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miércoles, 6 de mayo de 2015

El tren de las 3:10 "Por la mañana me colgarán..."

El género del western está más o menos muerto desde hace un par de décadas, con intentos de revivirlo que han tirado más por el humor facilón que por aquellas grandes historias de venganzas, deberes cumplidos y con hombres de verdad y mujeres que eran mucho más de lo que parecían. Vivir en el salvaje oeste no debió ser fácil para nadie. Debido a esa desaparición del género con el que muchos crecimos se ha tirado de remakes cuando se ha querido resucitarlo y esta película es un ejemplo de ello. Como no he visto la original no puedo comparar pero si diré de entrada que, si la calidad de esos "rescates" de cintas antiguas van a tener la calidad de esta de la que hablamos hoy, yo compro sin pensarlo.
Como casi siempre, tendremos al típico forajido, en este caso un no tan estúpido como podríamos esperar, por la brutalidad con la que se emplean Ben Wade/Russell Crowe y sus esbirros, entre los que me encantaría destacar a Charlie Prince/Ben Foster, que encarna a ese pistolero infalible y frío que, aun siendo de los malos del film no deja de tener un cierto atractivo enfermizo para mi.
Sea como sea, lo importante aquí es el gran duelo interpretativo entre Crowe y Christian Bale, interpretando este último a un Dan Evans que es lo contrapuesto, no solo a Wade, sino a la casi totalidad de los personajes masculinos que acaban apareciendo a lo largo del metraje. Es un hombre que cree en hacer lo correcto sea cual sea el precio para él y porque ha de ser ejemplo para sus hijos. algunos, como Ben Wade, le juzgan con ligereza y ven en él a un cobarde en determinados aspectos pero Evans tiene mucho más trasfondo del que parece. En todo casi y sin duda, es una persona a la que preferirás tener de tu parte que en tu contra, como descubriremos en numerosas escenas a lo largo de la película. También encontraremos a un jovencísimo Logan Lerman, al que hace poco veíamos en "Corazones de acero" y que ayuda a transmitir el mensaje de fondo de la película.
No vamos a encontrar una trama excesivamente original, pero es que los "westerns" han tenido de siempre un desarrollo bastante básico y su capacidad para entretener ha estado siempre, a mi parecer, en los personajes que nos presentan y en la duda de cómo acabará cada uno de ellos. Según tengo entendido, la original se basaba más en el frenetismo de tener que llegar antes de la hora señalada para poder coger el tren a "Yuma" pero a mí que el ritmo de esta sea pausado no me ha molestado en ninguno de los dos visionados que llevo ya porque la fuerza del film está precisamente en las conversaciones entre los dos protagonistas y algunos de los secundarios que también tendrán sus momentos estelares.
Una gran banda sonora, nominada al "Oscar", una magnífica ambientación, una caracterización muy adecuada al rol de cada uno de los personajes y unos tiroteos y peleas geniales, donde cualquiera puede resultar herido, y que muestran la dureza o rudeza de aquellos tiempos y aquellos hombres consiguen que sea más que recomendable para todos aquellos que echan de menos este género en nuestras salas y gustan de Bale y Crowe.

viernes, 1 de mayo de 2015

El maestro del agua. Las mil y una peripecias de un padre.

Soy de esos a los que Russell Crowe les parece un buen actor que mereció el "Oscar" mucho más en años que no lo ganó que cuando si lo hizo con "Gladiator" y tenía ganas de ver qué tal en su debut como director, así que me dispuse a ver "El maestro del agua", otra de esas muchas cintas basadas en hechos reales que llegan cada año a nuestros cines.
Como casi siempre, y con esta película no será la excepción, mi valoración está mucho más fundamentada en lo que me ha transmitido y lo que me ha hecho sentir que en aspectos técnicos de una película de esas que considero que o te llegan de algún modo o seguramente te parecerá una más. A mi, a título personal me ha llegado mucho durante los dos primero tercios y luego se ha ido desinflando un tanto, así que pasemos al análisis.
Algunos críticos profesionales la acusan de sustentarse en un romance vacío, cuando en realidad ese romance, no demasiado bien llevado en el guión no es el centro de la trama aunque a muchos se lo parezca. Lo que hace interesante a esta película es el tratamiento de amor paterno-filial y el amor y el sacrificio entre hermanos, además de una quizá no suficientemente profunda pero si muy clara crítica a la guerra.
En cuanto a lo primero, lo familiar, a mi me caló muy hondo desde el principio y en ese sentido creo que la conversación entre Connor/Crowe y el cura en la iglesia, además de todas las escenas que rodean a ese momento concreto, deberían hacer pensar a muchos lo poco que las personas están hoy dispuestas a hacer por los demás y lo que unos pocos son capaces de sacrificar para cumplir no consigo mismos, sino con sus seres queridos. Pero habrá muchos más momentos que al menos a mi me pusieron el corazón en un puño, protagonizadas más por los hijos de Connor que por el propio Connor.
Si entramos en lo segundo, la guerra y sus miserias, no es que esta sea la primera película que las plasma o que intenta aleccionar sobre lo inútil de las mismas pero hubo cosas que me parecieron geniales para mostrar cómo la guerra "bestializa" al ser humano. Por ejemplo la charla entre los oficiales sobre a qué se dedicaban antes de la guerra y descubres, aunque a lo largo del resto de la película eso es irrelevante, que seguramente son hombres que podrían haberse admirado mutuamente en otras circunstancias en lugar de dirigir a sus tropas buscando la aniquilación del oponente. El asalto a las trincheras es otro de esos momentos en los que nuestros protagonistas semejan más animales que personas y que llegado determinado momento resulta tremendamente angustioso por el sonido, pero eso es algo que solo entenderán quienes la hayan visto.
Cierto es que cuando la película se convierte más en una cinta de aventuras el nivel va decayendo y que la historia de amor de trasfondo no es de las que te dejan marca, quizá porque, pese a las buenas actuaciones de Crowe y Kurylenko, la química entre ellos no termina de ser suficiente para implicarte emocionalmente con ellos aunque, todo he de decirlo, el detalle del azúcar me gustó mucho.
En estas semanas es difícil destacar entre "Furiosos", "Vengadores" y otros revienta taquillas pero Crowe ha conseguido hacer una buena película en la que no se hace exaltación patriótica ni de Australia ni de la Gran Bretaña, cosa que siempre criticamos a casi todo lo que viene de EEUU, porque, como dice, más o menos, uno de los personajes: "No sé si alguno merecemos el perdón".
Nota: 7

miércoles, 18 de febrero de 2015

Una mente maravillosa. "Necesito creer que algo extraordinario es posible".

Seguimos visionando en la televisión, con ocasión de la semana de los "Oscar", películas que fueron premiadas en su momento. El lunes fue "The Artist" y anoche "Una mente maravillosa". He de reconocer que esta última la había visto una vez y me encantó y anoche volvió a hacerlo aunque no es de esas cintas que deseas ver con asiduidad, porque pese al agradable inicio aderezado con las rarezas de su protagonista John Nash/Crowe que resultan cuasi cómicas en algunos momentos, acaba derivando hacia ciertas realidades que son muy duras y que van mermando un poco tu moral según avanza la historia.
Siendo un "Biopic" diría que el gran acierto de Ron Howard y su guionista al adaptar el libro es que consiguen ir más allá de presentarnos solo la historia de amor o solo la personal del personaje en cuestión. Incluso, dentro de un drama con todas las letras como es este, tenemos momentos de comedia e incluso de thriller y, habiéndola visto ya antes, he sido mucho más consciente de lo bien que nos esconden determinadas cosas, algo que no muchos directores de auténticos thrillers pueden decir a día de hoy. Sé que habrá más de uno y más de dos ahora que estará pensando "Yo me lo olía todo desde los títulos de crédito iniciales", pero yo, como soy sincero, en su momento todos los giros me pillaron totalmente por sorpresa.
Adoro "Gladiator" y me encanta Russell Crowe, pero viéndole ayer sigo sin entender cómo pudo llevarse el "Oscar" por la primera y quedar solo como nominado con esta. Imagino que la competencia fue mucho más dura en 2001 que en 2000 pero es que aquí actúa de verdad; verlo así de apocado, que incluso parecía pequeño con lo enorme que es; su ternura en determinados momentos, pese a los problemas del personaje para las relaciones sociales; no sé, yo personalmente no le recuerdo mejor interpretación que esta, aunque no he visto toda su filmografía.
Jennifer Connelly, la preciosa y enorme actriz que encarna al amor del protagonista es tan maravillosa en esta película como la mente de la que nos hablan en ella. No es de extrañar que se llevara el galardón a mejor actriz de reparto y pese a que su caracterización según va envejeciendo me pareció mucho menos lograda que la de Crowe, ella va de menos a más a lo largo del film, siendo lo mejor en su tramo final. Un Ed Harris solvente como siempre y un Paul Bettany, que aun sabía lo que era ser actor, completan un trío de escuderos de lujo que le dan fuerza a la cinta cada vez que aparecen en pantalla.
Esta vez me costó casi hasta el final reconocer la mano de mi adorado James Horner a las manos de una banda sonora muy adecuada y muy dulce que trata de suavizar y lo consigue una historia que sería de más difícil digestión sin esos descansos. No voy a decir que esté entre sus mejores trabajos, pero si que está de sobra a la altura de lo que una producción como esta necesita.
Estamos por lo tanto ante una gran película, con unas interpretaciones más que destacables y que además consigue hacer interesante la vida de un matemático, que no es moco de pavo. Si he de quedarme con algún momento, escojo dos: el primero, cuando él dibuja para ella cualquier cosa que ella le pida en las estrellas y, por supuesto, el discurso a la hora de recoger el "Nobel" al final de la película.

jueves, 22 de enero de 2015

Robin Hood 2010. Ser más fiel a la realidad no la hace mejor, solo más fiel.

Me gusta Russell Crowe, me gusta Robin Hood —vuelvo a decirlo, no sé por qué pero adoro a los arqueros, esos francotiradores de épocas antiguas— y me gusta, o gustaba, Ridley Scott, por lo que siempre le doy la oportunidad pese a la cantidad de decepciones que me he llevado con él en los últimos años. Por estas razones me dispuse a ver esta película cuando la emitió TVE y menos mal que la vi así, sin publicidad.
Scott nos trae una suerte de precuela sobre como Robin Longstride/Crowe, llega a convertirse en ese héroe que es más leyenda popular que realidad, pero que cala más en mi que este personaje que no deja de ser de nuevo una historia de " a mi solo me importo yo mismo hasta que me tocan el honor o conozco a Cate Blanchett". Reconozco que esto último lo entiendo, porque es difícil no caer ante tamaña belleza.
Como está Robin Hood de por medio y Scott y Crowe participaron juntos en la sobresaliente y muy entretenida "Gladiator" tú piensas "Oh si, nena, quiero más de eso que me das" y entonces los guionistas y Ridley deciden que lo que quieren es hacer una historia más realista, más acorde con lo que seguramente pasó, con mucho más drama y mucha menos aventura —hay unas cuantas batallas para que pienses que esto va a ser entretenido— y con una historia de amor entre Marian/Blanchett y Robin/Crowe en la que hay menos química que en cualquiera de las historietas que tratan de vendernos en el "Sálvame" y similares.
Conoceremos al fraile, a "Little John" y las féminas se deleitarán en los músculos de este hombretón, aunque seguramente ellas dirán que eso tampoco es tan importante mientras miran una foto del último calendario de los bomberos de su localidad.
Que conste que no le achaco a la película que trate de ser más realista, más lógica con lo que pudo pasar en realidad en aquellos convulsos tiempos de guerras y reyes opresores con sus pueblos con tal de poder seguir financiando sus campañas allende sus fronteras, pero todo eso no justifica que el tono que quiere darle Ridley, más serio, impida que sea entretenida. Si una película se define como de aventuras y acción esperas más de eso y menos drama ¿no? ¿no?
Es una cinta que se deja ver, pero que quiere ser épica y se queda a medio camino; que quiere ser trascendental y se queda a más de medio camino porque, seamos sinceros, del reparto la única que está de verdad a la altura en esas lides es Blanchett; que quiere ser entretenida pero no se da cuenta que con unas cuantas batallas y unos cuantos chascarrillos soeces entre ex combatientes no basta.
Ya lo he dicho antes, pero creo que desde "Blackhawk derribado" Ridley Scott no ha vuelto a hacer ninguna gran película y eso que yo, a título muy personal, he disfrutado con "El reino de los cielos" y "El consejero", tremendamente criticadas, pero que a mi me resultan entretenidas; cosa que con lo demás que he visto suyo desde entonces no puedo decir. De "Prometheus" ya hablaremos algún día cuando la revisione porque es un caso aparte.
Sé que tiene que haber mucha gente a la que este "Robin Hood" le haya gustado mucho más que a mi porque su nota media en páginas de cine donde votan personas como tú, que me lees, o yo que escribo esto así lo atestigua. Yo no la voy a suspender, porque en su conjunto me parece una película digna del suficiente y no voy a decir a nadie que no la vea, pero si lo hacéis, tened en cuenta que está muy lejos de parecerse a la Roma que nos vendió Scott en "Gladiator", mucho menos realista, pero con mucha más alma y carisma que esta, para mi, olvidable epopeya.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

El hombre de acero. El Superman a lo Nolan se quedó en el cajón al final.

Ay, Snyder, Snyder, he visto cinco de sus seis películas y la cosa va así, tres me han encantado, 300, el amanecer de los muertos y Watchmen y las otras dos, Sucker Punch y esta que hoy analizo, El hombre de acero, me han dejado muy frío salvo por su estética, pero eso no es suficiente.
Por una vez se deciden a mostrarnos en la gran pantalla las cosas que pasan en Krypton antes de que Jor-El, padre de Kal-El/Superman/Clark Kent, y su madre acaban por decidir enviarlo a la Tierra para salvarlo de la destrucción de su planeta natal. No creo que esto se aun destripe para cualquiera que conozca un poco la historia del personaje.
Lo más curioso es que, las partes que más parecen haber cansado a la mayoría, esas en Krypton y donde Russell Crowe interpreta sin alardes al padre de Clark, son las que a mi más me han gustado. Son localizaciones nuevas, descubrimos el levantamiento de las clases bajas contra la "casta" kryptoniana y vemos unas cuantas escenas de batalla bastante espectaculares y menos agotadoras que las que veremos en nuestro planeta.
Como todo el rollito de Clark de joven lo hemos visto ya varias veces, los guionistas y el director, deciden no mostrarnos todo sino tirar de flashbacks y además darnos unos cuantos planos de Henry Cavill mostrando esa pedazo de ganancia de masa muscular que se ha marcado para la peli. Que si, que yo entiendo que alegra la vista, a mi me la alegra Scarlett Johansson pero eso ni la mejora como actriz, ni mejora una película. Y es que yo a Cavill como Superman/Clark Kent me lo creo más bien poco o nada, no sé, seguramente gran parte de la culpa sea del guión que no da para mucho más. Porque seamos sinceros, eso de que iba a ser como los Batman de Nolan, más seria y tal, se ha quedado por el camino, pero vamos, como al minuto veinte de esta peli. Diez o quince minutos de cualquiera de las entregas de la trilogía del hombre murciélago tienen más chicha que casi toda la historia de "El hombre de acero".
Da pena ver a Amy Adams como una Lois Lane en plan florero en el 95% de sus apariciones en pantalla con el estado de gracia que tiene esta mujer en los últimos años y lo camaleónica que es. Luego un Kevin Costner/Jonathan Kent que interviene en las pocas conversaciones de cierto interés y al que le dan un final que bueno, sólo es superado en ridiculez por las escenas en las que un Lawrence Fishburne venido a menos va corriendo por las calles de la ciudad, en las que más que un personaje de cierta enjundia parece el típico gordo que nos ponen en esas situaciones para que nos riamos.
Que a cargo de la banda sonora esté Hans Zimmer y que no se me haya quedado grabada me hace pensar en dos posibilidades, o no es uno de sus mejores trabajos, o el sopor que me atrapaba por momentos en las interminables peleas entre Superman y sus paisanos de Krypton me hacía desconectar tanto que ni reparaba en ella; también pueden ser ambas cosas.
Ahora, ante la próxima "Batman VS Superman" tengo miedo; miedo porque Cavill no me convence como hombre de acero, miedo porque Affleck se ha mazado tanto que me augura una película con menos historia aun que esta, aunque es probable que las peleas puedan ser más interesantes, miedo porque Snyder me demuestra que tiene una épica un tanto vacía cuando no hay detrás una historia cuya épica solo tenga que adaptar a su estética y nada más.
A pesar de todo es una película que tiene sus momentos, en la que me ha encantado descubrir algo más de Krypton y en la que la estética típica de Snyder le da un plus de calidad. Es probable que a los amantes del personaje más conocedores de los cómics os entusiasme o puede que no, a mi se me hizo larga y me divirtió más el anterior intento de resucitar a Superman.

viernes, 11 de abril de 2014

Noé. El ataque de los Golems.

Con la Semana Santa a la vuelta de la esquina es normal que lleguen a la cartelera películas relacionadas con alguno de los sucesos que narra "La Biblia", en este caso le ha tocado al "Diluvio Universal".
El encargado de traernos esta adaptación cinematográfica ha sido Darren Aronofsky y, como era de esperar, ha generado bastante polémica, sobre todo dentro de determinados sectores.
No puedo juzgar de la fidelidad de la película con respecto a las escrituras, porque no he leído "La Biblia", aunque es obvio que hay muchas licencias. Además, Aronofsky aprovecha, tanto en el inicio del film, como el momento en que Noé (Russell Crowe) cuenta a sus hijos cómo fue la creación de "La Tierra", para dar un bofetón a los defensores de la teoría creacionista.
Se nos presenta a un Noé que vive apartado de la civilización con su mujer Naameh (Jennifer Connelly) y sus tres hijos. Como en las sagradas escrituras, le es comunicado que el mundo va a ser destruido, para barrer de la faz de "La Tierra" a los impíos humanos y que a él le toca construir un Arca para salvar una pareja de cada especie animal.
A lo largo de su periplo para hablar con Matusalén (Anthony Hopkins), se encontrarán con una de las creaciones más extrañas de todo el film, los llamados "Vigilantes", la extraña versión de los Ángeles Caídos de Aronofsky. La explicación ya la veréis a lo largo de la proyección pero vienen a ser una especie de golems que parecen sacados de alguna novela de fantasía.
He de reconocer que a mi no terminan de cuadrarme en la historia en ningún momento y protagonizan dos escenas de batalla que parecen sacadas de la saga de ESDLA o de videojuegos como World of Warcraft (esa espada mágica recuerda mucho a uno de los poderes del brujo de dicho MMO).
Teniendo en cuenta que es una superproducción pensada para entretener, supongo que es algo pasable pero a mi me sobran.
Si hablamos del elenco, Crowe está bien en su papel y es una pena que a Jennifer Connelly y Emma Watson se les de tan poco protagonismo hasta la parte final, porque creo que dan lo mejor de sí
mismas en los momentos de más drama de la cinta.
Las actuaciones de ambas cuando sus personajes se enfrentan a Noé tratando de hacerle cambiar de opinión son desgarradoras, al menos en VOSE, porque según me comentaba el compañero de , doblada, y especialmente con Emma Watson todo esto quedaba muy desdibujado.
Anthony Hopkins correctísimo en su papel de místico a caballo entre la cordura y una locura simpática.
Del resto del reparto destaco al némesis que no puede faltar en toda historia que se precie, un Tubal-Cain bien encarnado por Ray Winstone pero que me sobra en el arca, igual que lo hace toda la trama del hijo mediano de la familia... Las hormonas y la testosterona es lo que tienen.
La película es visualmente impactante y tiene una banda sonora que sabe transmitir muy bien la intensidad de las peripecias vividas por Noé y su familia pero no deja de ser otro mero ejercicio de entretenimiento.
Si eres católico apostólico romano, probablemente esta no sea tu película por las licencias que se toma y por lo que he leído en foros... pero si vas al cine con idea de pasar el rato y no eres muy exigente puedes pasar un par de horas entretenidas.