En esta semana dedicada a los libros en el cine, salvo el día 23 que será un libro el protagonista, decidí que quería hablar de la adaptación de dos novelas típicamente best seller cuyo traslado al cine tuvo una calidad muy dispar. Hoy vengo a hablaros de la que, sin duda, salió mejor parada y que está en la memoria de todos los que tenemos unos añitos ya. Fueron dos libros que leí seguidos en una convalecencia por una operación que me hicieron de chaval y que compré, como muchas veces he hecho, ojeando contraportadas en una librería que, aun a día de hoy, sigue existiendo en la capital de mi isla. Es curioso que de Chrichton poco más he leído mientras que, de los otros autores, que escriben juntos, tengo prácticamente toda su obra.
"Parque Jurásico" es lo que tiene que ser tanto como novela como en su versión cinematográfica. Es aventura, es entretenimiento. Consigue conjugar tramos de cuasi terror, o cuando menos inquietantes, con otros de un humor, sobre todo en la cinta y gracias al gran Ian Malcolm/Jeff Goldblum, irónico, rayando casi en el cinismo.
Es este tipo de cine hoy día una especie que parecía en vías de extinción y que poco a poco, sobre todo gracias al traslado de los superhéroes de los cómics al cine, se va recuperando, con películas como "Los Vengadores" o más evidente aun, "Los Guardianes de la Galaxia". Y que nadie me hable de cosas como "A todo gas" o similares porque yo no me refiero a cine de entretenimiento sin más, sino a films de aventuras, de esos que copaban las carteleras en los ochenta y los noventa. ¿Dónde está ese cine?
Además de Goldblum, hay que reconocer que el resto del reparto está fantásticamente escogido, con un Allan Grant/Sam Neill y una Ellie Sattler/Laura Dern —absolutamente preciosa en algunas escenas— que nos transmitirán, desde el momento en que atisban el primer dinosaurio, su alegría, su ilusión, su pasión por lo que hacen y al mismo tiempo su pasión por la profesión de actores. Luego está el ya fallecido Richard Attenborough, como Hammond y que, he de ser sincero, ha sido siempre el personaje que menos me acaba de hacer tilín, la actuación de Attenborough es más que correcta pero es que... me resulta súper cargante Hammond en demasiados momentos mientras que los niños, no solo me parecen bien escogidos, sino que, lejos de lo que algunos considerarán niños repelentes, plasman a las mil maravillas la relación entre hermanos y cómo son los chavales. Además, gracias a ellos y su relación con Grant tendremos varias de las escenas más tiernas a lo largo de las dos horas de disfrute.
Supongo que para todos es inolvidable la primera parición del tiranosaurio o la cuasi increíble inteligencia de los velociraptores pero creo que, sobre todo si se vio siendo joven, o con una mentalidad joven, lo que todos deseamos fue estar al lado de esos gigantescos herbívoros o sobre la enorme tripa de la triceratops. No hay que olvidar que, tanto la novela como su adaptación tienen en el fondo una moraleja y es, lo peligroso que es nuestro afán por jugar a ser "Dios", porque, simplificando lo que dice Malcolm, a veces es mejor dejar las cosas tal y como están pues por algo son como son.
Gran novela, dentro de su campo, que es el del entretenimiento sin grandes pretensiones y magnífica adaptación que, pese a haber envejecido mal en algunos aspectos técnicos, siempre es un gusto volver a revisionar y sobre todo, volver a escuchar la genial banda sonora del maestro John Williams.
Nota: 9








