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sábado, 2 de enero de 2016

Batman Begins, devolviendo a Batman lo que es de Batman

La primera crítica del año no es para una película de estreno, no es nada nuevo, pero si que logró en su día darle un nuevo enfoque no solo a Batman sino al cine de superhéroes en general. Ese "Begins" del título es a la vez comienzo pero también reinicio para un personaje al que ridiculizó Joel Schumacher, porque hay cómics que pueden adaptarse de otra manera y hasta tienen su gracia pero es que un vengador, un justiciero no puede ser un payaso de circo o servir para que se monten las tres pistas a su alrededor.
Estamos, probablemente, ante la mejor película de inicio para un héroe que podamos ver en la gran pantalla con unos primeros cincuenta minutos o así sublimes de presentación de personajes y donde hasta el niño está bien escogido y consiguen que vayamos comprendiendo, una vez más, el por qué Wayne/Bale se convierte en "El Hombre Murciélago" y con un toque mucho más realista, dentro de las posibilidades, y con un Liam Neeson que funciona muy bien como mentor del protagonista en su aprendizaje para convertirse en mucho más de lo que se nos enseña en los minutos iniciales. Seguramente es esto lo que hace que el film ya estuviera muy por encima de la media de proyectos similares, conocemos al héroe con mucho más detalle y empatizamos más.
He leído por ahí —a críticos profesionales— que a partir de entonces todo es más de lo mismo y hombre, en parte pueden tener razón pero, la verdad, ¿esperaban a Batman parándose a hacer reflexiones filosóficas profundas en medio de Gotham o algo así? Estamos ante cine de entretenimiento basado en cómics no es un biopic de superación personal.
El reparto también es otro de los grandes aciertos de la cinta, no solo por Bale, que lo borda, o Neeson que pone toda su experiencia al servicio de Nolan sino por todos esos secundarios de lujo que además lo hacen de vicio como Michael Caine, Gary Oldman o, especialmente, Cillian Murphy. Hay más e incluso algunos son habituales en films de este director y en las siguientes entregas adquirirán un mayor protagonismo pero ante todo demuestran que para que una maquinaria tan compleja funcione bien, cada engranaje por pequeño que sea es imprescindible.
Ya lo he dicho antes y lo repito, aquí todo tiende más al realismo, como en muchos aspectos lo hacían las de Burton, de tal manera que nada nos resultará excesivamente chirriante si aceptamos que una corporación como la de Wayne pueda tener acceso a prototipos que permitan la creación de un traje y unos gadgets que recibirán explicación para que el espectador no piense que se ha usado un molde y goma para fabricar lo único que se interpone entre las armas de los villanos y el cuerpo, que veremos magullado, de nuestro vigilante nocturno.
Melodías a cargo de James Newton Howard y Hans Zimmer que son de nuevo dignas de ser recordadas y disfrutadas, no como en las de Schumacher, y todo lo dicho hasta aquí son las cosas que hacen que disfrute enormemente, en cada nuevo visionado, de este renacer, de este inicio gracias al cual tendríamos después a uno de los villanos más recordados de la historia del celuloide pero de eso ya hablaremos mañana.

viernes, 11 de diciembre de 2015

En el corazón del mar pero lejos del corazón de la aventura

En este final del 2015 están llegando platos fuertes, al menos en lo que a cine a gran escala taquillera se refiere, unos más esperados que otros y entre los que para mi se hallaba esta adaptación de la novela que cuenta cómo escribió, o se inspiro para escribir, Herman Melville su gran éxito Moby Dick.
Las películas de aventuras son de mis preferidas y si están ambientadas en el mar casi diría que aun me gustan más, así que entre eso y que en el reparto estaba Cillian Murphy que, aunque como secundario, ya hizo que tuviera ganas de verla solo con el cartel que vi en la cadena de cines a la que suelo acudir.
A priori todo parece conducirnos hacia el visionado de una de las grandes del año en el cine comercial, con una muy buena ambientación, una historia en la que conoceremos cómo se creó el mito del gran cachalote blanco —en la película nunca hablan de ballenas para referirse a los machos, que eran el objetivo de la caza—, una gran banda sonora de la mano del español Roque Baños y un reparto en el que iremos descubriendo algún que otro actor de esos que no suelen estar en boca de todos pero que cumplen a la perfección prácticamente siempre.
Todo empieza muy bien, con la presentación típica de los personajes, tanto los que nos cuentan la historia como los que veremos en los flashbacks, que parece a día de hoy la manera lógica de contarnos prácticamente cualquier historia y que aquí al menos sí que lo es, continuando con el inicio de la travesía y el primer encuentro con esos enormes cetáceos que nos acabará llevando irremediablemente al encuentro con el gran blanco, que no es tiburón en esta ocasión, y además también al final de la, en realidad, pequeña parte de aventura que trae este film.
Sí, amigos y amigas, "En el corazón del mar" es mucho más un drama que cualquier otra cosa que nos quieran vender y en ese sentido funciona muy bien, con situaciones con gran carga emocional y con unos actores notables y un trabajo de caracterización magnífico que los convierte a todos en auténticos fantasmas de sí mismos. Me atrevería a decir incluso que es mucho más una historia de la lucha entre dos formas de ver la vida, la del que lo tiene todo por derecho de nacimiento contra la del que se ha hecho a sí mismo hasta llegar donde está y lo poco que esas diferencias importan cuando la naturaleza, en sus muy variadas formas, muestra al hombre cual es su sitio, algo plasmado de manera sublime en la conversación que mantienen cerca del final Pollard/Benjamin Walker y Chase/Hemsworth.
Siendo como es una historia al final de personajes, donde la idea inicial de la aventura va perdiendo cada vez más protagonismo, hay que destacar el gran trabajo del elenco, desde los dos nombrados en el párrafo anterior, hasta un Bendan Gleeson al que siempre es un placer ver y al que el papel le va como anillo al dedo. Mi admirado Murphy y el joven Tom Holland también consiguen brillar con luz propia aunque en destellos más bien cortos pero imprescindibles.
Me ha pasado con esta cinta, como me pasó en su día cuando leí la novela de Melville, esto es, que me esperaba algo más ágil, más centrado en la aventura y me he encontrado con algo que podo tiene que ver con esas expectativas, lo cual no hace que deje de ser una buena película pero la hace de difícil visionado si lo que se busca es una tarde de ver cine y olvidarte del mundo. Lo que he de confesar es que el libro original de Moby Dick me aburrió y decepcionó mucho más que este film, que solo por la inmensidad de ese mar que tan bien se retrata vale la pena verla en cine, sabiendo que vamos a ver algo mucho más en la línea de "Master and commander" que la típica película de aventuras marinas.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Luces rojas, que el brillo no te distraiga de lo realmente importante

Si uno ha visto una película ya tres veces, contando en su momento el estreno en cine, no la tienes en el blog y la ves una cuarta a provechando que la emiten de nuevo en televisión está claro que es de esas que te ha calado bien hondo. Exactamente eso es lo que me ocurre a mi con esta cinta, gran cinta, de Rodrigo Cortés lo cual no deja de ser curioso porque viendo "Buried", su anterior largo, me quedé dormido aunque tendré que visionarla de nuevo.
El guión, del propio Cortés, es para mi el secreto de que esta película funcione tan bien conmigo, porque al menos en la primera ocasión en que la ves, te oculta muy bien, a pesar de que hay pistas para resolver el puzzle, de qué nos está hablando realmente y quién ejerce de luz roja en esta trama.
Tanto es así, que en posteriores visionados siempre he ido descubriendo pequeños detallitos que la inmersión en el primer visionado suele hacer que pases por alto. Como siempre digo en este tipo de films, sé que habrá muchos, casi todos en realidad, que dirán que se olían el percal desde el principio. Imagino que ese tipo de espectadores poco o nada pueden disfrutar el cine de misterio porque si nunca les engañan con el juego de luces o las vueltas de tuerca no hay gracia en este tipo de producciones.
Si la labor de Rodrigo es loable, no lo es menos, incluso diría que sobresaliente, la del reparto. Con unos Robert De Niro y Sigourney Weaver, en especial el primero, que posiblemente hayan brindado aquí sus mejores interpretaciones, las más serias, las más logradas, de los últimos años, acompañando de manera excepcional al gran protagonista en este sentido, Cillian Murphy, uno de mis actores preferidos de la última década y que considero muy poco reconocido, a pesar de que como actor no tiene nada que envidiar a otros como Fassbender o Cumberbatch, superando incluso al primero por mucho que los grandes papeles no le lleguen con la misma facilidad. En mi opinión está magnífico y demuestra que puede perfectamente con el peso que supone protagonizar una cinta donde hay grandes del mundillo como lo son De Niro y Weaver.
Por todas estas cosas se ha convertido en uno de mis thrillers favoritos y en una de esas películas que puedes utilizar para justificar que en España tenemos directores a los que, si se les permite, son capaces de hacer cosas muy variadas en lo que a géneros se refiere y que de una vez por todas, no tengan que irse o empezar incluso a destacar fuera, siendo grandes desconocidos en su tierra. Que Cortés sea capaz de sacar el rendimiento que saca a su casting, con estrellas de talla internacional, dice mucho también en su favor ya que es algo que por estos lares vemos con cuentagotas, donde tenemos intérpretes estereotipados, entre otras cosas, porque ni ellos ni otros les exigen más que eso.
Muy recomendable si no se ha visto e ideal para volver a verla descubriendo cosas que en su momento pasaste por alto.

sábado, 22 de agosto de 2015

Origen, asegúrate de hacer germinar la idea adecuada

Según la traducción, "Inception" sería el comienzo de algo, así que supongo que estaréis de acuerdo conmigo en que por una vez, el título en castellano es bastante adecuado. Una idea, un pensamiento, puede ser el culpable de originar un cambio en nosotros y de eso trata esta genial película de Christopher Nolan.
Mi caso con esta cinta es curioso porque solo la había visto una vez, en cine, en el momento de su estreno, hasta que la revisioné hace unos pocos días y, aunque no recordaba gran cosa en muchos aspectos, está claro que de alguna manera había llegado tan profundo en mi como quieren llegar Dom/Leonardo DiCaprio y su equipo de infiltración.
En su momento ya me pareció un guión magnífico y que, pese a lo que muchos digan, y lo profundo que es si se quiere debatir sobre determinados asuntos, es perfectamente aprehensible para la mayoría de espectadores que se sienten ante la pantalla, incluso a la primera. A día de hoy además, Nolan ya dejó claro si lo que vemos al final es realidad o parte del mundo onírico. Esa construcción en niveles del mundo de los sueños, la representación del trabajo de los arquitectos, encarnada en el equipo final por Ellen Page, la forma en que el subconsciente de los sujetos es consciente, aunque suene redundante, y el peligro de no saber pasar página y dejar que determinados recuerdos sean la fuerza dominante, todo me enamoró la primera vez y en este segundo visionado ese amor se ha sublimado.
Me atrevería a decir que en esta película tenemos uno delos repartos mejor escogidos y dirigidos de la historia del cine, desde el protagonista, DiCaprio, pasando por gente como Joseph Gordon-Levitt, Ellen Page, Ken Watanabe y Marion Cotillard, que están inmensos, hasta Tom Hardy, Cillian Murphy, Tom Berenger y Michael Caine que como secundarios de secundarios, si es que tal cosa existe, no dan puntada sin hilo.
Lo mejor de "Origen" no es que tenga una historia de ciencia ficción de las mejor construidas en muchísimo tiempo, sino que además tiene de todo, en un coctel magnífico donde el romance, la acción, sobresalientemente rodada, el drama y el trasfondo de un padre que necesita volver a reunirse con el único nexo que le queda con la realidad consiguen que un film de casi dos horas y media se te haga hasta corto.
Si me leéis en twitter, con todo lo que suelto al día, entendería que no dierais a basto, sabréis que de su maravillosa banda sonora, la pieza "Time" es la que siempre me ha mantenido en contacto con esta obra magna del séptimo arte. A colación de esto viene ese momento personal que tanto os gusta a algunos. Cada vez me cuesta menos llorar viendo una película y con esta, cuando ha empezado a sonar dicha melodía en los minutos finales y Dom va acercándose cada vez más hacia su objetivo, lloré como una magdalena, tal cual. Supongo que quienes me conozcáis más lo entenderéis perfectamente. Aquí la mencionada música tocada en directo por el propio Hans Zimmer:
Todos sabéis que yo no creo en verdades absolutas, por eso no suelo hablar nunca de obras maestras, para las que creo que además el "10" se queda corto, pero este film, que en mi perfil de "Filmaffinity" tenía un nueve desde que la visioné por vez primera, se ha ganado ser uno de mis dieces. No entro a decir si es objetivamente la mejor de Nolan, la segunda de Batman también la tengo con esa nota pero si sé cómo me llega y me hace sentir esta obra de arte que me recuerda que hay que calibrar muy bien cuál queremos que sea la semilla del comienzo.

sábado, 16 de mayo de 2015

In time. Faltó el conejo blanco corriendo de un lado para otro.

Me gusta la ciencia ficción, suele entretenerme aunque a veces me resulte un poco difícil de entender la trama de tan ficticia que es. Ya había visto esta película con anterioridad pero mi esposo no y como a mí no me disgustó pues allá que nos pusimos en plan peli-manta-palomitas aunque la manta comienza a sobrar. Bueno que me disperso, es que es tan cuqui ver las pelis así, ains. Bueno a lo que vamos, este es un film de carreras, una carrera contra reloj nunca mejor dicho. El tiempo es oro, es más que oro, es vida. Todo, en ese mundo futurista, se compra y se paga con tiempo, tiempo para vivir, y naturalmente es lo de siempre, los ricos pueden vivir más y especulan con el tiempo vital de los demás. O sea, como ahora, los ricos tienen más y en su afán por ser más ricos especulan con los alimentos de los pobres, haciendo que para éstos sea imposible acceder a lo más básico que pueda garantizar su subsistencia. Sí, ya sé que me he puesto un poco trascendental, pero a veces una película puede remover conciencias, las de todos menos las de los que no tienen conciencia, esos, los poderosos.
La primera impresión resulta prometedora, el argumento que es básicamente el mencionado, es bastante bueno, pero luego la película se diluye en carreras y en abrazos para pasarse el tiempo unos a otros, tiempo que por otra parte parecen calcular de manera telepática. Los personajes con un Justin Timberlake, que mejor chico dedícate a cantar, no convence, la prota, no recuerdo su nombre, seguro que mi querido esposo luego os lo dice, es la niña rica, hija de papá que tiene en su brazo,(de ahí que se cojan de los brazos para pasarse el tiempo), todo el tiempo del mundo y en compañía de Justin comprenderá las injusticias del mundo. Su historia de amor es... un momento ¿hubo historia de amor?En definitiva una cinta floja, pero el que no es flojo para nada es mi hombretón que pasará a hacer un análisis bastante más técnico de la película.
Tú tranquila cariño que si la historia de amor de la peli ni está ni se la espera, aquí siempre les damos nosotros ración de romance a nuestros lectores e incluso valoraciones más profundas y bien traídas que las que merece una cinta como esta. Maravillosa introducción mi amor. Para abrazar a una mujer de verdad hace falta un hombretón que pueda abarcar tus curvas y abrazarte bien, bien fuerte.
No deja de ser curioso que el director de la maravillosa "Gattaca" —lo de que las óperas primas de los directores de ciencia-ficción sea casi siempre lo mejor que hace huele ya— llegara a una caida libre de la que ningún paracaidas lo salvará fácilmente con esta "In Time" que parte de una premisa interesante y se queda en eso, porque nada más de interés vamos a encontrar realmente.
Los primeros minutos te engañan haciéndote creer que vas a ver una buena historia ambientada en un futuro donde, no sabemos el por qué, a los veinticinco años se te activa un reloj que, si no dejas llegar a cero, te mantiene siempre con esa misma edad. Y claro, resulta que ves al personal por ahí y piensas, ¿esa es la madre del Timberlake? O incluso, si nos ponemos más serios, si por dentro el cuerpo se mantiene igual y lo del tiempo de vida se usa como control de la población mundial, hay un fallo de base, esas mujeres y esos hombres seguirán siendo fértiles durante eones y acabaría habiendo más población a la larga... Pero, seamos sinceros, esta no es una película para ponerse serios.
Correr como pollos sin cabeza es lo que nos ofrece esta cinta, con alguna parada para que Cillian Murphy, el único actor que demuestra su valía un poco dentro de este despropósito, haga ciertas reflexiones o para que la pareja protagonista Timberlake y Amanda Seyfried tengan algún momento que trata de ser romántico pero que suele verse estropeado por unos relojes que casi ni destacaban en la piel y de repente alumbran más que el neón de un burdel de carretera. Por cierto, Justin que se quede cantando porque es de lo peor del film y encima tiene química cero con su pareja, lo cual es mutuo.
Nos irán soltando algún concepto de vez en cuando, como el de los "minutarios" pero sin profundizar en absolutamente nada y parace que Niccol intenta hacer una especie de Bonnie y Clyde pero que recuerda mucho más a "Ladrones de risa", protagonizada por una hermosa Tea Leoni y un Jim Carrey que al menos tenía algo de gracia y que, sobre todo, sabía a qué jugaba.
Sé que Niccol ha dirigido dos películas más tras esta pero dudo mucho que con "The Host" mejorara su caída en barrena y he visto que recuperó para su última a Ethan Hawke lo cual puede haber sido un acierto o puede haber sido ya el entierro definitivo de este director. "In time" no tiene más ritmo que el de las carreras de los personajes, porque en lo narrativo no hay nada que rascar más allá de la idea de base y queda claro que el único que encontró algo de motivación fue Cillian Murphy al que, aun así, no me gusta ver en un bodrio de estas proporciones, porque pienso que es uno de los mejores actores de los últimos años y está muy poco reconocido. Llegad a tiempo si decidís ver esta película alguna vez en la tele, porque su principio es lo mejor sin ninguna duda.