tanto ni tan calvo

Si habéis visto el trailer de este nuevo remake, tenemos ya tantos en cartelera cada año que vivimos constantemente en un déjà vu cinéfilo, y vais al cine y os indignáis porque no es como la original es obvio que estáis en vuestro derecho; no obstante, también os habéis engañado a vosotros mismos si esperabais que lo fuera o que sería un western al uso.
Fuqua, director de este coral film, se caracteriza por hacer cine de acción buscando el entretenimiento del espectador y aunque anden por aquí sus actores fetiche, Denzel Washington y Ethan Hawke, no es esperéis una profundidad a lo "Training day", sino más bien "The equalizer" en el antiguo oeste. Nos podemos quejar pero no podemos pedir peras al olmo. Conste que no defiendo del todo a Fuqua porque cuando esta cinta que nos ocupa hoy es más western típico y menos peli de acción, el ritmo se pierde tanto que a veces es demasiado lento y te hace desear que llegue el siguiente tiroteo.
Para mi lo que hace grande a "Los siete magníficos" es precisamente el reparto y la química que consiguen entre algunos de ellos, por no hablar de lo variopinto de los personajes. Pratt haciendo de sí mismo, Donofrio con un papel de esos que borda, esto es, tipo tocadillo del ala, y un Washington que vale lo mismo para un roto que para un descosido, se ven perfectamente acompañados por Hawke y por los secundarios que dan el toque exótico y para cumplir con los cupos raciales, a saber: el mexicano, el comanche y un oriental que parece sacado de un "Assassins Creed" y que para la acción mola mazo pero no pega ni con cola en el entorno en que se desarolla la trama.
La historia no tiene nada de novedosa y a los que les desagrada escuchar al fallecido Horner plagiándose a sí mismo, algo que hacen todos los compositores de renombre antes o después, puede que piense, "Qué leches hago en esta sala si al lado ponen la última de —insértese aquí cualquier director con cierto postín de cine independiente—"; por contra si os apetece compraros unas palomitas, una coca cola, unas chuches y poneros guarros durante dos horas, difícilmente os va a decepcionar.
Todo lo que yo recordaba de la original era su melodía, que aparece en los créditos finales de esta y que, la verdad, me pareció un muy buen detalle para los fans. Ahora me falta verla una vez más en VO para disfrutar sobre todo a Donofrio y, por supuesto, ver la original, que es remake de "Los siete samurais" que también he de ver. Leches, a este paso si hubiera más remakes de remakes tendría para el resto de mi vida.

martes, 18 de agosto de 2015

Posesión infernal (Evil Dead), remake más que decente pero ya no me asusto como cuando era un crío

Retocando un poco el punto de partida, nos encontramos con un calco a la película de 1981 de Sam Raimi, pero hecha con un mimo y un cuidado que es muy difícil de ver en remakes. Cierto es que aquí se abandona el tono humorístico de la primera y que todo es mucho más oscuro, violento y brutal pero, mientras que la original, que vi siendo un chaval, me acojonaba vivo —cuando tienes esas edades no le ves la gracia a ese ser que tienen encerrado— esta me tuvo en tensión en algunos momentos pero me pareció una más de esas cintas que te dan algún susto que otro y que recurren realmente más al gore, que asquea, que a un terror de ese que se te mete de verdad dentro.
Leyendo un poco sobre ella, toda esa parte de violencia y casquería tiene un tremendo mérito, porque no recurrieron a los "CGI", esos efectos digitales que abaratan costes pero que cantan tanto en series como "Spartacus" o "The Walking Dead", donde notas a la legua que no hay prácticamente ninguna herida que se haga a la vieja usanza.
Roque Baños, a la batuta, y Fede Álvarez a la dirección serán los que consigan que, a poco que te asustes con facilidad, pases un muy buen, mal rato viendo este film y demuestran una vez más que la gente del cine español e hispanoamericano sabe hacer de todo, si se les deja y si se confía en ellos. En concreto, Raimi dejó esta revisión de su obra magna a un joven realizador con solo dos cortos destacables en su haber antes de rodar "Posesión infernal" y los resultados son muy satisfactorios. Vamos, que el que arriesga puede ganar o no, pero lo que es seguro es que si no se arriesga no se gana.
El elenco de actores está correcto y cumplen de sobra con su función de servir de carnaza para ese ser al que invocan tan estúpidamente como se suele hacer en casi todas estas historias. Generalmente en este tipo de cine es difícil destacar nada en este sentido porque al final todo se convierte en gritos, sangre y grotescos maquillajes que son los que dan fuerza al conjunto más que las capacidades interpretativas del casting. No obstante lo que es innegable es que estos productos del género de terror suelen servir de cantera para el mundo del celuloide para descubrir a futuras estrellas.
Creo que este es un remake tremendamente recomendable para quienes disfrutaron de la trilogía original o para aquellos que buscan "Slashers" que no den vergüenza ajena; sin embargo, opino que a quienes estén acostumbrados al género les asustará muy poco o nada y les sorprenderá aun menos, a los que paséis mucho canguelo visionando estas películas, mejor acompañados y con la luz encendida.

domingo, 16 de agosto de 2015

Carretera al infierno, cuando aceptas hacer un remake y tu carrera se va al garete

Me imagino que cuando aun no has rodado tu primer largometraje y surge la posibilidad de coger una idea de los ochenta y actualizarla, con teléfonos móviles y esas cosas, la tentación es muy grande; por desgracia para Dave Meyers, director del film que analizamos hoy, la leche que te puedes dar puede ser pequeña comparada con las que metía Stallone en la saga "Rocky". Empiezo así la entrada de hoy porque este director, al menos que conste, no ha hecho nada más después de esto y hace ya ocho años.
Es posible que en su momento yo viera la original cuando alquilaba mucho cine en el videoclub que no era adecuado para mi edad, como hacíamos la mayoría en los ochenta —es curioso que nosotros nunca hemos salido a matar a nadie ni somos violentos, ¿será que la culpa no es de lo que se ve sino de cómo te educan?— pero si es así no tengo ningún recuerdo de la cinta de hace casi treinta años, sin embargo, eso no me impide pensar que seguramente si se comparan ambas, esta salga aun más perjudicada de lo que ya sale de por sí.
Hablando de la más actual es como si cogieras "Aun sé lo que hicisteis el último verano" y lo mezclaras con las leyendas urbanas de autoestopistas y la cosa empezara interesante pero luego se fuera convirtiendo en un "pero qué me estás contando". Porque la verdad es que la primera media hora, sin ser maravillosa, es interesante; quizá sea debido a que Sean Bean pone toda la carne en el asador durante ese primer tercio del film y realmente te mete un desasosiego en el cuerpo que no es ni medio normal.
Por desgracia para nosotros, espectadores, es que en cuanto empieza todo el rollito de las pesecuciones, los gritos y la sangre, Bean empieza a perder peso y todo se va hundiendo de manera progresiva hasta acabar resultando ridícula en la mayoría de las situaciones que se dan.
Como thriller desaparece en cuanto empieza el intento de slasher en que se convierte esta broma de mal gusto en la que da penita ver cómo desaprovechan a Sean Bean una vez superado el tercio inicial. Otras veces he hablado de este tema, incluso no hace mucho con Tucker & Dale contra el mal, y la filmografía posterior de Meyers, inexistente, y de los chavales demuestran que si no se pone algo más de alma y de intentar diferenciarse, aunque eso sea muy complicado, una ópera prima pésima puede lastrar a todos los que en ella participan. Olvidable e innecesario remake.

domingo, 7 de junio de 2015

Poltergeist versión 2.0, los peligros de tener un cerdicornio...

Las películas de temática paranormal han tenido un resurgir en los últimos años con la saga "Paranormal Activity", "Insidious" y "Expediente Warren" entre muchas otras, que sea a base de espíritus, posesiones o muñecas diabólicas es algo secundario. Es un cine efectista, de coste reducido y que genera buenos réditos en taquilla porque somos muchos a los que nos gusta eso de pasar miedo en la butaca. Así las cosas alguien pensó que, ya que en algunos casos les copiaban hasta cierto punto, por qué no coger y hacer un nuevo remake de un clásico del cine de terror como ya se hizo no hace mucho con "Carrie". Esta vez la elegida fue "Poltergeist".
Que se trata de uno de tantos sacacuartos era algo que ya sabíamos todos, máxime viendo que se ha escogido a un director, Gil Kenan, al que conocemos en el Motel por una más que correcta película de terror/animación como es Monster House, pero que entre medias solo ha dirigido "City of Ember", y de eso hace nada menos que siete años. Así las cosas, si el tema le salía bien, se metía de cabeza en el mundo del celuloide de nuevo como el que fue capaz de actualizar un mito del cine fantástico y de terror, y si no pues tampoco pasaba nada.
El problema es que buscando esa actualización se han tomado decisiones como cambiar a la medium de la trilogía original por una especie de mezcla entre Tristanbraker y los "Ghostfacers" de la serie "Sobrenatural", que, junto con muchas otras situaciones de la película causan más hilaridad que otra cosa e incluso llega a dar vergüenza ajena acerca del guión que evidentemente pasó a segundo plano en favor del uso de las nuevas tecnologías —lo del dron manejado desde una tablet con mejor alcance o cobertura entre dimensiones que la que tiene tu wifi de una habitación a otra es para descojonarse un rato— y del 3D. Que conste que yo vi la película en 2D pero es obvio que toda la representación de ese otro mundo esta ideada para hacernos sentir en medio de todas esas almas o de políticos en busca de votos, que es algo que no me quedó muy claro.
Lo más salvable de todo sea seguramente el reparto, porque los niños no lo hacen mal y además no son de estos que lo que te dan ganas es de darles un bofetón —igual la hermana mayor—, además de que Sam Rockwell consigue salvar el pabellón de los adultos, donde el resto de frikis de la parapsicología, o las interpretaciones de los actores que los encarnan, recuerdan un poco a lo mejor y más granado que suele llevar Iker a "Cuarto Milenio".
Es todo tan sumamente predecible y tan edulcorado en cuanto a cómo se va resolviendo todo, que los pocos momentos en que te hacen pasarlo mal se quedan en nada ante una película que no llega en ambientación a lo que Kenan logró con su cinta de animación que he de decir que asusta a los peques y tiene algunos momentos realmente memorables.
Vamos a tener un poco de todo: sillas voladoras, pelotas que se mueven solas, payasos —los payasos que no falten por favor— y una solución tan física a todo lo que nos van presentando en pantalla y tan poco espiritual y nos quedaremos sin el "Caroline, ve hacia la luz", aunque el "Ya están aquí" no faltará, aunque parece que inquieta menos frente a una pantalla plana de última generación que ante una de aquellas culonas de tubo.
Yo casi no recuerdo la original y a lo mejor esta es clavada en casi todo, pero lo poco que retuvo mi memoria me hace pensar que, para hacer estos remakes, que parecen más mezclas de lo último que hemos visto ya en cine, que de una evolución de lo que se hizo en los ochenta, mejor hagan una "Paranormal activity with a vengeance from Poltergeist" que total, los crossovers están cada vez más de moda.


lunes, 1 de diciembre de 2014

Desafío total (2012). Remakes que no lo son tanto, os pongais como os pongais.

Cuando  vi por primera vez este mal llamado remake de la película de los ochenta protagonizada por "Chuache" pensé que lo mejor era verla como algo nuevo y tratar de disfrutarla. Eso mismo hice anoche en televisión y volví a pasar un rato muy entretenido pese a que está lejos de Verhoeven y su pequeña joya de ciencia-ficción.
Aclaro lo de mal llamado remake. Ya hice una "campaña" por redes sociales cuando el año pasado se estrenó, también mal denominado remake, "Carrie". Es evidente que ambas películas, que tratan de actualizar las historias originales beben de ellas, pero cuando se adapta un texto de un escritor, lo que hay es una nueva adaptación y no una copia plano a plano, como la olvidable Psicosis, de una película. Igual para vosotros parezca una tontería, pero es que salvo algunos puntos, las historias de ambas "Desafío Total" se parecen como un huevo a una castaña.
Dicho lo anterior, la visión de 2012 del relato de Phillip K. Dick que Len Wiseman, director, y su guionista nos traen es un cine de acción palomitero en el que importa mucho más la espectacularidad que la trama, aunque siguen estando muchas referencias que ya vimos en la de 1990. Eso si, esta que analizamos hoy es para mayores de siete años, así que olvidaros de la sangre y las burradas del cine de aquella época, menos preocupado de llegar a todo el público. Notaremos, eso si, el avance en la preparación de las coreografías en las peleas y es una gozada ver a Colin Farrell recibiendo de lo lindo de Kate Beckinsale que hace aquí el papel que interpretara Sharon Stone hace ya casi veinticinco años.
Cabe decir que aquí todo es mucho más atropellado y que los personajes están mucho menos desarrollados, llegando algunos a ser ridículos. Eso de esperar casi toda la película para ver al cabecilla de la resistencia y que todo acabe como acaba, o lo prescindible que resulta en realidad el personaje de Jessica Biel, no porque ella lo haga mal, no es que el tema de para mucho, sino porque en el fondo no tienes la sensación de que Hauser/Farrell necesite realmente de su ayuda para nada cuando le ves en acción de verdad.
Mis mayores dudas respecto a esta película en su momento eran por su protagonista. Colin Farrell es un tipo que, después de hacer los dos pestiños, dos de las pelis más coñazo que he visto en el cine, "Alejandro Magno" y "El nuevo mundo", lo tengo entre ceja y ceja y no me convence en casi nada de lo que hace; no obstante parece que para algo como esto si que da la talla dando vida a un hombre que pasa de no ser nadie a no saber quién es ni qué pasa a su alrededor, cosa que iremos descubriendo con él poco a poco.
Lo que si he de decir que me encantó es la recreación de la zona donde vive nuestro protagonista, muy con ese estilo de ciencia ficción "vintage" con mucho neón y esos barrios sucios y arrabaleros.
No voy a mentiros, sigo prefiriendo la versión del relato de Dick realizada por Verhoeven y con Arnold de protagonista, pero en realidad esta adaptación de 2012 es bastante diferente y muy entretenida de ver. A este cine no le pido mucho más y, como la antigua siempre sigue estando ahí, puedo volver a verla y pasarlo en grande igual que siempre y cuando quiera.

sábado, 22 de noviembre de 2014

El planeta de los simios (2001). Un Burton sin sustancia.

Pese a ser Burton uno de mis directores preferidos, no dejo de reconocer que hay algunas películas suyas cuyo interés no va más allá de ver cómo plasma su peculiar visión gótica y oscura de casi todo lo que mira. quiero sus gafas. Su remake de "El planeta de los simios" es uno de esos films.
Prácticamente desde que el primer mono empieza a chillar en el simulador de vuelo hasta que acaba la película no hay ni un respiro pero tampoco historia. No se profundiza en casi nada de lo que vamos viendo y todos los personajes humanos que no son Mark Whalberg tienen en realidad tan poca trascendencia que igual podían haberse ahorrado el presupuesto en contratarlos.
Lo único realmente destacable y que se puede salvar es todo el trabajo de caracterización y maquillaje de los simios y la interpretación de los actores que los encarnan, especialmente Tim Roth y Helena Bonham Carter.
Wahlberg nos "regala" probablemente la peor actuación que yo le recuerde pero es que, con ese guión y con ese modelito que me lleva, que no sabes si se acaba de quitar un traje espacial o acaba de salir de una pasarela de moda, debía ser complicado creerse que estaba interpretando al mismo personaje que interpretara en su día Charlton Heston.
Pues nada, hay muchos saltos de simios, humanos que huyen, piques entre simios y humanos que huyen juntos, lo cual provoca más saltos inverosímiles de los macacos en cuestión y hay un lugar al que se tiene prohibido ir y que esconde todos los secretos :o Será ahí donde asistamos a la gran batalla con muchos más saltos, más carreras y testosterona simiesca, tanto de los humanos como de los monos, que se resolverá de manera un tanto ridícula.
Llamadme exigente, pero que personajes que tienen un fanatismo religioso exacerbado pasen de eso a creer en un mundo color de rosa en poco más de cinco minutos me parece cogido por alfileres microscópicos, si tal cosa existiera.
Los guionistas y Burton hacen una especie de coctel de viajes en el tiempo, universos paralelos y, lo que me salga de salva sea la parte para impactarnos con un final que, aun siendo posiblemente lo mejor de la cinta, no solo porque se acabe, no seáis mal pensados, queda muy lejos de la icónica imagen que a todos nos viene a la mente cuando pensamos en la película protagonizada por Heston.
Si no le doy menos nota es porque pienso que el trabajo técnico es grandioso en muchos aspectos y también hay que valorar eso y lo creíbles que resultan esos homínidos sin necesidad de recurrir a técnicas de animación como las actuales.
Nota: 4 

domingo, 28 de septiembre de 2014

Viernes 13 (2009) El más "Sobrenatural" no era Jason.

Parece que ahora los sábados toca cine de terror en el canal Paramount, de calidad dudosa como la mayoría de este género, pero entretenidas para ver en compañía y echarnos unas risas. Además veremos a actores y actrices jóvenes y de buen ver que se prodigan poco fuera de sus exitosas series de televisión.
Ayer tocó el remake de Viernes 13 dirigido por Marcus Nispel, director que cuenta con tres películas reseñadas en el blog, y con la producción de, redoble de tambores, Michael Bay. Tranquilos que no hay travellings imposibles ni explosiones a cada paso de  los protagonistas. Lo sé, lo sé, decepcionante.
Con una trama más vista que los posados de la Obregón, primero nos enseñarán lo bien que se le da matar a Jason, sobre todo si los chavales y chavalas están en bolas o echando un casquete. Sin duda, en Crystal Lake este serial killer es el método anticonceptivo de mayor eficacia.
Como era de esperar, una de las chavalas muertas tenía una historia muy dramática tras de si y un amantísimo hermano, Jared Padalecki, alias "Sam Winchester", que será el único "teenager" que desearemos que sobreviva y escape del machete del asesino de la máscara de hockey.
Seamos sinceros, ¿a alguien le da verdadera pena que vayan cayendo cual moscas esos ninis, "hijos de papá" casi todos, que seguramente han traumatizado a decenas de compañeros de instituto o universidad, y que además demuestran una inteligencia no muy superior a la de los gusanos que devorarán sus cadáveres?
Las muertes son divertidas si eres de los que no se toman en serio estos films, aunque no son aptas en su mayoría para gente que no guste del gore, aunque aquí es más bien light. Sangre a tutiplén, machetazos y jóvenes ensartados en cada cosa con pinchos que aparezca en pantalla es lo que tendréis que soportar si os decidís a verla. Como siempre digo con este tema, estómagos sensibles abstenerse.
Por encima de la olvidable "Conan" de 2011 pero peor que "La matanza de Texas", este remake de Nispel os hará pasar un buen rato si os van las pelis con asesino en serie indestructible y no os tomáis muy en serio esta clase de terror.
Os dejo aquí los vídeos del amigo @criticodebasura cuyo canal de YouTube os recomiendo encarecidamente:
 

domingo, 21 de septiembre de 2014

Reflejos. El juego de espejos de Alexandre Aja funciona a medias.

Vamos hoy con un remake realizado por Alexandre Aja que me ha gustado bastante más que Piraña 3D aunque claro, se supone que esto es terror más serio y a mi el humor de la mencionada no me va nada.
Como me pasa a menudo, no puedo compararla con la original porque no la he visto, pero bueno, puedo valorar esta revisión occidental. Parece que en terror hay que coger el cine asiático y rehacerlo de una manera visualmente más adecuada al público de este lado del mundo, por no hablar de que así no hay que currarse nuevas historias tampoco.
Lo que queda claro desde el principio es que contar con un actor de la talla de Kiefer Sutherland es un plus de calidad, tanto para el director como para nosotros. Su interpretación es sin duda lo mejor de la película y además conozco el trabajo que él realiza y puedo deciros que, estar solo por la noche haciendo rondas en un edificio no es plato de buen gusto para nadie. Toda esa parte está muy bien reflejada.
Siendo Aja el director, era de esperar que las escenas truculentas estuvieran más que presentes y no decepciona. No son largas pero se recrea en el detalle y si no os va mucho la sangre y lo explícito, apartaréis la vista de la pantalla en más de una ocasión.
Es una historia de fantasmas bastante al uso donde los espejos y la realidad al otro lado de los mismos cobra protagonismo, lo cual no es que sea especialmente original pero consigue ser entretenida hasta que se va acercando al final y lo que era un terror más bien psicológico va derivando en una extraña sucesión de escenas de lucha entre Ben Carson, interpretado por Kiefer Sutherland, y un ser que no acabas de tener muy claro si es Spider-Man, la niña del exorcista o una mezcla de ambos, que le quita bastante la gracia al asunto a mi parecer.
Lo que me ha dejado peor sabor de boca han sido algunos efectos especiales digitales, porque, viendo lo bien que se han trabajado las localizaciones o incluso los maquillajes, tanto de los personajes como de las escenas más gore, es bastante patético ver ese "fuego" por ejemplo en una de las escenas. Igual es una estupidez pero, no sé, a mi me sacó mucho de ese momento concreto del film.
Recomendaría ver "reflejos" por la gran actuación de Kiefer y por su ambientación. Todo el tiempo que pasamos dentro del edifico abandonado es de lo mejor, pese a que la película va derivando hacia algo que parece sacado de la mente de Sam Raimi en su época ochentera, lo cual a mi no me gustó, aunque el final te reconcilia un poco con el guión, pese a que a día de hoy ya no sea muy novedoso.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Piraña 3D. Olvídala, si puedes.

Domingo noche, estás ocioso frente al televisor, mirando tus cosillas en las redes sociales y ves que TNT pone Piraña 3D y claro, piensas, será mala, pero igual me echo unas risas. Error.
Hay quien me dirá, es un gran homenaje al cine gore de los setenta... pos vale, sigue siendo malísima. Y ojo, que de Alexandre Aja, el director, me gustó mucho el remake de "Las colinas tienen ojos" y "Mirrors" —esta tendré crítica en el blog— me pareció entretenida. En realidad es un director de remakes porque "Mirrors" también lo es.
Esta de pirañas es su revisión de la de Joe Dante de 1978. No puedo valorar si es fiel o no a ella, aunque dudo que la original pueda ser peor que esta de la que os hablo.
Quizá otros me digan, es que no las has visto en 3D... pos vale, sigue siendo malísima. Y siendo sincero, si verla en 3D habría significado ver un miembro viril amputado flotando frente a mi mientras es devorado por tan simpáticas criaturas, me alegro de haberme ahorrado eso. Es una escena de la peli, qué queréis que le haga.
Tampoco es que podamos esperar mucho de un guión que gira en torno a la grabación de una peli porno o de un vídeo prono para un portal de internet y a una fiesta donde todo el mundo desfasa hasta límites insospechados.
Hay muchas tetas y mucha sangre, incluso en algunos momentos se juntan ambos elementos en una apoteosis con más gore que erotismo pero si, aunque las tetas molan, no compensan.
Quizá lo más destacable sea la escena homenaje a "Titanic" de James Cameron. No le va a la zaga el final épico/estúpido de Ving Rhames en un alarde de sacrificio fuera de la más mínima lógica, ni en Sharknado recuerdo nada tan traído por los pelos.
Del reparto solo puedo decir que las caras conocidas eran totalmente prescindibles, teniendo en cuenta que actuar, lo que se dice actuar, lo hacen más bien poco, siendo generosos.
Lo único que puedo decir para terminar es que, por mucho 3D o mucho homenaje al cine gore que me quieran vender, Piraña 3D es una de las películas más sin sentido que he tenido la desgracia de visionar. Como la he visto hago crítica, pero si aun no habéis caído, salvo que os guste el terror muy, pero que muy casposo, dejadla ahí en el cajón del archivador con la "B" de bazofia.
Nota: 1

lunes, 15 de septiembre de 2014

La matanza de Texas (2003) Remakeando que es gerundio.

Bueno ya llevaba demasiados días sin colgar crítica de alguna peli de terror :O Pondré solución a eso con el remake de un clásico del terror que no he visto —por lo que he leído por ahí casi parece la mejor opción—: La matanza de Texas de Marcus Nispel, director de la infame Conan de 2011 con Jason Momoa —esta película me persigue de alguna forma—.
Como no he visto la original, pues no puedo valorar su calidad como remake aunque si puedo decir que Nispel, sin enseñar seguramente ni la mitad de cacha que en los años setenta, ha rendido homenaje a ese cine, no solo en el brutal y descarnado gore, sino también en esas féminas de gritos histéricos y pechos saltarines —increíble cómo se nota que la Biel se mueve a posta en la escena del coche para conseguir ese "rebote"— que eran la razón principal por la que se iba al cine a ver productos que, si los miramos con los ojos de quien no los disfruto en su momento, son en su mayoría risibles e incluso patéticos cinematográficamente hablando. Pero bueno, tampoco quiero que me lapiden los amantes del cine de género de aquella época, así que, mejor sigo con la crítica.
Siendo un slasher al uso, nos encontraremos con el típico grupito de adolescentes/universitarios que andan por ahí a su rollito, con sus porritos, sus te meto mano por aquí, sus vamos a parar a recoger a esa chica que parece que le pasa algo y somos buena gente pese a todas las cosas ilegales que llevamos en la furgo. Vamos, lo de un día cualquiera.
Y claro, ahí es cuando empiezan los problemas, porque la chavalita a la que recogen se le va la olla y... bueno, todo se empieza a torcer. Buscan ayuda claro y, como haríamos cualquiera de nosotros, no se les ocurre mejor lugar que una casa que ya da mal rollo solo de verla y te saltan más alarmas que cuando te pones el móvil para despertarte; todas dicen "Da media vuelta y vete", pero ya sabéis, hemos de tener una historia que dure casi hora y cuarenta minutos así que, allá que van ellos.
La familia que encontraran allí y todos sus miembros los podríamos definir como repugnantes, repulsivos, asquerosos, vamos que no acabaríamos.
Hasta aquí la película es una más de este subgénero, pero cuando empieza la acción, los miembros empiezan a separarse de los cuerpos, la sangre corre a borbotones y "Leatherface" y su hermosa familia empiezan a enseñarle la vía rápida al otro barrio a los chavales, la cosa se pone realmente angustiosa y entretenida.
Jessica Biel tomará a partir de ahora el protagonismo casi absoluto y eso se nota, porque la chica, aparte de un cuerpazo, tiene también dotes como actriz que ha ido demostrando a lo largo de su carrera. No es una Meryl Streep, pero sabe lo que hace y en una producción como esta, donde la mayoría de los actores suelen ser muy del montón, es de agradecer su buen hacer.
No hay mucho más que decir, una música adecuada, los giros necesarios que ya conocemos en estas cintas cerca del final y una pregunta ¿Cómo pudo hacer Nispel una película así con su primer largometraje y destrozar luego una licencia como la de Conan? No es que el resto de su filmografía sea para tirar cohetes pero ¿en serio?
Si no os gusta el terror, en especial el gore, o sois impresionables, está claro que este film no está hecho para vosotros porque algunas escenas son muy explícitas y de una crueldad bastante gratuita. Avisados quedáis.
Nota: 7