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martes, 11 de agosto de 2015

Les combattants, mezcla de géneros que lastra a una historia demasiado tópica

El cine europeo en general y el francés en particular, tienden siempre al uso de historias más intimistas, realistas y grandilocuentes que el hollywoodiense cuando se trata de romance y eso queda patente una vez más con "Les combattants".
Nos encontramos ante otro viaje iniciático más de dos jóvenes que además vivirán una especie de historia de amor, lo cual ya hace que si como película se quiere diferenciar de muchas otras, necesite algún toque distintivo. De entrada, por la primera escena, podríamos esperar que ese soplo de aire fresco venga del uso del humor absurdo pero lo cierto es que en seguida la senda deriva hacia el drama típico del cine independiente del viejo continente.
Como sucede siempre que hay una mezcolanza de géneros, eso se tiene que hacer muy bien para que los engranajes de la maquinaria funcionen tan engrasados, que el ritmo narrativo no se vea afectado pero aquí se ve mermado y mucho en determinadas ocasiones. Tanto es así, que no será hasta la última media hora, más o menos, cuando veamos surgir realmente la química entre los dos jóvenes protagonistas. No es que hasta ahí no haya pasado nada de interés, pero hay tanto tira y afloja debido a la frialdad de ella y sus rarezas son tan "serias", que se echa de menos los toques humorísticos del inicio.
Lo mejor sin duda es el reparto, que sabe transmitir muy bien la personalidad y los sentimientos de todos los personajes, tanto protagónicos como los que están solo de paso. En ese sentido me quito el sombrero ante los chavales. Mi problema es que a mi estos romances tan fríos, al estilo de el de El paciente inglés, me dejan en plan cubito de hielo. Yo no concibo el amor sin algo más de pasión y al final, incluso el que es más distante, acaba por dejarse llevar. Aquí la pasión se queda casi en exclusiva para él y ella tiene algún momento y aunque puede llegar a ser tierna a su manera, yo no acabé de conectar.
Como os digo tan a menudo, con esta pequeña cinta francesa, estamos ante uno de esos films que dependerá mucho de vuestra conexión con ella. A mi me ha gustado pero sin maravillarme, mientras que a otros compañeros, cuyas críticas tenéis aquí abajo parece haberles dado lo que se supone buscaba proporcionar "Les Combattants".
Nota: 5,5

sábado, 7 de febrero de 2015

Crepúsculo: Luna Nueva. Carglass cambia, carglass repara.

Sé que más de uno y más de dos debieron pensar, cuando están ahí en plan "Qué guay sería ser como Romeo y Julieta", en si estábamos viendo una conversación entre dos enamorados o entre un suicida en potencia e inductor a la vez, hasta que son interrumpidos por el profesor que, como todos nosotros, está hasta las narices de los dos chavales hablando en la última fila pero se acaba llevando un "zas en toda la boca" porque el Cullen ha tenido tiempo más que de sobra para aprenderse de memoria la sobras completas de "William Shakespeare". Bueno vale, os he destripado unos dos minutos de peli más o menos, pero tampoco es que os desvele mucho y dudo que casi nadie que lea esta crítica la haya visto o piense verla. Es que no sé, me resultó tremendamente curioso este tema.
En todo caso, si aquí hay luna nueva es porque entran en acción los licántropos, si, esos tíos que se convierten en lobos tamaño huargo que se ha pinchado esteroides de los malos. El pelo y como se mueven y todo eso queda muy bien pero claro, el rollito ese raro que se deben traer como conejillos de indias de los nuevos pantalones cortos vaqueros de "Levi's" me desconcertó bastante. A ver me explico; resulta que cuando te conviertes en hombre lobo, que debe ser en la alta pubertad, vas por ahí sin camiseta, con unos pantalones cortos vaqueros y unas deportivas. Por lo visto es como que van muy calientes los chavales o algo así, pero bueno volvamos al tema pantalones. Cuando se convierten ves, literalmente, como la susodicha prenda explota en mil pedazos de tela que no dan ni para hacerle un traje a una pulga, pero ey, que cuando vuelven a ser humanos, tienen de nuevo todo el equipamiento. De ello deduzco que los fabricantes de vaqueros nos ocultan algo.
Esta vez la historia, envidiablemente ejecutada por una Kristen Stewart que ha llevado a un nuevo nivel de perfección ese gesto entre "He olido una mierda" y "Respirando por la boca lo notaré menos", gira en torno a algo que todos hemos vivido, o casi todos, del tan manido "Te quiero como amigo pero arréglame la moto", o lo que es lo mismo, el amor no correspondido y fin... a la trama digo, que no a la crítica que seguro que algo se me ocurre aun.
Otra cosa que nos queda clara viendo esta segunda entrega es que hasta ahora, nosotros no tenemos ni pajolera idea de lo que es tener una pesadilla de verdad. Las de Bella/Stewart dejan en bragas a las de "Freddy Krueger", vamos, que gritaban menos los chavales que eran desmembrados o triturados en aquella famosa saga que la muchacha esta. Se nota que es actriz de método, solo que debió confundir la academia de artes escénicas con el manicomio que había al lado porque telita.
Todo lo demás es conviérteme, no te convierto, me voy porque no te quiero hacer daño pero al final te he provocado una depresión que ríete tú de la que nos provocan nuestros políticos, etc. etc. Vamos, un drama adolescente como podíamos disfrutar en "Al salir de clase" pero con hombres que se convierten en lobos, que no hombres lobo, y vampiros, en lugar de el "Flipe", de Felipe, repartiendo batazos.
Que sepáis que habéis hecho mucho mal todos estos años poniéndome esta saga como una basura infecta porque al final si, me río de ella más que me implico en la historia, pero sé que he visto y veré cosas mucho peores. Lo que pasa es que vamos a ver una adaptación de una saga de novelas de dudosa calidad literaria, como el 99% de los best sellers que todos leemos, enfocada a un determinado tipo de público y nos esperamos a Bram Stoker y Mar Shelley y así nos va luego. Sé, porque mi acompañante me ha dicho que el nivel va decayendo en las siguientes, que seguramente vendrán malas notas para "Eclipse" y "Amanecer", pero de momento, esta vuelve a aprobar raspadita porque tiene sus cosas que no funcionan nada mal, pese a que una crítica para una película como esta no pueda hacerse ni ser tomada en serio.
 
Nota: 5

domingo, 16 de noviembre de 2014

Bajo la misma estrella. "Vale puede ser nuestro siempre".

Teniendo tan fresco, lo había terminado el día anterior, el libro en el que se basa esta película fue aun más intenso ver cada minuto de metraje. Como adaptación es una de las más fieles que he tenido el gusto de ver, porque el libro no abusaba de los diálogos, lo cual hace que casi la práctica totalidad de ellos estén en el guión de esta hermosa y triste cinta.
Se han dulcificado y acortado algunos momentos, con acierto en determinados momentos y con un resultado peor para mi gusto en el film. En concreto, la cena en Ámsterdam, era mucho más romántica y conseguida en la novela que aquí. Otras escenas que en la novela generaban un sentimiento enorme de pena, momento trofeos, en la pantalla son cómicos, lo cual puede ser un acierto para dar un respiro de tanto en tanto al espectador.
Sin ningún género de duda, lo mejor es la elección de los dos jóvenes actores que encarnan a Hazel y Gus, Shailene Woodley y Ansel Elgort respectivamente. La química entre ellos es magnífica y los dos son hermosos incluso cuando la enfermedad no les deja serlo. Sus conversaciones, los gestos de él, las sonrisas de ella, como se miran, la escena del avión, las visitas a los funky bones... Hacía mucho que no veía una pareja tan creíble en pantalla con actores tan poco conocidos, al menos para mi.
Del resto de intérpretes destaco a Dafoe, como Van Houten que pese a no parecerse físicamente en nada a lo que leíamos en la novela, me parece una gran elección porque seguramente pocos actores habrían sido capaces de dar la intensidad de la que dota Dafoe al personaje en los pocos minutos en que aparece.
Todo el peso de esta historia y de la calidad de la película recaen sobre la pareja protagonista y es gracias al buen hacer de ambos actores que al final tenemos una historia de amor que, pese a que la hayamos visto ya más veces, sin enfermedades de por medio, funciona desde que ambos se conocen hasta el final. Es muy posible que sin ellos, esta adaptación se hubiera quedado en un telefilm con ínfulas de cine de verdad, pero por fortuna el experimento ha salido muy bien.
Si habéis leído el libro y os gustó, es difícil que este film os decepcione y si sois de los que dicen "Me espero a la peli" tenéis que saber que os vais a encontrar con una historia lacrimógena, muy lacrimógena, con adolescentes como protagonistas y con un amor de esos puros y de verdad que a alguna gente le repatea ver en pantalla. Mejor no la veas si estás en una época demasiado sensible o al menos hazlo con un paquete de pañuelos al lado.
Bajo la misma estrella, novela
Nota:7

Bajo la misma estrella de John Green

Bajo la misma estrella es la historia de Hazel Grace y Augustus Waters, dos jóvenes luchadores contra uno de los mayores y más implacables enemigos que tiene a día de hoy el ser humano, el cáncer.
De la mano de la prosa sencilla y directa de John Green asistiremos a la evolución y crecimiento de ambos adolescentes y del intenso pero complejo amor entre ambos. Narrado desde el punto de vista de la joven, por momentos veremos una realidad descarnada, la de las familias y niños, porque poco más que eso son la mayoría de los azotados por esa enfermedad que desfilan por estas páginas, en su duro día a día; pero Green no se recrea más de lo necesario y nos embarcamos en un amor que es a un tiempo tan "estúpido" como pueda parecer a muchos ese primer amor adolescente y tan maduro como pueda serlo teniendo en cuenta las circunstancias de Hazel y Gus. Porque, seamos lógicos, cuando desde niño has convivido con la posibilidad de una muerte cierta y prematura la madurez llama a tu puerta antes de tiempo.
La novela se estructura en tres partes bien diferenciadas: Un inicio en que conocemos a los personajes y nos familiarizamos con ellos y sus sentimientos; un "nudo" donde asistimos al viaje de los protagonistas y la madre de ella a Ámsterdam para visitar al autor del libro favorito de Hazel, donde viviremos la parte más romántica e intensa del libro en lo que a la relación entre los chavales se refiere; y un desenlace, con la mayor carga de dramatismo y que nos hará derramar más de una, y más de diez, lágrimas si somos propensos a ello y si no también.
 
Supongo que hay mucha gente a la que una novela como esta, con su escritura de best-seller y su búsqueda de remover sentimientos consiguiendo la lágrima fácil, como suele decirse, les parecerá una más. En mi caso, la historia me ha llegado mucho, más como padre que porque me identifique con los protagonistas, aunque también lo he hecho, no porque haya vivido un amor así en mi juventud pero si porque creo que aun hoy, aunque muy escasamente, ese amor de verdad sigue existiendo y me parece que está muy bien plasmado por Green.
No os voy a decir que esta sea una novela genial, porque no lo es, pero está por encima de la media en lo que a este tipo de productos literarios se refiere y, pese a que algunos fragmentos son demasiado "pastelosos" incluso tratándose de dos chavalillos, es soportable por la madurez del resto del texto y por el mensaje positivo que subyace a la dureza de lo que vamos viviendo de mano de Hazel y Gus.
 
Esta es la primera vez que hay reseña de libro y crítica de la adaptación cinematográfica correspondiente. Aquí abajo el link a la crítica:
Bajo la misma estrella, película.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Mi vida ahora. El drama que quiso ser romance adolescente y acabó en distopía.

Esta película es una de esas rarezas que por como empiezan no terminas de tener claro si estás ante un drama, una de romance o una de ciencia ficción con toque de distopía. y al final tiene un poco de casi todo, menos ciencia ficción, lo que probablemente ha ocasionado que no me haya terminado de convencer.
Curiosamente, no hace mucho, hice crítica de La legión del águila que es del mismo director, Kevin Macdonald. Me resulta curioso porque pasar de un péplum a esta película, ciertamente difícil de clasificar, es cuando menos digno de mención.
Si miramos en profundidad, no deja de ser una historia de amor, un romance adolescente, con un problema. El personaje de Saoirse Ronan, es tan desagradable e insoportable al principio que no se deja llevar hasta que el suceso previo a la distopía la hace abrirse más a sus primos, en especial a Eddie, el mayor.
Separados por los militares, ahora empieza la parte postapocalíptica del film, donde Ronan comienza a evidenciar cada vez más sus capacidades como actriz pero donde todo estará lleno de clichés. Los militares son malos, ostentar el poder es lo que tiene, la gente saca lo peor de si, la heroína se endurece para seguir adelante, etc. La cosa es que hay buenas escenas, como la más dura y protagonizada por Ronan cuando su prima y ella son perseguidas por los bosques, pero luego ves otra como en la que deja a la niña sola habiendo depredadores en las cercanías y piensas ¿en serio?
Saoirse Ronan es lo mejor de este film pues su actuación cumple con lo que se le pide en cada momento, primero adolescente vapuleada por la vida que se defiende siendo borde, luego primeros coqueteos con un romance que no esperaba, superviviente cuando ha de serlo y romántica en la mejor parte del film, los minutos finales. El resto del reparto, principalmente niños, son creíbles y destaca sobre los demás el joven Tom Holland, que, como curiosidad, sale en Locke, como uno de los hijos del protagonista debemos suponer ya que de él solo escuchamos su voz a través del teléfono.
Si he de comparar esta película con alguna es con, si, no os riais, "28 días después". En realidad aquí pasa al revés, es decir, en "Mi vida ahora" la cosa no acaba de arrancar hasta que aparecen los militares, no solo por el ritmo más lento, sino porque el romance adolescente que da sentido a todo lo que acaba pasando se ve ahogado por lo demás. En "28 días después" cuando aparecían los militares se iba toda la cosa al garete pero bueno, de eso hablaré cuando haga su crítica.
Este extraño film tiene pinta de ser de esos que cada cual valorará según lo que la historia realmente importante cale en nosotros. En mi opinión está muy desdibujada y solo en la magnífica, para mi entender, escena final es donde consigue tocarnos la fibra sensible, conmigo lo consiguió. Por eso, y porque no es una mala película aunque si fallida en su objetivo desde mi punto de vista, recomiendo que cada uno decida si le merece la pena incluirla entre sus muchas películas pendientes.
Nota: 5

domingo, 22 de junio de 2014

Tengo ganas de ti, "H" ha vuelto a la ciudad.

A veces ves una película esperando que se hayan corregido los errores por parte del equipo de dirección y guionistas; a veces lo consiguen pero en "Tengo ganas de ti", secuela de "3 metros sobre el cielo", no.
Al volver a Barcelona, Hugo/Mario Casas se encuentra con que todo ha cambiado, incluso él ha cambiado, pero las cosas incoherentes o extrañas del guión no. En unas pocas escenas ya cae enamorado de Gin/Clara Lago. Aquí es que son todos muy intensos.
Hay que reconocer que la trama del amor entre los dos protagonistas no está mal llevada y sin duda nos proporciona los mejores minutos de toda la proyección con la primera cita entre ambos en una preciosa Barcelona, sabiendo además acabar con estilo.
El problema es para mi Clara Lago, que ni la veo tan guapa como parece que debería verla, ni consigue que me enamore de sus personajes, en "8 apellidos vascos" me pasó lo mismo, y eso cuando se trata de una historia de romance es malo, muy malo.
En realidad me cuesta mucho saber qué sentimientos tienen sus personajes en la mayoría de momentos, porque el gesto en su cara es casi siempre el mismo. Esté cantando sobre un escenario, cabreada con "H", etc el rictus de su cara cambia bien poco. Mario Casas no es Robert Redford, pero al menos tiene un cierto registro de emociones que plasma en pantalla en los momentos oportunos.
Del resto del reparto no voy a mencionar prácticamente nada salvo que la hermana de "Babi" me resultaba totalmente insoportable.
No me extiendo en el resto del casting de actores porque casi todos me resultaron superfluos, igual que las sub tramas en las que participan. 
Todo lo relativo a la familia de "Babi" y el triángulo amoroso que nos quieren vender, que en realidad no existe, y que sirve solo para tener algún momento melodramático más, es muy aburrido y corta el ritmo de lo importante, la historia de "H" y "Gin".

Pienso que de nuevo la historia se alarga más de la cuenta y que Mario Casas vuelve a ser lo mejor. Con algo más de trabajo de guión y con unos personajes menos planos la película habría subido enteros, porque en aspectos técnicos creo que tiene un nivel más que aceptable.
En lo que se refiere a recomendar verla, solo puedo hacerlo para aquellos que disfruten mucho con este tipo de historias de amor juvenil en general, o con Mario Casas en particular. Para todos los demás "La vida inesperada".

lunes, 16 de junio de 2014

3 metros sobre el cielo: Generación "H"

Después de ver anoche "3 metros sobre el cielo" y descubrir que por lo visto es una película que marcó a una generación de adolescentes —por lo que vi en twitter y en otros sitios parece que eso pueda ser cierto— entiendo por qué nos han salido las últimas quintas tan canis y "broncas".
La historia de amor que nos presentan no será desconocida para nadie que haya ido al instituto. Tío buenorro y malote, Mario Casas, que se lía con chavala bien, María Valverde, y todas las vicisitudes que atraviesan. Te quiero, no te quiero, celos, carreras de motos, peleas, más te quiero, no te quiero, más celos... bueno, se entiende ¿no?
El problema es que la historia no es nada ágil y demasiado empalagosa por momentos, pese a que quizá, el mundo de "H", el personaje de Casas, podía haber dado mucho más de si en ese aspecto. Quizá un tono algo más oscuro le habría dado más empaque a la historia. Por contra, se tiende al drama facilón con situaciones harto predecibles y a diálogos que parecen sacados de episodios de "Al salir de clase" o similares y que nos dibujan a unos adolescentes que, más que hacerte empatizar con ellos, te llevan a pensar "A esa/e lo que le faltan son dos buenos azotes"; vamos, que a ratos dan más repeluco que otra cosa y deseas que los tuyos no sean así cuando crezcan.
Las subtramas, salvo quizá la de los padres de "H" no tienen interés alguno y no sirven más que para darnos alguna escena subidita de tono o lacrimógena que encima no cumplen su cometido para nada.
La mayoría de interpretaciones tienen muy poca credibilidad, en especial la mayoría de chavalas de instituto y algunos de los moteros, quizá a estos últimos deberían decirles que no basta con ponerse chupas y poner cara de malotes si cuando abren la boca no transmiten una sensación acorde con el físico.
La química entre "Babi", interpretada por María Valverde, y "H" es tan irregular como el resto del film y, a mi modesto entender, se salva por Mario Casas, que siempre sabe sacar esa sonrisa que encandila, y que enamora a la cámara. Puede que como actor le quede mucho que evolucionar y pulir, pero es innegable que tiene, y no solo por el físico, muy buena presencia ante cámara.

Si que me gustaría destacar la escena de la conversación en el bar entre "H" y el padre de "Babi", con las mejores líneas de diálogo de todo el guión sin duda, para dejarnos claro que son las pequeñas cosas las que hacen grande a la vida.
Fernando González Molina trata de adaptar la novela de Federico Moccia —la cual no he leído así que no puedo juzgar la fidelidad de la adaptación— con una buena puesta en escena y una estética cuidada pero que se hace lenta por momentos, por no decir directamente que le sobra metraje, y que solo consigue que empaticemos, y no del todo, con la historia principal pero cuyos personajes secundarios y subtramas carecen de interés para el espectador, siendo casi un estorbo a veces para el correcto desarrollo de la trama.
Imagino que el público objetivo disfrutaría mucho con este producto pero, si se busca una historia de amores imposibles hay muchas opciones mejores.
Nota: 4