Como hace ya tantos años que las ideas en Hollywood escasean, en 2011 decidieron que, como lo de la secuela de 300 no llegaba tenían que sacarle partido al tema y así llegaron a la conclusión de que lo mejor era hacer una especie de spin-off sobre los "Inmortales" que salían en aquella, aunque, si he de ser sincero teniendo en cuenta el poco protagonismo que tienen esos seres aquí no termino de comprender si el título de la cinta va por ellos o por eso de que las gestas de los protagonistas les harán inmortales de cara a la posteridad.
Para que parezca que el guión está currado los primeros segundos nos muestran diálogos en lo que imagino es griego pero ya se empieza a notar que el croma va a ser mucho más patente que en su predecesora y que lo mismo vemos trabajo de vestuario muy logrado, que nos presentan a los dioses del Olimpo como una versión cutre, muy cutre, de la gala drag queen de Las Palmas con unas vestimentas que parecen hechas de oro del que cagó el moro.
Evidentemente la película es entretenida y tiene alguna batalla que otra destacable y más sangre digital en pantalla que un temporada entera de "The walking dead" pero eso no puede ocultar un guión más simple que el mecanismo de un chupete y con menos épica en la mayoría de los discursos grandilocuentes que la posterior "300 el origen de un imperio". Y por cierto, el mal uso y abuso del slow motion no da más épica, simplemente te permite ver mejor cómo se cercena un brazo o se revienta una cabeza.
Del reparto me quedo con Mickey Rourke, que a pesar de perder mucho cuando se pone el yelmo ese, hecho con la pinza del último cangrejo gigante que se comió, es quien meejor encaja con su papel porque Cavill, más allá de lucir ese cuerpazo serrano que tiene no deja de ser otro héroe de acción más.
Divertida para una noche de sábado y seguro que más en compañía de amigos y bebida para echarse más risas de las que ya me eché yo solo el otro día. Por lo demás anecdótica.
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lunes, 19 de septiembre de 2016
viernes, 28 de agosto de 2015
Operación U.N.C.L.E. La guerra fría de Ritchie si que mola
Esa música que se te va como metiendo por las venas, esa ambientación tan lograda, esas letras en pantalla que huelen a añejas, todo desde el principio de esta cinta me hizo meterme de lleno en ella al ritmo de la dirección de Ritchie y de una banda sonora que conjuga de manera notable temas musicales muy adecuados a la época en que se desarrolla la historia, en plena guerra fría, con una partitura de Daniel Pemberton que nos trasladará a los films de suspense y espionaje de los años cincuenta y sesenta.
No obstante lo dicho en el párrafo anterior no os voy a llevar a engaño, "U.N.C.L.E." es lo que es, entretenimiento sin más pretensiones, adrenalina a tope desde el primer al último minuto, con las pausas justas para que la sencilla trama avance y conozcamos un poco más a los personajes. Vamos, que estamos para mi ante la que completa el trío de películas que vuelven a los orígenes del cine pensado para divertir al espectador en este 2015 junto a Mad Max: Furia en la carretera y la más reciente Misión Imposible: Nación Secreta. No busco compararlas ni dilucidar cuál es mejor, espero que se entienda a qué me refiero.
Que los dos mejores hombres de ambos bandos, EEUU y la URSS, se vieran obligados a unirse estaba claro que iba a dar juego y con la química que consiguen Henry Cavill y Armie Hammer eso se ve elevado a la máxima potencia. Fui en compañía de mi tío, curiosa coincidencia teniendo en cuenta el título, y los dos nos reímos con ganas varias veces con las conversaciones y ocurrencias de Napoleón y Kuryakin; hay muchos momentos destacables pero si me quedo con uno es con la clase de moda que tiene lugar en la escena a lo "Pretty Woman" con Gaby, una Alicia Vikander que completa el triángulo, no exactamente amoroso, del que disfrutaremos a lo largo de casi todo el metraje de una manera sensacional.
La aparición casi testimonial de Hugh Grant fue para mi otro de los grandes aciertos, con esa flema británica que tan bien sabe transmitir y como contrapunto al fanatismo del bando de los malvados, donde cabe señalar la escena de la tortura, que inicialmente te pone un mal cuerpo que no puedes con él para luego... Bueno, eso mejor lo dejo para que los descubráis en la sala.
La acción y las persecuciones están maravillosamente rodadas y ejecutadas, con unos primeros minutos por ejemplo, donde ya descubriremos los puntos fuertes de nuestros protagonistas, esto es, la sutileza de Napoleón/Cavill y la preferencia de Kuryakin/Hammer por la contundencia y la fuerza bruta. He de reconocer que lo pasé teta con todas y cada una de las escenas de acción que Ritchie y su equipo tuvieron a bien brindarnos durante las dos horas de duración del film.
Puede gustaros más o menos la forma de hacer cine de este realizador británico, pero lo cierto es que desde "Snatch" hasta las más recientes y exitosas de "Sherlock Holmes" ha demostrado que es capaz de entretener al público con un humor a caballo entre la inteligencia y la chabacanería, usando recursos visuales que le diferencian, al menos en la medida de lo posible, de la mayoría de productos similares que nos llegan cada año. Un ejemplo de eso es la forma en que se plasma el asalto final en esta cinta que analizamos hoy.
Me parece una de las opciones más recomendables, si no la más, en este final de verano para ir a disfrutar en la gran pantalla de dos horas de divertimento sin pretensiones. Yo, qué queréis que os diga, espero que la taquilla haya respondido lo suficientemente bien para ver más operaciones de este equipo.
miércoles, 26 de noviembre de 2014
El hombre de acero. El Superman a lo Nolan se quedó en el cajón al final.
Ay, Snyder, Snyder, he visto cinco de sus seis películas y la cosa va así, tres me han encantado, 300, el amanecer de los muertos y Watchmen y las otras dos, Sucker Punch y esta que hoy analizo, El hombre de acero, me han dejado muy frío salvo por su estética, pero eso no es suficiente.
Por una vez se deciden a mostrarnos en la gran pantalla las cosas que pasan en Krypton antes de que Jor-El, padre de Kal-El/Superman/Clark Kent, y su madre acaban por decidir enviarlo a la Tierra para salvarlo de la destrucción de su planeta natal. No creo que esto se aun destripe para cualquiera que conozca un poco la historia del personaje.
Lo más curioso es que, las partes que más parecen haber cansado a la mayoría, esas en Krypton y donde Russell Crowe interpreta sin alardes al padre de Clark, son las que a mi más me han gustado. Son localizaciones nuevas, descubrimos el levantamiento de las clases bajas contra la "casta" kryptoniana y vemos unas cuantas escenas de batalla bastante espectaculares y menos agotadoras que las que veremos en nuestro planeta.
Como todo el rollito de Clark de joven lo hemos visto ya varias veces, los guionistas y el director, deciden no mostrarnos todo sino tirar de flashbacks y además darnos unos cuantos planos de Henry Cavill mostrando esa pedazo de ganancia de masa muscular que se ha marcado para la peli. Que si, que yo entiendo que alegra la vista, a mi me la alegra Scarlett Johansson pero eso ni la mejora como actriz, ni mejora una película. Y es que yo a Cavill como Superman/Clark Kent me lo creo más bien poco o nada, no sé, seguramente gran parte de la culpa sea del guión que no da para mucho más. Porque seamos sinceros, eso de que iba a ser como los Batman de Nolan, más seria y tal, se ha quedado por el camino, pero vamos, como al minuto veinte de esta peli. Diez o quince minutos de cualquiera de las entregas de la trilogía del hombre murciélago tienen más chicha que casi toda la historia de "El hombre de acero".
Da pena ver a Amy Adams como una Lois Lane en plan florero en el 95% de sus apariciones en pantalla con el estado de gracia que tiene esta mujer en los últimos años y lo camaleónica que es. Luego un Kevin Costner/Jonathan Kent que interviene en las pocas conversaciones de cierto interés y al que le dan un final que bueno, sólo es superado en ridiculez por las escenas en las que un Lawrence Fishburne venido a menos va corriendo por las calles de la ciudad, en las que más que un personaje de cierta enjundia parece el típico gordo que nos ponen en esas situaciones para que nos riamos.
Que a cargo de la banda sonora esté Hans Zimmer y que no se me haya quedado grabada me hace pensar en dos posibilidades, o no es uno de sus mejores trabajos, o el sopor que me atrapaba por momentos en las interminables peleas entre Superman y sus paisanos de Krypton me hacía desconectar tanto que ni reparaba en ella; también pueden ser ambas cosas.
Ahora, ante la próxima "Batman VS Superman" tengo miedo; miedo porque Cavill no me convence como hombre de acero, miedo porque Affleck se ha mazado tanto que me augura una película con menos historia aun que esta, aunque es probable que las peleas puedan ser más interesantes, miedo porque Snyder me demuestra que tiene una épica un tanto vacía cuando no hay detrás una historia cuya épica solo tenga que adaptar a su estética y nada más.
A pesar de todo es una película que tiene sus momentos, en la que me ha encantado descubrir algo más de Krypton y en la que la estética típica de Snyder le da un plus de calidad. Es probable que a los amantes del personaje más conocedores de los cómics os entusiasme o puede que no, a mi se me hizo larga y me divirtió más el anterior intento de resucitar a Superman.
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